La ropa hace a nuestra identidad

El pasado martes 26 de octubre, en un colegio secundario de la ciudad de Carlos Paz (Córdoba), un alumno decidió asistir con pollera, uniforme que según el Acuerdo de Convivencia del colegio les corresponde a las mujeres. ¿Hasta cuándo los colegios seguirán perpetuando el binarismo con los uniformes? ¿Somos realmente conscientes de cuánto construyen nuestra identidad y cultura las maneras en que vestimos?

Protestar tiene buenos frutos

El hecho tuvo lugar en el IPEM N° 359 «Arturo U. Illia» de Carlos Paz cuando, a modo de protesta pasiva, un adolescente (a quien llamaremos A., para preservar su identidad) decidió ir a su colegio utilizando el uniforme que corresponde, según reglamento, a las mujeres: una pollera. «No me gusta vestirme así; pero lo hice por comodidad. Vivo lejos y hace mucho calor para usar pantalón largo. Así que me vine con short y, para entrar al colegio, me puse la pollera encima del pantalón corto para poder pasar», declaró a un medio cordobés. 

El estudiante, junto a sus compañeros varones, desea reclamar la implementación de pantalones cortos como uniforme. Presuntamente, se habían organizado para ir todos aquel martes vistiendo la pollera para protestar de forma pasiva. Sin embargo, fue A. el único estudiante que se animó. Los argumentos de la protesta incluyen la necesidad de comodidad para las altas temperaturas. A pesar de no cumplir con el uniforme, el adolescente no fue sancionado pero sí alertado de que debía seguir cumpliendo con el uniforme estipulado para varones. 

A su vez, la dirección dió a conocer que la modificación del uniforme es una posibilidad que está disponible y explicó ante la prensa que el uniforme de los colegios está reglamentado por lo que la comunidad de cada colegio conoce como «Acuerdo de Convivencia». Este acuerdo es modificable, siempre y cuando la mayoría de la comunidad (estudiantes, xadres, docentes y directives) esté a favor. Con respecto a este último punto, la directora consideró que «ya no hace falta plantear formalmente la modificación del Acuerdo, porque esta situación puso el tema sobre la mesa. Ahora lo vamos a tener que tratar con toda la comunidad y ver qué es lo que se resuelve».

La ropa conforma nuestra identidad

Si bien el estudiante únicamente intentaba reclamar por su comodidad, el hecho deja ver un conflicto mucho más grande que tiene que ver con las prendas específicas que usan les niñes y adolescentes para ir a estudiar. ¿Por qué las mujeres siguen usando polleras y los hombres pantalones? ¿Somos realmente conscientes del símbolo de poder que esto instaura? E incluso, si vamos un poquito más allá y nos ponemos más quisquilloses, ¿por qué todavía hay colegios que siguen exigiendo el uso de uniforme? 

La vestimenta es un símbolo que refleja nuestra identidad y va adquiriendo cada vez más importancia, sobre todo en les adolescentes. «El vestido refleja las condiciones de la vida cotidiana. Imprime su sello en el modo de actuar en las diferentes circunstancias que tocan al individuo y actúa sobre su ser, hacer y parecer en el contexto de la sociedad. La indumentaria y la persona social se influyen mutuamente. […] Así, el vestido conforma hábitos y costumbres que se consolidan en normas vestimentarias típicas de una determinada cultura o grupo», comenta la diseñadora de moda Saltzman. En esto recae la importancia de revisar los sentidos de los uniformes

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Las polleras y los pantalones forman parte de un binarismo que data del siglo XIX y que actualmente ya no representa a nuestra sociedad. La nuestra, una sociedad llena de diversidad y no-binarismos que intenta respaldar estas identidades cada vez más, necesita revisar estas cosas que parecen pequeñas pero que, en realidad, construyen todo un edificio de símbolos en nuestras identidades. Nuestras identidades y creencias como sociedad deberían ser respetadas y representadas hasta en su aspecto más minúsculo.


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Recortar horas de trabajo: los beneficios en los ensayos de Islandia

Islandia es uno de los primeros países en probar una semana laboral diferente a la que conocemos actualmente. Para realizar este estudio, se adoptó el recorte de horas laborables, pasando de 40 horas semanales a 35-36. Esto devino en un día hábil menos, convirtiendo a la semana laboral de cuatro días. Pero, ¿por qué es una novedad? ¿Por qué adoptamos a la semana laboral de 5 días como lo «común»?

Los ensayos de Islandia

Para 2015, el 74,7% de la población de Islandia trabajaba con turnos full time, es decir, 40 horas por semana y una semana laboral de 5 días. 

Actualmente, a partir de enero de 2021, el 86% de la sociedad islandesa ha adoptado un esquema laboral nuevo en el que trabajan 35-36 o, incluso 32 horas semanales en algunos casos; esto constituye una semana laboral de 4 días: el derecho de empleades y empleadores de negociar las horas de trabajo e ingeniar mecanismos para la reducción eficiente de las horas. 

Este gran cambio en la rutina laboral de Islandia fue posible por dos estudios que se llevaron a cabo durante el período 2015 a 2019 de manera simultánea por dos entidades: el primero, por el gobierno de Reikiavik (capital de Islandia) en colaboración la BSRB (una asociación de sindicatos de servicios públicos islandesa) y Autonomy, una organización independiente británica que se ocupa de pensar en el progreso del trabajo. El segundo estudio fue hecho por el gobierno nacional de Islandia, la BSRB y Autonomy en 2017 cuando decidieron expandir a otras ciudades islandesas las pruebas de la reducción de horas. 

Las pruebas se hicieron sobre un 1% de islandeses económicamente actives. Se redujeron las horas de trabajo pero no la paga de esas horas, de esta manera, les trabajadores siguieron ganando lo mismo pero trabajando menos horas. En algunos casos, esto no tuvo ningún inconveniente pero, en otros, hubo empresas que tuvieron que contratar más empleades. Sin embargo, el gobierno de Islandia ayudó a estas empresas con un aumento del gasto público.

La preocupación de repensar en las horas laborables surge por el desbalance entre la vida personal y el trabajo que sufrían les empleades. Según las entidades anteriormente mencionadas, esto provoca altos índices de estrés, problemas en la salud y conflictos laborales y familiares

No es un deseo utópico, es una necesidad que atender

A partir de los ensayos islandeses, otros países como Japón, Chile y España comenzaron a planear pruebas similares ya que los resultados a los que se llegó fueron muy positivos. Además la misma entidad que participó en las pruebas de Islandia, Autonomy, confeccionó un estudio sobre los beneficios de recortar las horas de trabajo en Inglaterra. En ambos estudios llegaron a conclusiones similares: 

  • El recorte de horas no afecta a la productividad ni a las ganancias sino que, por el contrario, la productividad aumenta y con ella las ganancias: este patrón se observó en varias empresas tanto públicas como privadas como respuesta a la menor cantidad de horas para desarrollar tareas y reuniones. Les trabajadores y encargades tuvieron que organizarse de una manera más eficiente y cooperativa: «Los patrones de rutinas de trabajo fueron cuestionados y alterados. Las horas de trabajo fueron utilizadas de una manera más eficiente y los turnos de trabajo fueron reorganizados» (Haraldsson, Kellam:2021). Esto trajo aparejado una conciencia real sobre el trabajo realizado que contrasta con la anterior automatización de las tareas por las largas rutinas y horas de trabajo.
  • Les trabajadores lograron un mejor balance entre la vida personal y el trabajo: casi después de un año de comenzadas las pruebas les trabajadores comenzaron a notar una diferencia en su vida personal: «Muches trabajadores expresaron que después de empezar a trabajar pocas horas se sintieron mejor, más energizados y menos estresados. Como resultado pudieron observar que tenían energía para hacer otras actividades como ejercicio, visitar a familiares y amigues y tener hobbies» (Haraldsson, Kellam:2021). Esto, como resultado, logró que los ambientes de trabajo fueran más relajados, eficientes y positivos.
  • Las tareas domésticas se repartieron de una manera más igualitaria: considerando que, en general, las mujeres son quienes toman trabajos part-time por la costumbre de ser quienes realizan las tareas domésticas, para los hogares heteronormados fue una sorpresa que, al tener más tiempo, las tareas domésticas pudieron realizarse en conjunto y finalizarse durante los días de semana, sin tener que posponerlas para los fines de semanas. Además, los hombres heterosexuales comenzaron a tener actitudes de iniciativa en estas tareas, cosa que antes no sucedía. 

¿Deberíamos tener en cuenta estos estudios para nuestro país?

Históricamente, repensar el trabajo y las costumbres sociales es algo que siempre se ha hecho. En épocas anteriores, en occidente, nuestras rutinas eran moldeadas por la religión, teniendo al domingo como el día de descanso según el catolicismo; en los países musulmanes tienen un esquema muy diferente al occidental pero también guiado por la religión en el que, por ejemplo, en Irán trabajan de sábado a jueves para respetar y alentar a la oración de los viernes. 

Así es como seguimos adoptando un molde de rutina laboral por costumbre. Sin embargo, es importante repensar en cómo y cuánto trabajamos para mejorar nuestros estilos de vida y tener rutinas adaptadas a nuestra comodidad y no viceversa, adaptando nuestras vidas al trabajo. Pero, además, los estudios revelaron que gran parte de la desocupación laboral que existe en las sociedades podría reducirse con el modelo de la semana laboral de cuatro días como así también la polución y la huella de carbono

Si bien los estudios se realizaron en países muy distintos a Latinoamérica, ya que los índices de PBI y los modelos políticos son muy dispares, los resultados y el cambio en la rutina apuntan a mejorar la calidad de vida de cualquier persona que actualmente trabaja 8 horas por día. Planear y pensar en nuestros modelos políticos, teniendo en cuenta los buenos resultados de estos estudios pero situados y contextualizados en nuestras sociedades latinoamericanas, podría ser la solución.


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  • Autonomy: x, x

Ley de talles: que la ropa se adapte al cuerpo

En diciembre de 2019 la ley de talles entró en vigencia y con ansias se esperaba el reglamento de la misma. Este fue publicado el pasado martes 8 de junio y termina de redondear las intenciones de la ley: lograr que la ropa encaje en los cuerpos reales que existen en nuestro país para que esto no sea al revés y los cuerpos deban encajar en la ropa.

El cuerpo en la ropa

La necesidad de una ley de talles radica en primer lugar en la importancia de tener ropa que responda a quienes la consumen, algo que parece completamente obvio pero no lo es. Antes de esta ley de talles que crea el Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria (SUNITI) los talles con los que se producía la ropa en Argentina era decisión de cada marca. 

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Encontramos en muchas marcas un «talle único» que se supone que se adapta a todos los cuerpos de les consumidores, lo cual no solo es engañoso sino que también es imposible. Este talle único va a tener que dejar de existir y será reemplazado por talles de valor determinados, iguales para todas las marcas. 

Las marcas, por su lado, van a poder vender los talles que quieran respondiendo al SUNITI, ya que no se les va a exigir una cantidad de talles variados mínima para vender. Brenda Mato, activista body positive, consideró sobre este punto que «tal vez en un futuro va a ser necesario reveer este punto de la ley pero que para poder hacer un reclamo sobre esto primero tenemos que saber todos los talles que hay en nuestro país», información que no existía ni por asomo antes de la sanción de esta ley.

La diversidad de talles es inmensa y para conocerlos fue necesario encarar un estudio antropométrico a cargo del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). Este todavía no está listo y puede tener más demoras de lo esperado por el contexto de la pandemia. Sin embargo, la reglamentación de la ley recientemente publicada prevé un plazo de 240 días.

¿Qué dice el Reglamento?

La ley tendrá que aplicarse al total de la indumentaria, desde ropa de trabajo a la alta costura. También incluirá prendas como corbatas, bufandas, pañuelos, medias, guantes, sombreros, etc. 

Deberán aplicarlas todes les comerciantes de ropa, tanto quienes exporten como les que no. A su vez, tendrá que ser respetada en la venta presencial y por Internet. La ley prevé que las tablas de talles y el etiquetado de las prendas estén expuestas de maneras claras. 

Las marcas deberán cumplir con estas reglamentaciones y, en caso contrario, se podrá denunciar en Defensa al Consumidor y al INADI, ya que lo que más busca contemplar esta ley son los intereses de les consumidores, como su salud e inclusión, cuestiones un tanto nuevas en nuestra sociedad. 

Agustina Cabaleiro (@onlinemami), activista body positive, comentó en una entrevista que para ella «entran muchas cosas en la cuestión de elegir que ropa queremos usar, habla mucho de nuestra identidad, es lo que queremos mostrar al mundo». Poder elegir la ropa que queremos usar y que entren en nuestros cuerpos no es un capricho, es algo que debería ser cotidiano, una posibilidad cercana y un derecho para todes. 


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Eva Cabrera: la primera presidenta de la ARGRA

El pasado martes 1 de junio, Eva Cabrera asumió la dirección de la ARGRA que defiende los derechos y obligaciones de les fotoperiodistas. Esto la convierte en la primera mujer en ocupar el mayor cargo de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina. 

La contactamos desde Escritura Feminista para comprender la importancia del fotoperiodismo, saber más sobre la ARGRA y lo significativo de que ella esté a la cabeza de esta organización.

¿Qué es la ARGRA?

El fotoperiodismo es una profesión importantísima en el mundo de la comunicación. Comunicar con palabras e imágenes es una realidad que se pone en ejercicio desde el 1800 y que cada vez influye más en nuestras vidas. 

La Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) es una organización que pretende representar y amparar a todes les reporteres gráfiques de Argentina. Desde que fue fundada en 1942, las direcciones fueron encabezadas por hombres, hasta el lunes pasado su presidente era Eduardo Daniel Vides. Actualmente está presidida por Eva Cabrera, una mujer con una vasta carrera y una mirada política muy enriquecedora para el oficio

La asociación tiene como objetivo «ejercer la representación y defensa de los intereses éticos, materiales y profesionales de sus asociados y contribuir a su formación y perfeccionamiento profesional», según su estatuto. Fue fundada en un contexto histórico en que el trabajo del fotógrafo no era reconocido y menos el del reportero gráfico que no recibía ningún tipo de crédito dentro de las redacciones periodísticas. Hoy en día el trabajo de le reportere gráfique es considerado de suma importancia y durante la pandemia fue reconocido como trabajo esencial.

Es un acontecimiento histórico que Eva Cabrera esté presidiendo la ARGRA ya que, de «700 y 800 asociados, las mujeres y otras identidades representamos entre el 12 y el 13 por ciento». Mucho tiene para aportar Eva y nos cuenta mejor con la entrevista que le hicimos.

ESCRITURA FEMINISTA: ¿Hace cuánto trabajás en el oficio del fotoperiodismo?

Eva Cabrera: Concretamente hace 28 años. Soy autodidacta y a ser reportera gráfica lo aprendí en la práctica. Primero en una radio que abrió un diario y necesitaban une periodiste gráfique. Más tarde trabajé en Diagonales primero como reportera y después como fotógrafa. También trabajé con una concejal de La Plata y di talleres de fotografía. Estuve 14 años en el Diario Hoy y desde 2017 trabajo con Télam, entré por una suplencia y al final me quedé oficialmente. 

E.F.: ¿Qué sentís siendo la primera mujer en presidir la ARGRA?

E.C.: Primero que nada orgullosa. Sin embargo, es un orgullo colectivo de años trabajando y luchando colectivamente por las mujeres, lesbianas, bisexuales, trans y no binaries que conforman nuestra asociación. No es la primera vez que una mujer forma parte de la Comisión Directiva de la ARGRA, anteriormente yo estuve en la secretaría, después fui vicepresidenta y ahora presidenta. Junto conmigo en la dirección, actualmente hay otras seis mujeres que la conformamos, electas por les compañeres.  

Fueron años abriéndonos camino. El primer paso fue crear una Comisión de Género en la Asociación en la que pudiéramos pensar sobre nuestras prácticas del fotoperiodismo, cómo vivíamos trabajar en las distintas locaciones a las que teníamos que ir. Decidimos hacer un encuesta dirigida a las mujeres, lesbianas, bisexuales, trans y no binaries que conforma la asociación y si bien no coincidíamos en nuestras identidades, en lo que sí coincidimos era en las discriminaciones y violencias de género que sufríamos y sufrimos. 

Decidimos comenzar a nombrarnos dentro de la organización. En un acto al que asistimos, el 34º Encuentro Plurinacional, modificamos nuestra bandera pintándole una x en la palabra «reporteros». De esa manera nombramos lo que no. Lo que no se nombra lo que no existe y lo que no existe no tiene derechos.

E.F.: ¿Qué luchas atraviesan actualmente a la asociación?

E.C.: Actualmente es muy difícil responder a esta pregunta concretamente. La pandemia condiciona nuestras decisiones al día a día. 

De todas maneras, el año pasado la pandemia nos abrió muchas posibilidades como hacer la muestra anual de manera virtual lo cual permitió que gente de todo el país y compañeres de otras provincias pudieran verla al mismo tiempo que quienes residimos en Buenos Aires. 

Lo mismo pasó con los cursos de capacitación. Tuvimos alumnos de todas las provincias y también extranjeros. Pudimos dictar una capacitación de género para toda la asociación lo cual es excelente. 

Puntualmente, los objetivos de nuestra dirección es poder generar herramientas para la violencia de género que viven les compañeres en las calles, seguir dictando capacitaciones de género y hacer la muestra anual del 2021. Creo que de la mejor manera que puedo resumir nuestros objetivos es diciendo que deseamos avanzar en la construcción de una política de género transversal y colectiva para nuestra asociación.

E.F.: Durante la pandemia, ¿de qué manera te parece que el fotoperiodismo se desarrolló? ¿Qué rol jugó la ARGRA? 

E.C.: Cuando les fotoperiodistas fuimos nombrades trabajadores esenciales tuvimos que aprender a cómo manejarnos. Desde la asociación habilitamos una guía de cómo actuar con el distanciamiento, la higienización de los equipos y la ropa y demás. Me parece que como periodistas gráfiques todes nos desenvolvemos con mucho respeto a la hora de ejercer nuestro oficio durante la pandemia. Personalmente me tocó cubrir un hospital de campaña y para tomar una foto no fue necesario enfocar a alguien que estuviera atravesando la enfermedad considero que esto fue tener respeto y es una actitud que veo que todes mis compañeres adoptaron.

E.F.: Leímos que considerás que toda fotografía está atravesada por una decisión política, ¿cómo podrías ampliar esta frase?

E.C.: Con esta frase me refiero a que con las fotos que tomamos decimos lo que pensamos. Nosotres decidimos qué entra en el rectángulo de la foto, qué fotografía tomamos y cómo. No nos escindimos de quiénes somos a la hora de sacar fotos y somos creadores de sentido con nuestras decisiones políticas cuando fotografiamos. 

La comunicación debe ser responsable

Reconocer la responsabilidad que tenemos como comunicadores es elemental en todo momento del desarrollo de nuestra profesión. Saber que cuando estamos publicando algo estamos tomando decisiones políticas es importantísimo. Las imágenes y fotografías tiene un papel protagonista en nuestras nuevas maneras de relacionarnos y que a la cabeza de una asociación tan fundamental como la ARGRA esté una mujer que asume estas responsabilidades políticas es muy esperanzador. 


Taylor Swift y la industria musical: un cambio necesario

Taylor Swift empezó con la regrabación de sus discos y el pasado mes de abril hizo público el primero: Fearless. Pero ¿por qué Taylor Swift tiene que regrabar sus canciones? ¿Ella no es la dueña de su propia música?

La industria musical es una de las más importantes del mundo y de la que menos conocemos. Detrás de cada artista hay discográficas y productoras gigantescas que incluyen a un montón de personas que trabajan para que una sola sea un producto que logre generar muchos ingresos. 

Toda esta descripción, que parece estar tan alejada del arte, era la forma más fácil y la más conocida (hasta ahora) para que una artista como Taylor Swift pudiera saltar a la fama de una forma tan efusiva como ella lo hizo. Pero, a cambio de esta gran oportunidad, les artistas que deciden formar parte de una discográfica pierden la potestad de lo que más les pertenece -si así los contratos lo determinan-: su arte y su música. 

Sin embargo, la democratización de la producción musical, las nuevas tecnologías y las nuevas formas de relacionarnos a través de redes sociales generan que toda esta producción musical pueda ser simplificada y hasta unificada.

¿Cómo sobrevivir a la industria musical?

Taylor Swift es una artista que trabaja en la industria musical desde sus 14 años de edad. Empezó cantando country en Nashville, donde pudo comenzar su carrera junto con la discográfica Big Machine Records. Con 17 años sacó su disco más vendido, Fearless, con el que ganó cuatro Grammys en 2009 y que la posicionó como la artista más joven en ganar el Grammy al álbum del año hasta 2020. 

Tiene una carrera extensísima: nueve álbumes de estudio, participaciones en películas, series y sus propios documentales. Escribe y coproduce su propia música y videos, lleva adelante su propia empresa e imagen, es una de las artistas más influyentes de la década y su patrimonio musical es el soundtrack de la infancia y adolescencia de muches pero ¿es todo esto de lo que más se habla cuando se la nombra? 

En unos de sus últimos documentales, Miss Americana, Swift nos muestra partes de su vida personal y profesional. Hace un recorrido por la producción de la música y videos de sus discos Reputation y Lover. También muestra sus presentaciones en vivo y comenta los procesos de crecimiento personal que su carrera musical forjó inmanentemente.

Pero la premisa más importante de este documental es la revelación que nos hace del sexismo que hay en la industria musical y cuánto se le exige a la mujer: la necesidad de renovarse constantemente para mantener una especie de «derecho de piso», la manera de responder a las críticas de forma positiva y la forma de comportarse. Con todo esto nos hace ver que con solo su música no alcanza para poder pertenecer a la industria, sino que necesita de toda una construcción de su imagen para hacerlo posible. ¿Acaso a los hombres se les demanda lo mismo?

De esta manera, Swift nos demuestra su cansancio con todos estos «requisitos» y empieza a construir una carrera mucho más liberada de estas demandas, con luchas políticas al hombro y una perspectiva feminista más presente. En este momento, Swift está llevando a cabo una lucha mucho más personal e importante tanto para ella como para muches otres músiques que pueden haber pasado por lo mismo: la recuperación de su propia música.

La versión de Taylor

Poco conocemos acerca de lo que implica formar parte de una discográfica: cada empresa es diferente y cada contrato tiene condiciones distintas para cada artista. Lo más importante a saber es que las grabaciones de la música que se publica, en la mayoría de los casos, les pertenece a las discográficas. Otros elementos, como las letras de las canciones, las cláusulas de regrabación, las decisiones de dónde se publican las canciones, las maneras en que se comercializa el álbum y más, también están regulados por estos contratos y cada artista decide las implicancias de cada uno. 

En el caso de Taylor Swift, las grabaciones originales (masters) de sus primeros seis discos, publicadas en plataformas digitales y álbumes físicos, y las ganancias logradas con ellos le pertenecen a Big Machine Records (BMR). Sin embargo, Swift tiene la potestad de decidir dónde quiere que su música suene y puede regrabar sus discos. Y eso es lo que está haciendo. 

Es importante destacar que toda esta batalla por su música se disparó cuando ella decidió no trabajar más con Big Machine Records, ya que esta empresa estaba en riesgo de entrar en quiebra. Le ofrecieron trabajar 10 años más junto con la discográfica, grabando un disco nuevo para recuperar uno viejo, pero ella no lo aceptó. Quiso comprar su música de vuelta pero no se lo permitieron.

A su vez, la compañía BMR fue comprada por Scooter Braun, un productor de música a quien Taylor Swift denunció públicamente por sufrir bullying de su parte. Por ende, todo su catálogo musical pasó a pertenecerle a quien la había violentado. Sin embargo, con su cláusula para decidir dónde puede sonar su música, Swift logró que Braun no pudiera comercializar su música y vendiera el catálogo de la artista de vuelta. 

La regrabación de Fearless fue publicada en abril de este año. Suena idéntica a la grabación de 2008 y fue el disco más escuchado de country de los últimos 6 años y el álbum más importante en lo que va de 2021. El próximo disco en la lista sería Speak Now, un disco que en 2010, durante su primera semana de lanzamiento, vendió más de un millón de copias. ¿Cuántas podrá vender una vez regrabado?

Taylor es la industria musical

La maniobra de Swift para recuperar su música, su trabajo y su arte es una de las más inteligentes y audaces de la historia. No hay otre artista que lo haya hecho que sea tan reconocido como ella. Es un trabajo arduo y difícil, digno de ser premiado. 

Este mismo problema que atraviesa Taylor Swift les sucede a múltiples músiques en el mundo, desde Shakira hasta Paulo Londra. Poco se habla de esto y las discográficas siguen sacando provecho de, muchas veces, la ignorancia ante los contratos que se firman y las implicancias reales a futuro que pueden tener en la carrera de une músique. 

Taylor Swift puede estar siendo la punta de un iceberg en la lucha de les artistas con las discográficas. Su ejemplo es muy importante y puede llegar a gestar un gran cambio. La manera de escuchar y producir música se ha modificado de una manera muy rotunda a lo largo de los años y las discográficas no se han adaptado, ¿será este el momento del cambio? 


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Eutanasia: ¿tenemos derecho a morir?

Morir con tranquilidad debe ser uno de los deseos más anhelados y que esto no ocurra, uno de los miedos más extendidos. Hay enfermedades terminales que condenan a las personas a permanecer en una condición de sufrimiento interminable. La eutanasia es una de la soluciones más viables para que estas condiciones tengan un acompañamiento profesional que pueda ayudar a quienes las padecen. En Argentina esta práctica todavía no es legal pero estamos cada vez más cerca de que así seas gracias al proyecto de la ley Alfonso. 

¿Qué es la eutanasia?

Cuando hablamos de eutanasia, muchos conceptos se confunden y hacen que el debate moral que implica esta temática se vea entorpecido. 

Según la Bioetica, la eutanasia es «un proceso que hace menos doloroso el proceso de muerte inminente. Es la elección entre morir en un plazo y en condiciones determinadas y la alternativa de que el proceso de muerte se prolongue en forma impredecible y se acompañe de padecimientos intolerables». En concreto, es una alternativa para adelantar el final inminente de una enfermedad terminal. Hacer esta distinción es importante ya que existen otras practicas similares a la eutanasia pero fundadas desde bases distintas: el suicidio asistido y la limitación del esfuerzo terapéutico. 

Por su lado, el suicidio asistido es la facilitación de medios necesarios para el suicidio a quien, de manera consciente y voluntaria, decida terminar con su vida. La diferencia entre esta alternativa y la eutanasia es que no es una enfermedad terminal la que condiciona la decisión personal de la finalización de la vida.

Por otro lado, la limitación del esfuerzo terapéutico es una variante de la eutanasia que se conoce como «eutanasia directa pasiva» y refiere a «la limitación del inicio de determinadas medidas de soporte vital y a la toma de decisiones de no emplear determinados procedimientos o terapias específicas en un paciente que irremediablemente va a fallecer».

Cada una de estas alternativas necesitaría una legislación distinta en caso de ser legales, si así se decidiera. Por ejemplo, en Argentina la limitación del esfuerzo terapéutico está regulado por la ley 26.529 y su modificación 29.742, la cual dictamina que: 

«El paciente que presente una enfermedad irreversible, incurable o se encuentre en estadio terminal (…) informado en forma fehaciente, tiene el derecho a manifestar su voluntad en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital (…) cuando los mismos produzcan como único efecto la prolongación en el tiempo de ese estadio terminal irreversible o incurable». 

Entre otros requisitos y normativas, esta ley enmarca la decisión de une paciente a no acceder a tratamientos paliativos de su enfermedad. Esta ley conforma el derecho a la autonomía de cada persona y contempla esta decisión para permitir morir. Esto no significa que les médiques sean «descorazonades», más bien abre la posibilidad de no atar a la persona a una vida que no desea vivir. Sin embargo, la decisión de no acceder a estos tratamientos no alcanza. Hay enfermedades que conllevan un sufrimiento similar pero en las cuales les pacientes no están conectades a un respirador y, en esos caso, no se podría acceder a esta limitación del esfuerzo terapéutico.

Es por esta razón que la eutanasia tiene un proyecto de ley listo para ser discutido en el Congreso de la Nación.

Ley Alfonso

Estará titulada como «Derecho a la prestación de ayuda para morir dignamente» y se dio a conocer como Ley Alfonso. Esta busca contemplar y enmarcar jurídicamente la decisión de acceder a la eutanasia. 

Inspirades en Alfonso Oliva, un paciente de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), redactaron esta ley Gabriela Estévez (diputada de Córdoba) junto a sus asesores, entre elles, el Dr. Carlos Soriano. Oliva tenía 36 años y por su enfermedad solamente podía mover sus pestañas para comunicarse. Luchó hasta el día de su fallecimiento por la legalización de esta práctica y le hizo explícito su pedido a Soriano, quien lo atendía, de que esta se legislase.

Para el medio Ahora Córdoba Noticias, el Dr. Soriano escribió sobre la ley y el proceso que atravesaron en su redacción. Considera que «las leyes deben estar hechas para incluir derechos. Creo que el derecho de decidir sobre tu propio cuerpo (siempre que no signifique un daño a un tercero) es personalísimo y tiene que ver con la dignidad de cada ser humano». Este proyecto busca atender las necesidades que la limitación del esfuerzo terapéutico no llega a satisfacer.

Además, comenta que la ley tendrá ciertos requisitos como tener la mayoría de edad, capacidad plena para decidir y una enfermedad incurable en la que ningún tipo de tratamiento alivie el padecimiento. Si los primeros dos no se cumpliesen, se consideraría que le paciente con anterioridad haya podido determinar ante un escribano su voluntad. El cumplimiento de estos requisitos sería verificado por un equipo de profesionales de la salud en el lapso deseable de 15-20 días.

Decidir sobre el cuerpo propio es un debate que nos tiene atentes en su contemporaneidad. Tenemos derecho a que se nos permita fallecer, en el marco de que tenemos derecho a nuestra autonomía. Las voluntades personales están muy por arriba de las creencias religiosas, morales y de los debates filosóficos. Cuando estas se pueden hacer explícitas, no queda ninguna otra vía que respetarlas, ya que eso es un derecho primario. 


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Encuentros mágicos en Tilcara

El pasado fin de semana (9, 10 y 11 de abril) en la ciudad de Tilcara en la provincia de Jujuy, se realizó el primer fin de semana LGBTIAQ+. Un evento impulsado desde la Cámara de Comercio LGBTIAQ+ de la Nación en el marco del Programa Federal del Turismo LGBTIAQ+.

Desde el mes de febrero, la Cámara comenzó a brindar talleres para la capacitación en turismo LGBTIAQ+ a prestadores de servicios turísticos de todas las provincias, entre ellas, Jujuy. Dichos talleres se dictarán durante todo el año y están abiertos a todo el público. ¿De qué se trata el turismo «gay-friendly»? ¿Cuáles son sus objetivos y para qué sirven?

Según múltiples fuentes de información sobre el turismo, «la filosofía de este tipo de oferta turística es fomentar la integración de todos los miembros de la sociedad dentro de un ambiente de tranquilidad, respeto y convivencia al mismo tiempo que se ofrece una amplia gama de servicios destinados a la diversión, la fiesta y sobre todo el disfrute de los usuarios».

El fin de semana en Tilcara

El evento en Jujuy fue titulado como «Encuentros Mágicos» y tuvo como objetivo ubicar a Tilcara dentro de los destinos turísticos gay friendly, como la ciudad de Buenos Aires o Córdoba. Con múltiples actividades educativas, de debate y artísticas, con la participación de artistas trans y drag de Jujuy, se vivió el primer fin de semana especial para la comunidad LGBTIAQ+. Jorge Eduardo Wierna, presidente de la fundación NOA Diversa, nos comentó un poco más sobre este evento.


ESCRITURA FEMINISTA: ¿Cómo se vivió el fin de semana en Tilcara? ¿Tuvo una buena participación o cómo la calificarías vos? ¿Cuáles son los objetivos de este evento?

Jorge Eduardo Wierna: Fue un fin de semana espectacular y si bien no hubo una participación amplia de miembros de la comunidad de Tilcara, tal vez por el mismo miedo a la miradas o a la violencia que pueda existir, tuvo una amplia participación para ser la primera vez que se realiza este evento en la ciudad. A su vez, también hubo muchos turistas de otras provincias que se acercaron a disfrutar del evento como de Córdoba, Santiago del Estero, Chubut, Salta. 

E.F.: ¿Te parece que desde la municipalidad de Tilcara hubo una buena predisposición para los eventos? 

J.E.W.: Sí, desde la municipalidad firmaron el convenio con la Cámara de Comercio LGBT y hubo una buena predisposición de los espacios. Sobre todo hubo una predisposición por parte de los prestadores del turismo, tuvieron una respuesta muy respetuosa y positiva para con la comunidad este fin de semana.

E.F.: ¿Te parece que este evento ayuda a la aceptación de la comunidad en la provincia? ¿Cómo es el trato hacia la comunidad en Tilcara?

J.E.W.: Mucho, sobre todo ayuda a la visibilización de la comunidad acá en Jujuy. Los casos de violencia siguen existiendo pero considero que un evento así colabora a que los miembros de la comunidad se sientan representados, ayuda a la creación de un orgullo LGBTIQ+ con más fuerza. Creo que fue un evento que intensificó a la hermandad entre la comunidad LGBTQI+. Por ejemplo, después de cada proyección de las películas en los cine-debate, hubo charlas muy fructíferas en las que pudimos hablar sobre la visibilización que necesita la comunidad, pudimos hablar sobre la importancia de la ESI en las escuelas y también pudimos hablar sobre el VIH y hacer conciencia con eso, repartimos preservativos después de cada evento. Poder hablar de estos temas acá es algo muy nuevo y es una gran felicidad poder hacerlo, porque es necesario.

E.F.: ¿Cuál es la participación de la comunidad en Tilcara?

J.E.W.: Tenemos una amplia acción en Tilcara. Desde 2018 se realizan marchas del orgullo LGBTQI+, en la que participan distintas organizaciones políticas y sociales en busca de nuevos derechos para la comunidad y de demostrar que la comunidad en Tilcara existe. 

Además se espera y nos estamos organizando para esto, si el contexto pandémico lo permite, realizar todos los meses un evento como este con más artistas y figuras públicas, orientado a la comunidad LGBT+ para ayudar a difundir que Tilcara es una ciudad LGBTQI+ friendly


¿Pinkwashing o lucha?

Los límites son muy finos a la hora de definir la concepción de un turismo gay-friendly como un aporte positivo para la comunidad LGBTIAQ+. ¿Qué aspectos nos brinda la seguridad de que el turismo gay-friendly aporta más a la causa por los derechos LGBTIAQ+ que al lucro? ¿Hasta qué punto la comunidad LGBTIAQ+ es más un público al que se le dirigen ofertas que un colectivo en lucha? 

El pinkwashing es «el uso político o publicitario de símbolos y movimientos de derechos humanos sin ofrecer apoyo real a los grupos oprimidos ni escuchar sus reclamos concretos». Es un resultante del capitalismo: vender a partir de causas de lucha y con grupos poblacionales vulnerables y vulnerados para convertir estas cuestiones en una «moda», lo que genera líneas muy delgadas para poner bajo una lupa.

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Sin embargo, considerando que en el mes de febrero, Sharon Mendoza, una referente trans de Jujuy, fue violentada junto con su acompañante en las calles de Tilcara, poder realizar este tipo de eventos, en el que se tuvo más en cuenta la participación en las actividades educativas, de debate y artísticas que las reservas en hoteles, da la seguridad de que se está logrando un gran avance social en la visibilización y aceptación de la comunidad en esta provincia del norte argentino.

Es importante tener en cuenta que la firma de convenios y políticas que convengan realmente a las comunidades vulneradas es una responsabilidad grandísima. El lucro no debería ser nunca una prioridad. 


Fuentes:


Caso Thelma Fardín: cuando la Justicia actúa correctamente

Pasaron casi tres años desde que la declaración pública de Thelma Fardin sobre el abuso sexual que sufrió por parte de Juan Darthés se volviera un hito sin igual para el feminismo argentino. El caso de esta actriz tiene un triunfo excepcional y festejable ya que, el pasado 6 de abril, una fiscalía de Brasil presentó la denuncia formal contra Darthés. Son tres Ministerios Públicos Fiscales los implicados en esta causa y no deberíamos esperar menos.

El 11 de diciembre de 2018, nos enterábamos con una conferencia de prensa del Colectivo Actrices Argentinas del abuso sexual que había sufrido Thelma Fardín en 2009 por parte de Juan Darthés durante las presentaciones teatrales en Nicaragua de Patito Feo, la serie televisiva en la que trabajan juntes. Ella actuaba como amiga de la protagonista con 16 años de edad y él como padre de esta última con 45 años.

Declaración de Thelma Fardín, 11 de diciembre de 2018.

La respuesta de la Justicia

El hecho caló en el cuerpo social y el feminismo de una manera muy particular pero claramente el accionar de la Justicia y de organismos internacionales que respondieron ante la denuncia de Thelma, demuestran también una preocupación igual de especial. 

Como el hecho sucedió en Nicaragua, la denuncia de Thelma debió hacerse en ese país. La respuesta fue positiva y se pidió la extradición de Darthés en 2019 para juzgarlo en la corte de este país, junto con la Interpol. Según el código penal de Nicaragua la condena que le corresponde a Darthés es de 15 a 20 años en prisión. 

Sin embargo, el imputado se fugó hacia Brasil, donde se prohíbe la extradición de sus nacionales. Esta sugerencia fue propuesta por Fernando Burlando, abogado encargado de la causa de Darthés, ya que el abusador tiene doble nacionalidad y es oriundo de Brasil.

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Parecía que la causa iba a quedar trabada hasta que el pasado 7 de abril, a través de una nueva conferencia, Thelma Fardín junto con su nuevo equipo de abogades, Actrices Argentinas y Amnistía Internacional Argentina hizo público que una fiscalía de Brasil había presentado el día anterior una denuncia formal contra Darthés. Por ende, si un juez toma la causa en el futuro, el imputado será juzgado por la Justicia de Brasil por el hecho ocurrido en 2009 en Nicaragua. Es importante destacar que esta acción que llevó a cabo el Ministerio Público Fiscal de Brasil fue de oficio, lo que quiere decir que fue una iniciativa propia de este ministerio sin que Thelma Fardín o sus abogades lo impulsaran. 

El accionar de la Justicia de Argentina, Nicaragua y Brasil es alentador ya que el abogado de Thelma, Martín Arias Duval declaró para Télam que «el Ministerio Público Fiscal de Brasil decide promover la causa porque hay un pedido de extradición por parte de Nicaragua que mantiene la orden de captura. Además, la circular roja de Interpol sigue vigente»

La respuesta de la sociedad

El impacto de la primera conferencia de Actrices Argentinas en 2018 fue sin igual: el conmovedor video de Thelma contando el hecho y su final, donde se muestra todo el apoyo que tenía (y tiene) por parte de sus colegas y figuras públicas, fueron inspiradores. 

Luego de la conferencia de este Colectivo, reportamos un aumento de llamadas al 144, la línea de violencia contra la mujer y el aumento en un 1240% de las denuncias en la línea contra el abuso sexual infantil del Ministerio de Justica de la Nación.

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Además, el repudio público por Darthés cruzó fronteras cuando él se fugó hacia Brasil. Allí, el 21 de diciembre de 2018 lo recibió una manifestación de mujeres argentinas que residían en el país vecino, exponiendo con carteles la cara de Darthés y los hechos que él cometió.

Es importante resaltar, como dijo en su comunicado del 7 de abril el Colectivo de Actrices Argentinas, cómo el caso de Thelma es «la excepción y la regla» a la vez: la excepción, porque son muy pocos los casos que tienen apoyo social y judicial y, además, tal relevancia mediática. Pero también debería ser la regla, como dicen las actrices: «Hoy estamos acá, otra vez, para hacer pública esta victoria y corroborar que, a pesar de los innumerables obstáculos, este es un camino que para las mujeres y disidencias de América Latina no tiene vuelta atrás».

La relevancia del caso tiene que ver con las maneras en que pudo organizarse el Colectivo que respalda a Thelma Fardín -y a todas las denunciantes de Darthés- y la valentía que ella misma tuvo y tiene día a día para enfrentar esta exposición.

Es una inspiración para todas las personas que sufrimos abusos. Animarse a hablar sobre estas cosas es tan complicado que es igual de difícil ponerle palabras: el estigma y «la deslegitimación siempre están a la orden del día». La empatía y el poder escuchar sin intentar refutar o justificar a los abusadores son acciones que faltan en sociedades en las que estas temáticas recién ahora empiezan a ser preocupaciones públicas realmente.

Este es un caso que nos demuestra una manera eficaz de accionar de la Justicia pero que además pone en tela de juicio las formas en que se perciben socialmente estas declaraciones de abusos. Recién después de tres años, porque la justicia de tres países lo están afirmando y por las pericias psicológicas como fuente de prueba para este caso, se alcanza a juzgar a Darthés. Sin embargo, cuando esto no era así, se dudaba de la suficiencia de estas pruebas y lo que menos se necesita en estos casos es la templanza de una supuesta objetividad que de objetiva no tiene nada y responde a una construcción patriarcal de la justicia.

Los rastros de una violación se puede limpiar fácilmente y las lastimaduras en el cuerpo sanan. Pero lo que más cuesta curar son los traumas psicológicos. Que casos de violación no puedan prosperar porque no hay pruebas físicas es algo que necesita cambiar y este caso es la demostración de que eso es posible. 


Fuentes: