Cinco #GrandesMujeres que lucharon con poesía

El 21 de marzo se celebró el Día Mundial de la Poesía, fecha que busca resaltar la creatividad, la innovación y la diversidad lingüística a través de la expresión poética. Es un día para fomentar su enseñanza y apoyar a pequeños artistas.

En la literatura, como en la mayoría de los campos artísticos, existe una gran diferencia en cuanto a cantidad de obras publicadas por hombres y mujeres. No porque haya habido pocas o malas escritoras, sino porque no tienen el mismo «prestigio», o incluso porque se vieron obligadas a firmar bajo un pseudónimo para ocultar su género y generar más ventas.

Lo cierto es que, a lo largo de la historia, la literatura fue una de las primeras vías de expresión para las mujeres. Mientras el hombre salía a conquistar el mundo, la mujer escribía sobre el suyo.

Como el objetivo del Día Mundial de la Poesía es difundir e inspirar a que la gente se introduzca en este género literario, desde Escritura Feminista presentaremos cinco mujeres poetisas, quienes lograron abrirse paso entre un mundo de hombres con sus voces fuertes, desafiantes y poderosas.

 


alfonsina-storni-01-750x524#1 Alfonsina Storni (Sala Capriasca, Suiza, 1892 – Mar del Plata, Argentina, 1938)

Considerada una de las mejores escritoras del país, Alfonsina Storni, fue una poetisa posmodernista, escritora y periodista. Algunas de sus obras son «El dulce daño», “Alma desnuda”, “Frente al mar”,  «Ocre», «Poemas de Amor» y «El amo del mundo». Colaboró en varias revistas, como «Nosotros», y en diarios de Buenos Aires, como «Crítica» y «La Nación», bajo el pseudónimo de Tao-Lao.

Storni defendió el derecho de la mujer al voto y criticó a través de sus artículos de prensa los estereotipos de género. Vivió en permanente conflicto con su sexo y las limitaciones sociales que sufría. La poesía de Storni es amorosa, feminista y de vanguardia, en busca de una reivindicación de la libertad femenina. En 1920 ganó el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura por su obra “Languidez”.

Se suicidó tras luchar contra la depresión y el cáncer de mama.

TU ME QUIERES BLANCA

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba. […]

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.


 

gioconda#2 Gioconda Belli (Managua, Nicaragua, 1948)

Esta poetisa y escritora nicaragüense no puede desligar su activismo y la lucha feminista de su arte.

Durante la dictadura del general Somoza debió abandonar el país para no ser encarcelada. Más tarde, se unió al Frente Sandinista de Liberación Nacional, al igual que otros tantos intelectuales de la época. Esto la llevó a participar de una larga serie de actividades clandestinas, que comprendían desde la entrega de correspondencia hasta el transporte de armas.

Su producción literaria incluye poesías, novelas e incluso un cuento infantil. Recibió el premio de poesía Mariano Fiallos Gil por su obra «Sobre la grama”. Algunos de sus poemas son “Ocho de marzo”, “Y Dios me hizo mujer” y “Huellas”.

NUEVA TESIS FEMINSTA

¿Cómo decirte
hombre
que no te necesito?
No puedo cantar a la liberación femenina
si no te canto
y te invito a descubrir liberaciones conmigo.
No me gusta la gente que se engaña
diciendo que el amor no es necesario
-‘témeles, yo le tiemblo’
Hay tanto nuevo que aprender,
hermosos cavernícolas que rescatar,
nuevas maneras de amar que aun no hemos inventado.
A nombre propio declaro
que me gusta saberme mujer
frente a un hombre que se sabe hombre,
que sé de ciencia cierta
que el amor
es mejor que las multi-vitaminas,
que la pareja humana
es el principio inevitable de la vida,
que por eso no quiero jamás liberarme del hombre;
lo amo
con todas sus debilidades
y me gusta compartir con su terquedad
todo este ancho mundo
donde ambos nos somos imprescindibles.
No quiero que me acusen de mujer tradicional
pero pueden acusarme
tantas como cuantas veces quieran
de mujer.


 

rosario-castellanos#3 Rosario Castellanos Figueroa (Ciudad de México, México 1925 – Tel Aviv, Israel, 1974)

Fue una escritora y diplomática mexicana. Estudió Filosofía en su país y en España, y también se dedicó a la enseñanza. A lo largo de su vida, escribió poemarios, novelas, ensayos, textos periodísticos y obras de teatro donde el eje de su obra fue la defensa de los derechos de la mujer y la desigualdad entre aborígenes y los hombres blancos. Luchó contra la discriminación sexual y la segregación social y racial.

Murió a los 49 años en un accidente doméstico. Su legado incluye los poemarios “Apuntes para una declaración de fe” y “Poesía no eres tú”.

AUTORRETRATO

Yo soy una señora: tratamiento
arduo de conseguir, en mi caso, y más útil
para alternar con los demás que un título
extendido a mi nombre en cualquier academia.

Así, pues, luzco mi trofeo y repito:
yo soy una señora. Gorda o flaca
según las posiciones de los astros,
los ciclos glandulares
y otros fenómenos que no comprendo.

Rubia, si elijo una peluca rubia.
O morena, según la alternativa.
(En realidad, mi pelo encanece, encanece.)

Soy más o menos fea. Eso depende mucho
de la mano que aplica el maquillaje. […]

Prefiero estar aquí, como ahora, leyendo
y, si apago la luz, pensando un rato
en musarañas y otros menesteres.

Sufro más bien por hábito, por herencia, por no
diferenciarme más de mis congéneres
que por causas concretas.

Sería feliz si yo supiera cómo.
Es decir, si me hubieran enseñado los gestos,
los parlamentos, las decoraciones.

En cambio me enseñaron a llorar. Pero el llanto
es en mí un mecanismo descompuesto
y no lloro en la cámara mortuoria
ni en la ocasión sublime ni frente a la catástrofe.

Lloro cuando se quema el arroz o cuando pierdo
el último recibo del impuesto predial.


 

alejandra 2#4 Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, Argentina, 1936 – 1972)

Su inconformidad con el lenguaje para explicar y definir lo que ella sentía hizo que su obra fuese tan intensa y peculiar. Para Pizarnik, el lenguaje no llegaba a expresar el mundo y el mundo no llegaba a expresar nuestros deseos más profundos.

La muerte, el sexo, su infancia y sus conflictos con la feminidad son temas recurrentes en su obra, en consecuencia de una vida rodeada de tragedias, como la muerte de sus familiares por el fascismo y el estalinismo. Su poesía fue transgresora e innovadora, utilizó diferentes metáforas e imágenes.

Le diagnosticaron trastorno de límite de la personalidad y padeció trastornos de sueño, euforia e insomnio. En 1972 decidió suicidarse. Escribir en sus diarios fue su escape y su forma de luchar contra aquello que no comprendía.

«Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero».


 

#5 Elvira Sastre (Segovia, España, 1992)

Con solo 26 años, esta poetiza escribió seis libros y tradujo otros siete. Elvira comenzó a escribir sus poemas en su blog y en sus redes sociales, lo que permitió que llegasen a América y que consiguiese cierta popularidad antes de publicar su primer poemario.

“La poesía parecía ese género intocable al que solo podían acceder los tocados por la varita de la mejor inspiración; ahora todas las puertas están abiertas y nadie tiene la llave”, explicó la joven en una entrevista, en referencia a la difusión de sus obras gracias a internet.

Para ella, la poesía es indispensable para generar empatía entre las mujeres y transformar la realidad. Algunos de sus temas recurrentes son el amor, el desamor, el sexo y la valentía. Su poemario «Baluarte» es uno de los libros más vendidos de poesía en España.

 

Entre tantos libros escritos por hombres sobre cómo debería entenderse el mundo, estas poetisas presentan uno distinto. Uno bello, potente (aunque silenciado por muchos años) y rebelde: el mundo femenino.

La belleza duele

¿Qué es la feminidad? ¿Qué significa ser femenina? Es un conjunto de atributos asociados al rol tradicional de la mujer, que varía en las distintas sociedades y contextos históricos. Estos incluyen el carácter, el comportamiento aprendido y el aspecto físico. Es decir, ser femenina significa verse femenina.

El ideal de feminidad es un ideal colectivo de lo que debería ser una mujer y de cómo debería verse, donde la moda y la belleza toman relevante importancia, y se inculcan en las mujeres desde que son chicas.

Encontrar ejemplos que lo demuestren es sencillo: las jugueterías están llenas de valijitas de maquillaje y de muñecas rubias, esbeltas y de ojos claros, cuyo slogan es “Se lo que quieras ser, se una Barbie Girl”; en la adolescencia, el comportamiento debe asemejarse al de una “señorita” y cuando llegan las primeras sesiones en la depiladora, el consuelo generalmente suele ser “las primeras veces duele, después te empezás a acostumbrar”.

En esta frase resuena la costumbre, y es que desde pequeñas se aprende que aquello que molesta e irrita es parte de lo cotidiano, que “la belleza duele”. La incomodidad se vuelve hábito.

Para las mujeres, es un hábito aprendido buscar imperfecciones y corregirlas a toda costa en el intento de alcanzar ese canon de belleza o ese ideal femenino presente en las publicidades de revistas, en las películas y en la industria de la moda. Canon que puede llegar a generar consecuencias desastrozas en nuestra salud física y mental.

La imagen de mujer perfecta genera que se pierda tiempo, plata, comodidad, y hace sobresalir las inseguridades. Lo paradójico es que la incomodidad genera cierta seguridad. Los tacos altos que hacen doler los pies y el maquillaje en exceso que no permite sonreír sin pensar “¿Tendré labial en los dientes?” son los que supuestamente otorgarán confianza en una misma.

La farsa de la “belleza natural”

Hay quienes argumentan que consideran más bella a aquella mujer que está “al natural”. Lo cierto es que esa idea de “belleza natural” no incluye vello en las piernas, estrías ni acné, y en su lugar trae a la mente a una mujer depilada, tal vez sin maquillaje, pero con una piel sin ninguna marca.

Esto se evidencia claramente en las tendencias de maquillaje como el “no make – make up”, que buscan un rostro natural pero que aun así procuran ocultar las imperfecciones.

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El cuerpo de mujer en su verdadero estado natural y sin intervenciones no es considerado bello sino descuidado o masculino, porque lo común es asociar a la feminidad con la idea arreglarse y “cuidar” del cuerpo. De hecho, hasta se asocia a lo antihigiénico (pero solo en las mujeres, jamás en los varones).

Con todo esto, no es la idea rechazar por completo la feminidad sino intentar alejarla de la imagen tóxica de mujer perfecta, responsable de enfermedades alimenticias, gordofobia, hipersexualización de los cuerpos (incluso de los cuerpos de adolescentes y niñas), y acercarla a una más real.

Que lo femenino no se asocie a lo hermoso por su superficialidad, delicadeza y debilidad, sino a lo hermoso por lo diverso y fortalecedor que puede ser.

 


Imagen destacada: Ana Miranda.

No, no odiamos a los hombres

No es sorpresa que se asocie al feminismo con violencia y odio. El llamar a las mujeres “feminazis” y creer que éste es sinónimo de rechazo al hombre o a lo masculino no hace más que demostrar el poco conocimiento que se tiene sobre el movimiento y la manipulación de la información que circula sobre él.

La guionista, comediante y actriz Malena Pichot estuvo presente el pasado martes en el programa de televisión “Intrusos”, donde se discutieron diversos temas asociados al feminismo. En la charla se habló sobre Araceli Gonzales, Cacho Castaña, Pettinato y en numerosas ocasiones los panelistas hicieron referencia al gran mito que rodea al feminismo sobre el “odio a los hombres”. Cuando le preguntaron a Malena si esto era verdad ella les respondió: “me parece una pavada”.

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Durante el programa resaltaron las “formas agresivas” o “poco amables” que utiliza Malena en las redes sociales (específicamente un tweet sobre Araceli Gonzales quien dijo “yo no soy feminista, tengo un hijo precioso y un marido hermoso”) y a una de las frases utilizadas por el movimiento: “muerte al macho”.

Es común que al decir “muerte al macho” instantáneamente se acuse a las feministas de «feminazis» y de querer matar a todos los hombres cuando no es así.

“Es una consigna feminista que tiene que ver con el arquetipo del patriarcado. El macho es el femicida, el violador, el malo. El macho no es el hombre”, explicó Malena a quienes consideraban que sus formas de hablar sobre el feminismo y el machismo son agresivas o “extremas”.

El feminismo no odia a los hombres, odia a la sociedad machista y rechaza a quienes quieren perpetuarla. El hombre no es el enemigo, lo es el macho.

La idea de que el feminismo va de la mano con la misandria no es correcta. Pichot lo explicó en el programa, esta unión se remonta a la época de las sufragistas, quienes eran presentadas en propagandas bajo un enorme “Down with man”. Esta no es más que una estrategia utilizada para desvirtuar la lucha, desviar la atención de lo verdaderamente importante y generar rechazo en la sociedad.

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Incluso una gran parte del feminismo considera que los hombres pueden ser nuestros aliados. El trabajo de deconstrucción le compete a todos los géneros, solo así se le da fin al machismo

La escritora y feminista nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie lo explicó en su charla TED “Todos deberíamos ser feministas”. La liberación de la mujer y la igualdad de derechos solo podrá conseguirse gracias a los cambios culturales, que deben moldear a todxs.

“La definición que doy yo es que feminista es todo aquél hombre o mujer que dice: “Sí, hay un problema con la situación de género hoy en día y tenemos que solucionarlo, tenemos que mejorar las cosas.” Y tenemos que mejorarlas entre todos, hombres y mujeres”.

Es necesario aclarar que existen algunas ramas del feminismo donde no se concibe al hombre como compañero, pero creer que todo el movimiento cree que la mujer es superior, por ende todas las feministas desean deshacerse de ellos y asesinarlos es un grave error.

Las tácticas no deben confundirse con la teoría. Las formas no deben opacar el mensaje. No todas las maneras de expresarse van a ser agradables, lo más probable es que generen incomodidad, pero ¿Quién desea cambiar su estilo de vida cuando se encuentra cómodo y a gusto?

El feminismo no mató a nadie, el machismo sí.


Fuentes:

Chimamanda Ngozi Adichie, «Todos deberíamos ser feministas»  (PDFCharla TED)

América TV

Fuente de imágenes:

– History of feminism

«La angustiante situación de Cacho Castaña»

Cacho Castaña suspendió sus shows previstos para el 23 de enero y el 7 de febrero en Mar del Plata por cuestiones de salud y para evitar un posible “escrache”.

Su productor, Lino Patalano, anunció que el artista “tuvo un pico de presión alta y el médico le prohibió presentarse”. Horas más tarde en un comunicado, su abogado, Fernando Burlando, agregó a esto el “linchamiento mediático” de los últimos días.

El comunicado explica que las cuestiones de salud están directamente relacionadas con “la angustiante situación” que está viviendo Cacho Castaña luego de su desagradable frase: «Ante una violación inevitable, relajate y gozá».

El show también fue suspendido para “preservar a su público ante las amenazas de ‘escrache’ en las inmediaciones de la sala por parte de grupos empeñados en el escarnio más allá de cualquier otra acción reivindicatoria que ayude a sumar y no restar”.

Además, expresa que es importante tener en cuenta el contexto generacional donde estas expresiones no generaban el disgusto y el rechazo que hoy sí, y que por eso no merece tal castigo.

“Quizá no venga al caso querer explicar por qué Cacho dijo lo que dijo. Pero bien valdría la pena mirar en un contexto generacional donde este tipo de expresiones -equivocadas, por cierto- no generaban lo que hoy generan.

Un contexto social que cambió. Que cambió para bien, pero que ese cambio significó un aggiornamiento al que todos no pudieron llegar.

Humoristas de primer nivel discuten hoy estos temas y se preguntan si aquellas cosas con las que «antes» se bromeaba hoy resultan inconvenientes. Así es el tiempo en que vivimos, así marcha la vida y no se puede condenar al escarnio a aquel que no tiene el reflejo que debe tenerse”.

A la vez hace referencia a una especie de “ojo por ojo, diente por diente” de las organizaciones que se manifestaron en su contra.

“Si consideran que Cacho Castaño se ha convertido en un caníbal, pues estas organizaciones demuestran su intención de comérselo. Y ya se sabe que a los caníbales no se los debe comer a riesgo de convertirse en uno de ellos”.

“¿Castigarlo así? No mató a nadie”, opinó Matías Santoiani, actor y amigo del artista, quien cree que el cantante está recibiendo una condena desmedida.

Es cierto que Cacho Castaña es un persona que vivió en un contexto donde este tipo de declaraciones habrían pasado desapercibidas o como un gesto de “picardía”, pero no por eso hay que tolerarlas hoy en día. La sociedad ha evolucionado, se manifestó en contra y ya no quiere ver a Cacho en cartelera.

 

Fuente:

La Nación

Infobae


 

Deconstruirnos

¿Qué es aquello que debemos deconstruir? ¿Y por qué?

Para comprender a qué hace referencia el movimiento feminista cuando habla de la “deconstrucción de género”, es necesario primero entender qué es el género.

Aunque nos encontremos en el siglo XXI, lo cierto es que aún gran parte de la población cree –y  defiende– que el género está determinado por nuestra biología. Es decir: que nuestros genitales marcan nuestra conducta, personalidad, gustos, roles y vestimenta, entre otras cosas.

La definición correcta de género es:

“Construcción social (papeles, roles, comportamientos, caracteres, vestimenta y otros usos y costumbres) que pueden corresponder a una asignación sexual normativa (varón y mujer) o a otro tipo de construcción social no normativa”. (Asociación de Travestis, Transexuales y Trangéneros de Argentina y Federación Argentina LGTB)

¿Qué quiere decir que es una construcción social? Que, a diferencia de nuestro sexo, determinado por nuestras características biológicas, el concepto de género está basado en reglas de comportamiento o en una normatividad “construida” por quienes integran una cultura o sociedad.

Esto significa que no existe objetivamente una definición de género masculino o femenino, sino que va a depender de una sociedad en un tiempo y espacio determinados.

Una de las precursoras del término “género” fue Margaret Mead, una antropóloga estadounidense de los años 20.

En su ensayo “Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas”, explica que durante los estudios que realizó en distintas tribus descubrió que, en una de ellas, las mujeres se comportaban de forma amorosa; en la segunda eran brutas y violentas, y en la última los hombres tenían un comportamiento “femenino”, es decir, se preocupaban por su aspecto y realizaban las compras.

A partir de estas observaciones, postuló que el temperamento es innato e independiente de nuestro sexo.

Deconstruir el género implica, por un lado, abandonar los estereotipos de lo que entendemos como femenino y masculino: entender que el rosa no tiene por qué ser necesariamente “de nenas” y el azul “de nenes”, que el trabajo de la mujer no está ligado a las tareas domésticas o que el hombre no es menos masculino por cuidar de su apariencia o llorar en público. Es reconocer que existe una desigualdad entre los géneros que no es natural.

Por otro lado, es alejarse de los términos binarios –hombre y mujer– y abrirse a la gran diversidad de sexualidades y géneros que existen, como las personas trans, de género fluido, no binario, o del tercer género.

Judith Butler, una de las mayores referentes de teoría Queer, explica que nuestra sociedad está regida por la heteronormatividad. Esto significa que, en materia de sexualidad y género, quienes se encontrarían dentro de los parámetros «normales» son las personas heterosexuales y cisgenero.

El no encarnar el género de forma normativa o ideal supone arriesgar la propia posibilidad de ser aceptable para el otro; no ser considerado un sujeto pleno o real para los demás.

En un mundo donde el genitalismo sigue fomentando las desigualdades de género y la transfobia, la deconstrucción es la única forma de construir seres más libres.


Fuentes

#Reflexión: «No me hizo nada»

Hace unos días, presencié una situación asquerosa en la calle y no pude quedarme callada.

Un hombre mayor acosaba a una chica joven mientras ella trabajaba en la puerta de un centro comercial. Ella repartía folletos mientras este señor, a unos muy pocos centímetros de ella, se le insinuaba y le preguntaba cosas como “¿Tenés que estar acá todo el día, linda? Qué aburrido… ¿Sin que te acompañe nadie?” con un tono de voz desagradable.

La chica claramente estaba incómoda, se le notaba en la cara. No buscaba continuar esa conversación, pero ella misma me explicó más tarde que debe responder bien a quienes se le acerquen. Mientras que ella intentaba seguir trabajando, él insistía.

En un momento, le dio la espalda al señor para alcanzarle un folleto a una persona que pasaba y este la examinó de arriba abajo, con un gesto en el rostro que me revolvió el estómago.

Me acerqué a ambos y le pregunté a la chica si conocía a ese hombre y si necesitaba ayuda. Claro que recibí insultos por ser «irrespetuosa» y enfrentar a alguien de su edad, ya que él “solo estaba hablando con la señorita”. Cuando terminó de escupirme en la cara todo lo que tenía, se fue.

La chica me agradeció de corazón y, al final, con un poco de vergüenza, agregó: “Igualmente no me estaba haciendo nada”. Por un segundo, pensé que tal vez había exagerado, que ella no necesitaba mi ayuda. Y ahí fue cuando me enojé de verdad. Ese hombre la estaba incomodando, la estaba acosando mientras ella trabajaba, rodeados de muchísima gente que ignoraba la situación.

Un estudio realizado en 2016 por MuMalá y el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana evidenció que el 100% de las mujeres encuestadas había sufrido en algún momento de su vida una situación de acoso en la vía pública. El 84% de ellas había recibido bocinazos o silbidos, el 70% había sido víctima de comentarios sobre su aspecto físico, al 47% de ellas las siguieron y un 29% llego a ser víctima de tocamientos. (Acoso callejero: otra forma de violencia sexual)

Estamos tan acostumbradas al acoso callejero que este tipo de conductas no nos parecen extrañas, no nos enojan. No actuamos al respecto ni nos defendemos entre nosotras. ¿Será por miedo o vergüenza? Seguramente.

Es recomendable enfrentar al acosador, siempre y cuando la situación no vaya a ponernos en riesgo, pero ¿será posible que en ocasiones no reconozcamos la gravedad de la situación y veamos los “piropos” como algo inofensivo? ¿Será que no consideremos necesario intervenir ,ya que es algo «normal»?

Hay que ofenderse y estar alertas. Hay que eliminar el acoso callejero de nuestro escenario cotidiano. Es preferible ser “exageradas” y ayudarnos entre nosotras, siempre.

Es difícil ser feminista, incluso doloroso, porque la verdad siempre duele y ya una se cree que no le están haciendo “nada”.

«Grace and Frankie» (¡Contiene spoilers!)

«Grace and Frankie» refleja cómo una mujer, a pesar de sus conflictos, sus años y su familia, puede encarar una nueva etapa de su vida sintiéndose completamente rejuvenecida.
Se trata de una serie original de Netflix sobre dos mujeres mayores de 70 años quienes descubren que sus esposos habían estado saliendo durante más de 20 años a espaldas de ellas. Jane Fonda (Grace) y Lili Tomlin (Frankie) encarnan a las protagonistas, dos mujeres con personalidades por completo opuestas que logran superar su relación conflictiva para pasar a ser mejores amigas.

A lo largo de la serie, se ve cómo ambas mujeres deben acostumbrarse a vivir sin sus esposos, con los que habían estado casadas durante más de 40 años. Sus vidas cambian de forma radical: sus casas, su relación con la familia, sus tradiciones, la forma en la que se perciben, por mencionar algunas cosas. Comienzan una etapa en la que deben volver a conocerse a sí mismas.

A diferencia de la mayoría de las series, no es protagonizada por personajes jóvenes y no muestra a la mujer mayor como una persona a la que se le pasaron «sus mejores años», que ahora solo le queda descansar y dedicarse a cuidar de sus nietos.

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Durante este proceso de cambios se percatan de lo subestimadas e ignoradas que eran por sus familias y amigos. En realidad, de lo subestimadas e ignoradas que son las mujeres mayores en general. Es por esto que, en la tercera temporada de la serie, deciden fabricar un producto que deja boquiabiertos a varios personajes: un vibrador para la mujer mayor.

Quisiera destacar dos temas presentes en esta serie: La sexualidad y el estilo de vida de las mujeres mayores.

¿Por qué este producto es tan polémico? Es una de las preguntas que se realizan Grace y Frankie. Ambas remarcan la ausencia de objetos sexuales pensados para las mujeres de cierta edad. Es que ¿acaso estas no se masturban ni tienen sexo? Las protagonistas sienten que es su deber distribuir este vibrador y que llegue a todas, para que se deje de creer que las relaciones están reservadas con exclusividad para los jóvenes.

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Por otra parte, en varias ocasiones hubo personajes que sintieron pena por las protagonistas, como si estuviesen destinadas a pasar el resto de sus vidas solas, siendo mujeres solteras. Es allí donde ambas demuestran todo lo contrario. Si bien el divorcio fue para ellas un momento más que desafortunado, no lo consideraron el fin del mundo. Una vez procesado el duelo, se percataron de que eran libres y capaces de realizar lo que ellas quisieran. Otra vez se cuestionan: ¿por qué creen que una mujer mayor de 70 años no puede ser exitosa ni realizar sus sueños? En lugar de quedarse en sus casas y resignarse a vivir con lo que les tocó, decidieron comenzar su propio emprendimiento, sin importar sus pesados años y dolores.

 

 

 

 

Travesticidio en Rosario

El cuerpo de Pamela Anabel Tabares, una mujer trans de 35 años, fue encontrado sin vida el mediodía del pasado miércoles en una zona rural de Rosario, luego de haber recibido cinco disparos.

El médico del gabinete de PDI afirmó que, al parecer, el asesinato se realizó durante la madrugada en la localidad de Pérez, en el mismo lugar donde se encontró el cuerpo. Agregó que lo que puso fin a su vida fue un balazo que atravesó su rostro, además de los previos que había recibido en las piernas y en el pecho.

El encargado del caso es el fiscal Rafael Coria, quien trabajará junto con Esteban Paulón, Subsecretario de Políticas para la Diversidad Sexual, para encontrar al asesino.

Pamela no tenía familiares y estaba conviviendo en casa de una amiga, ya que había sido echada de la pensión en la que vivía. Según sus allegados, se encontraba en un estado de extrema vulnerabilidad. Su única fuente de ingresos era su trabajo en la zona roja.

Michelle Mendoza, una reconocida referente de la comunidad trans en Rosario, al hablar del caso comentó que era normal encontrar a Pamela pidiendo ayuda a gritos.

“Tengo casi 40 años y todavía no empecé a vivir”, es una triste frase que le dijo Pamela a Michelle, quien conoció a la víctima por su militancia.

La joven fue ignorada por el Estado, luego de recurrir en varias ocasiones al Área de Diversidad Sexual en la  Municipalidad de Rosario en busca de ayuda, y nunca consiguió un trabajo fijo. Pero esto no es una novedad: lamentablemente, es parte de la vida de la mayoría de las mujeres trans.

“La ayudé con lo que pude, un techo y comida. Ella sufría mucho por lo económico, por la maldita adicción y tener que salir a trabajar. Estaba muy para abajo”, explicó la amiga que vivía con Pamela a la Agencia Presentes.

Una movilización se llevó a cabo frente a la fiscalía de Rosario para pedir justicia por el travesticidio de Pamela y en busca de políticas que garanticen la seguridad de la población travesti. 

Sus amigas le comentaron a Conclusión que siempre buscaron ayudarla por la excelente persona que era y cómo el Estado la dejó sola.

Fuentes: Agencia PresentesPágina 12Conclusión