Aborto: desde dónde formar a futuros profesionales de la salud

“El Aborto como problema de salud” es el nombre de la cátedra libre que se incorporó a la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA. Se trata de la primera respuesta académica sobre interrupción legal del embarazo en esta facultad. Presentamos el testimonio de algunxs protagonistas.

Estudiantes y profesionales de la salud, junto con integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, fueron lxs responsables de organizar esta propuesta, desarrollada en cuatro encuentros entre fines de octubre y principios de noviembre.

En ellos, distintxs profesionales hablaron sobre marco legal, contexto regional, tecnologías médicas, herramientas, accesibilidad y experiencias de los equipos de salud.

La cátedra, en palabras de sus protagonistas, surge como respuesta a una necesidad de lxs estudiantes de tratar la problemática en el proceso de aprendizaje, motivadxs también por experiencias cercanas: en 2015, se llevó a cabo la primera cátedra libre de la Campaña en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) y en 2016 en la de Psicología; además, este año se incorporó una materia sobre el aborto como problema de salud en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario.

Uno de los aspectos que destacaron de esta experiencia fue la visibilización de una problemática que desde el modelo de salud patriarcal no se trabaja en la facultad, a través de un paradigma de géneros y derechos, el respeto a la autonomía de las personas y la concepción de la sexualidad de forma integral, responsable y libre de violencias.

En este sentido, lxs futurxs profesionales adquieren herramientas para poder realizar un primer abordaje en un futuro.

Para saber más sobre la organización, las sorpresas que se llevaron, las dificultades con las que se encontraron y sus expectativas previas y posteriores a los encuentros, Escritura Feminista se contactó con las Redes de Estudiantes y de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue la organización de esta cátedra?

Red de Estudiantes: Fue más sencillo de lo que se piensa. La realidad es que nos encontramos día a día en la lucha, ya nos conocemos todxs las caras, y lo único que faltaba era poner día y hora para juntarnos y empezar a organizarnos.

A partir del primer encuentro nos dimos cuenta de que motivación no faltaba. Cada estudiante de la red es una pieza importante por sí solx, y juntxs somos el motor de esta lucha feminista.

E.F.: ¿Cuál fue el rol de los estudiantes en esta instancia?

R. E.: Lxs estudiantes somos lxs que estamos todas las semanas en la facultad: sabemos qué profesorxs son más receptivxs, quiénes no; sabemos cuáles son los conocimientos que nos brinda la facultad, los intereses del estudiantado, lo que lxs convoca; sabemos de qué manera intervenir, en qué espacios, y cómo lograr visibilidad.

Todas esas herramientas fueron más que necesarias para darle inicio a la cátedra. Nuestro rol es no sólo de espectadores pasivos, sino que también empezamos a llevar la discusión poco a poco a nuestrxs compañerxs a través de la Red, nos encargamos de la difusión y de aportar al enfoque estudiantil de la cátedra, a través de nuestras experiencias académicas sobre el aborto, desinformantes en su mayoría.

 

«A partir del primer encuentro nos dimos cuenta que motivación no faltaba. Cada estudiante de la red es una pieza importante por si solx, y juntxs somos el motor de esta lucha feminista», Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir.

 

E.F.: A lxs profesionales, ¿qué es lo que más les sorprendió en el primer acercamiento a estudiantes de esta facultad?

Red de Profesionales: Lo que más nos sorprendió fue la necesidad de hablar. Hubo muchísimas personas, más de 120 inscriptas, para ser la primera experiencia con tan poco tiempo de difusión.

La participación de muchas y muchos estudiantes de distintos años, quieres referían haber transitado distintas materias donde se trabaja el tema con información errónea, desactualizada y sin profundizar.

Hasta la constancia de la concurrencia, que se mantuvo numerosa los cuatro encuentros, demuestra el interés sobre la temática y el vacío académico en el plan de estudios que tiene la universidad.

E.F.: ¿A quiénes va destinada la cátedra?

R. E.: No es sólo para estudiantes de Medicina, y eso no es un dato menor. Vinieron estudiantes de Bioquímica, Enfermería, Obstetricia, Psicología, Trabajo Social y muchas personas más de ámbitos diversos.

Un dato que rompe con todos los esquemas es que no entramos en las aulas que nos asignan, lo que demuestra que ya no hay más tiempo que esperar, que es aquí y ahora. Somos muchxs más de lxs que creíamos, y estamos llenxs de ganas de dar debates serios y de adquirir esas herramientas que nos niegan desde lo académico para poder acompañar a las personas gestantes en el cuidado de su salud sexual.

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Fuente: Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir CABA

E. F.: ¿Qué objetivos buscan cumplir?

R. E.: El público es amplio pero nos parece igual de importante trabajar la problemática desde cada aspecto. En las carreras de Ciencias Médicas apuntamos a formar nada más ni nada menos que futurxs profesionales con perspectiva de género, que van a saber cómo abordar situaciones de aborto el día de mañana.

Eso no significa que nuestra intención sea que un estudiante de segundo año salga de la cátedra y empiece a garantizar abortos. La diferencia es que en unos años, cuando tenga su título, no va a replicar la violencia contra esas personas que solicitan interrupciones legales de embarazos, no va a estigmatizarlas, no va a tener miedo de perder su matrícula, ni de ser judicializadxs.

Lxs profesionales que hayan transcurrido formaciones como la nuestra van a ser profesionales que garanticen derechos y cuiden la vida.

Por otro lado, también sabemos que estamos molestando, que estamos irrumpiendo con la cotidianeidad de la Facultad de Ciencias Médicas, criticando su postura y convirtiéndonos en protagonistas de nuestra propia formación. Estamos rompiendo el status quo, estamos deconstruyendo el modelo patriarcal y hegemónico de la universidad.

R. P.: Poder hablar de aborto en la facultad de Ciencias Médicas, desde una mirada integral. No morir ni sufrir consecuencias en la salud por un aborto inseguro es un derecho humano básico.

Otro de los objetivos es cuestionar la formación del pregrado del modelo médico hegemónico, biologicista y patriarcal. También, poder sentar precedente para impulsar un proyecto que logre la incorporación de la cátedra como una materia dentro de los programas de las distintas carreras.

EF: ¿Por qué se asigna como cátedra libre y no obligatoria?

R. P.: Sigue siendo, a pesar de los avances, un tema muy controversial en la sociedad, y la facultad no escapa a las contradicciones culturales. En las distintas carreras de la facultad de Ciencias Médicas no está incluida la salud desde una perspectiva de derechos ni géneros.

 

«Estamos rompiendo el status quo, estamos deconstruyendo el modelo patriarcal y hegemónico de la universidad», Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir.

 

E.F.: ¿Qué elementos operaron (y siguen operando) para que se pueda generar este cambio de paradigma en lo académico?

R. P.: Lo más importante es encontrarnos en el andar, desde los distintos espacios de intervención. Esta cátedra es consecuencia de pensar en conjunto, entre la Red de Estudiantes por el Derecho a Decidir, la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir.

Las redes nos ponen en el mapa a quienes somos o seremos efectores dentro del sistema de salud, de los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos de las personas desde la perspectiva de derechos y géneros; quienes ponemos el tema en la agenda social y cultural, para visibilizar la necesidad urgente de una ley que regule las interrupciones del embarazo como un derecho, dentro del sistema de salud, para ampliar y garantizar el acceso.

EF: ¿Tuvieron dificultades en el camino?

R. E.: Conseguir el aula fue bastante difícil. Presentamos cartas por todos lados y las respuestas nunca eran positivas. A partir de que nos dieron el sí, empezaron todas las buenas noticias. Ahora tuvimos que cambiar de espacio pero logramos llenarlo igual que la primera vez, es decir, ya las dificultades no nos hacen temblar, estamos más firmes que nunca.

R. P.: Dificultades en cuanto en el espacio físico, ya que la universidad no brinda muchos espacios para propuestas que desarrollen temáticas que no están incluidas en las currículas de las carreras, a pesar de ser contenidos y saberes que corresponden a dichas profesiones.

Dificultades político-académicas, ya que la necesidad de una cátedra libre demuestra la perspectiva restrictiva y conservadora que tiene la lógica de la facultad y del sistema de salud frente las muertes y las consecuencias que pueden generar los abortos inseguros en los cuerpos de las mujeres y personas con capacidad de gestar, y en la salud pública.

 

«Con una cátedra donde se trabaja la temática no alcanza, es un tema transversal en la salud. La universidad debería hacerse eco e incluirla dentro de los programas de estudios», Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir.

 

EF: ¿Qué creen que falta aún?

R. P.: Falta que cambien las currículas de materias como Medicina legal, Ginecología, Bioética, Obstetricia, Salud pública y más, las cuales brindan información intencionalmente errónea y desactualizada, que restringe los derechos de las mujeres y las personas con capacidad de gestar, fomentando la violencia institucional hacia quienes quieren decidir sobre sus propios cuerpos.

Con una cátedra donde se trabaja la temática no alcanza, es un tema transversal en la salud, y por lo tanto la universidad debería hacerse eco e incluirla dentro de los programas de estudios, ya que repercute en el desarrollo laboral y cotidiano de las y los profesionales de las ciencias de la salud en todas las disciplinas.

Además, falta que se sumen más estudiantes y docentes para darle fuerza a otras formas de pensar y hacer salud.

R. E.: Un tema fundamental que salió en el último encuentro fue la ley de Educación Sexual Integral, que entendemos que sin su implementación real, nada de lo que estamos haciendo tiene total sentido.

Nosotrxs llevamos el slogan de la Campaña como bandera, por eso estamos haciendo carne de ‘educación sexual para decidir’. Pero si empezamos recién en el nivel universitario y siendo sólo una Cátedra Libre, pocxs van a ser quienes realmente puedan decidir sobre sus propios cuerpos.

Necesitamos de la ESI y necesitamos que todos los planes de estudio de todas las carreras tengan perspectiva de género, y por supuesto, para todo ello necesitamos presupuesto educativo, porque si nos vacían la universidad, nada de esto se puede realizar.

 

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Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir CABA

Dos casos de aborto y una problemática urgente

En los últimos 5 días, se dieron a conocer a través de algunos medios dos casos de mujeres que quisieron interrumpir sus embarazos, y al tener que hacerlo en malas condiciones, debieron ser hospitalizadas de urgencia. Uno fue en Rosario de la Frontera, Salta, y el otro en La Plata, Buenos Aires.

El punto es que no se trata de situaciones aisladas o excepcionales, sino que representan una problemática instalada de salud pública, justicia social y derechos humanos de mujeres, en su mayoría, jóvenes y de sectores populares.

Pocos medios reflejaron el hecho ocurrido en Salta el jueves pasado, cuando una chica de 15 años se introdujo un palo forrado en goma para poder abortar. Lo mismo pasó el domingo, en el caso de La Plata, donde una joven trató de interrumpir su embarazo en su casa. El tratamiento mediático puso el foco en culpabilizar y repudiar a esas mujeres y sus decisiones.

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El diario Hoy califica como «indignante» el hecho de que una mujer decida sobre su propio cuerpo. Fuente: Twitter.

“Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” es el lema por el que trabaja la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito; una frase que expresa un pedido cada día más urgente. En este sentido, resulta importante cuestionar por qué esas decisiones que toman a diario algunas chicas sobre su propio cuerpo deben darse en condiciones inseguras.

En el sitio web de la Campaña, hay un señalamiento clave: “Esto implica realizar modificaciones en los sistemas de Educación, Salud y Justicia, y también, por supuesto, profundos cambios culturales”. Entonces, no es errado asumir que la salud de muchas mujeres sigue en peligro en función de la ausencia del Estado, o peor, su presencia cargada de intereses que se oponen a la libertad de las mujeres.

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Cuando conmociona más el modo en que se interrumpen embarazos que la inacción del Estado. Fuente: QuePasaSalta.

La situación requiere entender que en nuestro país son 500 mil mujeres, aproximadamente, las que cada año recurren al aborto clandestino. Otro dato vital es que, según cifras oficiales, las complicaciones por interrupciones de embarazos de manera insegura son la principal causa evitable de mortalidad materna en Argentina.

A partir de esta información, se puede deducir que el cambio en materia pública no implicaría un aumento de los casos, sino una garantía de derechos y un reconocimiento de la dignidad de esas mujeres con falta de recursos económicos, quienes hoy en día ya deciden interrumpir embarazos no deseados pero que mueren en el camino.

Por nuestra parte, podemos luchar por esos derechos mediante el debate, el reclamo social y la visibilización de la problemática desde esta óptica. Incluso, como ejercicio personal o colectivo, decodificar y cuestionar el mensaje de aquellos medios que castigan a quienes se encuentran vulneradas, y repudiar a aquellxs que faltan a su responsabilidad de asegurar condiciones dignas y justas de salud pública.

Fuente imagen destacada

M.A.F.I.A.

Fuentes consultadas:

Web de Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito

Alexis Zárate, violador

Tres años después de haber violado a Giuliana Peralta, de 19 años en aquel entonces, Alexis Zárate fue condenado a pasar seis años y seis meses en la cárcel. Tres años pasaron desde la noche en la que la joven quiso quedarse a dormir con su pareja, Martín Benítez (en ese momento, compañero de Zárate en las inferiores de Independiente), y terminó siendo abusada sexualmente.

El hecho ocurrió el 16 de marzo de 2014, cuando luego de pasar un rato en un bar entre amigos, se dirigieron al departamento de Zárate. Según la joven, se despertó en medio de la noche con el violador encima suyo, penetrándola. “¿Vos te cuidás?”, asegura que le dijo el hombre, por lo que empezó a gritar. No hubo reacción de Benítez, quien se encontraba durmiendo a su lado.

Lo que siguió fue un intento desesperado de Martín Benítez (su pareja), Alexis Zárate (el violador) y Nicolás Pérez (amigo de ambos), los tres compañeros del mismo club, por hacer que Giuliana se quedara y no los denunciara. Cuando ella logró escapar, manejó hasta su casa y le contó a su familia lo que le habían hecho.

Giuliana, como ocurre con cada víctima de abuso sexual en el país, tuvo que someterse a una pesadilla, tanto física como psicológica: los estudios ginecológicos, los hisopados, las inyecciones y las pastillas; además, la exposición pública, los juicios de valor y la dificultad que implica llevar adelante una demanda judicial que la obligaría a rememorar una y otra vez lo vivido aquel día.

EL VICTIMARIO, PROTEGIDO Y AVALADO

Mientras tanto, Alexis Zárate continuó ejerciendo como jugador de fútbol sin ningún problema. Incluso el lunes, día en que fue condenado, existió la posibilidad de que participara de un partido como titular del equipo Temperley. Finalmente, la institución decidió dejarlo afuera de la fecha, a pesar de los deseos de sus compañeros y de los propios directivos, quienes expresaron estar “apenados por lo que le toca atravesar” a Zárate. Periodistas deportivos informaron que no volverá a jugar en el club.

Dentro de este entramado siniestro que rodea al abusador, aparte de sus colegas y superiores se destaca su agente, Gustavo Goni, quien declaró en el programa Sportia que “sería una locura que Temperley le rescinda el contrato” [sic]. Goni mantuvo su postura al esgrimir que el jugador “sufrió de igual manera que Giuliana” y que siempre supieron que llegaría la condena, “no por argumentos sino por presión social”, restando importancia al asunto.

Asimismo, se suma el rol de algunos medios y comunicadores que se ocuparon de cubrir y justificar a Zárate, y culpabilizar y juzgar a la víctima. Entre ellos, el conductor Ari Paluch, quien en comunicación radial con el abogado del acusado preguntó si Giuliana Peralta podría ser una “chica fiestera”, repitió que “se supone que él le hizo el amor y que ella no se resistió”, asumió que una parte del relato de la víctima “no era creíble”.

Como conclusión, pasó en limpio una afirmación del abogado: “De modo que, supuestamente, si Alexis la hubiera penetrado pero hubiera eyaculado afuera, usted cree que acá no hubiera habido ningún escándalo”.

SENTENCIA LEVE

Si bien la Justicia consideró probado el delito de “abuso sexual con acceso carnal”, la defensa de Zárate presentará una apelación a la sentencia, por lo que estará libre hasta que la condena quede firme. No está de más mencionar que la fiscalía a cargo del juicio oral solicitaba la pena de siete años, y que la querella pedía su elevación a doce años con detención inmediata.

Por otro lado, Benítez y Pérez pueden llegar a ser juzgados por encubrimiento.

De todos modos, Giuliana manifestó estar contenta por la condena, tras haber esperado tanto tiempo. No así por la falta de detención: “Yo estuve tres años y medio ‘detenida’ mientras él estuvo libre y ahora sigue libre. Espero que se haga justicia, por todas las chicas que pueden pasar por la misma situación”, remató.

Otras fuentes consultadas

Télam

La Nación

Infobae

Página12

 

 

Esteban Bullrich comparó el aborto con los femicidios

Al ser consultado sobre la despenalización del aborto, Esteban Bullrich, primer candidato a senador nacional por Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, respondió que “Ni una menos también es si hay una beba adentro [de la panza], porque también la estás matando”.

En estas semanas previas a las PASO, el programa radial “Ahora es cuando” de FM Blue lanzó una sección llamada #AhoraEsCampaña, en la que entrevistan a distintos candidatos y les realizan preguntas acerca de su vida personal y de aspectos puntuales de la campaña electoral. Esta semana, el político en cuestión fue Esteban Bullrich.

Uno de los últimos temas tocados durante la conversación fue el de la despenalización del aborto, del cual Bullrich se declaró en contra. Nicolás Guthmann, quien entrevistaba junto con Diego Iglesias al exministro, le recordó: “Hay una publicación en la que vos te sumás a la campaña de ‘Ni una menos, vivas nos queremos’, en contra de la violencia machista, que también es una campaña a favor de la vida. En ese punto hay un conflicto, porque la despenalización del aborto en realidad lo que pide es que las mujeres pobres no mueran”.

Más contundente, Guthmann remató: “¿Qué pasa con las mujeres, con el derecho de las mujeres?”, a lo que Bullrich respondió que “‘Ni una menos’ también es si hay una beba adentro, que ‘Ni una menos’, porque también la estás matando, por eso mi posición en contra del aborto”, y añadió: “Lo cual no quiere decir que tenemos que estar cerca de esas mujeres y darles las herramientas obviamente para prevenirlo”. En esta última frase parece haber un error al expresarse, a menos que haya querido decir explícitamente que el Estado no debe acompañar a todas las mujeres y garantizar educación sexual y métodos anticonceptivos.

En este sentido, la periodista Luciana Peker, entrevistada días después en el programa “A los botes” de la radio Futuröck, contrastó esa declaración con los hechos en concreto: “La ciudad [de Buenos Aires] tiene su propia Ley de Educación Sexual Integral. (…) Cuando es ministro, Esteban Bullrich le da sólo el 0,0006% de presupuesto del Ministerio de Educación a esa ley”. A partir de esos datos, Peker destacó la gravedad de las afirmaciones de Bullrich en cuanto a que “ejerce políticas públicas o las hace retroceder frente al avance que había significado en la Legislatura esa aprobación”. También mencionó la desinformación y la ignorancia vinculada al tema por parte de los políticos, dado que ya existe el aborto legal por causales en Argentina.

Volviendo a la entrevista de Bullrich, Diego Iglesias agregó: “Teniendo en cuenta que tenés probabilidades de ingresar al Senado de la Nación, ¿no es un tema justamente que debería tratarse en el Senado de la Nación?”, al tiempo que nombraron, entre los dos periodistas, todos los países en los que ya está despenalizado el aborto. Frente a ese planteo, el candidato sostuvo su punto de vista: “Creo que el debate es un debate válido. Es mi posición y no la cambiaría porque alguno de estos países lo haya hecho, porque creo que esos países tienen también mucho debate interno de otros temas que por ahí no coincido”.

Esteban Bullrich fue Ministro de Educación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y posteriormente a nivel nacional, hasta el 14 de julio de este año cuando renunció a su cargo para competir en las elecciones legislativas.

No es el primer ni el único candidato electoral que se proclama en contra de la despenalización del aborto. De hecho, esta misma semana, Felipe Solá fue entrevistado en el mismo programa de Futuröck, “A los botes”, en el cual expresó que cree que “la mujer embarazada no es dueña de su cuerpo, hay otro ser también adentro”, y que durante esta campaña este no es un tema debatido en 1País, espacio político encabezado por Sergio Massa y Margarita Stolbizer, ya que “no está instalado”.

A una semana de las elecciones primarias, es importante tener un panorama completo de quiénes se postulan y cuáles son sus opiniones acerca de nuestros cuerpos y decisiones, así también como de las políticas concretas llevadas a cabo durante sus cargos políticos previos. La consigna “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” sólo será posible si aquellxs que sean electos de manera democrática den batalla con firmeza en el Congreso de la Nación a favor de los derechos de todas las mujeres.

 

Fuentes consultadas

Entrevista a Esteban Bullrich en Ahora es cuando, por radio FM Blue

Entrevista a Luciana Peker en A los botes, por radio Futuröck

Declaraciones de Felipe Solá en A los botes, por radio Futuröck

 

#Opinión: Menos recursos, más represión y exposición

El informe transmitido en el programa «Periodismo para todos» acerca del chico de 11 años expuso la existencia de un entramado mediático e institucional, cuyo objetivo es culpabilizar y castigar a quienes carecen de oportunidades en nuestro país en un contexto socioeconómico donde casi 6 de cada 10 menores son pobres, y en el que la presencia de violencia estatal hacia los que tienen menos recursos es visible, incluso, en casos como la represión a los trabajadores de PepsiCo.

 

A partir de la entrevista al menor que se transmitió el domingo pasado en el programa conducido por Jorge Lanata en Canal 13, distintos medios se hicieron eco y lanzaron todo tipo de opiniones punitivistas. Durante el ciclo, en la parte superior de la imagen se podía leer el hashtag «#DrogasyCurros», utilizado en Twitter por muchos usuarios que coincidieron en que el menor debería estar preso.

 

El hecho de haber presentado a un niño que confesó tener acceso a drogas y que se adjudicó varios delitos, reales o no, opera en función de construir una representación estigmatizante que, lejos de visibilizar o analizar las causas por las que vive en esas condiciones,contribuye a instalar el tema de la baja en la edad de imputabilidad, en sintonía con la ideología del gobierno actual, que encuentra en ese proyecto una posible solución al problema de la inseguridad.

 

Sin ir más lejos, en un momento del relato, el nene expresó: «No me da nada nadie. (…) Son todos pobres», refiriéndose a su familia. En cuanto a datos estadísticos, un informe de la UCA publicado la semana pasada indicó que 7,6 millones de niños, es decir, el 59% de la población infantil total, no tienen cubiertas las necesidades básicas como alimentación adecuada, vivienda, educación y asistencia médica. Entonces, es conveniente repensar si encerrarlo y negarle esas oportunidades, que ya señaló de forma explícita que no tiene, es la manera acertada de cambiar su realidad y la de tantos otros chicos que viven en la calle.

 

Además, la madre del menor junto con la organización Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) denunció penalmente al canal por «el uso de una imagen que viola leyes y tratados internacionales de los derechos del niño», y al Secretario de Seguridad del Municipio de Lanús, Diego Kravetz, por «extorsión, amenazas y violencia física y verbal» sufridas por su hijo de parte de personal policial, antes y después de aparecer en el informe.

El Estado es responsable, los medios también

La violencia ejercida desde el Estado, y en concreto desde el aparato policial, está dirigida a aquellos que no tienen espacio en el modelo que impone este gobierno: no importa si son menores en situación vulnerable, tampoco si son personas despedidas de forma injusta de sus trabajos.

 

A las amenazas y las extorsiones que denunció la madre del chico, se suma la represión política ante el reclamo laboral social. El caso más reciente es el de los trabajadores de PepsiCo, que fueron despedidos de manera abrupta, y tras salir a defender su puesto laboral, fueron desalojados con violencia por 300 policías bonaerenses; como en su momento ocurrió con el personal de Cresta Roja, y con los docentes de la Escuela Itinerante frente al Congreso, entre muchos otros ejemplos.

 

En este sentido, es importante destacar que el vaciamiento de la planta de Florida se dio por el cierre imprevisto y el traslado de la producción a otra fábrica en Mar del Plata, lo que llevó a que trabajadores que contaban con empleo hasta hace unas semanas, al ser despedidos de pronto, decidieran tomar la fábrica para reclamar la reincorporación. El gobierno ordenó la presencia policial, que actuó con gases lacrimógenos y balas de goma.

 

Frente a un panorama donde empresas cierran y vacían plantas, personas pierden su trabajo y quedan en la calle, y menores sufren la falta de asistencia y políticas para reincorporarse en la sociedad, la postura del Estado, ente que debería garantizar y respetar los derechos de los ciudadanos, es la de responder con más violencia. Desde nuestro lugar, es clave escapar de esa visión propuesta por algunos medios, despojada de todo tipo de sensibilidad, que refuerza el modelo represivo que encuadra a personas marginadas como enemigos sociales.

 

Fuente imagen destacada: Disculpen la molestia

Los fallos ejemplares no nacieron de un repollo

El hecho de que Fernando Farré, femicida de su ex mujer, Claudia Schaefer, haya recibido cadena perpetua tras la decisión unánime en un juicio por jurados, demuestra que la militancia y la lucha de los movimientos de mujeres tienen consecuencias concretas sobre la sociedad.

La defensa, conformada por Adrián Tenca y María Inés Bergamini Urquiza, fue la que, en principio, solicitó que el juicio se realizara por jurados. Sobre este punto volveremos más tarde pero, en primer lugar, ¿qué es un juicio por jurados? Es un procedimiento que se realiza mediante la elección de un grupo de vecinxs del lugar del hecho, completamente ajenxs al mundo jurídico, imparciales, que deciden si el hecho que se juzga realmente existió; y si el acusado de haber cometido ese hecho es culpable o no.

Los ciudadanxs elegidos no deben ser conocidos de la víctima ni del imputado, ni tener alguna cercanía con el caso, o manifestarse en contra del sistema de justicia. Quedan excluidos los funcionarios públicos, quienes trabajan en el Poder Judicial, abogados, e integrantes de fuerzas de seguridad.

Al mismo tiempo, el proceso estaba a cargo de un único juez y quien salió sorteado fue Esteban Andrejín, del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de San Isidro.

En este caso, fueron escogidas 46 personas del Departamento Judicial del mismo partido, quienes tenían entre 24 y 65 años. De esa preselección, fueron confirmados 18 como jurados para el caso, 12 de los cuales actuaron como titulares, y 6 como suplentes. Todos debieron estar en las 7 audiencias que duró el juicio oral contra Farré.

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Las fiscales Carolina Carballido Calatayud y Laura Zyseskind llevaron adelante la acusación contra Farré. Fuente: Infobae

Es importante mencionar que Argentina es el único país en el que existe una cláusula de paridad para que los grupos de jurados estén compuestos por 6 hombres y 6 mujeres. Si bien podemos discutir que no hay profundización en la representación de géneros en ese conjunto, no podemos dejar de destacar que es un aspecto que contempla la equidad dentro del ámbito judicial.

Resulta significativo hacer una observación. La defensa de Farré preguntó en la audiencia de selección si algunx tenía una posición tomada sobre Ni Una Menos, para revocar a aquellxs que simpatizaran. Sí, dejar afuera a lxs que repudien la violencia machista. Entonces, dos personas fueron descartadas y reemplazadas por otras “más neutrales”.

Por otro lado, como ya se indicó anteriormente, la defensa del femicida requirió este tipo de juicio. Reflexionar acerca del por qué de la estrategia y cómo resultó puede ser un ejercicio útil para tratar de entender la trascendencia de la sentencia final.

Para que saliera la condena a perpetua del acusado, la decisión debía ser unánime, es decir que si tan sólo uno de los jurados dudaba ante las afirmaciones de la acusación, era suficiente para evitar la pena máxima.

También, Farré, en un intento por apelar a la emotividad del grupo que lo juzgaría, leyó una carta a sus hijos. «Daría mi vida, la cambiaría en un segundo, por irme yo y que ustedes estén con su madre, creciendo como debería ser. Pero acá estoy, y tengo que seguir por ustedes. Me duele seguir viviendo. Pero si yo no estoy, quizás sería peor aún para ustedes y no se lo merecen».

Ninguno de estos intentos funcionó ante las 12 personas. Tampoco el de plantearlo como inimputable o bajo emoción violenta al apuñalar a Schaefer 74 veces. Ni mencionar el argumento de una supuesta infidelidad de la víctima. Estas justificaciones, que hace poco tiempo operaban sobre la opinión de muchxs, fueron cuestionadas (fundamentalmente, por movimientos feministas) de tal manera que dejaron de ser válidas. La posición de los jurados fue rotunda, no se conmovieron frente al femicida. Debatieron 90 minutos antes de confirmar que Farré era culpable mediante el voto unánime.

Es ineludible que la sociedad está alerta, que hay preocupación por esta problemática de género, que ya no se pasa por alto, que se nombra como lo que realmente es. La reacción grupal habla de una reconstrucción de valores en nuestro país, del ruido que generaron y generan las movilizaciones, las representaciones en la vía pública, la difusión, la visibilización y el repudio general surgido desde el Ni Una Menos. Ese pequeño grupo que representaba a la sociedad fue, en efecto, el reflejo de aquello por lo que muchxs luchamos. Sólo faltaría que el Estado y la justicia actuaran de manera acorde.

En sintonía con esto, conviene citar el señalamiento de Aldana Romano, politóloga y directora del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales, en diálogo con el diario Página 12: «El jurado dio un mensaje contundente: reconoció la figura del femicidio, cuando todavía muchos jueces profesionales no la reconocen ni la aplican en el país».

¿Violento de la noche a la mañana?

En su requerimiento de elevación a juicio, la fiscal Carolina Carballido Calatayud argumentó que Farré «planificó» el «brutal ataque» y que ejecutó un femicidio «de manual» en lo que fue una historia con «violencia, celos, ira, revancha y egoísmo».

El 21 de agosto de 2015, Claudia Schaefer había ido junto a su abogado a la casa de fin de semana que el matrimonio alquilaba en el country de Pilar para retirar sus pertenencias, en el marco del divorcio que habían iniciado. Según la fiscalía, Farré encerró a la mujer en el vestidor y la asesinó con dos cuchillos retirados previamente de la cocina.

Sin embargo, no se trata de un acto aislado, salido de contexto. Los testigos que presentaron la querella y la fiscalía detallaron varios episodios de violencia en los años previos al crimen. Vecinos que la vieron llorando o golpeada reiteradas veces. Incluso uno de ellos, Gabriel Calfat, le aconsejó que hiciera la denuncia, a lo que ella respondió: “Tengo miedo que me mate”.

Tres semanas antes del femicidio, Claudia Schaefer había denunciado a Fernando Farré por violencia de género en la Corte Suprema. Relató que era una situación que venía de muchos años, e incluyó un episodio en el que la golpeó con furia delante de sus 3 hijos. Por esa denuncia, se dictó una orden de restricción perimetral de 300 metros, que no fue renovada. Así fue que pudieron coordinar el encuentro del 21 de agosto en la casa del country, día en que la mató.


Fuentes:

Asociación Argentina de Juicio por Jurados

Infobae: «Cómo estaba compuesto el jurado que condenó a Fernando Farré»

Big Bang News: «‘Perdón y los quiero’: la cínica carta de Farré a sus hijos leída entre lágrimas»

La Nación: «Fernando Farré, el empresario que mató a su esposa, enfrentará un juicio por jurados»

Clarín: «Crimen del country: 10 claves del juicio que condenó a Fernando Farré»

Imagen destacada:

Fernando Farré junto a su defensa. Fuente: El Intransigente

Marina Mariasch: «El feminismo es una manera de pensar el mundo»

En nuestro país, estamos asistiendo a un hecho histórico desde hace ya algunos años: la militancia activa desde movimientos de mujeres en busca de la reivindicación de los derechos de la mujer y su empoderamiento, a partir de movilizaciones masivas como las de Ni Una Menos.

A ello debemos la visibilización de la problemática de la violencia machista, una construcción cultural que nos toca afrontar todos los días y que tiene que ver con una concepción a partir de la cual se considera superior al varón por sobre la mujer, ya sea biológica o intelectualmente; cuestión que se traslada a distintos planos de nuestra realidad: sociales, económicos, políticos.

Tanto es así que, por ejemplo, los asesinatos de mujeres que durante mucho tiempo fueron denominados «crímenes pasionales» por los medios hegemónicos, fueron resignificados y rebautizados, dándoles el valor que realmente les corresponde: se trata de femicidios.

También hay aspectos que atrasan. Se modifica la manera de presentar los asesinatos de mujeres pero, por mencionar un ejemplo, el rol de la mujer en la radio y la televisión sigue siendo de acompañamiento de la figura masculina en la mayoría de los casos.

De todos modos, hay avances. Desde el cuestionamiento meramente nominal hacia adelante, se puede hacer mucho más para deconstruir nuestra cultura y sociedad, y volver a armarlas.

Hablamos con Marina Mariasch, escritora e integrante del colectivo Ni Una Menos, quien trabaja y lucha hace tiempo en materia de género y derechos humanos para las mujeres. Desenmascaramos algunos mitos y ahondamos en varios conceptos que merecen ser resignificados.

¿Qué es para vos el feminismo?

Marina: Ser feminista es tener conciencia de lo que significa ser mujer en este mundo y luchar colectivamente por nuestra autonomía, por la libertad de decidir sobre nuestros cuerpos, por la equidad, por la justicia social y la igualdad de oportunidades. Creo en un feminismo popular, más allá de los sexos y las identidades sexuales; un feminismo solidario con fuerza y valor propios.

¿Desde dónde luchás?

M: Lucho desde el colectivo Ni Una Menos, pero también desde mis espacios de trabajo, mis relaciones afectivas y familiares, la literatura. Porque el feminismo no es una actuación, sino un modo de estar en el mundo.

Marina
Fuente: Archivo de la entrevistada

¿Cómo evaluás la densidad y el tratamiento mediático con el que se abordan los femicidios?

M: Creo que en los últimos años los femicidios tienen más espacio en los medios. Sin embargo, esto debe ser acompañado de políticas de Estado concretas que aborden seriamente la problemática. Además, los medios, muchísimas veces, siguen cayendo en revictimizaciones, poniendo la culpa sobre la víctima, señalando cómo estaba vestida o distintos aspectos de su vida, como si eso fuera de algún modo atenuante de que la hayan matado.

«Creo en un feminismo popular, más allá de los sexos y las identidades sexuales; un feminismo solidario con fuerza y valor propios».

¿Qué cambios creés que son necesarios, a nivel políticas de Estado y a nivel cultural y educativo?

M: Que las políticas de educación en temas de género empiecen en los eslabones más bajos, bien temprano. Una de las consignas que llevamos a las marchas desde el primer Ni Una Menos es que el Estado es responsable: de los femicidios, de la falta de justicia, de la mala aplicación de las leyes que tenemos que, en muchos casos y aun con sus bemoles, no están mal. El movimiento de mujeres y las mujeres en general pudimos demostrar que muchas veces, en nuestra autonomía y autogestión, nos agenciamos mejor que cuando esperamos la actuación del Estado. Por ejemplo, cuando Nancy, una vecina del Bajo Flores, embarazada y todo, descubrió y corrió con unas compañeras a [Darío] Badaracco, el asesino de Araceli Fulles.

Puntualmente, ¿qué acciones se deberían llevar a cabo desde el Estado?

M: Es importante que los organismos del Estado generen políticas que ayuden a prevenir la violencia contra las mujeres y aborden esta problemática. En ese sentido, desde Ni Una Menos reclamamos la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral y sus materiales, un programa que ha sido desmantelado. Últimamente, venimos observando el recorte en los presupuestos de los programas de género, políticas que apuntan a lo asistencial en el mejor de los casos o, directamente, al punitivismo que, estamos convencidas, no es el camino hacia el fin del machismo estructural.

«Desde Ni Una Menos reclamamos la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral y sus materiales, un programa que ha sido desmantelado».

¿Por qué es tan importante erradicar los cimientos machistas construidos desde la niñez y de qué manera los padres (y cualquier círculo de socialización primaria) pueden lograrlo?

M: Creo que, por empezar, hay que poder desarmar los roles de género, que son construcciones. Nosotros nacemos con un sexo biológico y todo lo demás son construcciones que se le adjudican a las personas. Se supone que las mujeres debemos ser suaves, amables, hacendosas y demás, y que el varón tiene que ser fuerte, corajudo, valiente, etcétera. Esas son construcciones de género que tienen que ir desarmándose, porque eso también incluye que la mujer se dedique a las tareas domésticas y que el varón tenga asignadas otras tareas. Educar desde la primera infancia supone que esos roles se puedan desarmar y que cada persona, más allá de su sexo biológico y su identidad elegida, pueda hacer de su cuerpo y de su vida lo que tenga ganas, en una sociedad que sea equitativa para todxs.

¿Qué consecuencias creés que tiene el hecho de reunirnos y marchar con la consigna Ni Una Menos todos los 3 de junio, desde el 2015? ¿Cómo te preparás para el próximo #3J?

M: Ni Una Menos surge como un reclamo rotundo frente a los femicidios. Sabemos que el femicidio es sólo un extremo en una trama de violencias que se genera en todas las capas sociales. Por eso, este 3 de junio, si bien las demandas básicas siguen siendo lamentablemente las mismas -porque no tuvimos respuesta frente a las del primer Ni Una Menos en 2015-, esta vez nuestros reclamos se organizan en tres ejes: el de las violencias, sí, que es el que venimos trabajando desde la primera marcha, pero también el de la represión y la criminalización de nuestros cuerpos, y el de la precarización económica y laboral que estamos viviendo. Decimos basta de violencia machista, basta de violencia estatal. •

Te invitamos a seguir al colectivo Ni Una Menos en las redes.

En Twitter: @ColectivoNUM

En Facebook: NiUnaMenos

También podés seguir a Marina en su cuenta personal: @purasensacion

Fuente imagen destacada: Archivo de la entrevistada

Libre, rebelde y feminista

«Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolución».

Con frases como esta, Emma Goldman pasó a la historia como una de las pioneras en la lucha por la emancipación de la mujer.

Durante sus 70 años, Emma Goldman (1869-1940) vivió sin dejar de apostar a sus ideales. Su primera reacción ante el patriarcado fue oponerse a la imposición de su papá de casarse a los 15 años mediante un arreglo. Un año después, se fue de Rusia a Estados Unidos con su hermana, Helena, donde comenzó a trabajar como obrera textil.

La llamaban «la mujer más peligrosa de América» por sublevarse contra los privilegios del género masculino en su tiempo. También peleaba a favor de los derechos de los trabajadores, el uso de anticonceptivos y el amor libre.

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Emma se casó joven, pero puso fin a su único matrimonio después de 10 meses. «Si alguna vez vuelvo a amar a un hombre, me entregaré a él sin que nos una un rabino ni la ley. Y cuando ese amor muera, me marcharé sin pedir permiso», prometió.

La verdadera emancipación femenina, para ella, tenía que llevarse adelante sin la mediación del Estado, la Iglesia ni otros discursos moralizantes. De esta manera, se enfrentaba fervientemente a la institución matrimonial y el tipo de familia nuclear tradicional.

Su lucha no fue gratuita. «Emma la Roja», como la llamaba la prensa, pasó largo tiempo en la cárcel, leyendo a teóricos que la influenciaron, como Emerson, Thoreau y Nietzsche. Fue allí que empezó a desarrollarse como enfermera, actividad que le hizo despertar su necesidad de defender el derecho al control de la natalidad.

«La mayoría de ellas [mujeres de obreros que atendía] vivía en un continuo terror de la concepción», recuerda en su autobiografía, Viviendo mi vida (1931).

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La anarquista puntualizaba la importancia de los derechos reproductivos de la mujer y la ignorancia que existía en cuanto al tema (¡ya en el siglo XX!), rechazaba el derecho de cualquiera sobre su cuerpo y manifestaba que tendría hijos siempre y cuando ella quisiera hacerlo.

Revolucionaria para su época, predicó la doctrina del amor libre: «Exijo la independencia de la mujer, su derecho a mantenerse a sí misma, vivir para ella, amar a quien le plazca, o a tantos como le plazca. Exijo libertad para ambos sexos, libertad en la acción, en el amor, en la maternidad». La volvieron a llevar a prisión: hablar en público sobre sexo y anticonceptivos era una actividad ilegal en 1916.

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Su interés en la realidad social y política que la rodeaba la llevó a escribir Anarquismo y otros ensayos (1910), en el que trató la cuestión sexual y la necesidad de un movimiento independiente de mujeres; su autobiografía en 1931; y a publicar una revista anarquista mensual llamada Mother Earth (1906-1917).

Dejó, así, un legado en materia de feminismo y derechos humanos que aún hoy reivindicamos. Si querés saber más de ella, acá van los links de una edición traducida de su autobiografía:

Viviendo mi vida (vol. I)

Viviendo mi vida (vol. II)