Top 5: artistas feministas que todes deberíamos conocer

En esta oportunidad, hablaremos de artistas latinanomericanes y feministas. Hemos realizado una selección de cada lenguaje de las artes y en el desarrollo de la nota te contamos por qué.

La construcción de espacios en el arte como agentes legitimadores quedó en el pasado. Las posibilidades de la digitalización y las redes invitan a nuevas formas de percepción del arte. Vivimos un momento histórico donde tenemos la posibilidad de repensar nuestro consumo de arte; para ello, les compartimos esta selección de artistas latinoamericanes que todes deberíamos conocer.


Piel de lava

Foto: Estrella Herrera.

Las primeras son «Piel de lava», una compañía teatral que defiende al grupo como una posición política. Ellas son Pilar Gamboa, Laura Paredes, Elisa Carricajo y Valeria Correa. Crearon la puesta en escena de «Petróleo», una obra teatral con una temática LGTBQ. Larguísimas colas y entradas agotadas para un argumento que intenta reconstruir y pensar a la transfobia en Argentina. También trabajaron en un film conocido como «La flor», donde las puestas en escenas reivindican a los personajes femeninos y reescriben los roles para reflexionar sobre nuestra corporalidad.

Rebeca Lane

Foto: Andy Cifuentes.

La segunda propuesta es una joya disponible en la plataforma YouTube, Rebeca Lane: una rapera guatemalteca feminista. Su obra sonora repiensa las problemáticas sociales como la memoria y la violencia. En 2014, ganó el primer premio con la «Cumbia de la Memoria». El recorrido audiovisual es explícito: muchas de las conquistas ganadas en las calles y en la marcha aparecen como registro en su producción.

Andrea Trotta

Foto: Fernando Pineda.

Si de mujeres con fuerza hablamos, no podemos no mencionar a esta artista matancera que pertenece a diversos colectivos: ella/elle es Andrea Trotta. Se define como artista visual perfomática y su recorrido nos deja en jaque. Sus acciones performáticas repiensan al cuerpo: por ejemplo, en la acción perfomática llamada «255», hace referencia a los feminicidios cometidos en 2015 hasta la fecha de la marcha #NiUnaMenos (04/06/2015).

Organismos como Mumalá o la Casa del Encuentro se encargaron de recopilar los datos —por supuesto, silenciados, casi escondidos entre los demás asesinatos, invisibilizando la violencia machista—. Le artista se recostó desnude sobre un círculo de pedazos de carbón contando en voz baja número a número. La desnudez invadió la sala, el sonido de los números perturbó y endureció el espacio. Encontrate con su obra acá.

Baila la chola

La cuarta propuesta son les pibes de «Baila la chola», una femi-murga con una obra sonora y sorora y un proyecto interesante: la constitución de un archivo de mujeres artistas. El paratexto digital expresa: «Dar a conocer a distintas mujeres artistas que no han sido o no son visibles, que estuvieron o están detrás de la figura de sus parejas o que no tuvieron lugar en la agenda machista. También para aquellas mujeres que pese a ser conocidas o haber sido difundidas, conviven en escenarios machistas y en desigualdad de condiciones». ¿Conocés algune artista cuya obra no se difunda? ¡Avisale y la publican acá!

Albertina Carri

Foto: Bernardino Avila.

Le últime de la lista va con tarea para el finde: se trata de Albertina Carri, creadora/e del film «Las hijas del fuego», una película erótica hecha por una mujer del colectivo LGTBQ+ hacia nosotres. La obra invita a ver ¡una buena porno! en la que el placer y los vínculos se redirigen camino a la psiquis de le espectadore directo a disfrutar del estímulo audiovisual, donde el placer lésbico y la sororidad son protagonistas, entre algunos enredos existenciales. Averiguá más acá.


Querides lectores, para cerrar esta breve nota de recomendaciones les invitamos seguir a les artistas en sus redes sociales. ¡Banquemos el arte popular!


Imagen de portada: Catalina


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#Reseña Mrs. America

 Artículo colaboración por Mariana Parodi Navone


La semana pasada terminó Mrs. America, la serie de Hulu y FX que se adentra en la lucha que constituye la Enmienda por la Igualdad de Derechos (E. R. A.) en los Estados Unidos, situada a finales de los 70. Por un lado tenemos a Phyllis Schlafly, un ama de casa conservadora que fue la impulsora de campañas contra el aborto y la E. R. A. (Equal Rights Amendment). Por otro, nos muestra la segunda ola del feminismo en su esplendor con grandes representantes tanto en política como en agrupaciones o revistas.

La miniserie de 9 capítulos muestra las representaciones de las mujeres más relevantes de esa época como la congresista Bella Abzug (Margo Martindale), la candidata presidencial y primera congresista mujer afroamericana Shirley Chisholm (Uzo Aduba), la congresista conservadora pero feminista Jill Ruckelshaus (Elizabeth Banks), la autora de La mística de la feminidad Betty Friedan (Tracey Ullman) y la activista feminista Gloria Steinem (Rose Byrne). También participan Sarah Paulson y John Slattery.

En la imagen se ve a la actriz Rose Byrne interpretando a Gloria Steinem y a Margo Martindale en el rol de Bella Abzug.

Su creadora, Dahvi Waller (Mad Men/Desperates Housewives), toma una postura neutral estructurando los episodios en base a cada una de las mujeres que fueron importantes en el feminismo (y el antifeminismo), mostrando sus luchas personales, las contradicciones internas del movimiento feminista y cómo se formó su oposición analizando históricamente a la ultraderecha, tan vigente y presente ayer como hoy.

La narración en base a Phyllis Schlafly (Cate Blanchett) la muestra tan humana como se puede, sufriendo machismo aún sin percibirlo, y enriquece el relato sin condenarla, dejándola a nuestro juicio. Muestra a una mujer inteligente y privilegiada con dotes para la política que aprovecha para formar una oposición enérgica aún sin importarle esa lucha porque no es su lucha. Su radicalidad se volvió su enemiga y logró que Reagan buscara a otro tipo de conservadora, más diplomática, para el cargo que ella soñaba.

Defensora de los roles de género tradicionales, donde la mujer debe ser fiel esposa y madre, consiguió ser la oposición fuerte argumentando que la E. R. A. supondría el reclutamiento de mujeres en el servicio militar, baños unisex y eliminaría los beneficios de «esposa dependiente». También negaba la educación sexual y el acoso sexual porque no eran un problema «para las mujeres virtuosas».

En la imagen se ve a Cate Blanchett interpretando a Phyllis Schlafly.

¿Qué es la Enmienda de Igualdad de Derechos?

Es una propuesta de enmienda a la Constitución de los Estados Unidos diseñada para garantizar la igualdad de derechos legales para todos los ciudadanos americanos sin importar el género. Busca terminar con las distinciones legales entre hombres y mujeres en temas como divorcio, propiedad, empleo y otros. La primera versión de la E. R. A. fue escrita por Alice Paul y Crystal Eastman en diciembre de 1923.

En los 60, en plena oleada del feminismo, la E. R. A. obtuvo mucho apoyo y tras ser reintroducida fue aprobada por la Cámara de Representantes y por el Senado de los EE. UU. La enmienda fue enviada a las legislaturas de los Estados para su ratificación y cuando alcanzó 35 de las 38 ratificaciones estatales necesarias, con apoyo bipartidista, apareció en escena una casi desconocida Phyllis que movilizó a las mujeres conservadoras para oponerse. Ellas argumentaban que la enmienda pondría en desventaja a las amas de casa y perderían protecciones como la pensión alimentaria.

En la imagen se ve a Phyllis Schlafly. Fuente: CORDON PRESS

En 1978, el Congreso la aprobó y el presidente Carter firmó una resolución para ampliar el plazo de ratificación hasta el 30 de junio de 1982. La validez de esa extensión fue controvertida y se ha intentado ampliar o eliminar el plazo desde esa época. Al día de hoy, casi un siglo después, se ratificó en 38 estados pero debe superar otros obstáculos legales para poder agregarla a la Constitución de Estados Unidos.

La serie, que aún no está disponible en Argentina, nunca pierde la conciencia de ese pasado donde se forjaron las raíces del feminismo de hoy y cruza un paralelismo con el presente donde la ultraderecha se encuentra a la vuelta de la esquina.


                                                                          

Mi nombre es Arya Stark

¡Atención! Este artículo contiene spoilers de TODAS las temporadas de Game of Thrones.  Sigue leyendo Mi nombre es Arya Stark

Por qué no denuncié

A un año del nacimiento del movimiento #MeToo, surgió en Nueva York un nuevo proyecto: #WhyIDidntReport. Sus creadores, los estudiantes Ha Jung Song y Bowook Yoondos, se plantearon como parte de un trabajo escolar conocer las razones que llevaron, y llevan, a tantas personas a no radicar una denuncia contra su abusadorx o acosadorx.

El movimiento se inició a partir de las varias denuncias de acoso sexual que salieron a la luz en contra del candidato a la Corte Suprema de los Estados Unidos, Brett Kavanaugh. Frente a estas acusaciones, el presidente Donald Trump intervino, afirmando que si las acciones de Kavanaugh hubieran sido realmente graves, se hubieran presentado cargos antes.

Cientos de víctimas de abuso condenaron los dichos de Trump y, con el correr de la semana, distintos folletos comenzaron a aparecer pegados en columnas, estaciones de subte y otros lugares de la ciudad neoyorquina.

por que no denuncie
Gothamist

«Por qué no denuncié»: ¿qué es lo que te detuvo?
Así se presentan las notas, que invitan a escribir las razones, sacar una foto y compartirla mediante Twitter utilizando #WhyIDidntReport, o mediante las historias de Instagram etiquetando al usuario @Whyididntreportit.

En entrevista con Gothamist, Ha Jung Song sostuvo:

«La gente está asustada. Solo quieren a alguien que escuche, que les crea, que les de coraje y apoyo. No solo están compartiendo su experiencia; también comparten sentimientos, su enojo. La gente está asustada, pero ya no quiere esconderse».

La repercusión del hashtag fue viral, no solo vía Twitter sino también a través de Instagram, donde cientos de personas se conectaron para contar sus historias. Además, varias reconocidas actrices decidieron participar de la convocatoria, que se convirtió en un movimiento solidario para lxs sobrevivientes de abuso sexual.

La modelo inglesa Cara Delevigne compartió un tuit en el que relató la vergüenza y la culpa que sintió tras su encuentro con Harvey Weinstein. Sin embargo, expresó que en su momento prefirió no arruinar públicamente la vida del productor, a pesar de él hubiera arruinado la suya.

Ashley Judd también contó su historia:

«La primera vez que sucedió tenía 7 años. Se lo conté a los primeros adultos que encontré y dijeron: «Oh, él es un buen hombre, no lo hizo a propósito». Entonces, cuando me violaron a los 15, solo se lo conté a mi diario. Cuando un adulto lo leyó, me acusó de haber tenido sexo con un hombre mayor».

Sarah Hyland, actriz de la reconocida serie Modern Family, escribió:

«Era un amigo. Era la noche de año nuevo de mi último año de escuela. Todxs estaban borrachos. Él se metió en el baño en el que yo estaba. Esperaba que todo hubiera sido un sueño, pero mis medias rasgadas la mañana siguiente probaron lo contrario. Pensé que nadie me iba a creer. No quería que me llamaran dramática; después de todo, yo no dije que no. El shock puede hacerle eso a una persona».

 

 


Entradas relacionadas

Fuentes

Les queda poco tiempo

No más silencio. No más espera. No más tolerancia a la discriminación, el acoso o el abuso.

El tiempo se acabó.

La fundación «Time’s up» es una muestra de sororidad impulsada por más de 300 trabajadoras del cine, el teatro y la televisión estadounidenses que siguen sumando valor para denunciar los acosos psicológicos, físicos y económicos que viven en su trabajo, y que a su vez empoderaron a uno de los sectores más marginados, las mujeres del campo.

La Alianza Nacional de Campesinas, las mujeres del campo de Estados Unidos, fueron las encargadas de empoderarlas aún más a ellas, a las actrices hollywoodenses, quienes disponen del acceso necesario para difundir el mensaje y hacerlo llegar a más gente. Fue gracias a su carta y profundo mensaje que surgió «Time’s up».

Publicada originalmente el 10 de noviembre

«Queridas Hermanas,

Escribimos en nombre de las aproximadamente 700 000 mujeres que trabajan en los campos agrícolas y los galpones de empaque a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos. Durante las últimas semanas, hemos visto y escuchado con tristeza las noticias de las actrices, las modelos y los demás individuos que se han animado a denunciar la violencia de género que sufrían a manos de los jefes, los compañeros de trabajo y otras personas poderosas en la industria del entretenimiento. Desearíamos poder decir que nos asombra enterarnos de que esto es un problema tan dominante en su industria. Lamentablemente, no nos sorprendió, porque es una realidad que conocemos muy bien. Innumerables mujeres campesinas en todo el país sufren en silencio debido al hostigamiento y el acoso sexual generalizados que enfrentan en el trabajo.

No trabajamos bajo reflectores brillantes en un escenario ni en la pantalla grande.  Trabajamos en las sombras de la sociedad, en campos aislados y galpones de empaque fuera de la vista y fuera de la mente de la mayoría de la gente en este país.  Su trabajo alimenta las almas, llena corazones y difunde alegría.  Nuestro trabajo nutre a la nación con las frutas, las verduras y los demás cultivos que plantamos, recogemos y empacamos.

A pesar de que trabajamos en entornos muy diferentes, compartimos una experiencia común de ser presa de personas que tienen el poder para contratar, despedir, poner en la lista negra y amenazar nuestra seguridad económica, física y emocional.  Como ustedes, hay pocos puestos a nuestra disposición y denunciar cualquier tipo de daño o injusticia contra nosotras no parece ser una opción viable. Reclamar por cualquier cosa, incluso por acoso sexual, es impensable porque arriesgamos mucho, incluida la capacidad de alimentar a nuestras familias y preservar nuestra reputación.

Entendemos el dolor, la confusión, el aislamiento y la traición que ustedes deben sentir.  También llevamos a cuestas la vergüenza y el miedo que resultan de esta violencia, como un peso aplastante sobre nuestras espaldas. Pero, en lo más profundo de nuestros corazones, sabemos que no es culpa nuestra. Los únicos culpables son los individuos que deciden abusar de su poder para acosarnos, amenazarnos y hacernos daño, como lo han hecho con ustedes.

En estos momentos de desesperación, en que deben lidiar con el escrutinio y las críticas de extraños solo porque decidieron denunciar con valentía los hechos violentos que se han cometidos en su contra, por favor, sepan que no están solas.  Les creemos y estamos con ustedes.

En solidaridad,

Alianza Nacional de Campesinas

La Alianza Nacional de Campesinas es una organización conformada por trabajadoras y extrabajadoras agrícolas, junto con las mujeres que provienen de familias de trabajadores agrícolas.»

Texto original en inglés

Después de un 2017 con campañas fuertes como el #MeToo, el #NoesNo y diversas denuncias públicas, el 1 de enero de 2018 es la fecha de inauguración de esta organización que busca el cambio en la vida de las mujeres, tanto del ámbito del espectáculo como de todas partes.

Manifiesto de Time’s Up en español. Leé la versión original en inglés acá.

La difusión de esta organización fue realizada exclusivamente a través de las redes, donde actrices como Anne Hathaway, Reese Witherspoon, Jennifer Lawrence, Laura Dern, Emma Stone, Emma Watson, Amber Tamblyn y Dakota Johnson, entre muchas otras, se sumaron a la campaña publicando su apoyo a la causa.

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Los fondos que se recauden serán destinados a la defensa legal de quienes tienen empleos menos privilegiados. De esta manera, buscan proteger a víctimas con realidades laborales de mayor vulnerabilidad.

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Por otro lado, este domingo se realizarán los premios Golden Globe y una de las consignas entre las actrices y las productoras del espectáculo hollywoodense es ir vestidas de negro.

¿Será que esta vez, cuando alguien les haga una entrevista, en vez de preguntarles por sus vestidos, les preguntarán cuánto donaron a Time’s Up? O, ¿cómo se siente participar en una causa feminista? ¿Qué significa Time’s Up para ellas? O, simplemente, cualquier pregunta más interesante que ¿Quién hizo tu vestido?


Traducción de la carta de la Alianza Nacional de Campesinas: Rocio Sileo.

Fuentes:

Página oficial de Time’s up 

Instagram de Time’s up

Twitter de Time’s up 

Treinta años de «La Mujer y el Cine»

Con un gran brindis lleno de directoras, técnicas, actrices y personalidades de la industria del cine, «La Mujer y el Cine» comenzó los festejos por sus treinta años en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

En el marco de este festival, Lita Stantic fue homenajeada por su labor en la industria. Stantic es productora, directora y guionista. Participó como productora en la reconocida película «Camila», dirigida por María Luisa Bemberg, quien también fue parte y una de las impulsoras de la creación de La Mujer y el Cine.

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Lita Stantic en el 32° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Dado que Mar del Plata es una ciudad muy importante para la asociación, aprovecharon el 32° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata para anunciar las actividades que realizaran en el año 2018 en el marco de su aniversario.

La Mujer y el Cine es una asociación cultural sin fines de lucro, con personería jurídica, que tiene como objetivo fomentar la igualdad de género, en particular, a través del estímulo de la labor de mujeres en el cine y de la difusión de sus obras.

Esta conformada por Annamaría Muchnik (presidenta), Graciela Maglie (vicepresidenta), María Victoria Menis (tesorera), Sabrina Farji (secretaria), Gabriela Pedrali, Fremdina Belén Bianco y Blanca Monzón (vocales) y también cuenta con el cargo de Presidenta Honoraria, ocupado por Marta Bianchi.

Hablamos con Annamaría Muchnik para que nos contara más sobre la asociación y sus proyectos para el 2018.

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Annamaría Muchnik en el 32° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Annamaría nos habló de los comienzos de la asociación, en una época muy cercana al retorno de la democracia en nuestro país.

En ese momento, la única directora que filmaba con apoyo y proyección internacional era María Luisa Bemberg.

Con la vuelta a la vida democrática y la aparición de las escuelas de cine, surgió un grupo de mujeres de la cultura encabezado, desde Mar del Plata, por Susana López Merino, y a quien se unieron María Luisa Bemberg, Marta Bianchi, Gabriela Massuh, Sara Facio, Lita Stantic y Beatriz Villalba Welsh.

Ellas crearon La Mujer y el Cine con el objetivo de apoyar y dar visibilidad y difusión a las realizadoras mujeres.

A lo largo de los años, el rol de la mujer ha ido cambiando tanto en la sociedad como en los ámbitos particulares. Uno de ellos es el cine. Le preguntamos a Annamaría si notaba cambios significativos desde que comenzaron a trabajar con la asociación.

El número de mujeres cineastas ha crecido significativamente, así como también de las técnicas que trabajan detrás de cámara. Han surgido nuevas voces y, con ellas, nuevas maneras de filmar y mostrar realidades que nos eran ajenas. También empezaron a circular por los festivales internacionales películas realizadas por mujeres cada vez con mayor frecuencia.

Los primeros pasos fueron dados, firmes y con convicción, y aunque se ven los frutos, todavía nos falta mucho camino por recorrer.

Además, nos contó sobre los planes que tienen para festejar sus 30 años.

Celebraremos con una nueva edición del Festival de La Mujer y el Cine, que contará con una sección competitiva de cortometrajes, además de estrenos, países invitados, mesas de debate y una proyección de una película antigua restaurada.

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Todas las mujeres que participaron de los festejos por los 30 años de La mujer y el Cine en Mar del Plata.

En este último tiempo, muchas mujeres se animaron a hablar y a denunciar abusos por parte de grandes directores y actores, como por ejemplo el reconocido director Harvey Weinstein. Estos casos habían sido callados durante años por el temor de las víctimas a no ser escuchadas; muchas de ellas mantuvieron silencio tras amenazas y ofertas monetarias por parte de sus victimarios.

Nos comentó que, lamentablemente, es algo muy común tanto en la industria del cine como en todos los ámbitos de la vida.

Las mujeres ya no queremos callarnos, y la industria del cine, como constructor de discursos y reproductor de estereotipos, tiene el deber de dejar de ser cómplice de estos hechos.

Por ello, si actualmente salen a la luz estos casos, bienvenidos sean para que la gente empiece a darse cuenta de la presión machista en ámbitos donde todo parece color de rosa.  

Le preguntamos también que le diría a aquellas mujeres que quieren dar sus primeros pasos en la industria del cine pero aún tienen miedo de hacerlo.

Que se animen, que se atrevan, que sean osadas y corajudas, que todo está por decirse y hacerse, que el camino es largo y difícil, pero las mujeres tenemos garra y somos solidarias, debemos apoyarnos entre nosotras, no temer y tejer juntas una red que nos contenga.

La industria del cine aún está conformada por muchos hombres que creen tener el poder para pasar por encima de sus colegas, aprovecharse de ellas, y siempre salir impunes.

Por eso, sigamos denunciando los abusos, sigamos hablando y creando espacios seguros entre nosotras. No hay que dejar que nos subestimen y debemos apostar a nuevos desafíos, aunque parezca imposible tomar el protagonismo.

La Mujer y el Cine hace ya treinta años cumple un rol fundamental en el empoderamiento de la mujer en esta industria, y esperamos que siga cumpliéndolo por muchos años más.


Imágenes
La Capital de Mar del Plata
La mujer y el cine