Censura al colectivo LGBTIA+ en Hungría

Los derechos de las personas de la comunidad LGBTIA+ en Hungría se ven cada día más en peligro, producto de que Viktor Orbán, su primer ministro ultraconservador, es capaz de desafiar hasta la Unión Europea con su mirada política.

El pasado 10 de junio, el partido de Viktor Orbán presentó varias enmiendas donde se busca prohibir la «promoción» de la homosexualidad o del cambio de sexo entre menores. Esta prohibición se daría en libros, series, películas, publicidades, toda plataforma donde tenga referencia a la homosexualidad, bajo el supuesto paraguas de «proteger los derechos de los niños».

Diferentes asociaciones de defensa de derechos humanos criticaron la promoción de esta ley, temiendo de que si fuera aprobada se cancelarían programas de educación sexual, vitales para el desarrollo de adolescentes. Luego de una semana, la ley fue aprobada por 157 votos a favor y solo uno en contra en el Parlamento húngaro, controlado por mayoría por el partido Fidesz de Viktor Orbán. De esta forma, muchos programas y varias plataformas dejaron de estar autorizados, un caso notorio fueron los anuncios de Coca-Cola, ya que en sus publicidades se solidarizan con la comunidad LGBTIA+.

«La libertad de expresión y los derechos de los niños se verían severamente restringidos al copiar modelos dictatoriales que van en contra de los valores europeos».

-Opinión de diferentes ONGs sobre la aprobación de la ley.

La mirada política de Viktor Orbán

Orbán regresó al poder en 2010 -luego de ser Primer Ministro desde 1998 al 2002- donde el país estaba golpeado críticamente por la crisis económica. Desde ese entonces, siempre ha declarado un pensamiento nacionalista para recomponer al pueblo, una cierta «fe» en el territorio. Al mismo tiempo, ha ido censurando y limitando a la comunidad LGBTIA+ con leyes en su contra.

El pasado diciembre del 2020, el Parlamento húngaro aprobó la «incapacidad definitiva» de que las parejas homosexuales adoptasen niñes e indicó como definición de «sexo» el consignado en el nacimiento.

Detrás de la mirada de Orbán de imponer «derechos cristianos» y «no meterse en la cabeza de los menores», varias entidades de derechos humanos en Hungría y el resto de la Unión Europea ha señalado que por sus políticas describen su gobierno como autoritario o autocrático y la verdadera razón por la que se considera su país el más homófobo entre todos.

La Unión Europea, unida y en contra de Orbán

Úrsula Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, aseguró que no descansaría hasta «construir una Unión de igualdad». Desde su mandato, iniciado en 2019, la Comisión ha lanzado planes para proteger el colectivo LGBTIA+ ante el retroceso de libertades por los gobiernos de Varsovia y Budapest. «¡La Comisión debe ahora asumir sus responsabilidades, actuar e iniciar un procedimiento de infracción contra Hungría!», expresó ante la polémica ley.

El diputado francés Pierre Karleskind aseguró que esta ley solo es un paso más de Orbán en su «horrible retórica anti-LGBTIA+». Bruselas, a través de la comisaria de igualdad Helena Dalli, expresó que la orientación sexual no es «ideología» tal como lo plantea el primer ministro húngaro y que ir en contra de este principio contraviene el Artículo 2 del Tratado de la Unión Europea en donde:

«La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías».

– Artículo 2 del Tratado de la Unión Europea.

Recientemente, durante la Eurocopa, la UEFA rechazó la propuesta del alcalde de Múnich, Dieter Reiter, de iluminar el Allianz Arena con los colores de la bandera LGBTIA+ durante el partido entre Alemania y Hungría, ya que lo consideraron un «mensaje político». Como respuesta, el alcalde alemán iluminó varios edificios como respeto a la dignidad humana y el rechazo de toda forma de discriminación. En tanto, lo más memorable fue que Manuel Neuer, el arquero alemán, se presentó al partido con una cinta de capitán con los colores de la bandera LGBTIA+ y, no solo eso, un aficionado ingresó al campo de juego durante el himno de Hungría, con la bandera de arcoíris en sus manos.

El rechazo por la igualdad y respeto de derechos humanos en Hungría es inaceptable, lo cual la Unión Europea rechaza completamente, solo es cuestión de tiempo ver cómo su repudio influenciará en Hungría y si habrá consecuencias de los dichos de Orbán en su futuro.


Fuentes:


La lucha de Black Lives Matter no termina

Luego de tres semanas, el 21 de abril el jurado de Minneapolis declaró como culpable de todos los cargos por el homicidio de George Floyd al policía Derek Chauvin. Sin embargo, el veredicto sigue sin traer justicia a la causa.

Ha pasado casi un año desde que George Floyd fuera arrestado en la ciudad de Minneapolis, Minnesota (Estados Unidos), por parte de cuatro policías locales al intentar hacer una compra con un billete falso de 20 dólares, para luego morir asfixiado por el agente Derek Chauvin quien, tras esposarlo y ponerlo boca abajo, colocó su rodilla en el cuello de Floyd por 8 minutos y 46 segundos.

«No puedo respirar».

Últimas palabras de George Floyd, las cuales se volverían importantes dentro de las protestas.

Pocos días después de ese 25 de mayo de 2020, el hecho generó múltiples protestas en varias ciudades de Estados Unidos en contra del racismo y el abuso policial que sufren ciudadanes afroamericanes en todo el país. La muerte de Floyd bajo custodia policial se convirtió en un símbolo gráfico de la brutalidad policial y generó manifestaciones globales exigiendo justicia racial. El movimiento Black Lives Matter, el cual comenzó en 2013 luego de la absolución de un policía que había matado a un adolescente afroamericano, se expandió internacionalmente por medio de las redes sociales.

El juicio

A lo largo del juicio, prestaron testimonio varies jóvenes que presenciaron la muerte de George Floyd, quienes afirmaron que él estaba «rogando por su vida» y que la policía no permitió que una socorrista le brindara asistencia médica, lo que hubiera podido salvarle la vida. Les jóvenes añadieron que se sienten con culpa de «no haber hecho más que filmar lo sucedido».

Por su parte, la defensa de Derek Chauvin tomó como principal argumento que la muerte de Floyd ocurrió por otras razones médicas e hizo hincapié en el consumo de drogas, su resistencia inicial a los agentes y sus problemas cardíacos preexistentes. A pesar de estas pruebas, el médico que realizó la autopsia declaró que la muerte fue un homicidio y que durante «el sometimiento, la sujeción y la compresión del cuello por parte de los agentes policiales», George Floyd sufrió un paro cardiopulmonar.

Tras conocerse el veredicto, muchas personas han festejado que se hiciera justicia pero, ¿hasta este punto tenemos que llegar para que se reconozca que hay un serio problema de racismo y xenofobia? No hablamos solo de Estados Unidos, es un problema que nos afecta globalmente a todes.

La familia de Floyd compartió una publicación diciendo que: «El veredicto de hoy tiene implicaciones significativas para el país y el mundo». Consideran que la sentencia es «un punto de inflexión para la rendición de cuentas y la aplicación de la ley en el país» y también han expresado que esto no acaba aquí y que «no han olvidado que hay otros tres policías que tuvieron un papel en la muerte de George Floyd y que deben responder por sus acciones».

Las opiniones de figuras importantes en la política

El presidente estadounidense, Joe Biden, expresó que este hecho «puede ser un enorme paso en la lucha hacia la justicia en Estados Unidos» y que «todavía queda mucho trabajo por hacer, ya que nadie debe estar por encima de la ley».

A su vez, la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, respaldó las palabras de Biden diciendo que el veredicto es un paso hacia adelante, pero todavía hay mucho trabajo por hacer en ese sentido. También, mencionó una ley que presentó para que la policía rinda cuentas, presentada en honor a George Floyd y que impulsará para que el Senado la apruebe.

El expresidente Barack Obama también expresó que se ha dado un paso en el camino del progreso, pero no es suficiente: «La verdadera justicia requiere que entendamos que a les estadounidenses negres se les trata diferente todos los días. Requiere que reconozcamos que millones de amigues, familiares y ciudadanes viven con miedo de que un encuentro con la policía pueda ser el último», añadió.

Alexandria Ocasio-Cortez, legisladora demócrata de los Estados Unidos, expresó lo que la mayoría de las personas sintieron con el veredicto: que, en realidad, justicia sería que George Floyd pudiera regresar a casa cada noche con su familia. Un veredicto no es justicia.

Reflexiones

Para que este caso tuviera el reconocimiento que merece, millones de personas en todo el país norteamericano tuvieron que organizarse y marchar pero ¿cuántos casos no han tenido esta importancia? A pesar de todo el esfuerzo que se hace para combatir la problemática del racismo, todos los meses se reporta un caso exactamente igual al de George Floyd.

Daunte Wright, de 20 años de edad, murió el 11 de abril de 2021 tras recibir un disparo de la policía durante una detención de tránsito en la calle. El oficial que le disparó dijo que confundió su arma y en realidad había querido sacar su picana eléctrica.

Breonna Taylor, de 26 años, murió el 13 de marzo de 2020 tras recibir disparos de tres agentes que llevaban a cabo una orden de registro sin aviso en su departamento.

El mismo día del veredicto contra Chauvin se dio a conocer la noticia de que una niña de 15 años llamada Makiyah Bryant había sido asesinada a tiros por la policía.

Cada día se sigue viviendo lo mismo. Por eso, el veredicto es un paso hacia adelante, pero no es el final del camino.


Fuentes: