Hablemos de derechos

«Para cambiar el mundo, debemos cambiar la forma de nacer», afirma Michel Odent, uno de los obstetras más innovadores del mundo. En su análisis sobre el contexto actual del parto promueve la idea deshacerse de todos los condicionantes culturales, las creencias, los ritos y las tradiciones.

Después de nacer, vivir se convierte en el resultado de la elección que implica tomar la decisión de traer un hijo al mundo. Aquella decisión se combina con otras que responden a una demanda mayor, que involucran un lugar, un momento, si será en una clínica u hospital y frente a qué profesionales.

El acompañamiento pasa a ser un vehículo fundamental al momento de ser atendida «no solo por profesionales que ejercen su labor, sino por profesionales que la ejercen con responsabilidad, velando por el bienestar físico y psicológico de sus pacientes», según la licenciada en Psicología e investigadora en Justicia, Salud y Bienestar Social, Cristina Roda Rivera.

¿Qué tan naturalizada está la violencia obstétrica que, cuando la mencionás, nadie sabe que existe ni que hay leyes que la reconocen como tal?

Hoy, la violencia obstétrica constituye una de las tantas formas de violencia y discriminación que sufren las mujeres y es producto de la intersección de otros tipos de violencias y vulneraciones: violencia de género, violencia institucional en el ámbito de la salud, vulneración de derechos sexuales y reproductivos, entre otros.

Según el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, la ley 25.929 de Parto Humanizado (2004), también llamado parto digno, te protege cuando vas a dar a luz. Tenés derecho a que respeten tus tiempos biológicos, a estar acompañada en el parto y junto a tu bebé desde el momento del nacimiento. La ley reconoce tu derecho a:

  • Ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieran tener lugar, para que puedas optar libremente cuando existieran diferentes alternativas.
  • Ser tratada con respeto, con tu intimidad garantizada y tus pautas culturales y necesidades consideradas.
  • Ser considerada como persona sana, de modo que se facilite tu participación como protagonista de tu propio parto.
  • Transitar un parto natural, donde se eviten las prácticas invasivas y el suministro de medicación que no estén justificados por tu estado de salud o el de tu bebé.
  • Ser informada sobre la evolución de tu parto y el estado de salud de tu bebé, y ser partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
  • Elegir una persona de tu confianza para que te acompañe durante el trabajo de parto, parto y posparto.
  • Tener a tu lado a tu hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.

Según el Observatorio de Violencia Obstétrica, creado por la organización “Las Casildas”, entre 2 y 3 de cada 10 mujeres recibieron insultos o comentarios irónicos por demostrar emociones antes y durante el parto o la cesárea.

Si sufriste violencia obstétrica, podés denunciarla ante la Defensoría del Pueblo comunicándote al teléfono 0810-333-3762.


Fuentes:

  • Escritura Feminista
  • Infobae
  • Telefé Noticias
  • Argentina.gob.ar

Foto: Las Casildas.

Ley de Acceso a la Información Pública: lo que tenés que saber

Casi 15 años después del primer intento de sancionar una ley al respecto, en septiembre próximo entrará en vigencia la nueva Ley de Derecho de Acceso a la Información Pública, y te contamos todo lo que necesitás saber.

Tras la reforma de la Constitución Nacional en 1994 y la incorporación a ella de los Tratados Internacionales, el Derecho a la Información se hizo presente. Mencionado en el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y ampliado en el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, este derecho contempla la libertad de pensamiento y expresión, y la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas por cualquier medio.

En nuestro país, hubo un primer intento de sancionar una ley a nivel nacional que regulara el acceso a la información pública en el año 2001, que no tuvo éxito a causa de las disidencias entre el oficialismo y la oposición. Sin embargo, en diciembre del año 2003, Nestor Kirchner aprobó el Decreto 1172 de Acceso a la Información Pública, que permitía solicitar información al Poder Ejecutivo y a cualquier institución que de este dependiera.

En septiembre de 2016, la nueva Ley de Acceso a la Información Pública que entrará en vigencia en septiembre de este año fue sancionada.  La ley prevé la creación de una Agencia de Acceso a la Información Pública y obliga a los distintos órganos del Estado a brindarles información a los ciudadanos que la requieran.

¿Cómo hacer un pedido de información?

Los pedidos pueden ser realizados por cualquier persona jurídica, a cualquiera de los tres poderes y las instituciones que de ellos dependan, a todos los Ministerios Públicos, a empresas estatales y a cualquier otra entidad que reciba fondos públicos.

La solicitud de pedido de acceso a la información pública debe ser presentada en la mesa de entrada del organismo al cual le quieras pedir la información. En caso de no saber dónde hacerlo, en cualquier mesa de entrada deberán aceptar tu pedido y redireccionarlo internamente a donde corresponda.

El pedido tiene carácter de informalidad, por lo que nadie puede exigirte que lo redactes de alguna forma en particular. Los únicos requerimientos son: tu identidad, la identificación clara de la información que querés solicitar y datos de contacto para que puedan responder a tu pedido. Se te entregará una copia sellada y un número de expediente para que puedas hacer un seguimiento de tu solicitud.

Los organismos tienen un plazo de 15 días hábiles para responder la solicitud. En caso de ser necesario, pueden hacer uso de una prorroga por otros 15 días hábiles, la cual debe ser informada con anterioridad al solicitante.

Solo podrán ser denegados los pedidos si la información solicitada está clasificada como confidencial por razones de defensa o política exterior, como también toda aquella información que pudiera poner en peligro el funcionamiento del sistema financiero; secretos industriales, comerciales, financieros y científicos.

La solicitud también se puede hacer de forma online, ingresando al sitio del Ministerio del Interior donde deberás crear una Clave Fiscal AFIP, ya que es uno de los requisitos que se piden.

Recordá que el trámite es gratuito y que nadie puede pedirte explicaciones sobre la información que estás solicitando, así como tampoco pueden negarte que realices el pedido. En caso de tener problemas para presentar un pedido, podés acudir a la Justicia o hacer la denuncia a la Oficina Anticorrupción.


Fuentes consultadas

La Nación
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