Caso Thelma Fardín: cuando la Justicia actúa correctamente

Pasaron casi tres años desde que la declaración pública de Thelma Fardin sobre el abuso sexual que sufrió por parte de Juan Darthés se volviera un hito sin igual para el feminismo argentino. El caso de esta actriz tiene un triunfo excepcional y festejable ya que, el pasado 6 de abril, una fiscalía de Brasil presentó la denuncia formal contra Darthés. Son tres Ministerios Públicos Fiscales los implicados en esta causa y no deberíamos esperar menos.

El 11 de diciembre de 2018, nos enterábamos con una conferencia de prensa del Colectivo Actrices Argentinas del abuso sexual que había sufrido Thelma Fardín en 2009 por parte de Juan Darthés durante las presentaciones teatrales en Nicaragua de Patito Feo, la serie televisiva en la que trabajan juntes. Ella actuaba como amiga de la protagonista con 16 años de edad y él como padre de esta última con 45 años.

Declaración de Thelma Fardín, 11 de diciembre de 2018.

La respuesta de la Justicia

El hecho caló en el cuerpo social y el feminismo de una manera muy particular pero claramente el accionar de la Justicia y de organismos internacionales que respondieron ante la denuncia de Thelma, demuestran también una preocupación igual de especial. 

Como el hecho sucedió en Nicaragua, la denuncia de Thelma debió hacerse en ese país. La respuesta fue positiva y se pidió la extradición de Darthés en 2019 para juzgarlo en la corte de este país, junto con la Interpol. Según el código penal de Nicaragua la condena que le corresponde a Darthés es de 15 a 20 años en prisión. 

Sin embargo, el imputado se fugó hacia Brasil, donde se prohíbe la extradición de sus nacionales. Esta sugerencia fue propuesta por Fernando Burlando, abogado encargado de la causa de Darthés, ya que el abusador tiene doble nacionalidad y es oriundo de Brasil.

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Parecía que la causa iba a quedar trabada hasta que el pasado 7 de abril, a través de una nueva conferencia, Thelma Fardín junto con su nuevo equipo de abogades, Actrices Argentinas y Amnistía Internacional Argentina hizo público que una fiscalía de Brasil había presentado el día anterior una denuncia formal contra Darthés. Por ende, si un juez toma la causa en el futuro, el imputado será juzgado por la Justicia de Brasil por el hecho ocurrido en 2009 en Nicaragua. Es importante destacar que esta acción que llevó a cabo el Ministerio Público Fiscal de Brasil fue de oficio, lo que quiere decir que fue una iniciativa propia de este ministerio sin que Thelma Fardín o sus abogades lo impulsaran. 

El accionar de la Justicia de Argentina, Nicaragua y Brasil es alentador ya que el abogado de Thelma, Martín Arias Duval declaró para Télam que «el Ministerio Público Fiscal de Brasil decide promover la causa porque hay un pedido de extradición por parte de Nicaragua que mantiene la orden de captura. Además, la circular roja de Interpol sigue vigente»

La respuesta de la sociedad

El impacto de la primera conferencia de Actrices Argentinas en 2018 fue sin igual: el conmovedor video de Thelma contando el hecho y su final, donde se muestra todo el apoyo que tenía (y tiene) por parte de sus colegas y figuras públicas, fueron inspiradores. 

Luego de la conferencia de este Colectivo, reportamos un aumento de llamadas al 144, la línea de violencia contra la mujer y el aumento en un 1240% de las denuncias en la línea contra el abuso sexual infantil del Ministerio de Justica de la Nación.

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Además, el repudio público por Darthés cruzó fronteras cuando él se fugó hacia Brasil. Allí, el 21 de diciembre de 2018 lo recibió una manifestación de mujeres argentinas que residían en el país vecino, exponiendo con carteles la cara de Darthés y los hechos que él cometió.

Es importante resaltar, como dijo en su comunicado del 7 de abril el Colectivo de Actrices Argentinas, cómo el caso de Thelma es «la excepción y la regla» a la vez: la excepción, porque son muy pocos los casos que tienen apoyo social y judicial y, además, tal relevancia mediática. Pero también debería ser la regla, como dicen las actrices: «Hoy estamos acá, otra vez, para hacer pública esta victoria y corroborar que, a pesar de los innumerables obstáculos, este es un camino que para las mujeres y disidencias de América Latina no tiene vuelta atrás».

La relevancia del caso tiene que ver con las maneras en que pudo organizarse el Colectivo que respalda a Thelma Fardín -y a todas las denunciantes de Darthés- y la valentía que ella misma tuvo y tiene día a día para enfrentar esta exposición.

Es una inspiración para todas las personas que sufrimos abusos. Animarse a hablar sobre estas cosas es tan complicado que es igual de difícil ponerle palabras: el estigma y «la deslegitimación siempre están a la orden del día». La empatía y el poder escuchar sin intentar refutar o justificar a los abusadores son acciones que faltan en sociedades en las que estas temáticas recién ahora empiezan a ser preocupaciones públicas realmente.

Este es un caso que nos demuestra una manera eficaz de accionar de la Justicia pero que además pone en tela de juicio las formas en que se perciben socialmente estas declaraciones de abusos. Recién después de tres años, porque la justicia de tres países lo están afirmando y por las pericias psicológicas como fuente de prueba para este caso, se alcanza a juzgar a Darthés. Sin embargo, cuando esto no era así, se dudaba de la suficiencia de estas pruebas y lo que menos se necesita en estos casos es la templanza de una supuesta objetividad que de objetiva no tiene nada y responde a una construcción patriarcal de la justicia.

Los rastros de una violación se puede limpiar fácilmente y las lastimaduras en el cuerpo sanan. Pero lo que más cuesta curar son los traumas psicológicos. Que casos de violación no puedan prosperar porque no hay pruebas físicas es algo que necesita cambiar y este caso es la demostración de que eso es posible. 


Fuentes:


La masculinidad frágil y el uso del tapabocas

Por debajo de la nariz, sobre la pera, colgado de una oreja o en el cuello prácticamente de adorno suelen llevar el tapabocas quienes se resisten a acatar las normas básicas de salubridad que se piden a la población en medio de una pandemia. A que no adivinan a quiénes les cuesta más seguir estas recomendaciones…

«Un estudio (preliminar) dice que es difícil lograr que los varones usen tapabocas porque les da vergüenza y es muestra de debilidad», tuiteó El Gato y La Caja junto a la investigación mencionada, donde se entrevistó a diversas personas sobre el uso de tapabocas y cuyos resultados confirman que la estupidez humana no tiene límites, ni siquiera en medio de una pandemia.

«Es posible que los hombres, más que las mujeres, expresen haber tenido sentimientos negativos al  usar un protector para la cara», indica el informe y diferencia aquellos lugares en donde el uso del tapabocas es obligatorio de donde no. Los resultados muestran que en los lugares donde no es obligatorio, ellos deciden no utilizarlo más que ellas

¿Puede la masculinidad ser tan frágil que el uso de un tapabocas la amenaza? ¿Cuáles son los parámetros que la rigen? ¿Es más importante demostrar potencia y virilidad que cuidar la salud? ¿Se puede ser tan inconsciente? Para entender a qué se deben estas conductas, debemos remontarnos a la histórica división sexual del trabajo.

Tanto las tareas domésticas como las vinculadas al cuidado personal y familiar fueron delegadas en manos femeninas. A nivel nacional, el 76,4 % del tiempo total dedicado al trabajo doméstico no remunerado lo realizan las mujeres (INDEC, 2013). Posiblemente sea una de las variables por las cuales ellas tienen mayor expectativa de vida que los varones.  

Ir al médico, cuidar de la salud, comer sano, seguir las recomendaciones de les profesionales… ¿atenta contra el mandato de masculinidad?

A mí nadie me dice qué hacer 

«El coronavirus es una simple «gripecita», todos moriremos algún día, hay que enfrentarse al virus como un hombre», afimó Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, un país con más de 1.6 millones de infecciones y más de 65.000 muertos por COVID-19. Hoy, es el segundo país más afectado por la pandemia en el mundo, detrás de Estados Unidos.

Lo peligroso del discurso del «macho superpoderoso» que todo lo puede amparado en su virilidad y fortaleza es que trasciende la ficcionalidad y se vuelve sentido común, logrando que muchos varones se sientan inmunes frente a un virus que se expande todos los días y no distingue géneros.

Personas que visitaron al presidente brasileño durante el aislamiento social revelaron que él se negó a usar máscaras e insistió en que era una «cosa de maricones», según la columnista Monica Bergamo del periódico Folha de S. Paulo. Este pensamiento, aunque no en términos tan literales, opera inconscientemente en muchas personas que se rehúsan a seguir las recomendaciones de les profesionales de la salud.

Luciano Fabbri, politólogo e integrante del Instituto Masculinidades y Cambio Social de Rosario afirma que los varones «no recurren (a la consulta médica) de manera preventiva sino cuando ya están afectados por un proceso de enfermedad, fundamentalmente cuando afecta sus roles tradicionales de proveedor y procreador».

Repensar la masculinidad hegemónica no solo nos lleva a desactivar viejos hábitos sociales incorporados y a distribuir equitativamente las tareas de cuidado: es posible que hasta ayude a salvar vidas.


Fuentes:


Rompiendo récords: CO2 + deforestación

Nos hacen ver la crisis sanitaria como el único problema en la actualidad. Los medios hegemónicos no dicen ni una palabra del incremento de los desmontes desde que empezó la pandemiaLos desmontes que se están realizando en el norte argentino y en el Amazonas crecieron exponencialmente. El gran Chaco es una de las regiones boscosas más importante después del Amazonas y la más grande de bosques secos en América del Sur.  

No solo los casos de COVID-19 crecieron a nivel mundial: la tala de árboles también. En Brasil, el aumento es de un 55%, lo cual representa 529 km2 talados solo en abril. Estas hectáreas son saqueadas a comunidades nativas. En abril, la deforestación de la Amazonia de Brasil fue la más grande en 10 años.

Salta es una de las provincias que más desmontes tuvieron en Argentina. Los motivos son siempre los mismos: la producción de cultivos transgénicos y ganado vacuno, impulsada por los gobiernos de turno. El 20% de los bosques fueron convertidos en tierras de cultivo o de pastoreo en menos de 30 años, algunas de las mayores fuentes de creación de CO2. Claro está que no se reforesta nuevamente y, aunque así fuese, no sería tiempo suficiente para cubrir lo que nos quitaron. 

En 2007, Argentina sancionó la ley 26.331 para la protección de bosques. Sin embargo, el Poder Ejecutivo apenas la reglamentó en febrero de 2009, tras el reclamo que hicieron más de 70 organizaciones sociales, entre ellas, la Fundación Vida Silvestre Argentina. La norma establece que las provincias deberán realizar el ordenamiento territorial de sus bosques nativos que, supuestamente, protege los montes nativos. Pero un estudio advierte que «la deforestación en las áreas protegidas continuó o incluso aumentó. Desde la sanción de la ley se desmontaron 959.769 hectáreas de bosques protegidos».

Ahora, hablemos de Chaco: una provincia donde el 46% de los ciudadanos son pobres y, dentro de ese número, el 21% vive en la indigencia. También, es el lugar donde más desmontes hay en la Argentina. Las observaciones indican que aproximadamente el 20% de los bosques pasaron a ser tierras de cultivo o tierras para pastoreo. La pregunta: ¿cómo puede haber pobreza en un lugar tan rico para la vegetación? La respuesta: tratos ilícitos de políticos y empresas. La provincia ya perdió casi 2 millones de hectáreas en los últimos años.  

Entre 2010 y 2018 se registran 29.000 km2 que fueron «limpiados» en el Gran Chaco. Si calculamos cuánto fue deforestado en 2019 en el norte argentino, en las regiones de Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Salta, obtendremos un resultado de 80.938 hectáreas de bosques

Pero aquí viene el otro problema: ¿qué pasa con el dióxido de carbono, si los medios habían informado mejoras en la calidad del aire en diferentes partes del mundo al principio de la cuarenta? La Administración Nacional Oceánica Y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) difundió datos sobre el reciente incremento en los niveles globales de CO2. En abril de este año, la concentración de CO2 en la atmósfera fue de 416,21 partes por millón (ppm), la más alta desde que comenzaron las mediciones en Hawái en 1958.

La deforestación está altamente relacionada con el aumento del dióxido de carbono, a través de los incendios forestales provocados para eliminar la vegetación virgen y transformar la tierra en campos de cultivo. No hay árboles que puedan almacenar las cantidades de CO2 emitidas.

Desde enero de 2020, las actividades industrial y de transporte se redujeron por el confinamiento, pero el uso de la electricidad fue en aumento. El 64% de la combinación global de energía eléctrica proviene de los combustibles fósiles (38% del carbón; 23% del gas; 3% del petróleo), según el informe «Perspectivas de la energía en el mundo 2019» de la Agencia Internacional de Energía. 

Los gobiernos, por más leyes que hayan, no toman medidas sobre estas situaciones. Quizás nunca existan estas medidas mientras sigan siendo cómplices con terratenientes y corporaciones agroalimentarias. Por lo tanto, no solo habrá bosques arrasados: también, nos dejan (más) desastres ambientales, pobreza, enfermedades y miseria. 


Fuentes:

Amazonas: ¿y ahora?

Artículo escrito en colaboración con Candela Niesl


#ActForAmazonia es trending topic en las redes sociales: es la bajada de las fotos que muestran árboles en llamas, animales con quemaduras graves y el humo negro que brota desmedido y ahoga un ecosistema cuya misión es brindar el 20% del oxígeno a la atmósfera terrestre. ¿Cuál es la chispa que inició este incendio?

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Electroshock: Brasil retrocederá por lo menos 15 años

La técnica de electroshock dejó de utilizarse hace, por lo menos, 15 años. Hoy, el gobierno de Bolsonaro busca implementarla de nuevo en áreas de salud mental y adicción a las drogas. Como todo gobierno de ultraderecha, avanza contra todo lo que atañe a derechos humanos y libertades individuales y colectivas.

La situación para la población de Brasil se agrava con el correr del tiempo. Desde su asunción, el gobierno presidido por Jair Bolsonaro no ha dejado de tomar medidas en contra de las mujeres, la comunidad LGBTI y los trabajadores.

¿De qué se trata?

La nueva propuesta se enmarca como «cambios en la política Nacional de Salud Mental y en la política Nacional sobre drogas», y apunta a volver a utilizar los electrochoques como forma de terapia en manicomios, incluso en pacientes menores de edad.

Como pasa en otros países, esta problemática también tiene su dimensión económica ya que se recortó el presupuesto en los Centros de Atención Psicosocial (CAPS), quienes ofrecen tratamientos más actuales y humanizados en caso de enfermedades mentales y  dependencia a sustancias químicas.

Desde el gobierno de Michel Temer (2016-2018) comenzaron los cambios en las políticas de salud. Ahora, al asumir Bolsonaro, se sigue retrocediendo en el tiempo. No es casualidad que esto ocurra: muchas de las comunidades terapéutica de Brasil están vinculadas a comunidades religiosas. El mismo presidente está vinculado a la Iglesia Evangelista. 

El gran problema entre líneas es que los electrochoques puedan usarse para la «normalización» de los cuerpos, en contra de las libertades. La comunidad LGBTI denuncia que se podrían usar sobre adultxs, adolescentes y niñxs homosexuales, como tratamiento de «cura» como ya ofrecen algunas comunidades terapéuticas porque ven en ellos una enfermedad, no una identidad sexual. 

La psiquiatra Nise da Silveira (1905-1999), importante figura femenina en Brasil durante el siglo XX, fue la primera en reemplazar estos métodos violentos por terapias artísticas y ocupacionales. Nise fue perseguida, acusada de subversión y de tener ligaduras con el comunismo por llevar adelante su tarea profesional. Además, estuvo detenida como presa política por 18 meses durante la dictadura de Vargas.

En los años 80 y 90 surgieron más grupos de lucha contra el método del electrochoque en Brasil, porque creían que el tratamiento no tenía efecto y en cambio era utilizado como método de tortura con los pacientes. 

¿A qué se consideran enfermedades mentales?

Las enfermedades mentales existen y pueden ser tratadas de diversas maneras y con equipos interdisciplinarios. Algunas necesitan medicalización y otras no. Eso depende de cada paciente y de cada caso en particular.

El problema en Brasil es que el mismo presidente considera una enfermedad mental, por ejemplo, la homosexualidad. Al asumir su mandato, anunció combatiría también toda «ideología de género». Cambiar las leyes para hostigar a lxs ciudadanxs, controlar sus actividades, sus pensamientos, sus deseos, sus libertades y sus elecciones es no solo una decisión política, sino también una forma de destruir las bases logradas durante gobiernos populares previos y por oposición fundar nuevas formas de control y de poder.

Los ataques de Bolsonaro, apoyados por el conservadurismo religioso y político, una vez más se cargan al sector de la sociedad más oprimido a lo largo de las historia: pobres, homosexuales, trabajadores y mujeres.

Día del Orgasmo Femenino: 20% de las mujeres argentinas son anorgásmicas

El 8 de agosto fue el Día del Orgasmo Femenino. Según un relevamiento realizado en conjunto por Erotique Pink y la Sociedad Argentina sobre Sexualidad Humana, el 20% de las mujeres argentinas son anorgásmicas. 

Este día comenzó a celebrarse tras una iniciativa que surgió en Brasil en el año 2006. José Arimateia Dantas Lacerda, concejal de la localidad de Esperantina, impulsó la celebración para poder hablar de sexualidad femenina sin tabúes. Esta iniciativa se replicó a lo largo del mundo y se instauró como Día Internacional del Orgasmo Femenino.

Este año, la Sociedad Argentina sobre Sexualidad Humana junto a Erotique Pink (un sex shop online dirigido a mujeres) hizo un sondeo que reveló que el 20% de las mujeres argentinas son anorgásmicas. 

La anorgasmia es la incapacidad o la dificultad para llegar a un orgasmo. Las causas de esta disfunción sexual son muy diversas, pero se estima que en casi un 90% se deben a razones psicológicas y no fisiológicas.

Según Silvia Valente, presidenta de la SASH, la anorgasmia se debe a que «la mujer se ubica en un rol de espectadora, (…) su atención está en el otro y no en ella».

El sondeo, que se realizó entre 500 mujeres de 18 a 60 años, reveló también que solo un 37% de las mujeres encuestadas admitieron tener un alto interés sexual.

A pesar de la lucha para eliminar el tabú sobre la sexualidad femenina, aún se pone a la mujer (en las relaciones heterosexuales) en el lugar de quien debe dar placer y no de quien lo recibe. En la gran mayoría de los casos, las relaciones sexuales heterosexuales se dan por terminadas cuando el hombre eyacula. La penetración ocupa el rol central y otras prácticas se ubican como una parte «previa» a la relación sexual y no como parte esencial de la misma.

Es así que usualmente se ignora la existencia del clítoris, un órgano cuya única función es la de provocar placer. No es solo ignorado en cuanto a su anatomía y dónde se ubica: aún sabiendo todo eso, su estimulación suele quedar ubicada en un segundo plano.

Según un estudio de la Universidad de Kansas de Estados Unidos y el National Health and Social Life Survey, tan solo un 28% de las mujeres logran el orgasmo vaginal (a través de la penetración y sin otro tipo de estimulación).

«Las mujeres, en el plano sexual, cargan con la mochila del pasado. Un pasado en el que su disfrute se encontraba oculto y en el que las relaciones estaban dadas por y para la reproducción, por lo cual cuando el hombre llegaba al clímax se daba por finalizado el encuentro», analiza Francesca Gnecchi de Erotique Pink

El tabú instalado sobre el placer femenino hace que las mujeres teman explorar su sexualidad y nuevas prácticas que puedan llevarlas a conseguir mayor placer. Al día de hoy, la masturbación femenina sigue siendo un tema que sonroja a muchas mujeres a la hora de ser abordado, a diferencia de la masturbación masculina que irrumpe en la vida de los adolescentes y se transforma en un tema común en las charlas que mantienen.

La masturbación femenina es una de las grandes herramientas que tenemos no solo para explorar el placer sino para conocer nuestra propia anatomía, que muchas veces ignoramos. Al conocernos a nosotras mismas, podemos disfrutar de una sexualidad más plena y comunicarle a nuestra pareja sexual nuestros gustos.

En un contexto donde la sexualidad se sigue viendo como un mero acto para propiciar la reproducción, se cuela el rechazo a la legalización del aborto. Este pensamiento que busca que las mujeres lleven a término un embarazo no deseado producto de una relación sexual consentida podría interpretarse como un castigo al disfrute de la mujer.

«Si abriste las piernas, bancatelá» es una de las frases que suelen leerse por parte de quienes apoyan el rechazo a la legalización. Porque la mujer no debería disfrutar de sus relaciones y solo debería mantenerlas persiguiendo un único fin: ser madre.

Con el avance del movimiento feminista y la visibilización del placer femenino, esperamos que se logre sacar de una vez por todas el tabú y que las mujeres podamos hablar y disfrutar de la sexualidad sin culpas ni vergüenza, conocernos a nosotras mismas, nuestros cuerpos, y entender que no somos un juguete sexual y merecemos parejas sexuales que estén dispuestas a darle a nuestro placer el lugar que merece.

 


Fuentes:
ABC
SASH
Infobae
Sputnik News
El Mostrador
RRP Noticias

Vuelve la lobotomía

Resulta increíble que en el año 2018 tengamos que escribir sobre el regreso de la «lobotomía» como una forma de tratar la salud mental. La siguiente historia ocurrió en Minas Gerais, Brasil. La noticia fue presentada por el periódico «MOC NEWS» en diciembre de 2017 de la siguiente manera:

«Una nueva esperanza para personas que sufren problemas mentales» [Fuente]

Advertencia: las imágenes del siguiente artículo pueden herir la sensibilidad de los lectores de este semanario.


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La lobotomía es una practica que fue prohibida en 1967. Fue popularizada en los Estados Unidos por Walter Freeman, quien ni siquiera era cirujano. Freeman martilleaba con un picahielo el cráneo apenas sobre el ojo y lo movía hasta cortar las conexiones entre el lóbulo frontal y el resto del cerebro.

En el video se presenta el caso de un paciente que sufría de nervios y ahora «está tranquilo». Los padres intentan dar explicaciones de lo inexplicable y el cirujano celebra haber lobotomizado a una persona:

Sin lugar a dudas, el sistema de salud mental en Sudamérica atraviesa una gravísima crisis, de la cual los primeros responsables son los neurocirujanos, los psiquiatras y los psicólogos.

El estado en el cual se encuentran las «investigaciones científicas» que, por omisión o por responsabilidad, avalan estas prácticas representa hoy una amenaza para la sociedad civil. Las personas que se dedican científicamente a tratar la salud mental de quienes sufren son más una amenaza que una contención.

Cualquier persona que atraviese hoy una crisis de salud mental está expuesta a estas amenazas. Sin ir más lejos, en Argentina, el electroshock sigue siendo una práctica común y corriente en los hospitales monovalentes, aunque atente contra el espíritu de la ley nacional de salud mental 26.657.

En caso de aceptar la hipótesis de que la tranquilidad es mejor que los nervios, existen infinidad de terapias y tratamientos para evitar llegar a prácticas irreversibles como lo son la lobotomía y el electroshock.

Sin embargo, si comprendiéramos que los nervios, la angustia, el sufrimiento e incluso las «alucinaciones» son una parte natural de nuestro paso por esta vida, todos viviríamos más seguros, confiados y felices en este hermoso planeta.


 

Orden y progreso, para unos pocos

A las cuatro de la tarde en la Iglesia Candelaria, punto de encuentro de la marcha de las mujeres en Río de Janeiro, Brasil, ya se podían ver organizaciones instaladas. Algunas eran ONGs feministas o de derechos humanos, otras (las menos) partidos políticos. Estaban entregando stickers y folletos, entre ellos un cancionero. En Brasil se acostumbra a entregar cancioneros en los carnavales para que todos sigan la música; en este caso llevaban la letra de rimas por la causa. Pero el ambiente alegre que identifica al país permanecía incluso durante la marcha. El estar ahí, luchando, sabiendo que hacían una diferencia, era razón suficiente para tomar el día además de como una conmemoración como una celebración. Varias mujeres tomaban cerveza mientras debatían acerca de política, otras pintaban carteles y banderas en el suelo.

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Un grupo que llamó la atención ya entradas las cinco de la tarde fue Unegro. Una organización brasileña en contra del racismo y las desigualdades sociales, que también tiene su espacio institucional para defender los derechos de la mujer. Unas seis mujeres vestidas con la ropa tradicional de diferentes regiones africanas, principalmente Mali, organizaron un baile en ronda que incluía también una pequeña actuación. Hicieron hincapié en el racismo que sufren y como casi siempre va de la mano del sexismo. Brasil tiene una de las tasas de femicidios más altas del mundo según la ONU Mujeres, y las mujeres negras son las mayores víctimas en esa estadística. Dos músicos acompañaron la danza a la vez que en otro sector de la plaza se llevan a cabo los discursos de cada organización.

El clima era tranquilo y de sumo compañerismo, todos escuchaban y hablaban cuando tocaba su turno. Y a pesar de que había diferentes organizaciones y cada una tenía sus objetivos la marcha tuvo sus propias propuestas en conjunto:

  • Aborto legal y seguro, ya que en el país los abortos solo se realizan de manera legal cuando la vida de la madre o el feto está en riesgo por una razón medicinal.
  • Seguridad en las calles y transportes públicos.
  • Erradicar la discriminación racial o por orientación sexual hacia las mujeres.
  • Terminar con la violencia obstétrica.
  • Defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras.

La propuesta más importante es la oposición a la Reforma da Previdência del presidente Michel Temer. Esta reforma, como explicaba Elena Amel, una dirigente de la organización Mulheres em luta, terminaría con uno de los avances más grandes en derechos de la mujer en Brasil: el derecho a la jubilación pronta que rige desde 1988. La reforma busca que hombres y mujeres se jubilen a los 65 años, con 25 años de contribución en vez de 15. El principal argumento del gobierno ante las críticas es que “las mujeres viven más que los hombres” por lo que tendrán más tiempo de paga jubilatoria de todas formas. Elena también destaca que junto a esta ley hay una crisis de estado que acompaña y agrava la continua precarización de la vida de las mujeres; la cual incluye la privatización del agua potable y el cierre de universidades estatales.

Maria Elisa Marga, quien forma parte de la organización de Asociaçio de Douglas Río de Janeiro, concuerda con Elena. Y piensa que con el nuevo gobierno vino el retroceso en materia de derechos de la mujer. “La primera cosa que hizo fue acabar con la Secretaría de políticas de la mujer. Son hombres principalmente blancos y de mediana edad. Un gobierno que no tiene mujeres, no tiene negros, no tiene minorías. No se preocupa por los pobres, los trabajadores ni las mujeres. Es un gobierno de retroceso”.

 Para las seis de la tarde la movilización comenzó su curso hacia la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro donde hubo varios discursos detallando las propuestas de la marcha. Aunque el mayor debate se dio durante las dos horas de estadía en la plaza de la Iglesia Candelaria.

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Y mientras en Argentina los medios se llenaban con palabras inexactas acerca de la marcha, en Brasil no había más que silencio. En los diarios, en los sitio webs y las radios, poca importancia se le dio a aquellas mujeres que salieron a marchar por sus derechos. El día siguiente a la mañana varios diarios hicieron hincapié en el discurso de Temer durante el día de la mujer. Sin embargo en su oportunidad de mostrar una visión diferente de su posición respecto a los derechos de las mujeres cometió una nueva ofensa. “En la economía la mujer también tiene gran participación”, comenzó. “Nadie es más capaz de indicar los desajustes de los precios en el supermercado que la mujer”. Y en materia del hogar agregó: “Yo tengo mucha convicción en cuanto la mujer hace por la casa, por los hijos. Las mujeres son las que crían a los niños, no los hombres”.

“Nadie es más capaz de indicar los desajustes de los precios en el supermercado que la mujer”, sostuvo en un discurso expresamente machista, el Presidente de Brasil, Michel Temer.

Esa tarde volviendo a casa sentí las miradas prejuiciosas de mujeres desinteresadas o tal vez desconocidas de lo que el cartel en mi pecho significaba. Ese ¨Ni una menos¨ que resaltaba en blanco y negro, violeta y rosa. Me encontré también con los ojos bien abiertos de hombres que corrían inmediatamente la mirada al ver el sticker en mi cartera. Pero en ambos casos los sentimientos que predominaban era la sorpresa y el desconocimiento. En el hostel en el cual me hospedaba ninguna de las trabajadoras sabían de la marcha y algunas tampoco conocían lo mucho que las afectaría la nueva Ley de Previdencia.

El nuevo gobierno de Temer está ignorando a las minorías y los medios hegemónicos se encargan de dejarlas aún más en las sombras. En Brasil, la lucha de las mujeres apenas comienza a ser visibilizada y para muchas personas que desconocen el asunto, la palabra “feminismo” sigue siendo un tabú.