Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

Hoy 17 de junio es el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. El lema de este año propuesto por las Naciones Unidas (ONU) es «Restauración. Tierras. Recuperación». De cara a esta fecha, diversas organizaciones han manifestado la necesidad de trabajar para la recuperación de los suelos.

Este día se centra en la concientización de la importancia de la transformación de las tierras degradadas en tierras sanas. Las principales causas de estas problemáticas son: por un lado, la acción humana, que ha alterado casi el 75% de la superficie terrestre y, por el otro, el cambio climático provocado y exacerbado por les seres humanos. La acción conjunta de los países es vital para luchar contra estas problemáticas que amenazan con exacerbar las consecuencias del cambio climático y acelerar la pérdida de biodiversidad. 

Póster oficial de la ONU para el Día de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

En Argentina, la deforestación, los incendios forestales y la sobreexplotación de los suelos provocada por la ganadería y la agricultura son la razón del desgaste de la tierra. Según el Informe Ambiental 2021 de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN): «Los procesos que la agricultura y la ganadería moderna han generado son la pérdida de biodiversidad, la destrucción de ambientes naturales por el cambio en el uso de la tierra, niveles críticos de los flujos de nitrógeno y fósforo, excesivo uso de agua dulce y el cambio climático». 

En el resto del mundo las condiciones tampoco mejoran. La creciente necesidad de generar alimento con mayor velocidad y mayor rendimiento y la demanda constante de espacios habitables para las personas son parte del por qué se recurre a la deforestación. 

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Un ejemplo es Brasil donde aumentaron los puntos críticos de deforestación durante la presidencia de Jair Bolsonaro. El presidente, conocido por su oposición a políticas ambientales, prometió abrir la selva amazónica al ganado, la explotación de minerales, la tala y otras industrias cuando asumió su cargo en 2018. Las medidas tomadas por el presidente brasileño han hecho un muy buen trabajo para asegurar que la deforestación ilegal quede impune y se vuelva una práctica frecuente, según Global Citizen.

No es casual que el país haya aumentado la cantidad de hectáreas taladas durante la pandemia, alcanzando niveles récord. Con respecto a esto, el reporte Frentes de Deforestación; impulsores y respuestas en un mundo cambiante del World Wildlife Fund (WWF) afirma que la selva tropical de 395 millones de hectáreas «está por alcanzar un punto sin retorno, en el que perderá su balance y sufrirá una disminución de lluvias y estaciones secas prolongadas».

Cuando se degrada la tierra y se pone en juego su capacidad productiva, esos espacios se transforman y desgastan, causando que aumenten las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y peligre la biodiversidad. También supone la disminución de espacios silvestres que nos protejan de fenómenos climáticos extremos, como las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. La desertificación y las sequías contribuyen a la alteración de ecosistemas y acelera los efectos del cambio climático. Por estas razones, es vital la restauración de las tierras degradadas.

Las Naciones Unidas (ONU) explican que su recuperación «contribuye a la resiliencia económica, a la creación de empleo, al aumento de los ingresos y a una mayor seguridad alimentaria; ayuda a recuperar la biodiversidad; permite capturar el carbono atmosférico que calienta la Tierra, disminuyendo así el efecto del cambio climático; y favorece una recuperación verde de la pandemia de COVID-19, ya que la restauración de los paisajes naturales reduce el contacto directo entre la vida silvestre y los asentamientos humanos, lo que crea una barrera natural contra las zoonosis».

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Es por todo esto que el Programa para el Medio Ambiente de la ONU propone El Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas. Entendiendo que la salud de nuestro planeta y sus habitantes depende de la salud de los ecosistemas, hace un llamado a los países para que se cumplan su compromiso de restaurar entre 2021 a 2030 al menos 1000 millones de hectáreas de tierras degradadas.

Esto resultaría en aire y agua más limpios, mitigación de condiciones climáticas extremas, mejor salud humana y recuperación de la biodiversidad. Además, estas acciones que previenen y revierten los efectos de la desertificación son clave si queremos cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2°C

«La desertificación, la degradación de las tierras y la sequía son grandes amenazas que afectan a millones de personas en todo el mundo, en particular mujeres y niños. Hace 25 años, 197 partes aprobaron una convención histórica encaminada a movilizar la acción mundial. Sin embargo, queda mucho por hacer. Cada año el mundo pierde 24 millones de toneladas de suelo fértil. Además, la degradación de las tierras secas reduce el producto interno nacional. Los países en desarrollo hasta en un 8% anual. Debemos cambiar urgentemente esas tendencias. Proteger y restaurar la tierra y utilizarla mejor, puede reducir la migración forzada, aumentar la seguridad alimentaria y estimular el crecimiento económico. También puede ayudarnos a afrontar la emergencia climática mundial. En este Día Mundial, reconozcamos el imperativo de luchar contra la desertificación como parte de nuestros esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

– António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas en el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía en 2019.

Para la ONU, la solución a esta problemática está en la cooperación en todos los niveles y en la participación activa de la comunidad, respetando las necesidades y los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales e incorporando sus conocimientos, experiencias y capacidades para garantizar que los planes de restauración se implementen y se mantengan. Por otro lado, es crucial exigir el cumplimiento de las leyes que protegen los bosques y glaciares en nuestro país, así como reclamar que dejen de ser desfinanciadas y demandar la creación de nuevas leyes que protejan la biodiversidad de Argentina y regulen el uso del suelo de una manera sustentable


Fuentes:


El lobby de las marcas contra la ley de etiquetado frontal

Nestlé confirmó que el 60% de sus productos no son saludables, según un documento interno de la empresa que filtró el medio Financial Times. El análisis enviado a los directivos de Nestlé a principio de año y que se dio a conocer la semana pasada incluye en el estudio a la mitad de los productos de la marca. ¿Qué dirían este tipo de informes del resto de las empresas alimenticias que hacen lobby en contra del etiquetado frontal?

Esta noticia se dio a conocer en medio de un debate que lleva meses en Argentina, por el cual les consumidores exigimos que el leak de Nestlé se refleje en las góndolas: para saber qué compramos, qué consumimos y para que las empresas trabajen en la mejora de la composición nutricional de los productos que ofrecen. Sin querer, la información que industrias alimenticias no quieren convertir en ley se filtró: la mayoría de los alimentos al alcance de nuestras manos en los supermercados no son saludables.

Si bien el informe filtrado corresponde a la empresa Nestlé y no contempla alimentos para niñes, café, comida para animales o nutrición médica integral, este analiza la mitad de los productos de la empresa suiza y asegura que hay productos que «nunca van a ser saludables, por mucho que se renueven», que el 63% de los alimentos, el 96% de las bebidas y el 99% de los productos de confitería y helados no se pueden definir como beneficiosos para la salud.

«We have made significant improvements to our products . . . [but] our portfolio still underperforms against external definitions of health in a landscape where regulatory pressure and consumer demands are skyrocketing».

«Hemos hecho mejoras importantes en nuestros productos… [pero] nuestra cartera todavía tiene carencias respecto a las definiciones de salud en un panorama donde la presión regulatoria y las demandas de los consumidores no dejan de crecer».

– Informe Nestlé.

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¿Por qué molesta tanto la ley de etiquetado frontal a las marcas?

En un contexto de competencia de marketing sin escrúpulos por ganar en las ventas, esta ley no solo propone un rótulo octagonal de color negro y blanco que indique si hay un elevado nivel de azúcar, sodio, grasas saturadas o grasas totales, sino que afecta directamente a las campañas publicitarias de las industrias alimenticias.

De acuerdo con Unicef Argentinacasi el 70% de les menores de 9 años solicita que le compren productos que ven en publicidades de plataformas digitales. La ley de etiquetado frontal propone que los productos con rotulo negro no tengan menciones de sociedades científicas ni asociaciones civiles que recomienden su consumo y prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio de cualquier bebida o alimento que tenga al menos una etiqueta negra y esté dirigida a niñes y adolescentes. Además, los alimentos que incluyan rótulos negros tampoco podrán ser comercializados en las escuelas.

De esta manera, el leak del informe de Nestlé representa una porción pequeña de la información acerca de los alimentos que consumimos, pero además implica algo que muchas industrias no nos quieren mostrar en las góndolas del supermercado: lo que nos venden, lo que consumimos, muchas veces no es saludable, ¿eligiríamos directamente esos productos si hay carteles que nos advierten el exceso de azúcares o grasas trans que contienen? ¿O quizás lo pensaríamos dos veces? ¿Los pedirían con tanta frecuencia les niñes si no aparecieran en las publicidades de los canales de dibujitos o de Youtube?

Mucho lobby. Se nota

El proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocido popularmente como ley de etiquetado frontal de alimentos, cuenta con media sanción en el Senado pero su tratamiento en Diputados aún no tiene fecha y los intentos por frenar o modificar la medida no se detienen: desde su aprobación, se giró a 6 comisiones en Diputados, lo cual representa una maniobra para demorar su tratamiento. Además, miembros del poder legislativo nacional admitieron públicamente que empresas buscan modificar el proyecto de ley y los lobbies de las industrias alimenticias son cada vez más evidentes.

Como en todo tratamiento de ley, distintos expositores participaron para exponer a favor y en contra en Senadores y, si bien las marcas de distintas industrias alimenticias que hacen lobby para frenar o modificar la ley no fueron expositoras directas, sí estuvieron presentes instituciones que las representan, como la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin alcohol (Cadibsa) -que abarca entre otras empresas a Coca Cola- y el Centro de la Industria Lechera (CIL) -representando a La Serenísima, Nestlé y Milkaut y pidiendo un «tratamiento especial» para los lácteos-. También expusieron desde el Centro Azucarero Argentino (CAA).


Imagen de portada: Vir Saavedra


Día Mundial del Ambiente: poco o nada para festejar

Artículo colaboración escrito por Nicolás Debowicz


Como cada año, el 5 de junio se celebra el Día Mundial del Ambiente, fecha que se conmemora desde 1974 donde la Organización de las Naciones Unidas ha dado comienzo a la Conferencia de Estocolmo, cumbre conocida por marcar el inicio a la primera conferencia a nivel mundial donde se abordan temáticas sociales, económicas, culturales y ambientales.

En una primera declaración aparecen principios y afirmaciones como: la consideración del ser humano dentro del medio que lo rodea, se llama a defender el bienestar de los pueblos, el desarrollo económico, la protección y resguardo de las poblaciones de países humildes, entre otros. A lo largo de estos 47 años han acontecido diversas cumbres y tratados. Pese a eso, han sido pocas las conferencias e informes especialmente trascendentes a nivel ambiental. 

¿Desarrollo o sustentabilidad? 

Teniendo en cuenta la contradicción de conceptos entre desarrollo y sostenibilidad, el Informe Brundtland no ha sido la excepción a esta discusión. En tres capítulos logran plantear y discutir la noción de Desarrollo Sustentable, plasmando una crítica al crecimiento económico exponencial. Este antecedente ha generado un fortalecimiento para que, durante el año 1992, se haya iniciado la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro. Este evento fue organizado por la ONU donde 179 países y sus representantes estuvieron presentes.

Es considerada como la segunda gran cumbre, luego de Estocolmo en  el año 1972. En esta cumbre se termina de reforzar el concepto de Desarrollo Sustentable. Así, de manera detallada y a raíz  de la creación en 1983 de la Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo, aparece  el Programa 21. En este informe afirman que «los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza. Para alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente debe ser parte del proceso de desarrollo y no puede ser considerado por separado».

Asimismo se dará origen a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Como objetivo central, intentan estabilizar la emisión de gases de efecto invernadero. Actualmente hay adheridas a esta convención 194 países. Se adoptó en el año 1992 y entró en vigor el 21 de marzo de 1994. 

Mucho protocolo, pocas medidas

Adentrándonos hacia el final de la década del 90, nos encontramos con un panorama nada alentador. La contaminación que generó la emisión de gases de efecto invernadero ha aumentado y las medidas anteriormente impulsadas tienen poco efecto. Nace un nuevo acuerdo, cuyo primer fin tiene por objetivo la reducción en las emisiones de seis gases de efecto invernadero. Se trata del Protocolo de Kioto, adoptado en 1997 y vigente desde el 2005.

Estados (des)unidos

Estados Unidos, país más contaminante en ese momento, decide firmar dicho acuerdo, aunque solo de manera simbólica, ya que no se ratificó. En 2001 el gobierno de Bush decide retirarse del protocolo. En similar concordancia Canadá, país conocido por el desarrollo de empresas megamineras y pasteras, decide abandonar dicho acuerdo. De esta manera, no pagaría las multas relacionadas por el incumplimiento en la reducción de emisiones.

Entretanto, se dará origen a múltiples conceptos y mecanismos relacionados con la «economía verde» y el ambientalismo empresarial, como el Mecanismo de Desarrollo Limpio, la Huella de Carbono y la Economía Baja en Carbono. Sistemas complacientes con las grandes naciones para justificar las emisiones en otros países, dar impulso a los monocultivos forestales y fomentar el ambientalismo de mercado.

Entre reuniones, más acuerdos (o menos), tratados y planes de acción, sobrevivió el Protocolo de Kioto hasta el 31 de diciembre de 2012. Fue altamente contradictorio perseverar en un plan que no contase con la participación activa de países como Estados Unidos y Canadá, principales emisores de gases de efecto invernadero.

Cambiar algo para que nada cambie

Llegamos al año 2015. Atrás queda el Protocolo de Kioto. Se percibe una confianza extrema ante este nuevo proyecto y un llamativo entusiasmo. Se transmite en todo el mundo este mencionado evento, dando comienzo al tan esperado Acuerdo de Paris.

Nuevamente se buscan medidas para evitar la emisión de gases de efecto invernadero aunque, esta vez, con metas mas concretas y ambiciosas. Priorizan mantener un aumento de la temperatura global promedio por debajo de los 2 °C por encima de los niveles pre-industriales y perseguir esfuerzos para limitar dicho aumento a 1.5 °C, reconociendo que esto reduciría significativamente los riesgos y efectos del cambio climático.

Finalmente se adopta en diciembre del 2015, se firma en abril del 2016 y entra en vigor durante noviembre de ese mismo año. A diferencia de otros acuerdos, los líderes mundiales afirman la prioridad hacia los derechos humanos y la perspectiva de género, aunque sin tener un programa en concreto para estas temáticas.

Los años posteriores a la entrada en vigor de dicho acuerdo evidenciaron un aumento global de la temperatura y de la emisión de gases de efecto invernadero, principalmente CO2 y Metano. En tanto, Estados Unidos con Trump como presidente, decide adoptar nuevamente una decisión altamente cuestionable, negando el cambio climático, dando impulso a las energías contaminantes y retirándose del Acuerdo de Paris.

Dentro del proyecto de Neutralidad Climática, la Unión Europea acordó reducir sus emisiones de CO2 en un 40% para 2030, en comparación con el nivel de 1990. Este plan propone, como forma de eliminar o reducir los gases de efecto invernadero, la plantación masiva de árboles.

Encuentro para el alejamiento

Si en algo coincidieron diversas cumbres y tratados es en la indiferencia hacia las poblaciones históricamente marginadas, se trate de campesines, indígenas, afroamericanes, poblaciones del sudeste asiático, habitantes de países altamente contaminados, entre otros.

Vale destacar que en cada cumbre acontecida se celebraron también contracumbres: espacios donde, a través de charlas, cine debates, expresiones culturales y científicas, denuncian la complicidad de diversos gobiernos, la presencia de corporaciones contaminantes que financian dichas cumbres, el gasto económico de cada evento o la contaminación por el uso desmedido de transportes para acceder a cada acontecimiento.

Salimos…

Una mirada socioambiental y ecosocialista propone cuestionar y salir de este paradigma falso. No alcanza con la reducción de gases de efecto invernadero mientas haya coexistencia dentro del capitalismo entre la agroecología y el agronegocio u otros sistemas contaminantes como ser la megaminería, el fracking, las megagranjas porcinas o la especulación inmobiliaria.

La fase actual del capitalismo, con el desarrollo masivo del extractivismo, evidencian una mayor contaminación por gases de efecto invernadero, procesos de descampenización y despojo rural, patologías severas asociadas al cambio climático global antrópico, pérdida de nutrientes del suelo, extinción florística y faunística, acidificación de los océanos, violencia y marginación.

Tampoco es posible considerar avances sin el aporte de corrientes como el  ecofeminismo, el indigenismo, el marxismo ecológico o el ambientalismo popular. Un enfoque transdisciplinario e interdisciplinario donde se sumen diversas voces y experiencias deberá ser prioritario en la coyuntura actual.


Industria alimentaria: ¿sabés qué comemos?

En medio de la aprobación de la ley de educación ambiental y a la espera de la ley de etiquetado frontal, las políticas públicas no bastan para frenar a la industria alimentaria. Lejos de pensar en el planeta y en la salud, las empresas desarrollan productos con trigo transgénico e intervienen ultraprocesados para publicitarlos como los más saludables existentes.

Las distintas leyes deben servir para cuestionarnos qué es lo que estamos comiendo, de dónde viene, cómo fue elaborado. ¿En qué condiciones ambientales se realiza su producción? ¿Por qué tenemos las góndolas de los supermercados llenas de paquetes mientras 1 de cada 9 personas tiene hambre en el mundo? El hambre, la desnutrición y la exclusión social de millones de personas son una consecuencia de las políticas económicas, agrícolas y comerciales a escala mundial, regional y nacional.

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Educación ambiental

Días atrás, la Cámara de Senadores de la Nación aprobó por unanimidad la ley de educación ambiental integral que plantea una política pública nacional «permanente, transversal e integral» en todos los establecimientos educativos de Argentina. El proyecto aprobado busca que les estudiantes puedan comprender la interdependencia de todos los elementos que conforman el ambiente e interactúan en él: el respeto y valor de la biodiversidad, el reconocimiento de la diversidad cultural, el cuidado del patrimonio natural y cultural y el ejercicio del derecho a un ambiente sano.

La iniciativa crea la Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (ENEAI) como «principal instrumento de la política de educación ambiental en todo el territorio nacional». Sus objetivos son promover la elaboración y el desarrollo de la ENEAI y de las Estrategias Jurisdiccionales de Educación Ambiental Integral (EJEAI); elaborar y diseñar políticas nacionales y orientar políticas jurisdiccionales, estrategias y acciones de educación ambiental integral; alcanzar la más amplia cobertura territorial, social y sectorial a nivel nacional; y generar consensos sociales sobre los cuales establecer acuerdos temáticos y prioridades.

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Necesitamos acceder a la información

Pero no todas son buenas noticias: otro proyecto que espera convertirse en ley es el de promoción de la alimentación saludable, aprobada por la Cámara de Senadores en el año 2020 pero frenada en la de Diputados. Se la conoce como la ley de etiquetado y, en líneas generales, contempla varios ejes con el fin de garantizar una adecuada alimentación. Estipula que los productos alimenticios envasados y las bebidas sin alcohol que contengan un elevado nivel de calorías, azúcar, sodio, grasas saturadas o grasas totales deberán tener un sello por cada punto excedido.

Este rótulo será un octógono de color negro y blanco y deberá ocupar, por lo menos, el 5% de la superficie de la cara principal del envase de cada alimento. En la misma línea, los productos no podrán tener menciones de sociedades científicas ni asociaciones civiles que recomienden su consumo. Se prohíbe además la publicidad, promoción y patrocinio de cualquier bebida o alimento que tenga al menos una etiqueta negra y esté dirigida a niñes y adolescentes. Estos productos tampoco podrán ser comercializados en las escuelas, donde se buscará generar hábitos de alimentación saludable.

Campaña de Etiquetado Claro (México).

En 2019, México aprobó el uso obligatorio de estas etiquetas de advertencia de exceso de grasas, azúcares o sodio, recomendados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) hicieron un modelo del impacto del etiquetado frontal de advertencia sobre las tasas de obesidad y los costos relacionados en un periodo de cinco años. El estudio afirma que se podrían prevenir 1.3 millones de nuevos casos de obesidad y ahorrar 1.8 mil millones de dólares en costos de atención médica.

Marketing vs. salud

El gran aliado de las empresas es el dinero invertido tanto en pauta publicitaria como en marketing. Según un estudio de Unicef Argentina, casi el 70% de les menores de 9 años pide productos que ven en publicidades de plataformas digitales, la mayoría no saludables. La ley de etiquetado frontal desarmaría esas estrategias.

Unicef, en conjunto con otras organizaciones, identificó las estrategias publicitarias que tienen como objetivo al público infantil y adolescente. En primer lugar, el producto suele mostrarse fuera del envase para que sea más efectiva la tentación y se asocian las palabras «diversión» o «juego» al concepto de «sabor». También es frecuente que las grandes agencias contraten a celebridades para que promocionen el producto y creen personajes ficticios o mascotas que hacen referencia a las marcas.

El informe asegura que «1 de cada 2 chicos y chicas compran alimentos poco saludables atraídos por la publicidad». Además, dentro de los productos publicitados, la mitad es alto en azúcares y cuatro de cada 10 son altos en grasas saturadas y/o grasas totales. Ninguno de ellos estaría permitido si se aplicaran los criterios del perfil nutricional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por ser altos en algún nutriente crítico, como azúcar, grasas o sodio.

A la industria le importan sus ganancias

Pero, a pesar de los intentos, las ganancias de los de siempre se imponen sobre el ambiente y la salud de millones de personas. Hace unos días, se dio a conocer la noticia de que Havanna avanzaría en el desarrollo de alfajores con trigo transgénico mediante un acuerdo con Bioceres, empresa agrotecnológica ligada al grupo Insud.

Los pueblos siguen resistiendo contra la instalación de megaminerías, la contaminación y la deforestación mientras las empresas invierten en marketing para convencernos de que los productos llenos de aditivos y emulsionantes que encontramos en las góndolas de los supermercados son alimento.

Según una encuesta realizada por la ONG Fundación InterAmericana del Corazón Argentina (FIC), el 91% de las 1167 personas entrevistadas «apoya una política que incluya sellos negros de advertencia en el frente de los envases de alimentos y bebidas con exceso en nutrientes críticos». Entonces, ¿qué están esperando?

Este tema no suele ser parte de la agenda mediática gracias a la gran inversión en pauta publicitaria de las grandes empresas. Es necesario que todas las personas tengan acceso a un etiquetado claro que les permita informarse acerca de qué están comprando y cómo se están alimentando. Y la mejor forma de lograrlo, si no es la única, es mediante una ley que obligue a las grandes industrias a decir la verdad acerca del contenido de sus productos.


Fuentes:


La importancia de la Cumbre Climática 2021

El pasado jueves 22 y viernes 23 de abril se llevó a cabo la Cumbre Climática 2021, convocada por Joe Biden, presidente de Estados Unidos. Esta reunió a más de 40 líderes de todo el mundo para tratar la problemática urgente del cambio climático.

Fue un encuentro necesario e importante y funcionó como antesala de la Conferencia de las Partes (COP) N° 26 que se hará en noviembre de este año en Glasgow, Escocia. El gran objetivo mundial es que la temperatura media de la Tierra no supere los 2 °C (siendo la meta para 2050 no superar el 1,5 °C) con respecto a las temperaturas preindustriales. Si bien hubieron varias propuestas para mejorar la acción climática global, ¿son estos nuevos compromisos suficientes para frenar el cambio climático?

Metas más ambiciosas

La novedad de la cumbre fue que contó con la participación de los principales países emisores de gases de efecto invernadero (GEI): China, Estados Unidos, Brasil y países de la Unión Europea. Además, muchos de ellos propusieron objetivos de acción climática más ambiciosos que los que habían presentado en años anteriores. Por ejemplo, Reino Unido se comprometió a reducir sus emisiones en un 78% para 2035 comparado con los niveles de 1990, mientras que Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, prometió bajarlas en un 45% para 2030; otro gobierno presente fue el de India que, si bien no hizo promesas sobre el carbono, se comprometió a instalar energías renovables en su país.

Una intervención esperada y necesaria fue la del presidente Jair Bolsonaro, quien se comprometió a erradicar la deforestación ilegal en Brasil para 2030 y lograr la neutralidad de carbono para 2050. Lo cierto es que estas promesas sorprenden, ya que desde que asumió el poder, la deforestación del Amazonas se aceleró, así como la desfinanciación de los órganos ambientales que luchan contra estas problemáticas. Por su parte, Biden prometió que su país reducirá las emisiones en más de un 50% para fines de esta década y China afirmó que va a lograr la neutralidad de carbono para 2060.

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Los 5 principales emisores de GEI son China, Estados Unidos, la Unión Europea, la India y Rusia. Brasil es el país más contaminante de América Latina, ocupando el 7mo lugar. Argentina está en el puesto 19.

¿Qué pasó con Argentina? 

Alberto Fernández abrió su discurso con la frase: «Debemos tomar conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biósfera». Luego anunció nuevos compromisos: «Elevamos nuestra contribución determinada nacional un 27,7% con respecto a la de 2016, que son dos puntos adicionales porcentuales a la ya presentada en 2020». ¿Qué quiere decir esto? 

Primero, las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) son los compromisos asumidos por los países que forman parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y que deben llevar a cabo para intensificar sus acciones contra el cambio climático, ya sea para reducir las emisiones de GEI o para adaptarse a los impactos producidos por ese fenómeno. Las contribuciones de cada país son establecidas en función de sus circunstancias nacionales y sus respectivas capacidades. El conjunto de las NDC presentadas por cada país debería contribuir con el cumplimiento del objetivo del Acuerdo de París

La NDC de 2016 afirmó que la Argentina se comprometió a no exceder la emisión neta de 483 millones de toneladas de dióxido de carbono (MtCO2) para 2030. La NDC publicada el año pasado proponía una reducción más ambiciosa: no exceder la emisión de 359 MtCO2. Ahora, según las palabras de Fernández, nuestro país se compromete a reducir aun más esa cantidad, a unas 349 MtCO2.

Sin embargo, la NDC que incluirá los detalles de cómo se logrará no ha sido publicada aún, sino que se hará camino a la COP26. El presidente argentino también anunció que se adoptarán «medidas profundas para erradicar la deforestación ilegal, tipificándola como un delito ambiental» y que se enviará un nuevo proyecto de ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos al Congreso. Además, llamó a sus colegas de América Latina y el Caribe para coordinar medidas regionales y solidarias.

«Estos son pasos consistentes con la meta de 1,5 °C y con la neutralidad de carbono hacia el 2050».

Alberto Fernández, presidente de Argentina, en el marco de la Cumbre Climática 2021.

Según les expertes, las metas más urgentes que debemos plantear a nivel nacional son las relacionadas con frenar la deforestación, cambiar las prácticas agrícolas y ganaderas para que sean sostenibles y promover una transición energética hacia energías y transporte más sustentables. Esto no puede hacerse sin políticas públicas efectivas y financiación suficiente. 

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¿Por qué limitar el calentamiento a 1,5 °C?

Si bien todas estas metas de los distintos Estados constituyen una mejora, todavía no son suficientes para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de 1,5 °C, que es el que indican les científiques que nos va a permitir alcanzar un escenario con efectos menos dramáticos para la humanidad. De todos modos, sientan un precedente optimista de cara a la reunión de noviembre en Escocia.

Limitar el calentamiento a 1,5 °C no es imposible pero va a requerir transiciones sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad. Los próximos 10 años son críticos. Las emisiones globales netas de CO2 causadas por el ser humano tendrían que reducirse en un 45% con respecto a los niveles de 2010 para 2030, llegando a «cero neto» alrededor de 2050. Hay claros beneficios en limitar el calentamiento a 1,5 °C en comparación con 2 °C: 420 millones de personas menos expuestas a olas de calor severas, supervivencia de algunos arrecifes de coral tropicales, pérdida de menos especies de plantas y animales y protección de bosques y humedales.

Sin embargo, esta limitación debe ser continuada en el tiempo, ya que solo con alcanzarla no basta. Para que los efectos catastróficos no se hagan presentes debemos mantener la temperatura media por debajo de 1,5 °C. Por ello, la mayoría de los objetivos apuntan a 2030. Esto no significa que las consecuencias surgirán de un día para otro y estaremos condenades. El cambio climático es un proceso. De hecho, ya está causando problemas en todo el mundo. El objetivo planteado en el Acuerdo de París es evitar que estos sean irreversibles

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Las consecuencias del cambio climático ya están acá: sequías, migraciones, desplazamientos, hambrunas, guerras, destrucción de ecosistemas. Pero los impactos tienden a recaer de manera desproporcionada en les más vulnerables y vulnerades, así como en les menos responsables del problema. El cambio climático amenaza a la seguridad de los países y de las personas. Este es el momento para hacerle frente.

«Mientras el mundo se centra en la recuperación del COVID-19, usemos la oportunidad para volver a encarrilarnos para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y reducir la amenaza del cambio climático. Hago un llamado a todos, gobiernos, sociedad civil y empresas hasta a los ciudadanos individuales, a trabajar para que el 2021 cuente».

Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.

Fuentes:


Repensar el capitalismo: ¿en qué sistema queremos vivir?

Producción escrita por Agustina Olabe en el marco de la jornada Feminismos y ambiente del Taller Pensamiento crítico feminista en ámbitos cotidianos (2021)


Para intentar esclarecer los pormenores de un sistema que, de tan instalado, parece incuestionable, articulamos los análisis de Silvia Federici y Annie Leonard, ya que ambas autoras exponen dos extremos de un mismo hilo: el capitalismo.

Silvia Federici invita a repasar el momento en que el capitalismo irrumpió en la vida de las personas y cuál fue el costo de la acumulación originaria sobre los derechos y los cuerpos de las mujeres. Annie Leonard, desde una perspectiva más actual, muestra las consecuencias que acarrea el ritmo en que el capitalismo genera bienes y los desecha, con el único fin de aumentar los niveles de compra. Un análisis que invita a pensar el punto de partida de las sociedades modernas y las consecuencias si no se generan cambios.

En un intento de dar con las raíces de la opresión social y económica a las mujeres, en Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (2004), Silvia Federici hace un repaso de cómo mediante el uso de la violencia se impusieron los poderes del Estado y se originó una nueva configuración social impulsada por la aniquilación de quienes eran acusades de herejía religiosa. Fue entonces cuando se sentaron las bases para la división sexual del trabajo, se perdieron las tierras de uso común y se empezó a considerar la tierra en términos de propiedad privada y con fines meramente económicos y acumulativos.

«Desde Marx, estudiar la génesis del capitalismo ha sido un paso obligado para aquellos activistas y académicos convencidos de que la primera tarea en la agenda de la humanidad es la construcción de una alternativa a la sociedad capitalista», enuncia la autora en las primeras páginas de su obra donde recorre la historia de la transición del feudalismo al capitalismo. 

Federici acompaña en parte la idea marxista de que es a fuerza de concentrar el capital y separar a les trabajadores de los medios de producción que las clases dominantes se hacen de su riqueza capitalista. Pero menciona, también, que el sostenimiento de este sistema económico no hubiera sido posible sin una marcada división sexual del trabajo. La caza de brujas, mediante persecución, enjuiciamientos, torturas y muertes en la hoguera, funcionó para acallar a las mujeres que sostenían formas de vida colectivas y servían en múltiples tareas a toda la sociedad. 

El impacto más significativo de esas matanzas no solo fueron las vidas que se cobraron sino también la pérdida de saberes y experiencias que quienes las perseguían intentaban erradicar de los modos de producir y de la generación lazos sociales. Mediante la imposición del estereotipo de la bruja, de pactos con demonios, que odiaba a les niñes e incomodaba a la sociedad causando todo tipo de males, se instó a las mujeres a adoptar una postura antagónica, lo cual las dejó reducidas a su rol reproductivo y preservadas para ejercer las tareas de cuidado

¿Se podría decir que la caza de brujas fue el molde en el cual el sistema capitalista diseñó a las amas de casa del siglo XXI? Sí, sin duda. Desde esos tiempos y en los siglos que pasaron, la caza de brujas les permitió a los hombres tomar las riendas del mundo público y relegar a las mujeres al interior de sus casas. 

Si bien, lucha mediante, hoy la situación es bastante mejor que la de las brujas que quemaron, ya que existen leyes que reconocen los derechos civiles de todas las personas en términos de igualdad, esta es más bien una igualdad virtual. Datos, no opiniones. Mercedes D’Alessandro, tras su asunción como directora de Economía y Género del Ministerio de Economía de la Nación (2020), expone algunas situaciones que sirven de evidencia: 

  • Las mujeres tienen menor nivel de actividad económica (48%) que los varones (71%), dado que las tareas del hogar compiten con el trabajo por un salario.
  • Ellas realizan el 76% de las tareas domésticas y de cuidados no remuneradas, con un promedio de 6,4 horas diarias.
  • Ellas ganan menos que sus pares, con una brecha salarial del 28%.
  • Las mujeres menores de 29 años superan el 23% de desempleo (más del doble que el desempleo promedio).
  • Entre les jóvenes mal llamades «Ni-Ni» (ni trabajan, ni estudian) más del 65% son mujeres madres.
  • Solo 2 de cada 10 trabajadores de la industria (sector que ofrece mejores condiciones de empleo y salarios) son mujeres.

Esta situación se encuentra marcada con mayor incidencia en la población travesti y trans, donde sus derechos son tan vulnerados que apenas alcanzan un promedio de vida de entre 34 y 41 años, según indica María Belén Correa, activista trans y una de las autoras del Archivo de la Memoria Trans (2020).

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El capitalismo en crisis

Hacer una crítica al capitalismo es una apuesta difícil. Annie Leonard, experta en materia de responsabilidad social corporativa, desarrollo sostenible, riesgos laborales, cooperación internacional y salud ambiental estadounidense, abre un análisis sobre la forma en la que el sistema se considera exitoso y cómo este éxito es insostenible al ritmo que consumimos los recursos de la tierra y de la forma en la que los conservamos. 

En su libro La historia de las cosas (2015), la autora plantea el escenario de un capitalismo en crisis. Describe un sistema económico que no permite cubrir las necesidades de todas las personas y que se encuentra basado en la producción de «cosas» que se obtienen a partir de la explotación desmesurada de una gran cantidad de recursos y energía que, al mismo tiempo, generan otra desmesurada cantidad de desechos. 

En pocas palabras, «la heroína del medioambiente» (bautizada así en 2008 por la revista Time) nos alerta acerca de la inviabilidad de sostener un sistema económico que se considera exitoso por generar cada vez más riqueza monetaria en base a la explotación de recursos no renovables. Plantea que la economía, en tanto invención humana, no puede sino ser un subsistema del ambiente, idea por la cual no sería posible que la economía sea más grande que todo lo que nos rodea y no nos pertenece: la naturaleza. No se puede sostener un sistema económico que crezca de forma infinita si depende de recursos que no son renovables o que, si se renuevan, lo hacen a sus tiempos y no a los que les exigen los ritmos de la producción capitalista. 

Desde la Revolución Industrial, la inserción de la máquina en la cadena productiva permitió fabricar cosas que antes eran inimaginables y a ritmos que la fuerza laboral humana no permite. Los nuevos modos de producción fueron acompañados de nuevas concepciones económicas: ahora el propósito es producir enormes cantidades de cosas para acrecentar el volumen de ventas. Producir es la tarea

Pasamos de un sistema de producción de bienes para la satisfacción de necesidades a un sistema de producción de necesidades para la satisfacción de quienes se enriquecen mientras consumimos todos esos bienes. Leonard considera que, en el afán de comprar los últimos modelos de las cosas que aparecen cada vez más rápido en el mercado y que muchas veces solo nos proporcionan status, nos estamos olvidando de ver de dónde viene lo que consumimos y a dónde va a parar cuando lo desechamos. 

Estamos usando el planeta como si tuviéramos uno de repuesto, para acumular enormes riquezas en las manos de unos pocos a costa de la vida y subsistencia de todos los ecosistemas y todas las especies del planeta, incluida la nuestra. La autora nos invita a pensar que si el sistema vigente de producción y extracción de productos de la tierra nos genera más problemas que soluciones (algo directamente relacionado a la visión mercantilista que se le ha dado a los trabajos), podemos intentar un nuevo modo de producir que nos incluya a todes y nos permita preservar los recursos para las generaciones venideras.


A 42 días de los incendios en el sur argentino: la reconstrucción

Desde El Bolsón, Río Negro


Pasaron 6 semanas desde que se desató la tormenta de fuego que se cobró la vida de tres personas y que arrasó en pocas horas con más de 500 viviendas en la zona chubutense de la Comarca Andina. La catástrofe fue iniciada a partir de focos ígneos que ardieron en simultáneo en distintos puntos de las localidades de Lago Puelo y El Hoyo y no pudieron ser controlados. El fuego avanzó con rapidez debido a los vientos del norte, a las altas temperaturas, a los pinares que rodeaban las viviendas y a la cantidad de residuo forestal combustible que había disponible en la zona.

Les vecines de la región afectada se reubicaron y reconstruyen sobre las cenizas de los terrenos quemados. La solidaridad de amigues, familiares, personas autoconvocadas, organizaciones sociales y trabajadores municipales acompañan en el territorio. Los anuncios que el Estado Nacional realizó para la región llegan de manera paulatina y con burocracias ininteligibles en medio de una emergencia, mientras que en los testimonios de les vecines afectades prima una sensación de Estado ausente: principalmente por la demora en que se reestablezcan los servicios y porque aún no se asiste en la construcción de manera directa ni se emplazan los módulos habitacionales de emergencia prometidos.

Según los relevamientos parciales llevados adelante por la municipalidad de Lago Puelo, hasta el momento se identificaron 511 sitios afectados, en los cuales hay 392 viviendas que presentaron pérdidas totales y 102 que presentaron pérdidas parciales. En total se vieron afectadas 1055 personas, entre las que se encuentran 112 adultes mayores, 27 personas con discapacidad y al menos 16 mujeres solas con niñes.

Renacer de las cenizas

Escritura Feminista habló con vecines de las zonas afectadas, con personal de prevención del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y con funcionaries locales para comprender el estado de situación: los reclamos de les afectades, los tiempos para que se reestablezcan los servicios, las posibilidades de reconstruir en los terrenos con el suelo erosionado, cómo llega la ayuda del Estado Nacional.

«La reconstrucción de mi casa fue todo construcción en seco, con placas OCB, con tirantearía, placas para el entrepiso, techo y paredes revestidas con durlock, con fibra de cemento por fuera, con aislante de lana de vidrio, ventanas y puertas que nos donaron y todos los materiales los compramos con plata que nos donaron», explicó Juan, vecino de la Parcela 26, quien también nos relató cómo sobrevivió al fuego dentro de una pileta.

«El terreno está bien, está igual que antes. Más allá de lo quemado la tierra sigue igual de firme. Nos ayudaron con la construcción amigos y familiares pero fue todo por nuestra cuenta. Por parte del gobierno todavía no recibimos nada para construir, pero si algo llega es bienvenido», añadió el joven de 32 años.

Eve, su compañera, relató que «al principio fuimos a vivir a lo de unos amigos que nos prestaron la casa y ahora estamos en una cabaña que nos alquila la Municipalidad. Por suerte al menos nos ayudan en esto, sino tendríamos que poner más de cien mil pesos en estos meses sólo de alquiler y encima lo que ponemos para la reconstrucción».

«A mí no se me quemó la casa, pero se me quemó un galpón con herramientas, me dijeron que lo que compre lo facture para después presentarlo en la municipalidad, pero aún está muy desorganizado y no tenemos la plata en este momento, así que se acercaron a explicarme que puedo acceder a créditos», contó Roxana, vecina de Radal cuya casa «se salvó de milagro» mientras toda la vegetación que la rodeaba fue alcanzada por el fuego.

Por su parte, al ser consultado por los trabajos que llevan adelante desde la municipalidad, el secretario de Planificación Estratégica de Lago Puelo, Federico Vercelli, explicó que «se está asistiendo en puntos estratégicos con baños químicos a quienes trabajan en el territorio y con 100 servicios de volquetes semanales para los escombros y materiales que se necesiten arrojar. También realizamos la carga de tanques australianos para quienes lo soliciten y llevamos ripio y levantamos escombros. Tenemos tres cuadrillas que trabajan para reestablecer el sistema hídrico y con apoyo del gobierno nacional pudimos contratar 60 personas para que realicen la tala y la poda bajo los tendidos eléctricos. De esta manera asistimos a los trabajadores de la Dirección General de Servicios Públicos Provinciales para reestablecer la energía».

Respecto de los módulos habitacionales que se anunciaron desde el Estado Nacional, otro funcionario local explicó a Escritura Feminista que se contrató a un especialista que realiza el estudio del suelo antes de construirlos para evitar futuras catástrofes como inundaciones en las zonas donde estos se coloquen y que el primero se emplazará hoy, martes 20 de abril. Asimismo, manifestó que también existen líneas de créditos para la construcción y para productores que perdieron sus herramientas de trabajo. Además, aseguró que se trabaja a diario de manera interinstitucional en la región afectada: un referente barrial, un referente de una organización no gubernamental -como clubes, scouts, etc.- y un referente municipal se reúnen todos los días para responder a las demandas inmediatas en el territorio.

La catástrofe previa a la catástrofe

Un trabajador (cuya identidad pidió fuera preservada) del área de prevención del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut asegura que «todo esto se podría haber evitado si los mantenimientos se realizaban como es debido y con tiempo, si las viviendas no se encontraran tan cerca de bosques, si no tuviéramos hectáreas y hectáreas de pino Oregón, si los residuos forestales se produjeran y se recogieran cuando es debido. Pero los recursos siempre llegan cuando es demasiado tarde».

Si bien se evalúa la intencionalidad del inicio de los focos ígneos y hay una investigación en curso, existen otros factores que aportaron a que se desencadenase esta catástrofe y que forman parte de una problemática estructural de la región.

Por un lado, parte de las zonas afectadas por los incendios no contaban con una urbanización planificada: no contaban con servicios ni eran propiedades delimitadas ni regularizadas, producto de un crecimiento exponencial y acelerado de la población en la región que no se condice con la capacidad de los servicios disponibles. Además, todas las viviendas se encontraban rodeadas de vegetación y en su mayoría se trataba de zonas de difícil acceso.

Por otro lado, las altas temperaturas sin precedentes en la Comarca Andina, las sequías, la cantidad de material combustible como residuos forestales, la abundancia de pinares -filas y filas de pinos Oregón de fácil y alta combustión- y la precariedad de los tendidos eléctricos producto del abandono provincial de la Dirección General de Servicios Públicos (DGSP) son factores que generaron las condiciones adecuadas para que los incendios se descontrolaran en pocas horas y provocaran la tragedia dantesca que ya conocemos.

¿Cómo se puede colaborar?

Pasaron tan sólo 7 días desde que se lograron extinguir los últimos focos de los incendios que comenzaron el 9 de marzo en la zona chubutense de la Comarca Andina. Ahora uno de los trabajos fundamentales que quedan por delante es el de reconstruir las casas perdidas y una ciudad cuyos servicios no estaban pensados para la cantidad de personas que habitan la localidad.

Desde la cuenta de Instagram @abrazoalacomarca, se publican las historias detrás de las personas que sufrieron pérdidas totales o parciales de sus viviendas y chacras. La colaboración se hace de manera directa y por depósito bancario a cada familia. También se comparten los teléfonos y las necesidades específicas de quienes se vieron afectades por la catástrofe.

Otra forma de colaborar es ayudar a que la peor catástrofe socioambiental que se vivió en esta zona cordillerana de la Patagonia no sea olvidada: compartir esta información, mantenerse en contacto con quienes viven en la zona, seguir cuentas e informantes que hablen sobre el estado de la situación – @defensadelbosque -. La resiliencia de quienes trabajan en sus terrenos es también gracias a la esperanza sostenida en la solidaridad de amigues, vecines, familiares, personas autoconvocadas y organizaciones sociales. El acompañamiento estatal deberá ser un pilar fundamental, si está a la altura de las circunstancias, para poder pensar y proyectar la reconstrucción organizada de las zonas y localidades afectadas.

«Gracias por tanta solidaridad».

Catamarca también grita ¡La megaminería no tiene licencia social!

Catamarca sabe muy bien de qué se trata la megaminería. Fue allá por 1997, hace 24 años, cuando inició su actividad extractiva la Minera Alumbrera en el Proyecto Bajo La Alumbrera. Tres años antes, el entonces presidente Carlos Menem había protagonizado un acto por el lanzamiento de las obras donde celebraba: «Esta es la Argentina que necesitamos: que se abre al mundo, que recibe inversiones, que promete un futuro». Las promesas de trabajo, protección del ambiente y desarrollo local nunca se cumplieron.

Les vecines de Andalgalá son quienes reconocen en sus cuerpos y sus vidas las marcas que deja un Estado que protege este tipo de proyectos: la escasez y contaminación del agua, el empobrecimiento, el amedrentamiento policial y la criminalización de una lucha que protege el agua y la vida. Aun así nunca descansaron de la defensa de los bienes comunes, el agua, las montañas, el aire, la flora, la fauna y todas las comunidades que viven en los alrededores.

Desde hace 11 años, todos los sábados marchan de forma pacífica por las calles de Andalgalá para exigir el cuidado de la vida y denunciar las prácticas extractivas de las mineras y del Estado. Particularmente en los últimos años, la lucha se focalizó en el Proyecto Agua Rica de la multinacional canadiense Yamana Gold –proyecto hoy llamado MARA luego de su integración con la planta e infraestructura de la Minera Alumbrera–, que asegura una explotación de dimensiones aun mayores que La Alumbrera, más cercana a las comunidades (a solo 17 km de Andalgalá) y en la zona donde nace el río Minas, afluente del río Andalgalá, fuente de agua principal para les vecines de la región.

Fotografía de Marianela Gamboa (@laflornacer).

La semana pasada, luego de que durante la caminata 584 del sábado 10 de abril la policía liberara la zona y varies infiltrades incendiaran las oficinas de Agua Rica y el local del Frente para la Victoria, la fiscal Soledad Rodríguez y el juez Rodolfo Cecenarro ordenaron un operativo de allanamiento de viviendas y detención de varies vecines que estuvieron presentes el sábado. Se trata de algunes que son históriques activistas socioambientales de la zona. Decenas de policías ingresaron por la fuerza a los domicilios, rompieron las puertas, se llevaron detenides a les vecines, les dejaron incomunicades por más 24 horas y no permitieron a les abogades el acceso a los expedientes. Esta escena se repitió el lunes y el miércoles, y dejó un total de 11 personas detenidas hasta el día de hoy.

Entrar en contacto con los testimonios de les vecines y asambleístas permite conectar con una defensa y cuidado de la trama de la vida que no debería tener límites geográficos. La sensibilidad, el compromiso y la resistencia de les ciudadanes de Andalgalá son faros en una época de tanta oscuridad, enfermedad y muerte. Porque es necesario decirlo: los extractivismos, todos ellos (la megaminería, el fracking, la extracción intensiva de hidrocarburos, el agronegocio, la contaminación industrial, la explotación de los mares y los megaproyectos de urbanización), no prometen futuro sino que son fuente de daños irreparables y ponen en serio riesgo de extinción a la vida -humana y no humana- y a todo lo que la sostiene.

Fotografía de Marianela Gamboa (@laflornacer).

A continuación, compartimos el testimonio del sábado 17 de abril, previo a la caminata 585, de Marianela Gamboa, integrante de Feministas Antiextractivistas del Sur y Asamblea el Valle en Movimiento-PUCARÁ, quien, desde el inicio de la «cacería» de vecines y asambleístas, está presente en Andalgalá acompañando con el cuerpo y el corazón a una comunidad criminalizada y en un clima de creciente tensión y hostilidad.


«La sensación de despertar hoy, sábado 17 de abril de 2021, en Andalgalá es la de amanecer palpitando la caminata 585, que no es una caminata más. Es la caminata después de una cacería política-policial desatada brutalmente por el gobierno catamarqueño a les asambleístas y vecines de Andalgalá que se oponen al proyecto de muerte MARA.

La caminata 584 realizada el sábado 10 de abril -días después de que la Asamblea El Algarrobo denunciara que las máquinas perforadoras estaban subiendo al cerro Aconquija de forma ilegal, a espaldas del pueblo y custodiadas por gendarmería-, trascendió las fronteras cuando las imágenes de las oficinas de Agua Rica ardiendo en llamas se viralizaron. Ese día, las calles de Andalgalá estaban llenas de asambleístas pero también de vecinos y vecinas que, cuando sienten el avance de las maquinas, salen a decirle a las mineras que ¡¡NO TIENEN LICENCIA SOCIAL!! Como dicen les compañeres:La subida de las maquinas de forma clandestina al cerro, es la chispa que prendió el fuego”.

Cerro Aconquija
Fotografía de Marianela Gamboa (@laflornacer).

Mi llegada a Andalgalá el día jueves 15 implicó vivenciar no solo el clima de tensión social y de bronca colectiva, sino también de desconfianzas infundidas y temor al constante hostigamiento policial que continúa en curso.

Aun así, el impacto más fuerte y lo que más moviliza es el amor colectivo, el abrazo compañero de les asambleístas y, principalmente, de las mujeres del silencio que cada día continúan con las sentadas pacíficas frente a fiscalía y el acompañamiento frente a la comisaría, que les da fuerza a quienes están privades de su libertad, encerrades en la comisaría. Los ruidos de cacerolas y bocinas se hacen sentir a las 21 hs ya que las disposiciones del COE encierran a las 20 hs a la población en sus casas.

El calor de estar sintiendo dolor por quienes están privades de su libertad no se deja de hacer sentir en ningún momento. Al día de hoy en Andalgalá contabilizamos un total de 11 preses polítiques que expresa la clara intención de arrestar al árbol. Pero como lo colectivo no puede ser detenido, no se lo puede llevar a prisión, eligieron a quiénes arrestar pensando así inmovilizar la lucha. Como dijo Rosita, lo agarraron al Aldo que es un símbolo y quisieron cortar los brotes del algarrobo.

(…)Tanto en Andalgalá como en cientos de puntos del país, miles de pies caminarán abrazando el Aconquija y cada lucha territorial que resiste al extractivismo en sus múltiples expresiones.

POR LA LIBERTAD DE LES VECINES DETENIDES. POR LA LUCHA DE ANDALGALÁ. ¡¡¡LIBEREN AL CERRO!!!».


«Detuvieron a una de las cabezas y podaron los brotes, quieren hachar el árbol pero ¡las raíces son más fuertes!».

Rosa Farías.
Aldo Flores en prisión domiciliaria.
Fotografía de Marianela Gamboa @laflornacer

Desde Escritura Feminista alzamos la voz junto a Marianela, las asambleas socioambientales, las organizaciones feministas y los organismos de derechos humanos que denuncian la judicialización de la protesta, exigen la inmediata liberación de les detenides, revelan conflicto de intereses de la fiscal y el juez (quienes han trabajado para empresas mineras), repudian la represión y recuerdan que la minería en Catamarca no tiene licencia social.