#Reseña La Chaco: darles voz a las invisibles

La novela comienza con un prólogo escrito por la activista trans Susy Shock, en el cual asegura que se deben narrar sus historias «para contrarrestar la violenta ignorancia desde donde hablan y castigan nuestros cuerpos por no ser como ellos. Porque no somos peores ni mejores, somos otras, así, con A mayúscula de sentirnos travas».

La novela cuenta la historia de Ximena, Lucy, Galaxia, Hiedra y Carina, cuyas vidas el destino entrecruza. En este sentido, el libro está dividido en tres partes: Gusano, Crisálida y Mariposa. El autor hace una analogía entre esas tres facetas contando la niñez de las protagonistas, su llegada a Buenos Aires, el comienzo del ejercer la prostitución y el presente.

«A nosotras no nos hacen el amor, a nosotras nos violan, había dicho Galaxia ese viernes al mediodía que se apareció en casa con la nariz llena de sangre y los quinientos pesos que faltaban para pagar el alquiler».

La Chaco, Juan Solá.

La novela, publicada por primera vez en 2017, vuelve a las historias palpables, tangibles, cercanas. La Chaco es una mezcla entre la belleza de una prosa poética y el testimonio crudo y doloroso de quienes están en la sombra y padecen injusticias. Sin embargo, más allá de las denuncias y la crudeza del relato, en los capítulos finales el autor menciona el crecimiento del movimiento LGBTIQ+, la ocupación de la calle con las marchas del Orgullo y la adquisición de derechos.

«Los mismos que querían prohibirnos la calle por lo que éramos, ahora nos veían pasar, como sorprendidos, incapaces de entender que inevitablemente lo que hicieron con nosotros algún día estallaría, incontenible, como una estampida de todos los colores persiguiendo el sol que se alejaba por Avenida de Mayo».

La Chaco, Juan Solá.

En cada capítulo, el autor narra sin prejuicios historias difíciles de digerir, que duelen y escandalizan. Le da voz a las que están al margen, las que abandonan la escuela porque son discriminadas, las que no van al hospital porque no quieren que se burlen y las llamen por su nombre del DNI, las que los padres rechazan y las que no encuentran refugio más que en sus amigas de la calle.

En una entrevista con Infobae, Solá se refirió a la elección del tema: «Andrés Mego, de la editorial Hojas del Sur, me dijo que quería un libro mío para el sello que dirige y que podría escribir sobre lo que más quisiera y acepté. Hacía tiempo que quería hablar de la identidad y la vida trans, tan ignorada, que ocurre en las sombras. Sobre todo en las ciudades más pequeñas donde las nuevas leyes muchas veces no alcanzan para que los vecinos tomen conciencia de que lo trans existe y respira».

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Mostrar la realidad

La dureza del relato coincide con la realidad: distintos estudios concuerdan en que el promedio de vida del colectivo travesti-trans no supera los 40 años. A su vez, según la Fundación Huésped y ATTTA (2014) más del 70% no ha terminado el secundario, resultado de la exclusión sistemática y la estigmatización que pesa sobre las mujeres trans. A esto se suma la expulsión temprana de estas personas de su hogar y la violencia ejercida en este.

En la misma línea, el informe «La revolución de las mariposas» revela que casi el 90% de quienes tienen entre 18 y 29 años está en situación de prostitución o se considera trabajadore sexual. Además, la mayoría de las investigaciones coinciden en que el 80% de las mujeres travestis o trans trabajan en la informalidad, ya que manifestar la identidad autopercibida lleva a la imposibilidad de acceder a un trabajo formal.

Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT 2020, del total de personas de la comunidad víctimas de crímenes de odio, el 84% de los casos corresponden a mujeres travestis o trans. Estas cifras podrían ser incluso mayores ya que solo se cuentan casos relevados por los medios de comunicación o denunciados ante el Estado.

Si bien en los últimos años leyes como la de identidad de género y cupo laboral han intentado reparar la invisibilización histórica que la comunidad trans ha sufrido a lo largo de la historia, tanto la novela como la realidad denuncian que todas estas desigualdades se deben en gran medida a la ausencia del Estado.

«Mala suerte de ser travesti.

Mala suerte es tener que llevar una vida ficticia con un nombre ficticio.

Mala suerte es ser la presa favorita de la cana.

Mala suerte es que los presidentes no gobiernen para vos y que tu viejo no te quiera porque sos demasiado sensible».

La Chaco, Juan Solá.

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Imagen: Sudestada

Sobre el autor

Juan Solá es escritor y guionista. Sus textos siempre tienen como denominador común una carga social y por sobre todo humana. Nació en La Paz, Entre Ríos pero se crió en Resistencia, Chaco, donde cursó sus estudios y publicó su primer libro a los diez años: Cuentos para compartir.

Además, es autor de Naranjo en fluo (2015), Microalmas (2016), Épica Urbana (2017), Ñeri (2018) y Galaxia (2020). Durante el año pasado la Editorial Sudestada editó Los Amores Urgentes, una trilogía que incluye La Chaco, Ñeri y Galaxia.

«En la escuela me lo hacían siempre: “¿Por qué no hacen como él?”, decían las maestras en voz alta, y mis compañeros me tomaban una bronca… “Miren cómo estudia, miren cómo sabe todo”, pero lo que no sabía esa maestra es que yo estudiaba para que no me cagara a palos mi papá y porque era la única promesa que tenía para salir de ese lugar. No estudiaba por amor a la tabla periódica, estudiaba porque mi papá me había dicho: “Si vos estudiás bien, idioma, computación, vas a tener un buen trabajo”».

Juan Solá.

Según sus palabras, estudiar computación le sirvió para conseguir trabajo en un call center y aprender inglés «para que me putearan los gringos que atendía todos los días». «Cuando me di cuenta de que no era así como me lo habían pintado, me volví agresivo, resentido, y fue la militancia lo que me fue devolviendo la esperanza en mí mismo», aseguró.


Fuentes:

Diversidad y militancia en una nueva edición del Festival Hablemos

Bajo la conducción de Agustina Triano y Joana Abigail, se pudo disfrutar de las voces de Barbie Pascual, Débora Rodríguez, Juampi Medrano y Victoria Davancens, entre otres. También hubo espacio para el trap de la mano de Agustín Redman y Felipe Batiz, y danzas a cargo de la escuela Usurbanos. Cabe mencionar que el evento de arte y diversidad es organizado por el Espacio de Géneros Hablemos con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Las Flores y, a partir de esta edición, del Ministerio de Cultura de la Nación.

El festival estuvo acompañado por un patio de comidas que contó con opciones dulces y saladas, incluyendo menú vegetariano y sin TACC y cerveza artesanal de productores florenses. También hubo una muestra de arte y puestos de emprendedores locales. El eje del encuentro fue la diversidad pero, sin embargo, hubo tiempo para mencionar otros temas de interés para la sociedad. Por ejemplo se pudo escuchar un rap a Santiago Maldonado, rimas en contra de la policía y a favor de reclamos sociales aplaudidos por el público.

Además de la parte artística, hubo momentos de reflexión a cargo del Espacio para la Memoria, las Doulas y les organizadores, quienes destacaron que «Después de todo lo que pasamos, creemos que es más necesario que nunca poder celebrar que estamos acá, que estamos vivos y que podemos volver a encontrarnos».

El espacio y su lucha

El Espacio de Géneros Hablemos lleva más de cuatro años trabajando por los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en la ciudad de Las Flores y su inicio estuvo marcado por una muestra de arte que luego se transformó en festival. Como elles mismes se presentan: «Hablemos surge de un grupo de chiques impulsades por la necesidad de romper con ciertos prejuicios y crear espacios de pertenencia abiertos e inclusivos». Además de visibilizar el reclamo por los derechos de las personas LGBTIQ+, militan por el aborto legal y los derechos humanos, organizan manifestaciones contra la violencia de género, han pintado la senda peatonal con los colores de la bandera LGBTIQ+ para visibilizar la diversidad y trabajado con el Espacio para la Memoria de dicha ciudad.

Pero, más allá del apoyo, siempre hay oposición a sumar derechos. Antes del evento, desde la organización del festival denunciaron que es frecuente recibir agresiones en cada una de sus publicaciones. Lo que muestra que a pesar de que parte de la población acompañe este proyecto, otra parte de la sociedad responde con frases de odio a cada una de sus propuestas.

Otro de los reclamos de la organización es la creación de la Plaza de la Diversidad. El proyecto que busca tener un espacio de encuentro para la comunidad LGBTIQ+ y para todes en general está aprobado desde el año 2018 pero aún falta su realización. En la actualidad lo único que tiene es un cartel con su nombre, el cual fue vandalizado durante el mes de enero.


Imágenes: Espacio Hablemos

Mumalá propone un proyecto para erradicar la violencia de género

En Argentina, la violencia machista no cesa. Según el Observatorio Lucía Pérez de violencia patriarcal, entre el 1 de enero y el 17 de diciembre de 2021, se cometieron 296 femicidios y 247 niñes quedaron huérfanes. Además, ocurrieron 356 marchas y movilizaciones contra la violencia patriarcal. Respecto al mes de diciembre, 18 mujeres murieron en manos de femicidas en 17 días, es decir que hubo un femicidio cada menos de 24 horas.   

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Gaby Sosa, Directora Ejecutiva de Mumalá Nacional, cuenta a Escritura Feminista que hace muchos años que la agrupación Mumalá viene trabajando en todo el país por los derechos de las mujeres y las diversidades sociales. Entre otros trabajos, acompañan en el territorio y en los pedidos de justicia, contienen y brindan estrategias de fortalecimiento a mujeres y disidencias, para quienes han transitado la violencia y necesitan volver a vivir una vida libre.

Descripción de imagen: retrato de Gaby Sosa sonriendo a cámara. Es una mujer de piel morena clara y cabello lacio, castaño oscuro, largo hasta el pecho.
Gaby Sosa, Directora Ejecutiva de Mumalá Nacional

Proyecto #EmergenciaNiUnaMenos

El proyecto fue difundido por redes sociales y se encuentra en la plataforma change.org para seguir juntando adhesiones. En la misma línea,  durante los años 2018 y 2021 fue presentado ante el Congreso de la Nación. En la actualidad, el proyecto está en la Cámara de Diputados y desde Mumalá reclaman por su debate y posterior aprobación.

«Hablamos de emergencia porque los números lo explicitan así. En la argentina tenemos 204 femicidios a fecha del 25 de noviembre, y no han podido descender esos números en la última década», manifiesta la directora de Mumalá. Además, agrega que eso debe ser «sumado a hechos muy paradigmáticos donde se ha evidenciado la ausencia, la desprolijidad y el desorden del Estado».

Respecto a los registros de la violencia machista, Sosa explica que «los datos estadísticos que va produciendo la Corte Suprema de Justicia de la Nación y los que van generando las organizaciones, entre ellas nosotras desde Mumalá, evidencian la emergencia en violencia de género». La activista sostiene que no solo se trata de los femicidios, sino también de los intentos de femicidios que no son registrados por la Corte ni por ningún organismo del Estado. Mumalá está trabajando en la recopilación de estos datos.

Con el objetivo de buscar soluciones, dentro de los principales puntos del proyecto se encuentran:

  • Abordaje integral de las violencias machistas.
  • Acompañamiento económico y asistencia integral para personas en situación de violencia de género.
  • Inversión para la creación de ámbitos de género y diversidad por parte del estado.
  • Fortalecimiento de organizaciones que promueven los derechos de mujeres y de la comunidad LGBTIQ+.
  • Monitoreo de normativas vigentes como la Ley Micaela, Ley de Educación Sexual Integral y Ley IVE.
  • Plan nacional de desarme en la sociedad civil.
  • Abordaje y reeducación de varones agresores.
  • Creación de casas de protección para personas en situación de violencia de género y riesgo de vida.
  • Registro único de situación de violencia de género.
  • Fortalecimiento de los mecanismo para el acceso efectivo a los servicios de salud sexual, reproductiva y no reproductiva.

El rol del Estado

«En ese camino de acompañamiento y de trabajo con las mujeres y disidencias, fuimos identificando cuáles eran los problemas que tenía el Estado a  la hora de asistir, de sancionar, y desde ahí pensamos la construcción del proyecto de emergencia y, a la par de eso, de las estadísticas que nosotras vamos elaborando. Experiencia concreta y elaboración de las estadísticas».

Gaby Sosa, Directora Ejecutiva de Mumalá Nacional.

Por su parte, el proyecto contempla un abordaje integral de la violencia. No se trata solamente de políticas de sanción a los agresores, dado que claramente es necesario un abordaje desde la prevención para que las situaciones no sucedan: «Desde la asistencia, cuando han sucedido, y esto que tiene que ver con el Poder Ejecutivo, de contar con legislaciones que no se superpongan sino que potencien y aborden las particularidades de la violencia. Son múltiples las dimensiones que originan las violencias de género, son múltiples las dimensiones. Es responsabilidad de los tres poderes del estado y los tres niveles del estado resolver la situación, eliminar la violencia», explica Sosa.

Descripción de imagen: de pie en la calle, dos jóvenes sostienen un cartel blanco con letras violetas resaltadas en naranja donde se lee «¡Todes a las calles! Emergencia Ni Una Menos. Mumalá».

Por otro lado, al usar la palabra «integral», Mumalá se refiere no solo al rol del estado sino al rol de las organizaciones de la sociedad civil: «Las organizaciones de mujeres feministas disidentes han puesto en la agenda pública este tema. En 2015, como momento importante, el primer 3 de junio, pero lo seguimos poniendo y creemos que ahí hay un rol determinante a la hora de visibilizar las violencias, pero también esas miradas el estado necesitaría tener en cuenta».

Respecto al acompañamiento del Estado a las organizaciones, Sosa denuncia que es limitado. «Muy escaso el acompañamiento, siempre ha sido a través de la lucha que hemos dado en las calles que nos han atendido en los ministerios».

«Hay una marca muy similar con la gestión anterior. Creo que hay más facilidad de acompañamiento a organizaciones que están más cercanas a la política de la gestión. Esto ya pasó con Macri y vuelve a pasar con la gestión de Alberto Fernández».

Gaby Sosa, Directora Ejecutiva de Mumalá Nacional.

La entrevistada explica que la violencia de género aumenta en el contexto de crisis y desigualdad, tanto económica como social, que atraviesa nuestro país. «Una mujer o una persona travesti-trans que atraviese una situación de violencia de genero, cuando hay una base de pobreza, de indigencia u otras desigualdades, se agudiza su situación. Se hace mucho más complejo salir de esa situación si no tenés autonomía económica», concluyó.


A un año del aborto legal: avances y dificultades

En este marco, el ministerio de Salud de la Nación difundió datos acerca del impacto de la ley en las personas con cuerpos gestantes. La línea de salud sexual del Ministerio de Salud de la Nación recibió 19 000 consultas sobre interrupción del embarazo; esta cifra es superior al total de consultas sobre el tema en los 10 años previos: entre 2010 y 2020, la línea respondió 17 302 llamados vinculados al derecho a la interrupción legal.

En los primeros 11 meses de este año, se registraron 32 758 interrupciones de embarazo realizadas en condiciones seguras en el sistema público. La cifra no incluye aquellos procedimientos efectuados en el sector privado, en servicios cubiertos por obras sociales y prepagas, o autogestionados por les solicitantes de la interrupción. En este sentido, un total de 904 profesionales recibieron capacitaciones respecto al contenido de la ley.

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En esta línea, durante el primer semestre de 2021, 5600 personas abortaron acompañadas por Socorristas. Seis de cada diez de quienes buscaron acompañamiento tenían entre 18 y 28 años y el 4% eran adolescentes. En el mismo sentido, luego de la ley, 1243 hospitales y centros de salud garantizan la práctica. A diciembre de 2020, eran 903 los hospitales que la realizaban, es decir, la cantidad aumentó en un 30%.

Respecto a los medicamentos, se distribuyeron en todo el país 46283 tratamientos de misoprostol. El Ministerio de Salud de la Nación incrementó 5 veces la compra de dicho fármaco y creció un 150% su distribución. El gobierno también gestionó la donación de 250 equipos para la aspiración manual endouterina (AMEU). Además, se editaron tres protocolos nacionales sobre cómo proceder en la atención de la ILE/IVE en los casos de violación y en la atención posaborto.

Descripción de imagen: sobre fondo de color verde, característico de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la Argentina, aparecen en blanco la palabra «ADIÓS» y el dibujo de una percha de ropa.

Los antiderechos de siempre

Las trabas a la ley por parte de algunos sectores aún persisten. Los grupos opositores autodenominados «provida» presentaron 37 causas judiciales contra la ley; sin embargo, solo 5 continúan en trámite. Dos de ellas se encuentran en la Corte Suprema, una de Salta y la otra de Córdoba.

En paralelo con los avances, las dificultades y la persecución siguen vigentes en nuestro país. Por ejemplo, en Salta, la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir reclama el sobreseimiento de Miranda, quien fuera denunciada luego de cumplir con lo establecido por la ley 27.610. Otro tema no menor fue la persecución de las médicas por aplicar la IVE y el efecto adoctrinador de dicho hostigamiento.

Al cumplirse un año de la sanción de la ley, un monitoreo a nivel nacional realizado por el CEDES e Ibis Reproductive Health encontró que todavía se observan fuertes desigualdades entre provincias. «El sector privado y de obras sociales ha sido el más resistente a la implementación de la ley», señaló Carlota Ramírez, directora de Salud Sexual y Reproductiva de la provincia de Buenos Aires, al medio Página 12.

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Otro dato que aporta este monitoreo refiere a los embarazos no intencionales:

«Cada año, ocurren aproximadamente 121 millones de embarazos no intencionales a nivel global según estimaciones para 2015-2019. De ellos, el 61% finaliza en un aborto. La proporción de embarazos no intencionales es mayor en los países con acceso restringido al aborto respecto de aquellos donde el acceso es ampliamente permitido: 75% versus 58% respectivamente».

Descripción de imagen: en medio de una multitud, una joven levanta extendido un pañuelo verde donde se lee «Aborto con misoprostol». Uno de los lados del pañuelo tiene añadida de punta a punta una cinta con los colores de la bandera LGBTIA+.
Imagen: Solange Avena para Latfem.

Todes es con los pueblos originarios

El miércoles pasado, en la Cámara de Diputados de la Nación, la agrupación Católicas por el Derecho a Decidir presentó la adaptación sociolingüística a lenguas originarias, a través de materiales gráficos y sonoros, de los protocolos para la atención integral «de Víctimas de Violaciones Sexuales» del Ministerio de Salud de la Nación y «de las Personas con Derecho a la Interrupción Voluntaria y Legal del embarazo» del año 2021. El objetivo es generar mayores condiciones de igualdad y respeto hacia y con las mujeres y personas con capacidad de gestar de los diferentes pueblos originarios que habitan este territorio.

«No estamos hablando de un caso de traducción académica, sino de adaptaciones sociolingüísticas que se realizaron en territorio, en comunidades rurales, y que fueron hechas por hablantes nativas», indican las coordinadoras del trabajo, Mónica Menini (CDD) y Mariana Ortega (ARETEDE), sobre los materiales de salud sexual y reproductiva en lenguas wichí, guaraní, qom y chorote. «Este hecho enriquece el proceso de generación de los materiales que están atravesados por saberes y reflexiones de y hacia dentro de las comunidades que significan una mediación entre el territorio y los conocimientos técnicos, académicos y jurídicos escritos en los protocolos», agregaron.

Todos los derechos adquiridos en materia de autonomía y salud sexual se pudieron lograr gracias a la acción de los movimientos de mujeres y diversidades que batallaron para que el aborto legal obtenga un lugar en la agenda pública cuando aún se consideraba un tema tabú. Es importante recordar que abortar es un derecho: si necesitas interrumpir un embarazo, podes llamar al 0800 222 3444, línea de salud sexual y reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación.


Fuentes:


Están vendiendo la Costanera

La sesión comenzó el 2 de diciembre al mediodía. Dentro de los proyectos aprobados, se habilita la construcción de edificios en los predios públicos ribereños de Costa Salguero y Punta Carrasco, que suman 32 hectáreas. Otro autoriza a la empresa IRSA a construir un barrio con torres de 45 pisos sobre el humedal conocido como ex Ciudad Deportiva, ubicado en la Costanera sur y lindero con la Reserva Ecológica.

El paquete impulsado por el gobierno de la Ciudad afectará a más de cien hectáreas del acceso al Río de la Plata, entre Costanera norte y Costanera sur. Con 36 votos a favor, del oficialismo y aliades, y 22 en contra, del Frente de Todos y el Frente de Izquierda, quedó aprobada la rezonificación de Costa Salguero; en tanto que el convenio con IRSA recibió 36 votos a favor, 20 en contra y 2 abstenciones. La medida se da pese a la negativa manifestada en las audiencias públicas y a las movilizaciones de organizaciones vecinales.

Descripción de imagen: listado del recuento final de votos por apellido. Afirmativos: Álvarez Palma, Arce, Blanchetiere, Bou Pérez, Cingolani, Cortina, de las Casas, Del Gaiso, del Sol, Ferrero, Fidel, Forchieri, García de Aurteneche, García de García Vilas, Garrido, González Estevarena, González Heredia, Gorbea, Guouman, Halperin, López, Méndez, Michielotto, Morán, Nosiglia, Ocampo, Peña, Reyes, Romano, Romero, Straface, Suárez, Thourte, Villafruela, Vischi, Weck. Negativos: Andrade, Barroetaveña, Bielli, Cámpora, de Mendieta, Fernández, Martín, Martínez, Montenegro, Morresi, Muiños, Neira, Pokoik, Roberto, Santoro, Segura Rattagan, Socías, Valdés, Velasco. Abstenciones: Abrevaya, Casielles.

Resistencia de vecines

En paralelo a la sesión, organizaciones ambientales, políticas y sociales que rechazaban las propuestas inmobiliarias protestaron en la puerta de la Legislatura. Entre los convocantes se encontraban el Movimiento La Ciudad Somos Quienes la Habitamos; Basta de Demoler; el Colectivo de Arquitectas en defensa de las tierras públicas y grupos de vecinos de los barrios de Núñez, Parque Chacabuco, Colegiales, Villa Ortúzar, Bajo Belgrano y San Telmo.

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En el mismo sentido, meses atrás se llevaron adelante audiencias públicas para consultarle a la ciudadanía su opinión sobre dichos proyectos: el resultado fue que el 98% de los mil oradores se mostró en contra. Además, a las críticas se sumó un freno judicial en dos instancias que impidió la venta de los terrenos.

Entre noviembre de 2020 y enero de 2021, más de dos mil porteños se manifestaron en contra del cemento sobre la costa en la audiencia pública por la rezonificación. En noviembre, en tanto, el Frente de Todos y organizaciones sociales entregaron más de 53 mil firmas en apoyo a la Iniciativa Popular (IP) para crear un parque público. Al superar las 40 mil adhesiones, la Legislatura quedó obligada a debatir el proyecto cuando el Tribunal Superior de Justicia termine de verificar las firmas. La aprobación de este jueves no impide que la IP sea tratada.

Descripción de imagen: docenas de personas protestan al sol en la vía pública con carteles donde se leen consignas como «Basta de destruir nuestro barrio. Asociación Vecinos Bajo Belgrano», «Por una ciudad con vista al río para todas y todos, ¡ponele tu firma!» y «La Legislatura vulnera nuestros derechos por privilegios» (en el último, las letras S están reemplazadas por $).

Sesión con una legislatura vallada

Durante la sesión, el bloque UCR-Evolución en la Legislatura porteña pidió retirar del temario el convenio entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la empresa IRSA para construir un nuevo barrio en la ex Ciudad Deportiva de Boca. El pedido fue realizado por el jefe del bloque, Martín Ocampo, quien argumentó que la iniciativa debe ser «mejorada» y requiere «seguir trabajando» en ella. Sin embargo, el pedido de Ocampo no prosperó, al no ser acompañada por el bloque oficialista Vamos Juntos (VJ).

Quedaron excluidos los acuerdos que contemplaban los permisos para construir en los predios de la calle 11 de Septiembre 1535, en Belgrano, donde estaba previsto una edificio de 53 metros, y el de la avenida Corrientes 3410, esquina Gallo, donde se iba a levantar un torre de 73 metros.

«Vende – ZonaPro. Larreta remata la costanera», decían los carteles que legisladores y legisladoras del Frente de Todos (FdT) mostraron sobre sus bancas durante las casi seis horas de debate. «Creo que estamos en la sesión más importante que nos tocará en nuestros mandatos: estamos discutiendo cien hectáreas sobre la costanera», alertó Matías Barroetaveña, legislador del FdT, al inicio de su discurso.

«Hoy es un día muy triste para la Ciudad de Buenos Aires. El oficialismo de Larreta votó la pérdida de 100 hectáreas de espacios verdes y humedales sobre la costanera para seguir construyendo torres de lujo que luego quedan vacías por la especulación inmobiliaria».

Matías Barroetaveña, diputado del Frente de Todos.
Descripción de imagen: una persona de pie en la protesta lleva una máscara del rostro de Horacio Rodríguez Larreta con un $ dibujado en la frente y levanta sobre la cabeza un cartel impreso que dice «Basta de negociados inmobiliarios corruptos» (una letra S está reemplazada por un $).

Por su parte, el jefe del bloque VJ, Diego García Vilas, defendió los proyectos al afirmar que en Costa Salguero se está «poniendo a la ciudad en la primera fila de cara al río» y aseguró que «de las 30 hectáreas que suman Costa Salguero y Punta Carrasco, 25 se convertirán en parque público». Sobre el convenio con IRSA, remarcó: «Estamos recuperando 50 hectáreas, de 70 que hoy son privadas».

Futuras consecuencias

Días atrás, la ingeniera María Eva Koutsovitis, especializada en hidráulica, explicó la relación directa que existe entre las construcciones inmobiliarias impulsadas por el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, las inundaciones de los últimos días y la crisis climática actual. «Las megaobras de infraestructura ejecutadas por este gobierno fueron diseñadas con datos de lluvias de fines de los 90 y con criterios técnicos de hace casi un siglo», sostuvo a través de su cuenta de Twitter.

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«En la última década, se privatizaron cómo mínimo 150 hectáreas de superficies verdes absorbentes y en plena pandemia el GCBA modificó el Código Urbanístico para transformar en estacionamientos de autos los pulmones verdes de manzana. Nuestra metrópolis es una de las ciudades del mundo con menos superficie verde pública por habitante».

María Eva Koutsovitis.

En el mismo sentido, Koutsovitis advirtió que la ocupación del borde costero con mega emprendimientos inmobiliarios van a impedir que podamos mitigar adecuadamente los ascensos del nivel de río. «Se planifica en función de los negocios de las grandes desarrolladoras inmobiliarias sin ningún tipo de evaluación de impactos», aseguró.

La ingeniera remarcó a través de sus redes sociales que la Ciudad de Buenos Aires tiene un Plan Hidráulico completamente desactualizado con relación a los indicadores actuales de la crisis climática. «El negacionismo de la crisis climática por parte del poder político nos plantea destruir un pulmón verde», aseguró Koutsovitis, quien explicó que uno de los pocos humedales que la ciudad conserva se quiere destinar a construir un nuevo Puerto Madero en la Costanera sur. Según sus palabras, para evitar el colapso de la ciudad «necesitamos diseñar políticas hídricas integrales y transversales desde la perspectiva de la agenda climática y el paradigma de la democracia participativa ambiental».


#Reseña Las aventuras de la China Iron: tradición gauchesca en clave feminista

Las aventuras de la China Iron es una novela de Gabriela Cabezón Cámara en la que se cuenta la historia de la China, olvidada en el clásico Martín Fierro. La protagonista adquiere vida propia, embarcada en una aventura que la lleva desde la penosa existencia en la estancia hasta una comunidad utópica tierra adentro.

Las aventuras de la China Iron es una novela de la escritora Gabriela Cabezón Cámara, publicada en el año 2017. La historia está ambientada e influida por la literatura gauchesca: la protagonista se desprende de «La ida» de El gaucho Martín Fierro y adquiere vida propia. En el poema de José Hernández, la china no tiene nombre; en cambio, en la novela se llama China, con mayúscula, Josephine Star Iron o Tararira, nombre que se da a sí misma cuando decide cambiar su vida.

La historia surge en un contexto en el que por la ley de levas se han llevado a Fierro junto con todos los hombres de la estancia y una alegre sensación de libertad impulsa a la China, de tan solo catorce años, a abandonar a los dos hijos que ha tenido con el gaucho. Los deja al cuidado de un matrimonio de ancianos y se sube a la carreta de Elizabeth, una inglesa culta y hermosa que también ha perdido a su marido y, a diferencia de la protagonista, está decidida a rescatarlo.

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La novela está estructurada en tres partes: El desierto, El fortín y Tierra adentro. En todos narra el viaje, con aventuras y desgracias, de la China Iron junto con su perro Estreya y Liz. Por otro lado, la travesía que ambas mujeres inician por la pampa funciona como iniciación para la protagonista que, durante el recorrido, se alfabetiza, aprende el idioma inglés, lee clásicos de la época, conoce la ceremonia del té y del whisky, aprende las texturas de las telas, tiene la experiencia del sexo deseado y del goce.

«No sabía que podía andar suelta, no lo supe hasta que lo estuve y se me respetó casi como a una viuda, como si hubiera muerto en una gesta heroica Fierro, hasta el capataz me dio su pésame esos días, los últimos de mi vida como china, los que pasé fingiendo un dolor que era tanta felicidad que corría leguas desde el caserío hasta llegar a una orilla del río marrón, me desnudaba y gritaba de alegría chapoteando en el barro con Estreya».

Las aventuras de la China Iron.

La China relata desde un futuro lejano los recuerdos de ese renacimiento personal y celebra la naturaleza explosiva y salvaje de la pampa y de los ríos que se comen las orillas. Hay un tono de realismo mágico en esa naturaleza que por momentos parece cobrar vida. Mágica es también la carreta de Liz que provee, como si fuera la galera de un mago, todo lo que necesitan: especias, artefactos, barriles de whisky.

En el viaje conocen a Rosario, un joven gaucho que anda con su ganado por la pampa. La caravana llega al fortín La Hortensia y los recibe el dueño del casco de estancia, José Hernández, un coronel decadente, alcohólico, que piensa que a las mujeres «hay que darles rebenque hasta que se den cuenta de que quieren ser mandadas» y dice haber copiado los cantos al propio gaucho Martín Fierro que se encuentra allí con él.

Cabezon Cámara plantea escenarios impensados para la época. Por ejemplo, en lugar de la refalosa hay una fiesta del ponche que deviene en orgía desenfrenada donde se liberan todo los límites. Entre otras utopías, la historia narra como a  Fierro «lo han visto a los arrumacos con otro negro como él» y, además, le pide perdón por todo el mal causado a la China a través de una nueva serie de versos.

La autora

Gabriela Cabezón Cámara desafía los límites y apuesta a una historia que lee en clave de género la gauchesca en general y el Martín Fierro en particular. El resultado es una utopía del origen de la nación narrada con imágenes poéticas, explícitas y coloridas, una obra de espíritu carnavalesco que no deja un solo mito literario en pie.

La autora nació en Buenos Aires en 1968 y estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. En 2013 fue becada como Resident Writer en la Universidad de Berkeley, California, y años mas tarde recibió la beca de la Literarisches Colloquium Berlin. Además, es periodista cultural. Sus artículos fueron publicados en distintos medios como Página 12, Le monde diplomatique, Anfibia, Revista Ñ y la revista Crisis.

Trabajó como editora de Cultura del diario Clarín y como docente en la carrera de Artes de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes e imparte talleres en diversas instituciones. Publicó, entre otros libros, La virgen cabeza, Le viste la cara a Dios y Romance de la Negra Rubia. La novela de la China Iron fue elegida entre los libros del año en la edición en español del New York Times y de El País de España.

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Las aventuras de la China Iron es una novela que tiene una relectura y una reescritura de un clásico de la literatura argentina desde una perspectiva feminista, donde la escritora crea un mundo libre e igualitario para todas aquellas mujeres olvidadas por los poetas de 1800. En estos tiempos de avances en materia de género, esta novela propone un pasaje hacia algo que podría llamarse la matria, un territorio regido por mujeres, en el que lo masculino está devaluado por efecto de su propio exceso.


#Reseña Las cosas por limpiar: violencia de género y resiliencia

Alex (Margarte Qualley) abre los ojos y observa dormir a su pareja Sean (Nick Robonson). Tratando de no hacer ruido sale de la cama, se viste y busca a su hija que duerme en su cuna. Todo está oscuro porque es de madrugada y tras envolver a la niña y sentarla en la sillita del auto se alejan de la casa donde horas antes hubo gritos y vidrios rotos. Así comienza la serie Maid, traducida al español como Las cosas por limpiar.

Estrenada a principios de octubre, es una de las más vistas en la plataforma. En 10 capítulos de 55 minutos, narra una compleja trama de violencia y las dificultades que tiene salir de ella. Además, sin intención de spoilear, las trabas burocráticas, los vacíos legales y la explotación laboral se ven durante todos los capítulos.

La protagonista de esta historia es Alex, de 25 años, quien vive con Sean, su marido alcohólico y violento, y su hija Maddy de casi 3 años. Luego de huir de su casa, en el primer capítulo, cae en la cuenta de que por diversas razones no cuenta ni con su madre ni con su única amiga para pasar la noche. Entonces, es el primer momento en que descubre que las redes que podían sostenerla no lo hacen, por lo que madre e hija terminan durmiendo en el auto.

En la historia se muestra la importancia de los lazos de contención a la hora de transitar una situación de violencia de género. Para visibilizar dicho rol, la serie tienen una escena en la que Alex mantiene un diálogo con otra mujer víctima de violencia que vive también en el hogar para sobrevivientes: «¿Crees que en la primera cita me dijo “Pásame la sal, algún día te estrangularé”? No, la violencia va creciendo como el moho», le dice Danielle (Aimée Carrero). Y, además de aconsejarla, logra que la protagonista deje de llorar tirada en una alfombra para levantarse y dar pelea.

Por otra parte, la trama logra empatizar con quienes están del otro lado de la pantalla dado que visibiliza un problema recurrente de las madres solteras: las complicaciones de trabajar y cuidar de sus hijes. A lo largo de todos los capítulos se ven las dificultades que tienen las madres solteras, quienes deben hacer malabares para llegar a fin de mes, encontrar un trabajo (en los que mayormente son precarizadas) y, al mismo tiempo, un lugar seguro donde dejar a su hije durante su eterna jornada laboral.

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En la serie, Alex repasa todos los días —en su cabeza y en la pantalla para los espectadores— cuánto dinero tiene, para qué le alcanza lo que gana por día por limpiar una casa y cuánto le queda: siempre el crédito es negativo. Allí se puede observar otra arista de la violencia que es la dependencia económica y cómo, más allá de los temores y el dolor que afrontan al abandonar una casa donde reciben malos tratos, también deben lograr sobrevivir anímica y económicamente fuera de ese hogar abusivo.

No solo los golpes son violencia

Por otro lado, la historia busca resaltar la importancia de reconocer el abuso emocional como parte de la violencia de género. Cuando Alex llega a la oficina donde pide ayuda del Estado, la asesora le pregunta por qué no denunció en la Policía, a lo que ella responde: «¿Me van a creer? ¿Cómo les digo que me maltrató si no me ha golpeado?». Su exmarido no le daba libertad financiera, le decía qué hacer, le gritaba y la minimizaba. Hechos que gran parte de la sociedad y el sistema niegan como violencia, pero que sin embargo no dejan de serlo.

«Yo no sufro abuso real», manifiesta reiteradas veces la protagonista. En una de esas ocasiones se lo comenta a la asistente social de un centro al que va a pedir ayuda. «Sólo necesito trabajo y lugar donde vivir», agrega. «¿Y cómo es el abuso real? ¿Intimidación, control?», le pregunta la asistente y la recomienda en una empresa de limpieza, pero la deja reflexionando.

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En este sentido, los personajes secundarios de la historia intentan mostrarle a la protagonista que la violencia por cuestiones de género es mucho más amplia que recibir un golpe, y que sus manifestaciones se van dando de modos sutiles hasta llegar a sus máximas expresiones como golpes y hasta femicidios. Por ello es importante remarcar que la violencia dirigida hacia las mujeres puede tener distintas formas, entre ellas:

  • Violencia física.
  • Violencia simbólica: conocida como «madre» de todas las violencias, porque contiene en sí misma otras violencias y porque está tan naturalizada que muchas veces no es percibida ni por las mismas víctimas. Por ejemplo, creer que por ser hombre se es mejor, que lavar los platos es cosa de mujeres o que existen razones que justifican ejercer violencia física sobre una mujer solo por su condición de género.
  • Violencia psicológica: cualquier acción que tenga el objetivo de degradar a la mujer como persona o tratar de controlar sus acciones o decisiones. Por ejemplo, cuando se le dice «No servís para nada», «Si te vas, me mato», o «Si me denunciás, no ves más a tus hijes».
  • Violencia económica o patrimonial: se da cuando el hombre maneja los recursos comunes; cuando siendo el único sostén del hogar regatea los recursos necesarios para llevar una vida digna o cuando no aporta las cuotas alimentarias de hijes.
  • Violencia sexual: ¿Cuántas veces tuvieron sexo pero no querían, no tenían ganas o no estaban preparadas pero les insistieron tanto que accedieron? ¿Cuántas veces las «apoyaron» en un espacio público? ¿Cuántas veces las tocaron sin su consentimiento? Hay muchas pequeñas acciones que no concebimos como violencia sexual pero lo son.

Resulta fundamental visibilizar estas historias que, como en este caso, suelen basarse en hechos reales, porque puede servir de ejemplo y motivación para las mujeres que se encuentran en situación de violencia. Esta serie está inspirada en las memorias de Stephanie Land, una joven mujer estadounidense que en 2019 publicó Maid: Hard Work, Low Pay, and a Mother’s Will to Survive («Trabajadora doméstica: trabajo duro, salario bajo y la voluntad de una madre por sobrevivir») y que se convirtió en un best seller.


¿Qué es la gerontofobia?

En un mundo marcado por estereotipos, ideales de belleza y capacidades de producción, la vejez femenina se ha convertido en miedo, en un tabú fuertemente asociado a la enfermedad, al olvido y a la muerte. En este sentido, los prejuicios edadistas medicalizan y desplazan a las mujeres mayores de la sociedad, convirtiéndolas en invisibles para el sistema.

Días atrás, la reconocida actriz Jamie Lee Curtis, de 62 años, apuntó contra los estándares de belleza que se reproducen en las redes sociales y afirmó que la cirugía plástica «está acabando con generaciones de belleza».

La protagonista de la saga de películas Halloween contó en diálogo con Fast Company que fue adicta al calmante Vicodin luego de someterse a una cirugía para hacerse cambios estéticos, aunque hoy lleva 22 años de sobriedad. Según relató, todo comenzó cuando un camarógrafo hizo un comentario sobre sus «ojos hinchados» en un set. «Me sentí tan mortificada y avergonzada que después de esa película fui a hacerme una cirugía plástica de rutina para eliminar la hinchazón», declaró la actriz.

Desde un punto de vista crítico, la actriz sostuvo: «La tendencia actual de rellenos y procedimientos estéticos y esta obsesión por los filtros y las cosas que hacemos para ajustar nuestra apariencia en Zoom están acabando con generaciones de belleza». En una entrevista reciente con la periodista Lloraine Kaine, Curtis consideró que la filosofía que está en contra del envejecimiento es anticuada y genera daños a las mujeres. «El término antienvejecimiento… ¿Qué es eso? ¿De qué estamos hablando? Todes vamos a morir. ¿Por qué quieres aparentar 17 años cuando tienes 70? Quiero aparentar 70 cuando tenga 70», concluyó Curtis.

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De igual modo, en los medios de comunicación, la vejez está cargada de prejuicios asociados a la enfermedad, al olvido y a la muerte. Sin embargo, existen espacios como el colectivo feminista Arrugas más, arrugas menos que se destaca por visibilizar la vida de las personas mayores y dejar de estigmatizarlas.

Rosa Cattana, integrante de este grupo, asegura que en las mujeres la discriminación es doble. «Cuando pasamos la etapa productiva y reproductiva, dejamos de ser visibles para el sistema y la sociedad», expresa.

«Las mujeres en general envejecemos más pobres. Desde el feminismo, el tema laboral es algo que se aborda mucho, que nos tengamos que dedicar más a las tareas del cuidado y del hogar. Pero eso pasa cuando somos jóvenes; cuando somos viejas vienen las jubilaciones y la mayoría de las personas que cobran la jubilación mínima son mujeres».

Rosa Cattana.

«Creo que hay que desestigmatizar el término viejas y viejos», sostiene la activista a la vez que agrega: «Nosotras decimos que somos viejas. Es un término que se usa siempre con un fin discriminatorio, pero bueno, la etapa de la vida que estamos transitando es la vejez. Yo creo que tenemos que decir que somos viejos».

Los estereotipos con los que crecemos

El modelo de mujer ideal y visible exige juventud. Si no hay juventud, no hay belleza y si no hay belleza, no valemos nada porque básicamente estamos para agradar a la vista. Sin embargo, para muchas mujeres el paso del tiempo trae experiencias, transformación, confianza, autodeterminación, conciencia y poder. Sin embargo, la madurez no es valorada ni contada en las representaciones sociales. ¿Por qué ese relato sobre la vida de las mujeres no aparece? ¿Dónde están esas pieles, esas manos, esas arrugas? ¿Dónde están las mujeres que no parecen siempre de 25 años? ¿Dónde se cuentan sus historias?

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La gerontofobia, al igual que la homofobia y gordofobia, no existen si entendemos fobia como «miedo a determinadas cosas». El concepto es utilizado para abarcar el odio y la discriminación que sufren las personas que no encajan en lo que para nuestra sociedad es atractivo o saludable. A su vez, la idealización de la mujer tal cual la conocemos es una herramienta del sistema para señalar qué cuerpos «merecen» o «deben» ser visibles y cuáles no, dejando aisladas a todas aquellas que no son jóvenes, blancas, delgadas y exitosas.

En la misma línea, el ideal de feminidad es un ideal colectivo de lo que debería ser una mujer y de cómo debería verse, donde la moda y la belleza toman relevante importancia y se inculcan en las mujeres desde que son chicas. Para las mujeres, es un hábito aprendido buscar imperfecciones y corregirlas a toda costa en el intento de alcanzar ese canon de belleza asociado a la juventud presente en las publicidades de revistas, en las películas y en la industria de la moda. Canon que puede llegar a generar consecuencias desastrosas en nuestra salud física y mental.

Además de las dificultades con el amor propio y la salud mental, la imagen de mujer perfecta genera que se pierda tiempo, plata y comodidad, y hace sobresalir las inseguridades. Lo paradójico es que la incomodidad genera cierta seguridad: los tacos altos que hacen doler los pies y el maquillaje en exceso que no permite sonreír sin pensar.