#AbortoLegal2020: volvimos a las calles

El caso de 2018 fue la séptima vez que un proyecto de interrupción del embarazo llegó al Congreso. Hoy, dos años después, las personas gestantes continúan sometiéndose a la clandestinidad de aborto ilegal. El pasado miércoles se realizaron diferentes manifestaciones a lo largo de todo el país bajo las consignas «Es urgente» y «Aborto legal 2020».

El 4 de noviembre, bicicletas, rollers, motos y autos llenaron las calles de las principales ciudades de todo el país. Miles de personas se movilizaron: en Capital Federal desde Plaza de Mayo hasta el Congreso de la Nación; en otras capitales, las municipalidades y plazas fueron los puntos de encuentro. En las convocatorias se incentivaba a cumplir con el uso de barbijo y el distanciamiento social.

Fuente: Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Los tiempos legislativos se acortan: el 30 de noviembre terminan las sesiones ordinarias y desde las organizaciones feministas piden que la ley de aborto legal sea tratada antes de fin de año. El 20 de noviembre es el último día para que las comisiones de las dos cámaras emitan dictamen; de no presentarse y tratarse antes de esas fechas, el debate pasará al año que viene, a menos que sea incluido por el presidente de la Nación en sesiones extraordinarias.

llegamos para quedarnos

Para poder comprender cómo se llega a debatir una ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), es necesario revisar la organización de las mujeres y las diversidades en los últimos años en Argentina y en gran parte del mundo. Se vuelve imposible separar los discursos en torno al debate de la legalización y despenalización del aborto de los relacionados con el feminismo, la violencia de género y la lucha de las mujeres.

Todo forma parte de un solo eje: el sistema capitalista/patriarcal y la desigualdad que este genera. Esta no es la primera vez que el debate por el aborto se instala en nuestro país: el derecho a una sexualidad libre, separada de la reproducción, aparecía ya en las feministas de la llamada «segunda ola» en las décadas del 70 y 80.

La historia del derecho a la interrupción del embarazo en Argentina se inicia en 1886 con la sanción del primer Código Penal, en el cual se penalizan todos los casos de aborto sin excepción alguna. Sin embargo, según datos brindados por la Fundación Huésped, con la primera reforma del Código en 1903, se establece la primera salvedad: los casos de tentativa de interrupción del embarazo no son punibles.

Quizás te interese leer: «Será Ley», por Micaela Minelli

El 6 de marzo de 2018 fue la séptima vez que un proyecto relacionado a la legalización del aborto ingresó a la Honorable Cámara de la Nación. Esta vez fue con la firma de 71 diputades, en su mayoría mujeres. Pero, a pesar del apoyo popular, la ley no fue aprobada por les senadores de nuestro país.

la espera se cobra vidas

El primero de marzo de este año, en el discurso de inicio de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, Alberto Fernández confirmó que presentará un proyecto propio de legalización de la interrupción legal del embarazo «que permita a las mujeres acceder al sistema de salud cuando toman la decisión de abortar». Sería la primera vez en la historia Argentina que un presidente enviaría al Congreso un proyecto de ley para legalizar el aborto.

En la actualidad las personas con capacidad de gestar continúan interrumpiendo embarazos en la clandestinidad. Los motivos que dio el presidente para posponer el debate fueron que quería que el Ministerio de Salud y el ministro Ginés González García estuvieran al frente de la discusión, algo difícil en tiempos de pandemia.

Después de dos reuniones canceladas, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se reunió en el Congreso con referentes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, quienes exigieron la «urgente» sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Massa propuso el armado de una mesa de trabajo con las autoridades de la comisión de Mujeres y Diversidades, Macha y Lospennato, para incorporar la interrupción del embarazo a la agenda parlamentaria.

Hay que recordar que durante el año 2018 ya se realizaron mesas y comisiones de trabajo desde las cuales  se organizaron las exposiciones de 738 referentes a favor y en contra de la ley. También, que en 2019 se presentó un proyecto de ley que elaboraron desde la Campaña y aún tiene estado parlamentario. Por su parte, Massa sostuvo que el mejor momento para discutir el tema será cuando el presidente Alberto Fernández presente el proyecto e informó que ante la excepcionalidad de la pandemia las sesiones continuarán hasta febrero.

«Nos reunimos este jueves con el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación para manifestarle que es urgente el tratamiento y la aprobación de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Reiteramos que la criminalización del aborto agrava el acceso la salud y que las complicaciones por abortos inseguros suman más demanda al sistema sanitario».

Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Accesos y dificultades

El Observatorio de Acceso al Misoprostol monitorea los precios de los medicamentos utilizados para interrumpir embarazos no deseados. El último informe de octubre registra el Oxaprost a un valor de $9620, lo que equivale a un aumento del 3,8% respecto al precio de septiembre, y el Misop 200 a $5860, con una suba del 4%.

Quizás te interese leer: «Hablemos de misoprostol», por Karen Cuesta

Por su parte, un estudio reciente del Instituto Guttmacher, organización comprometida con la salud y los derechos sexuales, calcula que durante la crisis sanitaria global, una disminución de apenas un 10% en el acceso a la atención en los países de ingresos bajos y medios causaría 3 millones de abortos en condiciones de riesgo, 15 millones de embarazos no deseados adicionales y 28 000 muertes de personas gestantes durante este año.

Además asegura que una disminución del 10% en el uso de anticonceptivos daría lugar a 49 millones de mujeres adicionales que presenten una necesidad insatisfecha de anticonceptivos modernos en los países de ingresos bajos y medianos. Para mitigar este impacto, el Instituto Guttmacher brindó recomendaciones para los Estados: que declaren los servicios de salud sexual y reproductiva esenciales, que dispongan del personal necesario, que pongan a disposición anticonceptivos sin receta y que exploren modelos de atención innovadores como la telemedicina.

Además de los riesgos y la muerte para las personas con capacidad de gestar, posponer el debate tiene detrás otro problema que es el contexto político: el año 2021 será año electoral, lo cual puede posponer un año más la discusión parlamentaria como ocurrió durante 2019. Las consecuencias de la pandemia y la crisis que arrastra el coronavirus son inevitables, pero los retrocesos en materia de salud sexual y reproductiva no lo son.


Fuentes:


¿Te gustó la nota?

Invitame un café en cafecito.app

¿Cristina Pérez vs. Alberto Fernández?

El pasado miércoles por la noche, Alberto Fernández fue entrevistado en el noticiero central de Telefé, en el cual la conductora, Cristina Pérez, le hizo una pregunta que incluyó adjetivaciones. El presidente de la Nación se detuvo a observar esta intencionalidad en la construcción de la pregunta y en varias ocasiones corrigió a la entrevistadora en sus expresiones. A raíz de estas correcciones, las redes sociales estallaron en comentarios.

Ya sea para ovacionar la pregunta de Pérez o para aplaudir la respuesta de Fernández, el foco fueron las personas y no los mensajes. Este accionar polarizante y repetitivo en las redes sociales es uno de los síntomas que aquejan a nuestra sociedad hoy en día, el problema de la posverdad

«Hablamos de posverdad cuando el discurso público (el de las personas, el de los estadistas, el de los medios) se inunda de prejuicios por motivos sentimentales, políticos o económicos que, en vez de ser confrontados con lo que sabemos, se consideran una verdad alternativa», apuntó Guadalupe Nogués, docente y comunicadora, autora de «Pensar con otros: una guía de supervivencia en tiempos de posverdad».

En este sentido, resulta imprescindible comenzar a tener una visión más amplia en este tipo de cuestiones como los debates sobre actualidad, política y economía. Dejar de lado los juicios que cargamos sobre quienes ejercen la palabra y trascender las personalidades para ir hacia el mensaje y poder discutir ideas y no personas. No es sencillo pero hay que intentarlo.

Para ir un poquito más allá en la polémica sobre las preguntas de la conductora del noticiero, es interesante pensar el rol que tuvieron sus colegas Rodolfo Barili y Reynaldo Sietecase o el de la producción que la acompañaba en el vivo y no advirtieron (o no quisieron advertir) lo incisivo de la pregunta. Pudieron intervenir pero no lo hicieron. 

Pérez tuvo que cargar con la responsabilidad de todo un equipo de trabajo, ya que podemos pensar en la preproducción que significa entrevistar a un presidente. Las preguntas, generalmente (y es recomendable que así sea), están pautadas con anterioridad, es decir, es lógico sospechar que esa intencionalidad estaba pactada de antemano. No es la primera vez que la dupla noticiosa de Telefé entrevista a une Jefe de Estado pero, sin embargo, sí es la primera vez que se cuestiona una pregunta al aire por parte del entrevistado.

Vamo’ a calmarno’

Estamos en un momento delicado en cuanto a la información que se maneja. Todos los días la actualización de los casos positivos, las muertes y el contador de días de cuarentena generan incertidumbre y ansiedad. Hoy más que nunca les comunicadores debemos tener la responsabilidad y la delicadeza de abordar la problemática sin contribuir a la paranoia, a la sensibilidad y al malestar social. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el problema de la «infodemia». ¿Qué es esto? Se refiere a un gran aumento del volumen de información relacionada con un tema en particular. A partir de la pandemia, hemos entrado en una etapa de sobreinformación pero también de desinformación y manipulación mediática, lo que dio lugar a fake news y hasta teorías conspirativas. 

En los últimos 30 días, se han publicado 361.000.000 de videos en YouTube en las categorías de «COVID-19» y «COVID 19» y, desde que comenzó la pandemia, se han publicado cerca de 19.200 artículos en Google Scholar. En el mes de marzo, unos 550 millones de tweets incluyeron los términos «coronavirus», «corona virus», «covid19», «covid-19», «covid_19» o «pandemia», según apunta un informe de la OMS para advertir el fenómeno. 

¿Cómo hacer frente a la infodemia?

«Estar inundados de información no es lo mismo que estar bien informados. Estar bien informados requiere hacerlo de forma medida, de buenas fuentes y encontrar tiempo lejos de las pantallas, tiempo introspectivo para analizar esa información pero también para pensar cómo nos sentimos», señaló Pablo González, comunicador científico parte del equipo de «El Gato y la Caja».

«Se ven repetidas las narrativas polarizantes, las que construyen de alguna manera un otro tribal, un «nosotros» y un «ustedes» y siempre amplificamos la información que afirma cualquier postura que refuerza la idea de que mi tribu, mi espacio de pertenencia, los míos son buenos y los otros son malos».

Pablo González, «El Gato y la Caja».

¿Es posible que la producción de Telefé y  hasta el presidente hayan sido parte de este fenómeno? ¿Cómo hacer para detectar las intencionalidades en las preguntas, el abordaje de noticias y no contribuir al malestar propio y de otres? ¿Tuitear furioses a lo Tano Pasman en contra de Cristina Pérez o Alberto Fernández sirve de algo?

«La única salida es coordinada, cooperativa y colectiva. La solución para la desinformación implica sí o sí tomar un rol activo en la información que retransmitimos. Y también poder conversar sobre la veracidad de la idea, centrándonos en atacar la idea y no a la persona», aconseja González.

Así como con las medidas de prevención sanitarias, entender el rol de cada une y asumir la responsabilidad individual ante el manejo de información, su replicación consciente, la recepción crítica y atenta pueden contribuir a que los debates sean medidos, respetuosos y en pos de acompañarnos en medio de la incertidumbre que genera el contexto.


Fuentes:

¡¿Qué PASÓ?! Cómo llegamos a octubre

Cerca de las diez de la noche del domingo, se conocieron los resultados de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), en las que la fórmula presidencial Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner se impuso con casi el 48% de los votos frente al 32% obtenido por la fórmula encabezada por Mauricio Macri.

Sigue leyendo ¡¿Qué PASÓ?! Cómo llegamos a octubre