A un año de los incendios en la Patagonia

Título original: Las marcas del fuego

Autora: Tatiana Fernández Santos   Fotos: Julieta Distasio

—Andre, no bajes. Hay que salir ya— le advirtió un vecino que escapaba en dirección opuesta.

Andrea Depetri corría cuesta abajo por el valle donde se ubicaba su casa, perseguida por las llamas que se expandían a sus espaldas. Pronto se encontraría con un segundo foco ígneo que avanzaba de frente hacia ella.

—No sé si Licán salió, tengo que bajar— respondió Andrea, sin frenar el paso acelerado para adentrarse en el bosque de pinos Oregón. Tenía que asegurarse de que su hijo de 14 años hubiera logrado escapar.

Los montículos de fuego se multiplicaban sobre el pasto en pocos segundos, el humo se hacía más denso, el calor se intensificaba, las chapas de las casas se retorcían y crujían, sonaban como una bestia lamentándose de dolor. Los pinos expulsaban sus piñas encendidas como granadas por el efecto de la temperatura que alcanzaba la resina al estar expuesta al calor. Los ruidos de las garrafas de gas que estallaban aturdían los tímpanos de la mujer como ecos de bombas. Las hileras de pinos propagaban las llamas con la rapidez de una cerilla encendida en el interior de una caja de fósforos. Del cielo llovía fuego.

—¡Licán! ¡Licán! ¿Saliste? — gritaba Andrea con todas sus fuerzas mientras buscaba con la mirada a su hijo en los alrededores de la casa. Los gritos de vecinos y vecinas que se abrían paso para huir del infierno que los comenzaba a rodear se mezclaban con los ruidos de la expansión de las llamas. Las palabras de Licán se perdían en el bullicio.

A la misma altura de la ladera del cañadón donde había frenado Andrea, pero del otro lado del arroyo seco que atravesaba el barrio, estaba él. Andrea buscó entre la superposición sonora hasta que logró aislar la voz del joven.

—¡Má! ¡Estoy acá!¡Estoy subiendo!

Los músculos de los hombros se le relajaron, liberó la presión con la que apretaba sus dientes, respiró profundo y, al exhalar, los ruidos de la destrucción recobraron su protagonismo.

—¡Salí! Salí que después nos encontramos— gritó la madre al cerciorarse que su hijo estaba a pocos pasos de salir del barrio por el sendero que se dirige hasta la ruta 40.

Andrea giró y comenzó a subir por el camino de la ladera este del valle empinado por donde había descendido. En esa misma ladera, unos metros más abajo, estaba ubicada su vivienda. Pero ya era demasiado tarde. El fuego le pisaba los talones. Al darse vuelta nuevamente observó cómo la casa de su vecina Lorena, ubicada a 100 metros de la suya, desaparecía entre las llamas. La única opción que le quedaba era escapar por donde lo había hecho Licán.

La mujer logró caminar cuesta abajo hasta su vivienda, agarró la riñonera con sus documentos, se cargó la mochila al hombro y observó cómo Carpo, el perro blanco con manchas grises oscuras que acompañaba a la familia desde hacía 13 años, permanecía inmóvil. No respondía a sus gritos, que se perdían en el caos. Lo rodeó con una manta aguayo de lana de llama y lo tironeó con todas las fuerzas que le quedaban, pero moverlo fue imposible.

Carpo no se inmutaba. Estaba tieso pero su mirada, de alguna manera, transmitía tranquilidad. Con los ojos llenos de lágrimas Andrea se despidió de él y corrió por el cañadón hasta cruzar el puente de madera construido por las personas que habitaban el barrio boscoso para atravesar un arroyo sin caudal por la sequía del verano.

El corazón le latía fuerte, con más frecuencia que la normal, las piernas le temblaban, las gotas de transpiración le habían empapado la frente y humedecido la musculosa que llevaba puesta. Ya no recordaba la cantidad de veces que había ascendido y descendido por la ladera este del barrio desde que una amiga la llamó para advertirle que había un fuego cerca del barrio.

Tenía que hacer el último esfuerzo. Caminar 436 pasos por la ladera oeste, cerca de 150 metros en subida con un desnivel de 42 metros. Empezó a avanzar con la mayor velocidad que podía en ese camino empinado. Pocos metros delante de ella, un vecino escapaba del fuego por el mismo sendero. Andrea gritó con fuerzas, pero no emitía ningún sonido. O el humo absorbía sus palabras.

El aire a su alrededor se tornó negro, la visibilidad era nula. Pensó que no podría seguir. Una ráfaga inesperada despejó por un breve instante el humo que la rodeaba. Andrea continuó por la subida, aceleró su paso. El barrio estaba cercado de manera natural por una hilera de arbustos de moras que lo separaban de la ruta. Ahora, se habían transformado en una pared de fuego.

Se cubrió la cara con la mano izquierda, del hombro opuesto colgaba su mochila cargada con sahumerios de canela, aserrín, palo santo y de otras hierbas que juntaba de su jardín. Tenía la riñonera cruzada. Sentía que el fuego absorbía la parte lateral de su cuerpo, el calor la aspiraba. Atravesó las llamas, gritó hasta llegar a la calle. Un brigadista vestido de rojo se acercó.

Había llegado hasta la ruta. El fuego avanzaba también de frente.

—¡Licán! — gritó —¿No viste un chico alto más o menos por acá, flaco, con rastas? — preguntó al combatiente de incendios mientras indicaba la altura de su hijo con las manos.

—Está con nosotros en la camioneta— la tranquilizó el hombre.

—Me quemé —respondió la mujer al comenzar a sentir el dolor en su cuerpo.

Una catástrofe sin precedentes

La catástrofe socioambiental del 9 de marzo de 2021 en el noroeste de la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, no está aislada de la crisis climática que afecta al planeta. De acuerdo con la climatóloga e investigadora argentina Inés Camilloni en su análisis sobre el informe de los últimos 60 años del Servicio Nacional Meteorológico, en esta región se registran aumentos de temperaturas, disminución de precipitaciones y, en consecuencia, sequías que generan las condiciones propicias para la propagación de incendios.

El calentamiento global y los cambios en el uso del suelo potencian las posibilidades de temporadas de incendios forestales más extensas y peligrosas. Así lo advirtió Naciones Unidas en su Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) publicado en 2020.

Durante el verano de 2021, dos episodios de incendios de gran magnitud ocurrieron en la Comarca Andina del Paralelo 42, conformada por un grupo de pueblos, ciudades y parajes rurales ubicados entre en el suroeste de la provincia de Río Negro y en el noroeste de la de Chubut. El primero comenzó el 24 de enero, tuvo su epicentro en la zona de Cuesta del Ternero, en las cercanías de la ciudad de El Bolsón, en Río Negro. Duró 42 días hasta que el 7 de marzo los brigadistas lograron controlarlo.

Apenas pasaron 48 horas desde que se logró extinguir el primero cuando se inició el segundo incendio de gran magnitud, alrededor de 15 kilómetros hacia el suroeste, del otro lado del límite provincial, en el noroeste de Chubut. Una columna de fuego de más de 20 metros se formó en la zona del paraje Las Golondrinas el 9 de marzo, a las cuatro de la tarde, y poco después -a tres kilómetros- empezó a arder la zona de Radal.

El fuego necesitó ocho horas para destruirlo todo antes que las lluvias lograran frenar la expansión del incendio, que arrasó con 13 mil hectáreas. En ese lapso, 620 familias de las localidades de Lago Puelo y El Hoyo, en Chubut, perdieron su casa mientras que 41 familias sufrieron daños parciales, según los datos oficiales. Más de 1.580 personas resultaron damnificadas, entre ellas al menos 25 mujeres -como Andrea Depetri- a cargo de niños y niñas, 98 adultos mayores y 27 personas con alguna discapacidad.

Según la explicación técnica de brigadistas del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, cuando coexisten dos columnas de fuego de gran magnitud a pocos kilómetros de distancia, las mismas se atraen por la diferencia de presiones atmosféricas. La columna de mayor magnitud absorbe a la más pequeña.

Ese día, las fuertes ráfagas de viento en dirección sur aceleraron la tormenta de fuego que se cobró la vida de dos personas en poco tiempo. Una tercera persona falleció producto de las quemaduras días después. Las fuentes consultadas coinciden en señalar que se trató del incendio de interfase -así se denominan a los que se producen en zonas boscosas donde también hay viviendas- más destructivo que jamás hayan vivido en La Comarca Andina.

Si bien las áreas afectadas tienen diferentes situaciones habitacionales, un gran porcentaje de las personas damnificadas también trabajaban en esos espacios en emprendimientos productivos o turísticos. En el territorio arrasado coexistían casas residenciales, zonas de chacras productivas, emprendimientos de turismo y al menos tres barrios populares que no tenían regularizada su situación dominial, según detallaron desde el gobierno local de Lago Puelo.

Según el cálculo que surge del Informe final de Emergencia ígnea elaborado por la secretaría de Desarrollo Humano y Social de esa localidad, el 44% de las familias que sufrieron las consecuencias de los incendios allí habitaba en los asentamientos conocidos como la Ecoaldea, El Pinar y Bosques del Sur.

Territorio

El Pinar -donde vivía Andrea-, también conocido como Parcela 26, fue uno de los barrios populares más afectados por el incendio producido a finales del verano de 2021. Con el incendio ardieron los pinos Oregón, entre cuyas hileras se habían instalado los primeros vecinos veinte años atrás, y 175 familias se vieron afectadas.

Las especies exóticas que rodeaban este asentamiento popular fueron introducidas entre mediados de los años 70 y la década del 80 del siglo pasado, después del desmonte de especies nativas para la extracción de madera a partir de un contrato firmado entre la entonces Dirección General de Bosques y Parques de Chubut y empresas privadas.

La reforestación se realizó con especies exóticas de rápido crecimiento como pinos Oregón, ponderosa, radiata o murrayana, que permiten la obtención de madera en forma rápida. Mientras que el pino Oregón puede alcanzar un diámetro de tronco de más de 50 cm en 20 años, el alerce nativo alcanza 1 cm de espesor en 15 o 20. Asimismo, los coihues y cipreses que predominaban en la zona afectada tienen un crecimiento más lento.

“Cuando se toman decisiones en temas ambientales, hay que pensar responsablemente el tema forestal 30, 40 y hasta 50 años hacia adelante. Lo que hoy es una verdad revelada, mañana puede ser una catástrofe o un desastre. Eso podría ser una enseñanza de las consecuencias del reemplazo de bosque nativo por especies exóticas”, explica un experto que ocupó cargos directivos en la Dirección General de Bosques y Parques de la provincia de Chubut, que optó por reservar su identidad.

La introducción de estas especies provocó también un proceso de acidificación del suelo que afecta el desarrollo de otras plantas. Además, la fácil combustión de los pinares fue un factor clave en el desencadenamiento de la catástrofe, sumada a las temperaturas extremas sin precedentes en La Comarca Andina, los fuertes vientos, el bajo contenido de humedad en la vegetación producto de las sequías y un territorio repleto de ramas, troncos secos y podas realizadas fuera de temporada que componían un exceso de residuo forestal combustible en la zona.

La precariedad de tendidos eléctricos que se entrecruzan con árboles de más de 20 metros por falta de mantenimiento en las zonas de interfase urbano forestal, así como el crecimiento exponencial de la población con una urbanización acelerada y sin planificación, fueron también factores que aportaron al desencadenamiento del desastre ambiental y social que significaron los incendios forestales de marzo de 2021, según explicaron tanto desde el Servicio Nacional de Manejo del Fuego como desde Defensa Civil del Lago Puelo.

Por encontrarse en una zona roja para la construcción debido a la inclinación del terreno, a las 16 familias residentes en ese sector de El Pinar, la Municipalidad de Lago Puelo les propuso reubicarse. Solamente dos aceptaron. Una de ellas, Andrea y su hijo. Sin embargo, los tiempos que llevará esa relocalización y la desconfianza en la ejecución de la propuesta le representan miedos de que la misma no se concrete. Por eso, hasta que esa posibilidad se concrete, vecinos y vecinas de la feria regional de El Bolsón, donde ella trabaja, la invitaron a instalarse en el barrio popular Tierra y Dignidad, ubicado en la localidad de El Bolsón.

Calor y sequía

Uno de los efectos de la crisis climática en la región de la Patagonia argentina es la mayor recurrencia de sequías, lo que favorece la propagación de incendios forestales. De acuerdo a registros realizados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), entre los años 1961 y 2020 la temperatura en promedio aumentó en la zona de la Patagonia en 1ºC. También existe una tendencia a la disminución de precipitaciones en esta área.

En la Comarca Andina se registraron en marzo del 2021 temperaturas de hasta 4.2ºC más elevadas que la media máxima histórica correspondiente a ese mes. Después de un invierno con escasas lluvias y nevadas en la región cordillerana de la Patagonia, se prevén para el verano austral 2021/2022 precipitaciones inferiores a las normales.

Asimismo, el informe del Pronóstico Climático Trimestral correspondiente a diciembre 2021, enero y febrero 2022 del SMN indica que las temperaturas superiores correspondientes a la zona centro y norte de la Patagonia serán superiores a las normales. Estos pronósticos, que se condicen con los efectos del cambio climático en la región patagónica de los últimos 60 años, preocupan a brigadistas de cara a futuras temporadas de verano con preponderancia de sequías y alertas de incendios.

El trabajo es agotador”, cuenta Isabel Namor, una brigadista de 25 años. “Muchas veces te gana el fuego, pero no hay mayor satisfacción que cuando logramos detener o contener un incendio y se quema mucho menos de lo que podía llegar a quemarse”. Con 20 años ingresó al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) desde donde combate, junto a colegas de todo el país, incendios en diferentes puntos del territorio nacional. Su base es la brigada que está ubicada en el predio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Golondrinas.

Isabel recuerda con nitidez lo que pasó en marzo de 2021: “Fue muy angustiante. Fue la primera vez que estuvimos en un incendio en el que se perdieron vidas, personas, casas. Nos daba mucha impotencia. Trabajamos de esto y por momentos sentíamos que no podíamos hacer nada”.

El 9 de marzo, Isabel estaba de guardia. Hacía más de 27 grados y el viento soplaba con rachas de hasta 90 kilómetros por hora. Cuando tomaron noticia del primer foco, acudieron con la brigada a intentar salvar las dos primeras casas que comenzaban a desaparecer entre las llamas. Pero en pocos minutos, las condiciones meteorológicas extremas y un verano de sequías provocaron que la expansión fuera inevitable. El objetivo de todas las brigadas pasó a ser de inmediato la evacuación. La propia casa de un compañero brigadista se quemó mientras asistía a otras personas.

Los brigadistas combatían dos incendios de interfase al mismo tiempo. El que avanzaba en dirección al Maitén desde la reactivación del foco en Cuesta del Ternero y el que había comenzado el mismo 9 de marzo en Cholila.

Por lo que analizamos, vamos a tener una temporada muy complicada ya que hay muy poca agua en la zona”, adelantó la brigadista en relación al verano 2021/2022. Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el 95% de los incendios se dan por causas antrópicas, es decir por acción humana.

Cicatrices

A pesar del calor atípico de principios de noviembre, Andrea cubre su cuerpo con una camisa de mangas largas, usa una capelina y si camina bajo el sol agrega una chalina para resguardarse. Pasaron 247 días desde el incendio y, de vez en cuando, aún le brotan ampollas en el brazo quemado.

Con 43 años es alta y flaca, y tiene el pelo negro corto, lacio y grueso. Cuando se lo recoge, aparecen en su perfil izquierdo las marcas que el fuego le dejó, desde el cuello hasta la frente. Cubren parte de su pómulo izquierdo, su oreja izquierda y una línea que se extiende por su mentón hasta la mitad de la cara. Hay otras marcas que el fuego dejó que nacen desde su cadera izquierda y frenan a la altura del pecho, para luego retomar desde la base de su cuello. La parte externa de su brazo izquierdo también está quemada hasta la mitad de la mano.

Andrea recorre el sendero que tantas veces hizo aquel 9 de marzo, conoce cada parte del camino. Es la tercera vez que visita el territorio donde alguna vez estuvo su casa y se alegra por los brotes que renacieron de las cenizas. Hay mentas, melissa, romero, un ciruelo y un sauco. Mientras recoge los plantines de una menta híbrida con albahaca, recuerda los frutos que el ciruelo le ofreció durante once años.

La mujer que sobrevivió al fuego se dedicaba a la artesanía y gran parte de la gente del barrio trabajaba en la feria artesanal de El Bolsón. Allí le espera el espacio donde solía armar su puesto. Sin embargo, todavía no sabe cuándo regresará.


Esta historia forma parte de “Territorios y Resistencias” la investigación federal y colaborativa de Chicas Poderosas Argentina, que fue realizada entre octubre y diciembre del año 2021, con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en Argentina, por un equipo de más de 35 mujeres y personas LGBTTQI+ de todo el país de forma colaborativa. 

Humanizar la crisis climática en Argentina

Territorios y Resistencias busca visibilizar cómo los cambios ambientales modifican las vidas de mujeres, personas LGBTTQI+ y comunidades campesinas e indígenas en todo el territorio nacional.

Un equipo de más de 35 mujeres y personas LGBTTQI+ conformado por comunicadoras, periodistas, fotoperiodistas, editoras, consultoras ambientales, diseñadoras gráficas, diseñadoras web y verificadoras de datos creó y llevó adelante la investigación que refleja, mediante ocho crónicas periodísticas y registros fotográficos, la realidad de poblaciones vulneradas y directamente afectadas por la crisis socioambiental en las regiones Patagonia, Centro, Noroeste, Cuyo y Noreste.

«Nuestro objetivo fue contar y mostrar cómo se ve la crisis climática en Argentina, que no tiene nada que ver con la imagen de un oso polar sobre un glaciar que se derrite. Y queríamos que esas historias fueran escritas y retratadas por periodistas y fotoperiodistas de esos lugares que aportaran su mirada local y diversa».

Guadalupe Sánchez Granel, Directora general del proyecto.

Las historias

Ocho relatos combinan investigación, datos científicos concretos, una gran cantidad de entrevistas y el relato de vivencias y experiencias que demuestran que la crisis climática está a la vuelta de la esquina: es aquí y ahora. Ocho historias acompañadas por imágenes fotográficas que retratan las problemáticas ambientales de distintos territorios.

«La historia de una sobreviviente de los incendios de marzo de 2021 en la Patagonia, una brigada LGBTTQI+ en Córdoba que se organiza para hacer frente a los incendios en la zona de Punilla, la bajante extrema histórica del río Paraná contada a través de una cooperativa de pescadoras, el impacto de la minería en Catamarca a 25 años de Bajo de la Alumbrera en pueblos indígenas de la zona, la crisis hídrica en Mendoza, el desmonte en Santiago del Estero, la lucha por la protección de un humedal en Chaco y la agroecología como solución posible en Entre Ríos». De esta manera introducen el trabajo en la nota editorial de Territorios y Resistencias las directoras de la investigación, Fernanda Tuti Romain y Guadalupe Sanchez Granel.

Conocé las historias.

REGIÓN NOROESTE
Descripción de imagen: fotografía en plano medio de una mujer de alrededor de 50 años que mira a cámara con gesto serio. Tiene rostro redondo, piel morena clara y ojos verdes. Tiene cabello castaño rojizo con raíces canosas atado en una cola y las puntas le caen sobre el hombro y el lado izquierdo del pecho. Viste una camiseta de mangas cortas de color azul brillante.
Imagen: Florencia Navarro.


Una mujer tonokoté que lucha contra el desmonte

Mientras la deforestación avanza sobre Santiago del Estero, Angélica Serrano se convirtió en la cara visible de la lucha del pueblo tonokoté Yaku Muchuna para conservar sus tierras.  

Megaminería en Catamarca: extraer la vida

Bajo La Alumbrera, el primer proyecto megaminero que funcionó en Argentina, opera desde hace 25 años en territorio catamarqueño. La explotación dejó un paisaje de sequía y crisis hídrica en la zona y alteró la vida de los pueblos originarios de la zona. 


REGIÓN CENTRO
Descripción de imagen: en una barca de pescadores en el río, una mujer de pie sostiene una red de pesca con los brazos extendidos a los lados. Viste ropa abrigada y tiene los ojos cerrados contra el sol. Detrás de ella, se ve el horizonte como una línea muy delgada de árboles que separa el agua del cielo nublado al amanecer.
Imagen: Celina Mutti Lovera

Las domadoras del Paraná

En medio de la pandemia de COVID-19 y la extraordinaria bajante del río Paraná, una cooperativa busca mejorar los ingresos de un grupo de mujeres que vive de la pesca artesanal, uno de los eslabones más delicados de la emergencia hídrica que afecta a siete provincias argentinas, entre ellas las del Litoral.

Autogestión comunitaria y disidente contra los incendios

La recurrencia de incendios forestales en las sierras cordobesas y la escasa respuesta estatal para evitarlos generó que grupos autoconvocados de habitantes se organizaran para combatirlos. La experiencia de la brigada Chañares, con sello feminista y disidente.


REGIÓN NORESTE

Volver a la tierra. Agroecología para restituir la vida al suelo

Productoras agropecuarias de la provincia de Entre Ríos eligen la agroecología como modo de producir alimentos, un paradigma amigable con el ambiente y socialmente inclusivo en pugna con un sistema convencional que es, en parte, responsable del calentamiento global.

Caraguatá, tierra prometida

El parque Caraguatá, uno de los últimos pulmones verdes del Gran Resistencia, es también un lugar de disputa política y abandono estatal. La comunidad indígena aparece como protectora ancestral de ese territorio. El pueblo qom y el monte luchan a la par por resistir el desplazamiento y la extinción. 


REGIÓN PATAGONIA
Descripción de imagen: fotografía en primer plano y perfil de tres cuartos de una mujer de ojos marrones y piel blanca, con cicatrices de color rosado por quemaduras en el lado izquierdo del rostro, a cámara. Las cicatrices se extienden desde la comisura del ojo hasta el cuello. La mujer tiene el cabello negro con canas parcialmente cubierto por un pañuelo teñido con estilo batik en distintos tonos de azul y blanco.
Imagen: Julieta Distasio

Las marcas del fuego

La crisis climática genera más frecuentes y más extensas temporadas de incendios forestales, y la Patagonia es una de las regiones más golpeadas. En marzo de 2021 una tormenta de fuego en Chubut cambió la vida de miles de personas. Andrea Depetri es una de ellas.


REGIÓN CUYO

Mendoza tierra asolada. Por los caminos del agua

La gestión oficial del agua en Mendoza privilegió algunos territorios por sobre otros que, en un contexto de crisis climática global, padecen cada vez más períodos de sequía y escasez hídrica. Esto obligó a poblaciones enteras a cambiar su modo de vida.


El proceso federal y colaborativo

Durante el desarrollo del trabajo, cada integrante de la investigación recibió capacitaciones y cada trabajo fue revisado por dos profesionales de la verificación de datos, Ana Prieto y  Ana Laura Mitidieri. Asimismo contó con el seguimiento editorial de Jorgelina Hiba, periodista especializada en temas ambientales de Argentina junto a María Sol Oliver, editora del trabajo.

Conocé la investigación Territorios y Resistencias en www.territoriosyresistencias.com.


Imagen de portada: Julieta Distasio


Sin voluntad política, peligra la ley de Humedales

Además de Ganadería y Pesca, aún resta que evalúen la iniciativa tanto la comisión de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios como la de Presupuesto y Hacienda. Es por esto que más de 380 organizaciones ambientalistas exigen que se cree un Plenario de Comisiones para el tratamiento urgente en el recinto de la ley de Humedales.

Todavía tenemos tiempo: #LeyDeHumedalesYa

Después de una serie de noticias que circularon por diversos portales respecto de que el proyecto de ley de Presupuestos Mínimos para la Protección Ambiental de los Humedales perdería estado parlamentario el 30 de noviembre, la organización EcoHouse aclaró algunas fechas importantes a tener en cuenta mediante sus redes sociales.

La fecha en la que la ley de Humedales finalmente perdería estado parlamentario es el 28 de febrero de 2022, ya que podría tratarse antes del primero de marzo si el presidente de la Nación llamase a sesiones extraordinarias y las comisiones le dieran vía al tratamiento de la ley en el recinto. Sin embargo, cada día cuenta y es probable que esto dependa de las nuevas conformaciones de las comisiones a partir del 10 de diciembre. Es por esto que tanto las organizaciones como les activistas ambientalistas buscan mover todos los recursos disponibles para exigir que el proyecto de ley de Humedales sea tratado.

«No es la primera vez que se impulsa en el Congreso una ley que proteja los humedales y es que, donde se busca proteger recursos naturales que pueden explotar y enriquecer pocas manos, siempre nace un fuerte lobby empresario: en 2013 y en 2016, el proyecto se aprobó en el Senado y luego quedó trabado en comisiones de la Cámara de Diputados. En ambas ocasiones, la cámara baja no le dio tratamiento al proyecto hasta que perdió estado parlamentario».

Tatiana Fernández Santos para Escritura Feminista.

Si no se logra la media sanción antes del 31 de diciembre en la sesiones ordinarias o antes del 28 de febrero si hubiera sesiones extraordinarias, las iniciativas deberán presentarse nuevamente hasta obtener un dictamen favorable como sucedió en noviembre de 2020, cuando la iniciativa que incorpora 15 proyectos presentados por distintas organizaciones y diputades obtuvo dictamen en la Comisión de Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados.

Listado de miembros de la comisión de Agricultura y Ganadería de Diputados, presidida por el diputado nacional por Corrientes del Frente de Todos José Arnaldo Ruiz Aragón, que cajonea el proyecto de ley de Humedales desde noviembre de 2020.

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¿Tanta saña con una ley que busca proteger al 21,5% del territorio nacional?

Existen distintos tipos de desarrollos que avanzan sobre estos espacios. Historia conocida, negocio de unos pocos en detrimento del ambiente. Lo particular de este ecosistema es que se ve amenazado por tres tipos de negocios.

Primero, los proyectos inmobiliarios —como countries o barrios cerrados—, que suelen construirse sobre humedales como es el caso de Nordelta. Por otro lado, se encuentra la expansión de la frontera agropecuaria o el agronegocio —responsables del origen de los incendios en las islas del Paraná—. Finalmente, otro sector empresario que se perjudicaría con la regulación de los humedales es el que se dedica a la explotación minera de litio.

Estas actividades son parte de un modelo productivo que impacta de manera irreversible sobre territorios de humedales y reservorios naturales de agua.

Humedales para regular el cambio climático

Se trata de ecosistemas naturales indispensables para la vida, que son fuente de agua dulce, de alimentos y de medicinas naturales, que albergan una biodiversidad única. Además, son fundamentales para la regulación de las crecidas de los ríos y para la reducción de emisiones de dióxido de carbono. Es decir, cumplen un rol primordial para prevenir y atenuar los efectos de la crisis climática. En Argentina, 600 000 kilómetros cuadrados de superficie están cubiertos por sistemas de humedales, un poco menos que dos veces la superficie de Italia.

Los humedales son fundamentales por la biodiversidad de flora y fauna que albergan: diversas especies de peces, aves, mamíferos, reptiles y vegetación. De acuerdo a «Ley de Humedales Ya», el 40% de la biodiversidad mundial vive o se reproduce en estos ecosistemas. Asimismo, estas áreas son fuente de agua dulce y funcionan como depuradores de las aguas.

A la vez, los humedales cumplen un rol fundamental para combatir el cambio climático ya que almacenan dióxido de carbono y por ende reducen la emisión de estos gases a la atmósfera. A la vez, mitigan el impacto de las inundaciones y las crecidas de los ríos ya que actúan como esponjas que retienen el agua para luego liberarla de a poco.

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Silvio Moriconi

Fuentes: 


El lobby de las marcas contra la ley de etiquetado frontal

Nestlé confirmó que el 60% de sus productos no son saludables, según un documento interno de la empresa que filtró el medio Financial Times. El análisis enviado a los directivos de Nestlé a principio de año y que se dio a conocer la semana pasada incluye en el estudio a la mitad de los productos de la marca. ¿Qué dirían este tipo de informes del resto de las empresas alimenticias que hacen lobby en contra del etiquetado frontal?

Esta noticia se dio a conocer en medio de un debate que lleva meses en Argentina, por el cual les consumidores exigimos que el leak de Nestlé se refleje en las góndolas: para saber qué compramos, qué consumimos y para que las empresas trabajen en la mejora de la composición nutricional de los productos que ofrecen. Sin querer, la información que industrias alimenticias no quieren convertir en ley se filtró: la mayoría de los alimentos al alcance de nuestras manos en los supermercados no son saludables.

Si bien el informe filtrado corresponde a la empresa Nestlé y no contempla alimentos para niñes, café, comida para animales o nutrición médica integral, este analiza la mitad de los productos de la empresa suiza y asegura que hay productos que «nunca van a ser saludables, por mucho que se renueven», que el 63% de los alimentos, el 96% de las bebidas y el 99% de los productos de confitería y helados no se pueden definir como beneficiosos para la salud.

«We have made significant improvements to our products . . . [but] our portfolio still underperforms against external definitions of health in a landscape where regulatory pressure and consumer demands are skyrocketing».

«Hemos hecho mejoras importantes en nuestros productos… [pero] nuestra cartera todavía tiene carencias respecto a las definiciones de salud en un panorama donde la presión regulatoria y las demandas de los consumidores no dejan de crecer».

– Informe Nestlé.

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¿Por qué molesta tanto la ley de etiquetado frontal a las marcas?

En un contexto de competencia de marketing sin escrúpulos por ganar en las ventas, esta ley no solo propone un rótulo octagonal de color negro y blanco que indique si hay un elevado nivel de azúcar, sodio, grasas saturadas o grasas totales, sino que afecta directamente a las campañas publicitarias de las industrias alimenticias.

De acuerdo con Unicef Argentinacasi el 70% de les menores de 9 años solicita que le compren productos que ven en publicidades de plataformas digitales. La ley de etiquetado frontal propone que los productos con rotulo negro no tengan menciones de sociedades científicas ni asociaciones civiles que recomienden su consumo y prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio de cualquier bebida o alimento que tenga al menos una etiqueta negra y esté dirigida a niñes y adolescentes. Además, los alimentos que incluyan rótulos negros tampoco podrán ser comercializados en las escuelas.

De esta manera, el leak del informe de Nestlé representa una porción pequeña de la información acerca de los alimentos que consumimos, pero además implica algo que muchas industrias no nos quieren mostrar en las góndolas del supermercado: lo que nos venden, lo que consumimos, muchas veces no es saludable, ¿eligiríamos directamente esos productos si hay carteles que nos advierten el exceso de azúcares o grasas trans que contienen? ¿O quizás lo pensaríamos dos veces? ¿Los pedirían con tanta frecuencia les niñes si no aparecieran en las publicidades de los canales de dibujitos o de Youtube?

Mucho lobby. Se nota

El proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocido popularmente como ley de etiquetado frontal de alimentos, cuenta con media sanción en el Senado pero su tratamiento en Diputados aún no tiene fecha y los intentos por frenar o modificar la medida no se detienen: desde su aprobación, se giró a 6 comisiones en Diputados, lo cual representa una maniobra para demorar su tratamiento. Además, miembros del poder legislativo nacional admitieron públicamente que empresas buscan modificar el proyecto de ley y los lobbies de las industrias alimenticias son cada vez más evidentes.

Como en todo tratamiento de ley, distintos expositores participaron para exponer a favor y en contra en Senadores y, si bien las marcas de distintas industrias alimenticias que hacen lobby para frenar o modificar la ley no fueron expositoras directas, sí estuvieron presentes instituciones que las representan, como la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin alcohol (Cadibsa) -que abarca entre otras empresas a Coca Cola- y el Centro de la Industria Lechera (CIL) -representando a La Serenísima, Nestlé y Milkaut y pidiendo un «tratamiento especial» para los lácteos-. También expusieron desde el Centro Azucarero Argentino (CAA).


Imagen de portada: Vir Saavedra


¿Todavía insisten con que Evita no era feminista?

«De nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social».

Amada por millones, al punto de convertirse en símbolo de lucha, de resistencia y de conquista de derechos, odiada a niveles inhumanos que llevaron a que se festeje el cáncer que se cobró su vida. Despertó sentimientos de amor y compromiso que trascendieron fronteras y generaciones hasta transformarla en tinta en las pieles de quienes la llevan tatuada como bandera hacia la victoria.

Hace 102 años nacía la abanderada de los humildes. Aunque intentaron por todos los medios, fue imposible apagar el fuego de multitudes que encendía en el pueblo, incluso su cadáver representaba una amenaza tal para los sectores militares aliados a los odiadores civiles que lo vejaron, violaron y secuestraron por más de 15 años. Evita, la mujer en la política con su liderazgo y sus convicciones, dejó en una herencia indiscutible en la lucha por la justicia social, incluso hay quienes aseguran ser peronistas pero de Eva Perón.

La llegada de Evita a la vida de Perón y con ella la visibilidad de la mujer en el mundo de la política, abrían paso a una serie de conquistas y derechos para el pueblo trabajador y, en particular, para las mujeres trabajadoras. Ellas -junto a los descamisados- eran las principales interlocutoras en los discursos de Eva.

«Es por eso que yo lucho, es por eso que me he puesto al lado de las mujeres, por eso solicito con tantas ansias el voto femenino. Dicen que es una de las causas por las que no quieren dar el voto -que estoy segura que lo van a dar- es porque las mujeres perderían la feminidad. ¿Y acaso no perdemos la feminidad las mujeres que tenemos que salir a las 4 de la mañana ganarnos la vida a la calle? (…)

Pero nosotras, las mujeres del pueblo que hemos salido a la calle a ganarnos la vida, también tenemos derecho a que se nos respete más y por eso tenemos derecho a que se nos oiga y para eso necesitamos el voto femenino».

– Discurso de Eva Perón, diciembre de 1946 en Eva y las mujeres.

Quizás por su procedencia humilde no se identificaría con el feminismo de esa época, más ligado a las clases altas e intelectuales. Es una de las críticas más borradas de historia que existen el decir que Evita no era feminista aunque, tal vez, ella misma estuviera de acuerdo si viviera en el 2021: Evita sería una feminista interseccional.

Eva Perón no solo trabajó, militó y luchó por la conquista de derechos de las mujeres sino por la de los más vulnerados y las más vulneradas. Evita podía comprender, atravesada por sus propias vivencias y la cultura de su época, las desigualdades que se vivían no solo por ser mujer, sino también por ser una persona pobre, trabajadora y explotada. Más allá de comprenderlo, pudo actuar sobre la historia y cambiar la vida de millones. Si luchar para que el mundo sea socialmente más justo e igualitario, si pelear por los derechos políticos de las mujeres y por las conquistas de la clase trabajadora no es ser feminista, entonces, ¿qué es?

La oposición al peronismo, el rechazo a lo popular, la acusación de «feministas ocasionales» a las mujeres movilizadas por Evita, llevaron a que las propias feministas de la época se opusieran a la ley del voto femenino. Hay momentos en la historia en los que la pureza intelectual progresista se termina oponiendo a la ampliación de derechos. Como narra Julia Rosemberg en Eva y las mujeres (2019), en 1945 la única agrupación feminista que apoyó la iniciativa de los derechos políticos de la mujer fue la Asociación Argentina de Sufragio Femenino, mientras el resto pedían el retorno a la normalidad constitucional y la transferencia inmediata del gobierno a la Corte Suprema.

Pero, ¿de dónde viene la idea de que Eva Duarte no era feminista?

En La razón de mi vida (1951) Evita asegura que no elige el feminismo porque «ni era soltera entrada en años, ni era tan fea por otra parte como para ocupar un puesto así». Sin embargo y, de acuerdo con Adriana María Valobra en Si Evita «viviría» no sería feminista, desarrolla que se ha utilizado el libro de modo acrítico ya que, como advirtió José Amícola, ese libro es «producto de la intervención de varios varones en las redacciones subsecuentes que tuvo el escrito hasta su publicación. Por lo tanto, más que Evita escribiendo, es su voz intervenida la que encontramos allí. Los discursos de Evita, en cambio, expresan mucho mejor su estilo e impronta».

«Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es, en definitiva, el destino de su hogar».

– Eva Perón, 12 de marzo de 1947.

Fuentes:

  • Julia Rosemberg (2019): «Eva y las mujeres».
  • Tomás Eloy Martínez (1995): «Santa Evita».
  • Eva Duarte de Perón (1951): «La razón de mi vida».

Imagen de portada: Mica Minelli


A 42 días de los incendios en el sur argentino: la reconstrucción

Desde El Bolsón, Río Negro


Pasaron 6 semanas desde que se desató la tormenta de fuego que se cobró la vida de tres personas y que arrasó en pocas horas con más de 500 viviendas en la zona chubutense de la Comarca Andina. La catástrofe fue iniciada a partir de focos ígneos que ardieron en simultáneo en distintos puntos de las localidades de Lago Puelo y El Hoyo y no pudieron ser controlados. El fuego avanzó con rapidez debido a los vientos del norte, a las altas temperaturas, a los pinares que rodeaban las viviendas y a la cantidad de residuo forestal combustible que había disponible en la zona.

Les vecines de la región afectada se reubicaron y reconstruyen sobre las cenizas de los terrenos quemados. La solidaridad de amigues, familiares, personas autoconvocadas, organizaciones sociales y trabajadores municipales acompañan en el territorio. Los anuncios que el Estado Nacional realizó para la región llegan de manera paulatina y con burocracias ininteligibles en medio de una emergencia, mientras que en los testimonios de les vecines afectades prima una sensación de Estado ausente: principalmente por la demora en que se reestablezcan los servicios y porque aún no se asiste en la construcción de manera directa ni se emplazan los módulos habitacionales de emergencia prometidos.

Según los relevamientos parciales llevados adelante por la municipalidad de Lago Puelo, hasta el momento se identificaron 511 sitios afectados, en los cuales hay 392 viviendas que presentaron pérdidas totales y 102 que presentaron pérdidas parciales. En total se vieron afectadas 1055 personas, entre las que se encuentran 112 adultes mayores, 27 personas con discapacidad y al menos 16 mujeres solas con niñes.

Renacer de las cenizas

Escritura Feminista habló con vecines de las zonas afectadas, con personal de prevención del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y con funcionaries locales para comprender el estado de situación: los reclamos de les afectades, los tiempos para que se reestablezcan los servicios, las posibilidades de reconstruir en los terrenos con el suelo erosionado, cómo llega la ayuda del Estado Nacional.

«La reconstrucción de mi casa fue todo construcción en seco, con placas OCB, con tirantearía, placas para el entrepiso, techo y paredes revestidas con durlock, con fibra de cemento por fuera, con aislante de lana de vidrio, ventanas y puertas que nos donaron y todos los materiales los compramos con plata que nos donaron», explicó Juan, vecino de la Parcela 26, quien también nos relató cómo sobrevivió al fuego dentro de una pileta.

«El terreno está bien, está igual que antes. Más allá de lo quemado la tierra sigue igual de firme. Nos ayudaron con la construcción amigos y familiares pero fue todo por nuestra cuenta. Por parte del gobierno todavía no recibimos nada para construir, pero si algo llega es bienvenido», añadió el joven de 32 años.

Eve, su compañera, relató que «al principio fuimos a vivir a lo de unos amigos que nos prestaron la casa y ahora estamos en una cabaña que nos alquila la Municipalidad. Por suerte al menos nos ayudan en esto, sino tendríamos que poner más de cien mil pesos en estos meses sólo de alquiler y encima lo que ponemos para la reconstrucción».

«A mí no se me quemó la casa, pero se me quemó un galpón con herramientas, me dijeron que lo que compre lo facture para después presentarlo en la municipalidad, pero aún está muy desorganizado y no tenemos la plata en este momento, así que se acercaron a explicarme que puedo acceder a créditos», contó Roxana, vecina de Radal cuya casa «se salvó de milagro» mientras toda la vegetación que la rodeaba fue alcanzada por el fuego.

Por su parte, al ser consultado por los trabajos que llevan adelante desde la municipalidad, el secretario de Planificación Estratégica de Lago Puelo, Federico Vercelli, explicó que «se está asistiendo en puntos estratégicos con baños químicos a quienes trabajan en el territorio y con 100 servicios de volquetes semanales para los escombros y materiales que se necesiten arrojar. También realizamos la carga de tanques australianos para quienes lo soliciten y llevamos ripio y levantamos escombros. Tenemos tres cuadrillas que trabajan para reestablecer el sistema hídrico y con apoyo del gobierno nacional pudimos contratar 60 personas para que realicen la tala y la poda bajo los tendidos eléctricos. De esta manera asistimos a los trabajadores de la Dirección General de Servicios Públicos Provinciales para reestablecer la energía».

Respecto de los módulos habitacionales que se anunciaron desde el Estado Nacional, otro funcionario local explicó a Escritura Feminista que se contrató a un especialista que realiza el estudio del suelo antes de construirlos para evitar futuras catástrofes como inundaciones en las zonas donde estos se coloquen y que el primero se emplazará hoy, martes 20 de abril. Asimismo, manifestó que también existen líneas de créditos para la construcción y para productores que perdieron sus herramientas de trabajo. Además, aseguró que se trabaja a diario de manera interinstitucional en la región afectada: un referente barrial, un referente de una organización no gubernamental -como clubes, scouts, etc.- y un referente municipal se reúnen todos los días para responder a las demandas inmediatas en el territorio.

La catástrofe previa a la catástrofe

Un trabajador (cuya identidad pidió fuera preservada) del área de prevención del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut asegura que «todo esto se podría haber evitado si los mantenimientos se realizaban como es debido y con tiempo, si las viviendas no se encontraran tan cerca de bosques, si no tuviéramos hectáreas y hectáreas de pino Oregón, si los residuos forestales se produjeran y se recogieran cuando es debido. Pero los recursos siempre llegan cuando es demasiado tarde».

Si bien se evalúa la intencionalidad del inicio de los focos ígneos y hay una investigación en curso, existen otros factores que aportaron a que se desencadenase esta catástrofe y que forman parte de una problemática estructural de la región.

Por un lado, parte de las zonas afectadas por los incendios no contaban con una urbanización planificada: no contaban con servicios ni eran propiedades delimitadas ni regularizadas, producto de un crecimiento exponencial y acelerado de la población en la región que no se condice con la capacidad de los servicios disponibles. Además, todas las viviendas se encontraban rodeadas de vegetación y en su mayoría se trataba de zonas de difícil acceso.

Por otro lado, las altas temperaturas sin precedentes en la Comarca Andina, las sequías, la cantidad de material combustible como residuos forestales, la abundancia de pinares -filas y filas de pinos Oregón de fácil y alta combustión- y la precariedad de los tendidos eléctricos producto del abandono provincial de la Dirección General de Servicios Públicos (DGSP) son factores que generaron las condiciones adecuadas para que los incendios se descontrolaran en pocas horas y provocaran la tragedia dantesca que ya conocemos.

¿Cómo se puede colaborar?

Pasaron tan sólo 7 días desde que se lograron extinguir los últimos focos de los incendios que comenzaron el 9 de marzo en la zona chubutense de la Comarca Andina. Ahora uno de los trabajos fundamentales que quedan por delante es el de reconstruir las casas perdidas y una ciudad cuyos servicios no estaban pensados para la cantidad de personas que habitan la localidad.

Desde la cuenta de Instagram @abrazoalacomarca, se publican las historias detrás de las personas que sufrieron pérdidas totales o parciales de sus viviendas y chacras. La colaboración se hace de manera directa y por depósito bancario a cada familia. También se comparten los teléfonos y las necesidades específicas de quienes se vieron afectades por la catástrofe.

Otra forma de colaborar es ayudar a que la peor catástrofe socioambiental que se vivió en esta zona cordillerana de la Patagonia no sea olvidada: compartir esta información, mantenerse en contacto con quienes viven en la zona, seguir cuentas e informantes que hablen sobre el estado de la situación – @defensadelbosque -. La resiliencia de quienes trabajan en sus terrenos es también gracias a la esperanza sostenida en la solidaridad de amigues, vecines, familiares, personas autoconvocadas y organizaciones sociales. El acompañamiento estatal deberá ser un pilar fundamental, si está a la altura de las circunstancias, para poder pensar y proyectar la reconstrucción organizada de las zonas y localidades afectadas.

«Gracias por tanta solidaridad».

¿Qué pasa con los incendios en el sur argentino?

Desde El Bolsón, Río Negro.

Las altas temperaturas registradas este verano y las sequias producto de la falta de lluvias generaron las condiciones para una catástrofe sin precedentes en la Comarca Andina. El fuego, que comenzó el martes por la tarde y se propagó con rapidez debido al calor, a los fuertes vientos y a la cantidad de material combustible disponible, arrasó con al menos 200 viviendas. Cerca de 1500 hectáreas fueron afectadas.

Seis focos ígneos comenzaron en un rango de pocas horas en simultáneo, lo que da cuenta de la intencionalidad del incendio: el gobierno nacional presentó una denuncia penal para que la situación sea investigada. Si bien las lluvias del miércoles ayudaron a apagar el fuego, les brigadistas y vecines continúan combatiendo los focos activos. Personas de todo el país y jóvenes que viven o crecieron en el sur se organizan para realizar donaciones.

A menos de un mes de que se controlaran los incendios forestales que consumieron cerca de 8 mil hectáreas de bosques nativos en El Bolsón, comenzó el martes una una tormenta de fuego en el noroeste de la Provincia de Chubut que provocó el incendio de interfase más atroz jamás vivido en La Comarca Andina.

Según el Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut, los dos focos originados en Lago Puelo -en los parajes Las Golondrinas y Cerro Radal- avanzaron a gran velocidad hacia El Hoyo y hubo otro foco en Cholila que se descontroló. Durante las mismas horas comenzaron focos en Mallín Ahogado y El Maitén. Les brigadistas del Plan Nacional de Manejo del Fuego y Bomberos Voluntarios combatieron sin descanso y aún trabajan en los focos que se mantienen activos. Las lluvias del miércoles a la madrugada ayudaron a que se pudiera controlar la situación.

Mapa de los focos iniciados el martes por la tarde entre las 14 y 17 horas.

Los efectos fueron devastadores: testimonios en primera persona

Más de 200 familias perdieron su casa y debieron evacuarse. Hasta el momento, se registró una víctima fatal, se trata de Sixto Garcés, lo encontraron calcinado junto a su caballo. Además, hay más de 10 personas que aún no fueron localizadas: una de las hipótesis es que al quedar el tendido eléctrico de las zonas afectadas destruido sumado a la falta de señal de celular en la zona, las personas no pudieron aún comunicarse.

«Cuando iba camino a casa, el fuego estaba a 2 kilómetros, pero en menos de 10 minutos llegó al barrio, agarré lo que pude, los documentos y el fuego nos rodeó, estaba con una vecina que estaba renga y con sus dos niños pequeños de 3 y 7 años, intentamos escaparnos pero no pudimos, lo único que nos quedó fue meternos en una pileta pelopincho y cubrirnos con una chapa para protegernos del fuego. Estuvimos ahí casi tres horas hasta que vino mi hermano y nos ayudó a salir, perdimos todo, la casa, el auto. Solo pudimos rescatar a uno de nuestros perros y estamos buscando a dos», relató Juan, vecino del Barrio Pinar, a Escritura Feminista.

Juanjo, otro vecino de Golondrinas, cuya casa se salvó por pocos metros y que se autoevacuó el martes por la noche con la remera cubierta por manchas de carbón y el humo impregnado en su pelo, narró: «Vi el hongo de humo de fuego a 500 metros, nunca había visto algo así, agarré la billetera, los documentos, las llaves del auto y salimos rajando con mi hermano. Se sentía el calor de las llamas, dejamos el auto y volvimos a ayudar a vecinos, pensando que nuestras casas iban a sucumbir porque el fuego subía. En un segundo nos cambiaba la peli de nuestra vida, nunca vimos el fuego avanzar tan rápido y tan cerca».

Se denomina incendio de interfase a los focos ígneos que se descontrolan en zonas donde se combinan áreas cubiertas por vegetación y que también presentan estructuras edilicias como viviendas. Este incendio se provocó en zona de montaña, donde las calles son difíciles de transitar debido a las subidas pronunciadas, es por esto que en esta región se hablar de «subir a la casa», «bajar al pueblo» y se hace referencia al avance del fuego en esos mismos términos: subir/bajar.

Cambio climático, especies introducidas y servicios públicos deficientes

Las condiciones de altas temperaturas sin precedentes en La Comarca Andina, las sequías, la cantidad de material combustible como residuos forestales -ramas y troncos secos o podas realizadas por vecines-, la abundancia de pinares -filas y filas de pinos Oregón de fácil y alta combustión- y la precariedad de los tendidos eléctricos producto del abandono de la Dirección General de Servicios Públicos (DGSP) dependiente de la Provincia de Chubut -que, además, adeuda hace dos meses los salarios a les trabajadores-, el crecimiento exponencial de la población y una urbanización acelerada y sin planificación, son factores que se entrecruzan y forman parte de una problemática estructural en la región.

Si bien se evalúa la intencionalidad de los incendios, el propio ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Juan Cabandié, presentó una denuncia penal en el juzgado Federal de Esquel para que se investigue si hubo responsabilidad y culpabilidad en los inicios de los focos ígneos, los factores mencionados generaron las condiciones adecuadas para que los incendios se descontrolaran en pocas horas y provocaran la tragedia dantesca.

«Yo lo había escuchado, sabía que los pinos son de lo peor que existe y después de lo que vi ayer te diría que los saquemos todos, que hagamos un plan de reforestación con árboles nativos, porque lo que vi fue eso, llamas de 15 metros cruzando el callejón y lo primero que se prendía en cuestión de segundos y se propagaba a velocidades inimaginables eran los pinares», explicó Juanjo, vecino del Paraje Las Golondrinas.

¿Y cómo se sigue?

Las respuestas inmediatas son solidaridad popular y acompañamiento estatal. Tras las pérdidas irreparables provocadas por el fuego, les vecines de La Comarca y de distintos puntos del país se organizaron de inmediato para realizar donaciones para les damnificades.

Por su parte, el gobierno nacional anunció que destinará 200 millones de pesos mediante un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) a las regiones afectadas y una comitiva del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible se instalará en Lago Puelo para trabajar junto al COEM -comité de emergencia- de las localidades del noroeste de Chubut.

A largo plazo, deberán revisarse las problemáticas estructurales mencionadas anteriormente para dar respuesta a un crecimiento poblacional desmesurado en la región.

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¿Cómo puedo colaborar?

Si estás en la Comarca Andina, podés acercar donaciones de colchones, calzado, sábanas y ropa limpias, alimentos, agua y elementos de higiene personal a los gimnasios municipales de Lago Puelo, El Hoyo, El Bolsón y Epuyén; en las Voluntarias del Hospital de Área de El Bolsón. También hay puntos de acopio en el CEM 48 y en la Escuela 108. Quienes quieran participar como voluntaries pueden acercarse a los gimnasios municipales de Lago Puelo y El Hoyo o a los puntos de autoconvocades como El Galeano (El Bolsón).

Para quienes están en Córdoba y Mendoza pueden buscar los puntos de acopio en las ciudades principales. En Capital Federal se pueden contactar con les jóvenes autoconvades de @patagoniadepieba.

Contactos importantes:

Para consultar o informar sobre evacuados: 2944202241
Para informar sobre pérdidas materiales: Desarrollo Social de Lago Puelo 4499564


Ante cualquier foco de incendio es necesario reaccionar de inmediato, dar aviso a los servicios de emergencia a los números: Incendios Forestales 105; Bomberos 100 y Brigada 108.⁣

El Bolsón en emergencia por incendios forestales

Desde El Bolsón, Río Negro

Hace 18 días que el fuego no cesa en las cercanías de La Comarca y ya alcanzó zonas pobladas. Hasta el momento, se quemaron casi 8 mil hectáreas de las cuales gran parte corresponde a bosque nativo. Cerca de 200 brigadistas trabajan para apagar los incendios desde tierra mientras helicópteros y aviones hidrantes sobrevuelan la ciudad durante todo el día y descargan agua en los focos de incendio.

Algunos sectores fueron controlados pero ante incendios forestales de estas magnitudes los recursos disponibles no alcanzan y tampoco hay lluvias pronosticadas en las próximas semanas. El municipio, la provincia y Nación juegan al ping-pong de responsabilidades en un año electoral y la única certeza es que cada verano peligran los bosques ante la combinación de altas temperaturas, sequías y negligencia humana.

El 24 de enero comenzó un foco de incendio en la Cuesta del Ternero a raíz de un fogón mal apagado, por el cual hay seis personas imputadas. Las altas temperaturas, la falta de humedad y los vientos propagaron el fuego que hasta el jueves 11 de febrero ya consumió 7.800 hectáreas de acuerdo al parte diario del SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales) Río Negro.

Además, el fuego afectó viviendas y, según el director del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), Alberto Seufferheld, se trata de un incendio de interfase ya que las viviendas están muy cerca de la vegetación. El fuego comenzó en una vivienda que se prendió y eso rápidamente se propagó a la vegetación y afectó a otras casas.

Por su parte, el jefe del SPLIF de Bariloche lamentó que el incendio «se desató por un descuido, por una negligencia. No apagaron el fuego con agua y dejaron las brasas prendidas y con el viento comenzó un incendio forestal. Las consecuencias son trágicas cuando suceden este tipo de descuidos».

Fuente: SPLIF

«No apagaron el fuego con agua, dejaron las brasas prendidas y con el viento comenzó un incendio forestal».

El avance del fuego y la estrategia para combatirlo

Las zonas afectadas se dividieron en 6 sectores como estrategia para combatir los focos ígneos que avanzan hacía zonas pobladas. La mayor parte de los esfuerzos se concentraron en la zona de la Rinconada de Nahuelpán, donde se vieron amenazades les pobladores y sus viviendas por el foco que se expandió por la ladera oeste del cerro Piltriquitrón.

Hasta el momento, gracias al trabajo de los Brigadistas, del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, de los Bomberos Voluntarios y del SPLIF, los sectores del incendio 1, 2 y 3 están controlados, mientras el sector 2 está contenido. Los cuatro sectores están en guardia de cenizas -se vigilan las zonas quemadas para detectar rebrotes-, mientras que los sectores 4 y 6 aún presentan puntos activos y los brigadistas trabajan para controlarlos.

Para la extinción total del fuego en los incendios forestales son fundamentales las lluvias y la posibilidad de controlar los incendios se dio gracias al cese de los vientos en la región. Pero si los vientos vuelven, las posibilidades de que los focos se activen y esparzan crecen.

La organización vecinal

La angustia ante el fuego que parece ser irrefrenable y la solidaridad de les vecines de La Comarca llevó a que se organizaran distintas colectas para aportar donaciones a les brigadistas y se conformó una Asamblea Autoconvocada por el Bosque que junta materiales, agua y viandas para quienes colaboran en la zonas afectadas cerca de pobladores. Además, se reciben donaciones de alimentos no perecederos en la Escuela Hogar donde se preparan las comidas de les combatientes.

En la jornada del lunes 8 de febrero, cerca de 80 voluntaries -que se organizan a diario- trabajaron en el sector de la Rinconada de Nahuelpán junto a les pobladores de la zona, donde limpiaron y formaron cortafuegos. Si bien desde las autoridades locales solicitaron a les vecines no asistir a la zona de incendios a colaborar en el combate contra el fuego, personal del SPLIF que trabajaba en el sector se mostró sorprendido por la efectividad de la organización autoconvocada.

Entre quienes combaten el incendio trabajan brigadistas y agentes del SPLIF de El Bolsón, del ICE (Incendios, Comunicaciones y Emergencias) Nahuel Huapi, Lago Puelo, Lanín-Zapala y Glaciares, una cuadrilla de Ñorquinco y combatientes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) Nacional, del SNMF Chubut, del SNMF Córdoba, del SNMF Neuquén, del puesto médico del SIARME, de Bomberos Voluntarios y del Departamento Provincial de Agua. La logística está a cargo de personal del Ministerio de Educación Río Negro, de la Escuela de Montaña de Bariloche del Ejército Argentino, de la SENAF, de Bomberos Voluntarios, del SPLIF El Bolsón y Bariloche y de voluntaries de la localidad de El Bolsón.

¿Responsabilidad política u oportunismo electoral?

El intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, y el senador Alberto Weretilneck, ambos miembros de Juntos Somos Río Negro, reprocharon al Ministro de Ambiente Juan Cabandié la falta de recursos nacionales destinados a combatir el incendio y se mostraron indignados debido a que el viceministro de la cartera, Sergio Federovisky, calificara de «injusto e inoportuno» el reclamo. Medios locales retomaron esta noticia y la indignación se propagó, en medio de la desesperación por los incendios, entre les ciudadanes de la localidad.

La respuesta del Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible fue un informe que detalla la asistencia que se está destinando a la zona afectada. Además pidió no hacer un uso político de la situación de emergencia.

Por un lado, le corresponde al intendente gestionar los recursos que sean necesarios para combatir el fuego que, con mucho trabajo de les brigadistas, hasta el momento pudo contenerse pero no detenerse. Por otro lado, con este ping-pong de responsabilidades, el nombre del jefe comunal comienza a resonar y se perfila en oposición al Frente de Todes de cara a las elecciones legislativas de este año.

Otro verano más en llamas

Las marcas de los incendios que sufrió la Comarca Andina están a simple vista: cada montaña cubierta por un manto gris representa el fuego de un verano seco y de altas temperaturas en el que la lluvia tardó en llegar y los recursos para combatirlo no fueron suficientes. El factor común de todos esos incendios es que son provocados por el ser humano. Peleas por tierras, especulaciones inmobiliarias y negligencia a la hora de hacer fuego y apagarlo.

El último y más impactante incendio forestal en la zona fue en 2015, cuando se quemaron 41 mil hectáreas entre Cholila y Lago Puelo por un foco ígneo que comenzó el 15 de febrero y duró hasta la llegada de las lluvias a inicios del mes de abril que ayudaron a su extinción. La superficie afectada corresponde a dos veces la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en gran parte la perdida fue de bosque nativo.

Incendio en El Bolsón en tiempo real: Mapa de la NASA


Fuentes: