Ofelia Fernández: líderes de la nueva generación

La revista estadounidense Time contó que Ofelia, a sus 20 años de edad, es la legisladora más joven de América Latina. La definieron como un ícono de la nueva generación y narraron su trayectoria para llegar a donde está hoy en la política argentina.

En la colección Líderes de la Siguiente Generación, que comparte las historias de jóvenes pioneres que cruzan límites y crean cambios en distintos ámbitos, se cuenta la historia de Fernández. Muchos nombres han pasado por esta lista: Greta Thunberg, Rosalía, Munroe Bergdorf, BTS, Emma Camp y más.

Ofelia asumió como legisladora porteña el año pasado pero su carrera de activismo comenzó en el secundario, a sus 12 años. Tal como describe Time, Fernández también es un ícono de la ola verde que lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

Ante la propuesta del Frente de Todos de incorporarse al partido, Ofelia afirmó que dudó de si era la mejor decisión pero expresó que no quería ser responsable por cambios que no sucedían y entendió que era una gran oportunidad para representar a les jóvenes en la toma de decisiones.

«Cada vez que viajo o que me encuentro incluso en la propia capital con pibas, con pibes, me transmiten (… ) que les hice una invitación implícita a participar, a ser parte activa y tener agencia de decisión sobre sus propias vidas».

Ofelia Fernández para Time.

el trabajo de ofelia en la legislatura

La Legislatura porteña esta compuesta por 60 legisladores y ejerce el poder legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De elles, 17 pertenecen (junto a Ofelia) al bloque de Frente de Todos. Fernández es la más joven y no solo del bloque: según Time, también es la legisladora más joven de Latinoamérica.

Desde que asumió en diciembre de 2019, Ofelia fue autora de 86 y coautora de 344 proyectos que se presentaron en la Legislación para debatir. Para poner en contexto, alrededor de esa misma cantidad de proyectos presentados tienen sus compañeres de bloque que asumieron el mismo año, mientras que les legisladores de otros bloques tienen, en su mayoría, números bastante más bajos.

Odio en las redes

Ofelia comentó a Time que recibe odio constantemente en las redes sociales pero que eso no la detiene de luchar por lo que ella cree correcto. Expresó que estos mensajes no la enojan porque se recuerda a sí misma que el objetivo de estos trolls es que ella renuncie, para desanimar a cualquier niña o joven que se inspire en ella y tenga ganas de involucrarse en activismo estudiantil o político.

Uno de los mensajes típicos que recibe a través de Twitter es que no debería estar en ese cargo porque no terminó el secundario. Hay dos problemas con este argumento: Ofelia Fernández sí terminó el secundario en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y, además, el secundario completo no es una obligación para ejercer su cargo. Este tipo de comentarios tienen como único objetivo enviar odio y desanimar a cualquier persona sin estudios completos que quiera involucrarse en política partidaria, porque no estarían lo suficientemente preparades.

La Legislación tiene que estar compuesta por ciudadanes que representen a la Ciudad y Ofelia, desde su lugar, representa a sus votantes más jóvenes: las pibas y los pibes. No sorprende que reciba odio porque encarna una generación a la que las decisiones políticas le afectan pero que no tiene poder de decisión.

En este contexto de un desprecio sectorizado hacia Ofelia, más de 4000 funcionaries y figuras reconocidas condenaron los abusos como violencia política el pasado junio, en un documento titulado ​«Repudio a la violencia política contra las mujeres»​. Entre les firmantes se encuentran el jefe de gabinete presidencial Santiago Cafiero, la actriz y cantante Rita Cortese, el actor Arturo Bonin, la intendenta de Quilmes Mayra Mendoza y la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta.


Fuentes:


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T de Trans-gresoras

Desde Escritura Feminista, entrevistamos a Juan Tauil, director del documental “T”, que aborda las luchas de la militancia travesti en las épocas previas a la sanción de la Ley de Identidad de Género. Es un trabajo de cuatro años que entrelaza testimonios, discursos, cantos, risas y angustias de figuras como Diana Sacayán, Lohana Berkins, Marlene Wayar, Malva Solís y Susy Shock, entre otras.

“El cuerpo gay no cuestiona, en sí, el propio cuerpo. El cuerpo trans es ineludible”, explica Diana Sacayán con la suavidad particular de su voz, en un debate entre compañerxs activistas. El documental “T” (que también puede encontrarse como: «T, trava el que ve») habla de eso: de las cuerpas que son invisibles para el Estado, pero ineludibles para sí mismas y para el machismo que se empeña en violentar, marginar y discriminar. De las identidades que son transgresoras por existir fuera del binarismo, la heteronorma y lo cisgenérico, que colmaron (y colman) los barrios, las calles, las comparsas, los debates y todos los espacios en los que viven, aman y militan.

Estrenado en 2016 y dirigido por el músico y cronista Juan Tauil, con la participación de luchadoras travestis y trans de Argentina como Lohana Berkins, Diana Sacayán y Marlene Wayar, entre otras, el largometraje cumple el rol de un “álbum fotográfico”: une recortes de discursos, charlas casuales, viajes en micro, reuniones de militancia o entre amigxs. Son testimonios sobre el ser travesti en un país que logró la sanción de la Ley de Identidad de Género (Ley N° 26 743) en el año 2012, pero que sigue arrojando a lxs travestis y trans al limbo del desconocimiento y la inexistencia: al ignorarlxs, tampoco se legisla ni se ofrecen respuestas para ese sector, uno de los más vulnerados de nuestra sociedad.

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Marlene Wayar en intervención artística. Fuente: Documental T.

Las historias que transcurren en los 60 minutos de film dejan la certeza final de que la identidad no es algo natural ni individual, sino que es algo que se construye en comunidad. Bajo esta lógica parece estar tejido el relato: las voces narradoras varían, al igual que la realización de las tomas. Todxs participan en su construcción y no hay personajes pasivos, de la misma manera que no pueden distinguirse entrevistadorxs de entrevistadxs. En comunicación con Escritura Feminista, Juan Tauil opinó: “El trabajo conjunto es el espíritu de todas las luchas colectivas”.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue el proceso de rodaje del documental? Da la sensación de que varias personas comparten roles y participación.

Juan Tauil: El rodaje fue de más o menos cuatro años, con tres años de edición solitaria. Las chicas me decían dónde iban a estar y yo, siempre listo, iba a registrar los acontecimientos. Creo que el  elemento que hace sentir esa idea de unidad de múltiples

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Juan Tauil, músico, cronista y director de «T». Fuente: Infojus Noticias.

voces es que la película es, en sí misma, una voz en off conformada por múltiples voces.

E. F.: ¿Podemos decir que es el primer documental travesti del cine argentino?

J. T.: No sé si será el primero o el único, lo que sí te puedo asegurar es que es el primer documental en el que miembras representantes del colectivo travesti hablan en primera persona, sin intermediarios. Dan a conocer en forma directa sus discursos políticos y sus trabajos artísticos.

E. F.: ¿Creés que el documental hoy pasó a ser, en parte, una suerte de homenaje a Diana Sacayán y Lohana Berkins?

J. T.: ¡Ojalá! Sería un gran honor que «T» se convierta en un homenaje a Lohana Berkins, Diana Sacayán, Malva Solís, Klaudia con K, Charly Darling, María Marta Leiva y a todas las chicas que no están más con nosotros, que sufrieron décadas bajo la violencia de Estados inhumanos que las descartaba fuera de los márgenes de la sociedad, condenándolas a 35 años de promedio de vida. También me gustaría que «T» sea un homenaje en vida al trabajo constante de Marlene Wayar, Daniela Ruiz, Julia Amore y otras militantes travestis y trans que luchan actualmente.

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Diana Sacayán acompañada de Graciela, luego compartir una charla y mates en un barrio de La Matanza. Fuente: Documental T.

Memoria Travesti

Este tipo de iniciativas constituye pasos gigantes para empezar a desmoronar la invisibilización de las identidades no binarias ni heteronormativas en lo simbólico y en lo social. Registrar la historia de los colectivos es dejar constancia de su existencia y de sus luchas, de sus angustias y de sus logros. “Yo trabajé el documental según un concepto del documentalista Patricio Guzmán, quien dice algo así: ´un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos´”, explicó Tauil, y agregó: “La memoria de colectivos vulnerados es indispensable para poder hablar en un futuro de colectivos empoderados”.

Para ver el adelanto de «T», entrá aquí.