#Reseña Mare of Easttown: pueblo chico, infierno grande

Al momento de su estreno, Mare of Easttown apareció como una propuesta poco conocida y publicitada de HBO. Sin embargo, solo tomó el primer episodio para ver que la maestría actoral de Kate Winslet y la combinación de un drama familiar con un misterio de pueblo chico iban a convertir a esta serie en un éxito, tal como lo validan las 16 nominaciones que recibió para los próximos premios Emmy. 

Mare of Easttown sigue la historia de Mare, una detective de un pequeño pueblo en Pensilvania que debe investigar el asesinato de una joven mientras lleva adelante a su familia luego de que una tragedia implosionara sus vidas personales.

Lo que hace que esta miniserie policial se diferencie en el mar de propuestas de este género es que logra balancearse perfectamente entre un drama vincular y un misterio. Hace hincapié tanto en la exploración de las relaciones familiares y de amistad como en resolver el asesinato. 

Cabe resaltar que una de las fortalezas más visibles de la producción es que no se aleja de tocar temáticas incómodas pero totalmente modernas y relevantes en nuestra sociedad: habla de las adicciones, de los embarazos/madres adolescentes, de la violencia de género y abusos familiares, de la prostitución de menores, de enfermedades mentales, de suicidios, de divorcios, de familias ensambladas, de pérdidas de un ser querido y de temáticas LGBTQ+.

Otro punto interesante para resaltar es que, si bien el misterio inicial que hace que la pelota comience a rodar es interesante en sí mismo, es la manera en que comienza a involucrar a todos los personajes lo que hace que la tensión y el nerviosismo por llegar al final aumente. El que la serie esté situada en un lugar donde todes se conocen entre todes ayuda a este hecho, ya que tienen razones para protegerse les unes a les otres pero también para ocultarse información entre sí, lo que hace que nadie esté libre de sospecha. 

Es interesante ver este factor desde el punto de vista de la protagonista, Mare. Al conocer a prácticamente todo el pueblo ella se ve en la incómoda situación de tener que investigar a conocides, amigues e, incluso, familiares. Esto hace que a ojos de varies, la detective se convierta en el enemigo número uno, todavía más que el asesino responsable de la muerte de la joven, ya que ella es la cara visible que acusa e investiga a personas que nunca podrían ser responsables. 

Si bien las actrices y los actores hacen realmente un trabajo fantástico, no hay forma de negar que Kate Wislet, quien tiene el rol protagónico, se lleva todos los aplausos. Increíblemente humana y real, desde su aspecto físico hasta sus emociones, logra adentrarse en su personaje de una manera impresionante. En cada diálogo y escena se pueden ver las cavilaciones, dolores, penas, esfuerzos y sacrificios de su personaje. El realismo que desprende su performance es desgarrador y, en más de un momento, es probable que le espectadore se conmueva con lo que le ocurre a este personaje. 

Un plano que también debe ser resaltado es la dinámica de la familia de Mare: un hogar compuesto puramente por mujeres, excepto el nieto de 4 años de Mare. Las dinámicas entre la abuela, la madre y la hija son sublimes. El retrato intergeneracional que la serie esboza es impecable, cómo muestra las discusiones, la «toma» de lados, las preferencias, las justificaciones de acciones injustificables y los enojos pero también los cuidados, el acompañarse mutuamente de manera absoluta, el apoyo y la ternura en esos vínculos femeninos fuertes es espectacular. El hogar es expuesto como un campo de batalla personal pero también como un refugio incondicional.

Retomando el misterio, la trama en sí es sumamente interesante, repleta de giros y sorpresas, en especial porque la investigación central tiene dos planos principales: el de les adultes y el de les adolescentes y esto le da más facetas y subtramas al desarrollo principal de la historia. 

Capítulo tras capítulo, la serie construye tensiones, vínculos, sospechas, tragedias, secretos y, por qué no también, algunas risas, lo cual hace que apele a todo tipo de audiencia y la convierta en la mezcla perfecta digna de maratón.

Advertencias de contenido: adicciones, madres adolescentes, violencia, suicidio, depresión, divorcios, abuso.


#Reseña Nomadland: abandonar lo tradicional para seguir un rumbo desconocido

Nomadland, la reciente ganadora del premio Oscar a mejor película, es una oda al inconformismo y a las almas errantes. Es un film contemplativo y silencioso que refleja cómo el estilo de vida de nuestros antepasados nómadas se ha extrapolado a la modernidad y cómo hoy en día existen personas que eligen vivir en constante cambio e incertidumbre.

Este largometraje fue dirigido por Chloe Zhao, la primera mujer asiática -y la segunda mujer en la historia- en ganar el Oscar a mejor dirección. Sigue la historia de Fern (Frances McDormand), una mujer viuda que, desde que quebró la fábrica en donde ella y su difunto marido trabajaban, vive en su camioneta. A lo largo de la película, Fern conoce a diversas personas «del camino», trabaja por temporadas y lucha por encontrar su lugar en esta etapa de su vida: busca descubrirse nuevamente luego de haber dejado atrás todo lo que conocía. 

La cinta cuenta con varias fortalezas que la diferencian de otras películas del estilo «naturistas» o de «persona que vuelve al contacto con la naturaleza y sus raíces». El factor principal de diferenciación es que la protagonista es mujer, no solo su género hace que la película muestre un punto de vista diferente, sino que se trata de una mujer cerca de la edad jubilatoria.

Cabe mencionar la espectacular actuación de Frances McDormand, es su enorme presencia la que traspasa la pantalla y conmueve a le espectadore y, al parecer, también a la academia, ya que premiaron a McDormand con su tercer galardón. Estos factores hacen que el film esté lejos de ser el cliché eterno de «les jóvenes que viajan para encontrarse» porque vira el punto de vista a personas que ya vivieron gran parte de su vida y por algún motivo no pudieron seguir comulgando con un modo de vida tradicional y se decantaron por vivir «en la ruta». Es interesante verlo, ya que va en contra de todos los estereotipos hollywoodenses del «explorador», por lo que presenta algo totalmente innovador

Frances McDormand como Fern.

Además, otro factor a destacar es la manera en la que la película muestra los vínculos forjados en el camino. De tan solo leer la premisa, cualquiera podría pensar que el film exploraría solamente la soledad de este modo de vida. Y, si bien este es un aspecto analizado y expuesto, la cinta muestra, en escenas de ternura infinita, la importancia de las relaciones humanas y la solidaridad entre pares. Es esta paradoja de la vida en soledad pero en compañía que eleva y le da una nueva dimensión a las temáticas expuestas en la pantalla.   

A pesar de todas sus virtudes, cabe resaltar que no es una película para todas las audiencias. El tono contemplativo, silencioso, tranquilo y nostálgico hace que la película sea un poco lenta y al seguir a una única protagonista en su camino de ruta también hace que sea un tanto repetitiva y circular.

De todos modos, es innegable el mérito de la película: las actuaciones, los diálogos, la fotografía y la música son todos aspectos realizados de manera impecable. La original mirada que propone el film al mostrar la búsqueda constante de felicidad y satisfacción personal, aún cuando parece inalcanzable, es admirable.


#Reseña Promising Young Woman: la venganza contra la cultura del abuso

Esta película aparece como la receta perfecta que deberían seguir todos los filmes que traten temas de violencia de género. Ejemplifica a la perfección el peligro que conlleva el simple hecho de ser mujer, pero empodera al género femenino como pocos largometrajes lo han logrado. Es un grito de batalla electrizante en contra de la violencia y del abuso a la mujer.

Escrita y dirigida por Emerald Fennell, una de las dos mujeres nominadas en la categoría de mejor dirección en los Oscar, este thriller explosivo sigue la historia de Cassie (Carey Mulligan). Ella es una joven como cualquier otra, hasta que un suceso fatídico trunca su prometedor futuro y le marca un nuevo camino sembrado con mentiras, dobles identidades y sed de venganza.

Con un ritmo impresionante la historia comienza a desplegarse ante los ojos de le espectadore y no solo es un deleite visual de la mejor categoría -la cinematografía es impecable-, sino que la trama y los diálogos son excepcionales. Con maestría, la película muestra desde las microagresiones hasta los abusos directos que sufren las mujeres cotidianamente y no se saltea ninguno. Desde los «piropos» desubicados dichos en la calle, pasando por el descontrol de los abusos en los campus universitarios estadounidenses hasta situaciones sexuales no consentidas, escena tras escena la película expone estos hechos con una agudeza y precisión increíbles.

Carey Mulligan y Connie Britton.

Tal vez lo que hace a este thriller más efectivo todavía es que, a diferencia de otros, está enraizado en situaciones totalmente reales y este factor hace que la audiencia se sienta más interpelada y esté más comprometida con lo que está sucediendo. A fin de cuentas, a veces la realidad supera todas las ficciones.  

Otra fortaleza de la película es lo entretenida que es. Tiene acción constante y las actuaciones son impecables: Carey Mulligan atraviesa la pantalla en el rol protagónico. Además, la manera en cómo se incorpora la perspectiva de género en la cinta es excelente. Muchos otros films han intentado tener una agenda de género en el trasfondo de sus historias, sea porque buscan ser más comerciales o para hacer la película más relevante y, en varios casos, esto parece forzado y superfluo. En cambio, Promising Young Woman no deja rincón sin remover. Se apropia de la narrativa de género, la pone en primera plana y la muestra con orgullo. 

Carey Mulligan.

A pesar de esto, es imposible ignorar la naturaleza controversial de la película. Es inevitable que divida a las audiencias, no solo en términos de género, sino también en términos generacionales. Si bien es probable que una película de estas características sea más atractiva para una audiencia femenina, la realidad es que también le habla específicamente a la mujer moderna joven. Le habla a la generación que decidió no callar más y trata de hacer una diferencia. Este es el factor más empoderador de la película. La pantalla vocifera: esto es lo que sucede todos los días, pero ya nada va a volver a ser como antes, ya no va a haber más silencio.   

Bajo una paleta de colores pasteles, que simbolizan lo que debería ser una mujer según lo que dicta la sociedad (suave, paciente, linda e inocente), Fennell escribió a una heroína -o, mejor dicho, una antiheroína– que contrasta a la perfección con esta imagen de dulzura ingenua. Muestra a la mujer como un torbellino de energía, audacia y voluntad imparable. Y sí, también con una sed de venganza implacable. Es un thriller, después de todo. 


Especiales de stand up hechos por mujeres

Si bien, antes, el stand up parecía ser una escena dominada primordialmente por los hombres —y en algunos casos lo sigue siendo—, cada vez son más las mujeres que pisan fuerte el escenario y sostienen el micrófono.

Es cierto que si une pone en el buscador de Netflix (o en el de Google) el término «stand up», la mayoría de les artistas que aparecen al comienzo son hombres. Es por este motivo que acá hay algunas recomendaciones de varios stand ups hechos por mujeres, para quienes quieran divertirse y distenderse en casa.


«Can I touch it?» 

Uno de los grandes nombres femeninos en la industria del stand up, Whitney Cummings, vuelve a traspasar la pantalla con su carisma y personalidad. Fresca, divertida y feminista, en este especial no se aleja de hablar de temas polémicos que, si bien en otro contexto podrían llegar a poner incómode a más de une, con su particular perspicacia logra hacerlos graciosos y únicos.


«Glitter room»

Katherine Ryan es una comediante canadiense que vive en Londres. En su segundo especial de Netflix, de una hora y cinco minutos, ella habla de por qué prefiere estar soltera, de las dificultades que tiene que afrontar al ser una madre soltera y por qué a algunos hombres les cuesta hablar con ciertos términos por pensar que son más «femeninos». 


«Lower Classy»

Ser latina en Estados Unidos no es una experiencia fácil ni tranquila. Muchas veces la comunidad puede ser discriminada o prejuzgada. En este especial, Cristela Alonzo juega con los estereotipos, con los prejuicios y con las diferencias entre qué aspectos hacen que unas familias sean más normales que otras. Infinitamente ocurrente, este especial no pierde nunca el ritmo ni el humor que traspasa «cualquier techo de cristal». 


«Quarter-life crisis»

Este especial es perfecto para quienes estén en la década de los veinte. Taylor Tomlinson argumenta por qué ya está totalmente cansada de tener cumpleaños que empiezan con un dos por delante de otra cifra. Ella habla de cómo en esta famosa década cada persona parece estar en un mundo diferente, desde personas casadas con toda su vida planificada hasta gente que aún no tiene ni remota idea de qué hacer con su vida. Este stand up es para cualquiera que alguna vez se haya preguntado: ¿estoy atravesando la crisis de mis veinte?


«Hormonal beast»

Nuestro último especial, y el más corto de todos, es el de Lynne Koplitz. Ya entrada en la supuesta «madurez de la vida», ella deslumbra con sus anécdotas de toda una vida en Greenwich Village, Nueva York. Desde su vida como mujer soltera, pasando por tips sobre relaciones tanto de pareja o familiares hasta las ventajas de no tener hijos, Koplitz «aprovecha la plataforma que Netflix le ofrece» para exponer todas sus divertidísimas opiniones e ideas.


#Reseña The Assistant

Abuso. Violación. Coerción o explotación sexual. Une pensaría que una película que trata estos temas mencionaría por lo menos una vez alguna de estas palabras o algún otro sinónimo. Y si nunca son dichas, entonces evidentemente tiene que haber alguna escena que muestre una situación de estas características. Pero The Assistant, dirigida por Kitty Green, va en contra de estos supuestos y rompe con el estereotipo de necesitar lo explícito para hablar de una cuestión difícil y dura.

Esta película es lenta y silenciosa. No tiene un guión muy extenso y claramente no es para todo tipo de espectadores. Pero para quienes estén interesades en la temática y no tengan problema en ver más acciones que escuchar diálogos, este filme es un gran ejemplo de lo fantástica que es la sutileza en el cine cuando es utilizada correctamente. 

La historia sigue el día completo de una asistente, llamada Jane (Julia Garner), en una productora cinematográfica en Nueva York. Es cierto que, grosso modo, puede decirse que la película no «muestra» nada demasiado interesante: es algo tan simple como un día en una oficina cualquiera. Pero esto sería quedarse en una lectura superficial de lo que la cinta realmente sugiere. Lo que sí muestra y explora son conversaciones por lo bajo en los escritorios, risas de complicidad, un aro solitario tirado en el piso al lado de un sillón en la oficina del jefe, justificaciones pobres sobre acciones reprochables, viajes incómodos en el ascensor, mails que contienen disculpas constantes; en fin, murmullos de una situación terrible que todes conocen pero nadie denuncia. 

De izquierda a derecha: Jon Orsini, Julia Garner y Noah Robbins.

Es esta magnífica sutileza la gran fortaleza de la película. Es esta cualidad la que hace que la cinta sea totalmente relevante y real. Une ve en la pantalla momento tras momento, un día laboral normal. No se ve ninguna escena explícita, no se ven situaciones de violencia extrema. No es necesario. Lo único que es necesario ver es un día en esa empresa. En un sólo día, no solo se hace palpable la normalización estandarizada de agresiones laborales y abusos en su mayoría de poder (y a veces sexuales), sino que también se expone la complicidad del silencio y la justificación de que todes «saben lo que hacen» y «son capaces de tomar sus propias decisiones».   

Si bien es cierto que la película está basada en un caso real, esto nunca es mencionado. Desde el minuto que empieza hasta el minuto que termina, les espectadores nunca escuchan o ven el nombre de la compañía, ni el del jefe, ni de nada que pueda relacionarse con el caso en el cual se basa. Es cierto que para muches esto puede ser un factor negativo. Sin embargo, el detalle de exponer la temática pero sin nombrar entidades permite extrapolar el caso a cualquier espacio laboral y esto declara que ningún lugar está exento de caer en este comportamiento.  

Julia Garner y Matthew Macfadyen.

La película no ofrece soluciones ni muestra luchas contra este comportamiento. Esa no es su función. Pero lo que sí hace es cortar una tajada de la realidad y ponerla bajo la lupa, para que todes la podamos examinar. 


Recomendaciones: libros LGBTQ+

Junio es el #MesDelOrgullo pero hoy la situación de celebración no puede ser igual a la de los últimos tiempos. No se pueden hacer marchas ni fiestas; ni siquiera se puede festejar con amigues cercanes. A pesar de todo, podemos celebrar a la comunidad LGBTQ+ de otro modo. ¿Y qué mejor manera que leer acerca de personajes que integran y representan a la comunidad en el mundo literario?

«La hermana, la extranjera», de Audre Lorde (1984)

Esta colección de ensayos y discursos es perfecta para quienes disfrutan buenos análisis a nivel social. Si bien este libro ya tiene sus años, eso no significa que los temas que aborda no sigan en boga aún hoy: desde la necesidad de que exista un feminismo interseccional hasta la marginación sufrida por las parejas LGBTQ+ que crían hijes. Audre Lorde examina la desigualdad económica, la marginación, la homofobia, el machismo y la discriminación racial y social. 

«Se espera que las personas negras y del tercer mundo eduquen a las personas blancas sobre nuestra humanidad. Se espera que las mujeres eduquen a los hombres. Se espera que las lesbianas y los hombres homosexuales eduquen al mundo heterosexual. Los opresores mantienen su poscición y evaden su responsabilidad por sus propias acciones. Hay una pérdida constante de energía que podría utilizarse mejor para redefinirnos y diseñar escenarios realistas para alterar el presente y construir el futuro».

La hermana, la extranjera.

«Tan poca vida», de Hanya Yanagihara (2015)

A pesar de haber dejado la lista de bestsellers del New York Times hace un tiempo, este libro continúa en boca de muchas personas. Si bien es controversial por los temas que trata, quien lo ha leído puede dar fe de que es una historia impactante e inolvidable. Sigue a cuatro amigos que se conocen en la universidad y forjan una estrecha amistad. Este es un libro fuertemente vincular, desde relaciones de amistad y de pareja (incluye varias parejas homosexuales) hasta las familiares. Pero también explora situaciones de abuso, de autoflagelación y de enfermedades mentales. Es un libro difícil de leer por sus temáticas pero es uno que marca un antes y un después en la vida de une lectore. 

Advertencias de contenido: autolesiones, ideas de suicidio, intento de suicidio, desórdenes de alimentación, abuso físico de un menor, abuso doméstico, abuso de personajes con discapacidad, pérdida de un hijo, abuso, adicción a las drogas, agresión, violación sexual, pedofilia, trastorno de estrés postraumático, prostitución forzada de un menor de edad.

«¿Por qué la amistad no era tan buena como una relación? ¿Por qué no era aún mejor? Eran dos personas que permanecían juntas, día a día, no atadas por sexo o atracción física o dinero o hijos o propiedad, sino solo por el acuerdo compartido de continuar, la dedicación mutua a una unión que nunca podría codificarse».

Tan poca vida.

«George: simplemente sé tú mismo», de Alex Gino (2015)

Cuando las personas ven a George, la ven como un varón de 10 años. Sin embargo, ella sabe que no es un varón, es una chica. Esta es una historia sobre amistades, sobre descubrirse a une misme, sobre aceptación y sobre combatir contra los prejuicios y las injusticias. Si bien este libro está dirigido hacia una audiencia más joven, puede ser leído por todas las edades sin perder su calidad e impacto ya que trata una temática sumamente importante con una delicadeza y dulzura única. 

Advertencias de contenido: bullying, transfobia, misoginia.

«George se detuvo. Era una pregunta tan corta y pequeña pero no podía hacer que su boca formara sonidos: Mamá, ¿y si soy una niña?».

George: simplemente sé tú mismo.

«Todo me lleva a ti», de Nina Lacour (2014)

Ideal para quienes tengan interés en trabajar en cine, televisión o diseño de producción, este libro se trata de Emi, una chica que acaba de terminar sus estudios y empieza a trabajar en un set de grabación. Allí va forjando su camino con nuevas amistades y conoce a Ava, una persona completamente magnética. Este es un libro que explora las relaciones humanas modernas mientras hace un balance equilibrado entre temas serios y temas más livianos.  

Advertencias de contenido: sobredosis, vínculos familiares tóxicos, indigencia adolescente.

«Nos encantan las películas porque nos hacen sentir algo. Hablan de nuestros deseos, que nunca son pequeños. Nos permiten escapar, soñar y mirar a los ojos que son increíblemente hermosos y enormes. Nos llenan de anhelo. Pero también nos dicen que recordemos. Nos hacen acordar a la vida. Recuerden, dicen, cuanto duele que te rompan el corazón».

Todo me lleva a ti.

«Días sin final», de Sebastian Barry (2016)

Esta novela histórica, nominada para el Man Booker Prize en 2017, cuenta la historia de dos hombres durante la Guerra Civil de Estados Unidos. Si bien está ambientada en un momento sumamente violento y cruel, el libro no deja de mostrar el lado más tierno de la vida: profundiza en particular en la vida de los dos amantes y su hija adoptiva. Es un texto que analiza las distintas dinámicas familiares y de pareja en un contexto completamente diferente al del día de hoy. 

«La memoria de un hombre tal vez tiene solo cien días claros y ha vivido miles. No se puede hacer mucho al respecto. Tenemos nuestra reserva de días y la gastamos como borrachos olvidadizos».

Días sin final

Algunas menciones especiales para seguir explorando otras historias:

  • «Orlando» por Virgina Woolf.
  • «La trilogía de la tierra fragmentada» por J. K. Jemisin.
  • «Un hombre soltero» por Christopher Isherwood.
  • «En la tierra somos fugazmente grandiosos» por Ocean Vuong.
  • «La canción de Aquiles» por Madeline Miller.
  • «Si yo fuera tu chica» por Meredith Russo.
  • «Qué nos hace humanos» por Jeff Garvin.
  • «Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo» por Benjamín Alire Sáenz.
  • «Variaciones Enigma» por André Aciman.
  • «Delta de Venus» por Anaïs Nin.

Cinco series feministas para ver durante la cuarentena

Estás cumpliendo la cuarentena en tu casa y al principio no estaba tan mal; tal vez jugaste a juegos de mesa con tu familia o leíste ese libro que querías leer hace meses o hiciste ese rompecabezas de más de mil piezas que ocupa toda la mesa, pero ya pasaron unos días y hay demasiadas horas en el día para ocupar. Por eso, te traemos algunas series espectaculares para ver y no aburrirse. Sigue leyendo Cinco series feministas para ver durante la cuarentena

«Bombshell»: El comportamiento tóxico como regla natural

Incómoda, tensa y necesaria. Esta película pone en primer plano la normalización del machismo, el acoso y la coerción sexual en el trabajo. Sin escrúpulos, escena tras escena, se muestran situaciones hostiles contra las mujeres, que no pueden alzar su voz sin ser tratadas como «exageradas» y «complicadas». Sigue leyendo «Bombshell»: El comportamiento tóxico como regla natural