Mendoza regala la Cordillera

A tres años de que la provincia de Mendoza saliera a las calles para proteger el agua, el gobernador Rodolfo Suárez vuelve a minimizar la importancia de los recursos naturales. Pocos días después de la última Navidad, le cedió las tierras del Campo Potreros de Cordillera a la empresa El Azufre S.A. Estas se encuentran cerca del límite con Chile, a 190 km de la ciudad de Malargüe. 

La entrega fue hecha por decreto, con la excusa de que la empresa ya había invertido mucho en esos terrenos, por lo que no era necesario llamar a una licitación pública. Es decir, que la empresa en cuestión avanzó sobre las tierras que pertenecen a la población mendocina con total impunidad. Según los registros, han ocupado el valle desde 2019, cuando instalaron una base con energía renovable y comunicación satelital allí. Aparentemente, El Azufre está construyendo un centro de esquí que promete ser 100% sustentable. Pero no realizó ninguna Audiencia Pública, ni hizo público ningún expediente del proyecto y mucho menos presentó un estudio de impacto ambiental. 

Este video de hace dos años muestra cómo la empresa avanzó sobre las tierras que eran patrimonio público.

Estos pasos resultan fundamentales, ya que se sabe que en esta zona se encuentran glaciares, nacientes de ríos y arroyos, humedales altoandinos y vertientes termales, además de que, por su proximidad con el Volcán Peteroa, es una zona volcánica riesgosa. Por no mencionar que esos documentos y estudios son instancias obligatorias según la Ley Nacional 25.675 y la Ley Provincial 5.961.

En la zona podemos encontrar glaciares, nacientes de ríos, humedales y el volcán Peteroa. Estos recursos naturales presentes en las tierras cedidas son vitales para les mendocines y deben ser protegidos. Fuente: IANIGLA-Inventario Nacional de Glaciares. 2018. Informe de la subcuenca del río Grande (Sectores norte y sur). Cuenca del río Colorado. IANIGLA-CONICET, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, pp. 83.

Campo Potreros de Cordillera, un terreno en disputa

Las 12.351 hectáreas entregadas a la empresa El Azufre pertenecen a Nación pero en 1969 se cedió la posesión a Mendoza. Esto significa que la provincia no puede venderlas ni comercializarlas, pero sí puede asignarlas. Para ello, se ampara en la Ley 21.900 que establece que para la adjudicación de zonas de frontera, «se tendrán especialmente en cuenta las actividades agropecuarias, forestales, mineras, industriales, pesqueras, turísticas, energéticas, sociales, urbanísticas y de conexidad». El famoso centro de esquí entra en la denominación de turismo. 

Sin embargo, surgen voces que cuestionan la extensión del terreno que ahora es propiedad de El Azufre: son 120 km², más de 2 veces la superficie de la Capital de Mendoza, o la mitad de la superficie de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. «¿Por qué 12 mil hectáreas? El centro más grande de esquí de Latinoamérica, el cerro Catedral, tiene 2 mil hectáreas. ¿Por qué se lo entregó a una empresa que tiene solo cuatro años?», consultó al respecto el senador provincial mendocino Lucas Ilardo.

Por otra parte, resulta llamativo que no se le haya solicitado presentar estudios que certifiquen que la edificación que se pretende realizar no dañará el ambiente cordillerano ni sus glaciares. Desde la empresa reconocieron la presencia de glaciares pero aseguraron que en su actividad «no los tocan». También es importante saber que 4000 de esas hectáreas están cubiertas por el humedal altoandino más grande de la provincia: las vegas (terrenos fértiles que constituyen las llanuras aluviales de los ríos) del Valenzuela. Este comprende un humedal de varios kilómetros de extensión, conformado por miles de hectáreas de pastizales higrófilos y pantanos de altura, y cientos de lagunas y manantiales, una enorme fuente de agua dulce. Sabiendo que Mendoza es una provincia que lleva más de 10 años de sequía histórica, es fundamental para les ciudadanes proteger sus fuentes de agua potable.

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Otro punto de conflicto son los puesteros y las puesteras. En 1969 se les pidió que ocuparan la zona del valle, debido a su proximidad con Chile. Ahora, desde la empresa y el gobierno provincial aseguran que hubo solo dos propietaries con quienes pudieron llegar a un acuerdo. Mientras que el peronismo y diversos abogados afirman que se trata de más de 20 puesteros y puesteras que vieron vulnerados sus derechos de reclamar las tierras, ya se han llevado a cabo reclamos en la fiscalía para que se investigue sobre estos hechos.

Y aún hay más: el valle en cuestión está comprendido dentro del relevamiento de pueblos originarios, por ser reclamada por las lof Buta Mallín y Pincheira, como zona de veranada para la pastura de su ganado y desde ya como ocupantes ancestrales de esas tierras.

También hay denuncias que aseguran que a la empresa se le han otorgado los derechos de uso del agua del Río Valenzuela por parte del Departamento General de Irrigación, sin ser aún titulares de la tierra. De confirmarse, esto representaría un suceso sin precedentes en la provincia ya que, de acuerdo a la Ley de Aguas de Mendoza, este bien natural es inherente a la tierra. Por estas cuestiones es que surgieron voces del justicialismo que cuestionaron las alteraciones cometidas en este proceso e hicieron un pedido de informe por irregularidades.

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El centro de esquí más importante de Latinoamérica

El megaproyecto fue anunciado en 2019 y promete ser 100% autosustentable: se mantendrá con energía solar, eólica y micro-hidroeléctrica. También afirman desde El Azufre que se trabaja en un plan de forestación que comprende la plantación de 1 millón de árboles y el tratamiento de los residuos y efluentes. Los inversores alaban la ubicación del centro de esquí, ya que les permitirá tener hasta 5 meses de nieve al año, una característica que no es común en los centros del país. Al respecto, Alejandro Spinello, uno de los socios del proyecto aseguró: «Estudiamos el promedio de nieve histórico, corroboramos datos de precipitaciones, vientos, laderas y hasta instalamos un campamento en la zona durante un invierno». 

Mapa del Complejo El Azufre. Fuente: Energía Online

Además, prevee la construcción de un centro de esquí con 6 medios de elevación, 7 hoteles, 10 restaurantes, lotes para casas y comercios. Para cerrar con broche de oro, contempla un nuevo aeropuerto en la ciudad de Malargüe y uno pequeño en el valle para aviones privados.

Si bien se presenta como una oportunidad turística y comercial, no hay que dejar de ver la imagen completa. El Azufre S.A. avanzó sobre unas tierras que no le pertenecían y comenzó a construir su centro de esquí, que promete mucho, pero que se establece en un zona que está llena de recursos naturales y ecosistemas que deben ser preservados, para lo que es fundamental realizar un estudio de impacto ambiental que brilla por su ausencia. ¿Es este el modelo de negocio que queremos para Mendoza y para Argentina? 

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Fuentes:

Ganadería y contaminación: dos caras de la misma moneda

Artículo escrito en colaboración por Estefanía ArenaFlorencia Bareiro Gardenal


En el artículo «Granjas industriales de cerdos: ¿solución o problema?», enumeramos las razones por las cuales la instalación de este tipo de establecimientos en nuestro país sería una atrocidad. El siguiente artículo se desprende como una de esas razones: la ganadería es uno de los mayores contaminantes del planeta. ¿Estamos listos para poder modificar un sistema que nos perjudica más que beneficiarnos?

El confinamiento en la Argentina modificó nuestra vida. Jugar al tutti-frutti con amigues vía WhatsApp, el home office, el pan de masa madre, el desempleo. Pero, de todas las líneas de producción afectadas por el brote de COVID-19, la cadena de ganadería y muerte se encuentra dentro de las actividades esenciales.

El sector ganadero se volvió insostenible en el tiempo. Ya no sólo se trata de nuestra alimentación: el aire, la tierra y el agua también se ven afectados. Además, no es menor el gran maltrato animal que hay detrás de este negocio, donde muchos de estos seres nunca conocieron lo que es un pastizal o un rayo de luz solar.

Ante este panorama y en contexto de pandemia, las negociaciones entre Argentina y China continúan firmes con la excusa de la generación de nuevos puestos de trabajo que, como vimos en notas anteriores, son actividades muy poco dignas para la salud tanto mental como física de las personas que trabajarían allí.

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A continuación, presentamos un breve paso a paso de cómo afecta esta industria del mal.

1. deforestación

La mejor amiga de la ganadería es la deforestación. Se necesita destruir bosques, selvas y ecosistemas para poder hacer de este negocio algo concreto. El 80% de las tierras deforestadas son destinadas a la producción de alimentos para la ganadería. ¿Qué pasaría si esos alimentos fueran a les humanes? ¿Seguirían existiendo la pobreza y el hambre en el mundo? En la Argentina, la expansión agrícola es responsable del 45% de la deforestación, mientras que las tierras de cultivos representan más del 43%.

El nuevo acuerdo entre China y Argentina dicta, según las autoridades involucradas (Felipe Solá y Jorge Neme), que las nuevas granjas se instalarían en el norte del país, tanto en la regiones este como oeste, con lo cual la alarma es aún mayor:

«La instalación de estas granjas de cerdos en las provincias que más deforestaron durante las últimas décadas generará aun más presión sobre los bosques, ya que aumentará significativamente la demanda de maíz y soja para alimentarlos».

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.

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Según fuentes oficiales, el proyecto implica la instalación de 25 granjas industriales con el objetivo de exportar 900.000 toneladas de carne porcina en cuatro años. Las granjas estarán ubicadas en Santiago del Estero, Salta, Chaco, Formosa y entre otras de esas regiones, buscando «agregar valor» al maíz y la soja que se cosechan en esos lugares al reducir el costo de flete al puerto para su exportación.

2. Extinción

Miles de animales son desplazados de sus hábitats por la deforestación, la sobreexplotación y la actividad humana. Desde 1970, el planeta perdió casi un 60% de las diferentes especies y poblaciones de vertebrados.

En este momento, los humedales del delta del Paraná están ardiendo como consecuencia de la producción agropecuaria y el panorama es devastador: ya se vieron afectadas 90 mil hectáreas, llevando casi a la extinción tanto a la flora como a la fauna autóctona de estos lugares.

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«El suelo quedó como un ladrillo por la temperatura, ahí el fuego quemó todo, hasta los microorganismos y semillas. Será muy difícil que algo vuelva a crecer en breve. Tardará años en recuperarse. Reptiles que en invierno se guarecen e hibernan en cuevas y troncos de árboles como iguanas y culebras, quedaron calcinados. Lo mismo que comadrejas y hurones que el fuego atrapó en sus madrigueras. Similar situación ocurrió con las tortugas al desplazarse hacia aguas más profundas».

Pablo Cantador, experto en avifauna del grupo ecologista El Paraná No se Toca. Fuente: TELAM.
Fuente: Telam

3. Tierra

Los animales, que por su pobre destino terminan en la góndola del supermercado, viven toda su vida alimentándose de soja y otros granos. Estas legumbres suelen ser transgénicas, que provocan que el suelo donde se cultivan termine dañado por el uso masivo de fertilizantes y agrotóxicos. El 70% de las tierras en el Amazonas están ocupadas por pastizales y cultivos de alimento para animales de granja.

4. Agua

No es primicia el hecho de que hay lugares en el mundo donde se imponen restricciones al uso del agua pero esta podría ser una nueva realidad para todo el planeta, ya que para 2050 se espera escasez de agua.

La ganadería es una de las actividades más demandantes de este recurso: el 23% del agua disponible del planeta se usa para la ganadería. Para producir una hamburguesa, se necesitan alrededor de 1695 litros de agua. Además, los desechos de los animales suelen ser arrojados a la tierra, contaminando los acuíferos y afectando a la vida marina y a nosotres.

5. Aire

La ganadería es una de las principales fuentes de emisión de metano, un gas de efecto invernadero relativamente potente que contribuye al calentamiento global. Este se produce en la materia fecal de los animales y se estima que la Argentina produce un 24% estos gases. El sector agrícola es responsable del 24% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y la ganadería del 14,5%. La destrucción de grandes extensiones de bosques tropicales para crear zonas de pastos para ganado hace aumentar la concentración en la atmósfera de CO2

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6. Planeta

En los últimos años, hubo una serie de huracanes, terremotos, incendios forestales, sequías, inundaciones y más desastres en todo el mundo. Una de sus causas es el calentamiento global. Según un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por las siglas en inglés), esto ya ocurre con un grado Celsius sobre la temperatura máxima de la Tierra pero se podría llegar a dos grados Celsius en menos de 20 años si no se reducen las emisiones de dióxido de carbono. El calentamiento global lleva a un aumento en el nivel del mar, tormentas más peligrosas y variaciones en el clima mucho más extremas.

Entonces, el objetivo de la ganadería ¿es el mejoramiento de las condiciones y la productividad de los terrenos de pastoreo, la salud y productividad del ganado? Desde ya que no. A les empresaries de este negocio sólo le interesa el dinero en el bolsillo.

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Un informe de IPCC señala que el mundo va a experimentar grandes problemas antes de lo esperado a medida que las emisiones aumenten. La Argentina está entre los 30 países más contaminantes del mundo, según la ONG internacional Climate Transparency.

No sólo debemos reducir los productos que provengan de animales y explotación, sino que también debemos exigir un gobierno, políticos y leyes que nos defiendan y respalden frente a estas situaciones. La ganadería tiene consecuencias muy graves en la naturaleza, en nuestra salud y en la de los animales. Debemos tomar consciencia de muchas cosas y la reducción de carne es una de ellas.

La biodiversidad se enfrenta al impacto de las personas que están explotando hasta el límite los recursos naturales que ofrece el planeta. Pero, ante esto, existe todo un grupo de seres humanos que, alarmados por la situación, enfrentan a los poderosos exigiendo que sus voces sean escuchadas. Sumémonos. Es díficil reclamar en tiempos de aislamiento pero tenemos a la virtualidad como aliada: este 13 de agosto a las 20 h se hará una manifestación de manera virtual con los videos de todes aquelles que NO queremos la instalación de este sistema del horror.

Si querés formar parte del video que luego se hará como resumen de la manifestación enviá tu grabación a info@somosmiles.org

Fuentes: