Banco Central: cupo trans e inclusión

Las medidas para impedir la propagación de la COVID-19 han dejado expuestas las enormes desigualdades en nuestro país. Dentro de las dificultades del colectivo travesti/trans para subsistir se encuentran las necesidades alimentarias, la falta de acceso a la salud y una problemática que persiste desde hace años pero aumentó en estos meses: su imposibilidad de conseguir empleo.

En relación con lo anterior, Santiago Cafiero (jefe de Gabinete de la Nación), Eduardo Hecker (presidente del Banco de la Nación Argentina) y Sergio Palazzo (titular de la Asociación Bancaria) firmaron un acuerdo que establece el cupo laboral para personas travestis, transexuales y transgénero: estas incorporaciones no serán inferiores al uno por ciento de la totalidad del personal del Banco de la Nación Argentina.

Según explican en la página oficial del INADI, el acuerdo apunta a reconocer y reparar la histórica deuda social con el colectivo LGTTBIQA+. Surgió como una iniciativa conjunta, cuando la directora de políticas contra la discriminación relató a las autoridades del banco una serie de situaciones discriminatorias que ocurrieron contra personas del colectivo que habían podido acceder al programa «Potenciar Trabajo».

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Además del cupo laboral, el convenio establece la creación de un comité que deberá capacitar tanto al personal bancario como a clientes en el respeto de la diversidad sexual y de las identidades de género dentro del mundo laboral. Thomas Casavieja será le primere trabajadore en ingresar al Banco Nación desde la creación del cupo; su puesto será de auxiliar en el sector de prensa.

Este acuerdo tiene como antecedente la ley 14.783, promulgada en el año 2015 y reglamentada recién cuatro años después por María Eugenia Vidal, poco antes de abandonar su cargo como gobernadora. La ordenanza obliga, dentro de la provincia de Buenos Aires, a que un porcentaje no menor al 1% del personal de la administración pública sea ocupado por personas travestis, transexuales y transgénero.

La ley fue impulsada por la activista travesti Diana Sacayán, quien un mes después fue brutalmente asesinada en su departamento. Según un informe de ATTTA y Fundación Huésped de 2014 (el último disponible), solo el 18% de las personas travestis y trans han tenido acceso a trabajos formales.

todes merecemos ser nombrades

El Banco Central de la República Argentina decidió, a través de una resolución del Directorio, aprobar la Guía del Banco Central de la República Argentina para una comunicación inclusiva y reconocer el lenguaje inclusivo en cualquiera de sus modalidades como recurso válido en comunicaciones, formularios, documentación y producciones de la institución.

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«La gestión del BCRA, en consonancia con el gobierno nacional, ha asignado relevancia a la política de género y respeto hacia la diversidad. El primer paso fue la creación de una gerencia específica en la materia. Con ese mismo objetivo, el Directorio ha aprobado la «Guía para una comunicación inclusiva», incorporando una herramienta eficaz, que nos permite adoptar en los textos un lenguaje inclusivo, acorde con el plexo normativo nacional e internacional vigente».

Betina Stein, directora del Banco Central de la República Argentina.

La guía fue desarrollada por la Gerencia de Comunicación Estratégica e impulsada por la Gerencia de Promoción de Políticas de Género, Resguardo del Respeto y Convivencia Laboral. El material está compuesto por ejemplos concretos, sugerencias y recomendaciones; además, ofrece opciones para nombrar diferentes grupos, para expresar cargos y posiciones, ejemplos sobre el uso de artículos y pronombres, formas impersonales y recomendaciones sobre el uso de imágenes.

«La incorporación del lenguaje inclusivo es una pedagogía feminista de reconocimiento que impacta en la hegemonía del lenguaje sexista constructor de segregaciones, jerarquías y violencias. Con esta política estamos generando ámbitos de trabajo más igualitarios y previniendo violencias, especialmente, la vulneración del derecho a la identidad de género».

María Celeste Perosino, gerenta de Promoción de Políticas de Género, Resguardo del Respeto y Convivencia Laboral.

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Repensar Los discursos

Jorge Lanata, en su programa Periodismo Para Todos, realizó un informe contra el titular del Banco Central de la República Argentina, Miguel Pesce, a quien tildó de «boludo» dentro su segmento «El boludo de la semana». Allí cuestionó que hay problemas más urgentes para resolver y se burló del lenguaje inclusivo al pronunciar frases como «reserve del banque centrale» y «ovario de Leliq».

Pese a una realidad diversa, los sectores más patriarcales y de derecha continúan tomando estos temas como poco importantes o defendiendo lo que se debe decir o no según la Real Academia Española, institución a la cual solo acuden cuando se trata de incluir o respetar a las minorías.

Fuente: Revista Sudestada

Con la nueva resolución, el Directorio pretende promover una comunicación que evite sesgos de género y expresiones sexistas, que no reproduzca estereotipos o situaciones de discriminación y que visibilice todas las identidades de género. Según relatan en su página oficial, el objetivo es «paulatinamente migrar de la masculinización del lenguaje a la interpelación de todos los géneros».

Medidas como estas son esenciales en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. Como afirman Casamiglia y Tusón, se debe entender al discurso como una práctica social constitutiva, dado que el discurso es parte de la vida social y a la vez un instrumento que crea la vida social, es decir maneras de nombrar y de identificarse. Todavía falta mucho, como capacitar al personal con la ley Micaela, paridad dentro de los cargos de poder y licencias por paternidad para que las tareas de cuidados puedan ser realmente compartidas. El camino es largo pero ya comenzamos a avanzar.


Fuentes:


Av. Amancay Diana Sacayán

Artículo colaboración de Micaela Minelli


¿Cómo se decide quiénes son los próceres de la Historia? ¿Cuáles son los requisitos a cumplir para llegar a los billete o a los nombres de las calles y las avenidas importantes del país? ¿Qué hay que hacer para que se designe un día que conmemore tu muerte o nacimiento? ¿Por qué son tan pocas las mujeres que pasaron a la Historia? ¿Por qué no hay próceres travestis o trans?

Say Sacayán aclaró que «no creemos en próceres, sino en personas que son referencia necesaria» para la historia y para la conquista de derechos colectivos. Esas personas que lideran batallas y ponen el cuerpo y la voz por les demás, como lo hizo su hermana Diana.

Ella fue una activista de los derechos humanos; creadora de la ley de cupo laboral travesti-trans y parte del Frente por la Ley de Identidad de Género, fue una de las personas que ayudaron a confeccionar la ley que lleva ese nombre, gracias a la cual pudo acceder a un DNI con su verdadero nombre, ese con el que la recordaremos por siempre: Amancay Diana Sacayan.

Creó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L.) en el año 2001, en plena crisis económica, política y social, inspirada por los movimientos piqueteros de la época. Le gustaba la palabra «liberación» como respuesta al hostigamiento que sufría el colectivo LGBTI y como herramienta para la protesta y la denuncia de las injusticias que se atraviesan por llevar una identidad disidente en un mundo machista heterocisnormativo.

El abolicionismo también fue su bandera: de ahí nació la necesidad de plantear una ley de cupo laboral que incluyera al colectivo LGBTIQ y brindase otras opciones de trabajo para aquellas que no quisieran ejercer la prostitución. «Estamos preparando a las compañeras, en distintos rubros, para convertirlas en pequeñas emprendedoras», declaró en una entrevista a la TV Pública.

Su preocupación era el futuro de las niñas travestis y trans, ya que no quería que ninguna de ellas fuera expulsada de su familia y de la comunidad educativa, y debiera caer en la prostitución para sobrevivir en la calle. «Esto se lo vamos a dejar a todas ellas», prometió, y así fue.

 

Antes que histérica, histórica

Su nombre se convirtió en sinónimo de orgullo y lucha, su imagen miles de consignas pero principalmente «basta de travesticidios». Aquella que nos hizo entender que los asesinatos de travestis y trans son crímenes de odio. Ese odio que sólo la ignorancia y el machismo más enraizado pueden destilar, el que sólo genera muerte.

El feminismo de Diana fue un feminismo que no disoció la lucha antipatriarcal de las situaciones de violencia que se sufren en los barrios más humildes de la provincia. «Siempre lo entendimos así porque somos una organización de territorio del conurbano: pobreza, discriminación y violencia en esos niveles también son parte de la construcción de nuestras identidades», describe Say.

No hubo, no hay ni habrá otra Diana, dicen sus compañeras y compañeres. Y tal vez eso sea lo que la convierte en una figura destacable de nuestra Historia reciente. Alguien a quien nunca se podrá reemplazar, quien abrió caminos y dejó legados. ¿Una verdadera prócer?

El término hace referencia a aquello que es grande, monumental y valioso. Entendido así, el, la, ¿le? prócer es un ser humano como pocos, conocide por hazañas y luchas impresionantes en defensa de un pueblo, de una idea o de ciertas convicciones. Pero la selección de personajes importantes pasa por un filtro patriarcal.

Algunas personas nunca llegarán a ser Historia si no cuestionamos las maneras de estudiar los movimientos sociales y las luchas de liberación; sólo así hemos podido recuperar personalidades femeninas que resaltaron en distintas áreas y que desconocíamos por el sólo hecho de que no fueron varones. Pero ¿dónde están las personas travestis, trans, no binaries?

Luego del fallo histórico y fundante que consiguieron familiares, amigues y compañeres de Diana, encabezades por Say Sacayán junto con la Comisión de Justicia por Diana Sacayán, algo cambió en la historia de los derechos humanos. Fue la primera vez que se reconoció que la muerte de una travesti no es un simple homicidio, porque median la violencia de género y el odio irracional a su identidad.

Diana había realizado varias investigaciones que fueron publicadas en El Teje, la primera publicación travesti latinoamericana, donde entrevistó a sobrevivientes de intentos de travesticidios. Todo ese material fue utilizado durante el juicio, como una suerte de propia defensa.

Cuando una persona es fundante de varios hitos, inevitablemente pasa a la historia pero siempre y cuando sea un hombre. Cuando se trata de una mujer, una lesbiana, una persona trans o una travesti, primero será bandera de los movimientos de inclusión antes de volverse Historia oficial.

 

Foto de portada: Soy Jade

Mi identidad, mi derecho

Artículo colaboración por Oliver Nash


La ley de identidad de género representa un antes y un después en la vida de las personas trans y en la reglamentación en cuanto a género en la Argentina y el mundo.

Argentina es uno de los pocos países donde, por ley, una persona puede tener el documento según la identidad autopercibida, es decir, según el género que es, y puede modificar el género impuesto al nacer en el DNI sin necesidad de pasar por un tratamiento o estudios, como ocurre en otros países en los que las personas trans son obligadas a medicarse o a ir al psiquiatra para realizar el cambio registral. Esta ley es una de las pocas que no discrimina y es modelo para el mundo, al permitir a la persona registrar su género en el documento ya sea hombre, mujer, no binarie o cualquier identidad fuera del binarismo de género.

Este año se cumplieron 7 años de la sanción de la ley, ocurrida el 9 de mayo de 2012. Llegar a la ley no fue fácil y significó décadas de lucha por parte de uno de los colectivos más oprimidos y dejados de lado por la sociedad. En la actualidad, cientos de personas trans tienen su documento con el género correcto gracias a esta ley, que mejoró su calidad de vida al permitirles acceder a estudiar y trabajar, a poder operarse u hormonarse si así lo quisieran y acceder a la salud con su identidad.

Uno de los principales puntos de la ley es el reconocimiento de la identidad de género de toda persona, no solo si figura en el documento sino en todos los casos y ámbitos. En el artículo 2° se define la identidad de género como:

«La vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales».

Es decir, este artículo determina que la identidad de género no es solo «hombre» o «mujer», sino que se sale del binarismo: la identidad de género dependerá de la persona. La ley argentina es inédita en esto y una de las pocas que respeta a los géneros no binarios. Además, no obliga a las personas a tomar hormonas, a operarse, a la castración química, a declararse enfermos, a ir a la justicia, a hacer tratamientos psicológicos o a ser declarados enfermos por un psiquiatra, como en muchos países.

Antes, las personas trans eran judicializadas o tratadas como personas enfermas (lamentablemente, muchas siguen siendo tratadas así). A las personas trans no binarias o las que salen del binarismo de género, el Estado les está negando el documento de identidad y está en instancias judiciales para evitar que puedan tener su documento, como el caso de Lara Bertolini.

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Lara Bertolini frente al Congreso de la Nación.

Es tal la fuerza que tiene la cisnorma binaria que ni siquiera con una ley sancionada hace años es posible que todas las personas tengan su género en el documento y se respete su identidad de género. De este modo las personas trans no binarias y otras personas trans, como Lara, siguen luchando hoy contra el Estado para que se reconozca su identidad, se respete la ley y se cumpla con los derechos humanos.

Por eso, esta ley no solo significa cambiar un documento, sino que es darle lugar y poner en el centro un tema evitado por gran parte de la sociedad. Es mostrar que hay una cisnorma dominante.

La ley que marcó un antes y un después

Antes de 2012, existía el decreto ley N° 17.132 que determinaba que no se podían llevar a cabo intervenciones quirúrgicas que modificasen el «sexo del enfermo», salvo que fueran efectuadas con posterioridad a una autorización judicial. Es decir, las personas trans no podían operarse a menos que completaran un proceso judicial para recibir la autorización y, si lo hacían sin autorización, los médicos eran procesados y perseguidos. La ley derogó este decreto y permitió a las personas trans acceder a tratamientos hormonales o de reasignación de sexo quirúrgicos de manera gratuita y sin necesidad de pasar por ningún juez que decida sobre su género o sobre lo que debieran hacer con su cuerpo.

La ley N° 26.743 de identidad de género fue presentada por las diputadas Diana Conti, Juliana Di Tullio y Silvana Giudici. Fue aprobada en la Cámara de Diputados de la Nación el 1 de diciembre de 2011 con 167 votos a favor, 17 en contra y 7 abstenciones. En el Senado, fue aprobado al año siguiente, por 55 votos a favor y 1 abstención. Fue promulgada por Cristina Fernández de Kirchner el 24 de mayo de 2012.

Esto se logró gracias a la lucha del colectivo trans y de referentes como Lohana Berkins, quien en 2010 ya había conformado el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género y que, con las diferentes agrupaciones, trabajó en el proyecto unificado de ley que se presentó. Otras referentes indispensables en este logro fueron Diana Sacayán, que también impulsó la ley del cupo laboral trans que sigue sin reglamentarse, y Claudia Pía Baudracco, quien en medio del debate por la ley en el Congreso dijo:

«Hubo masacres, hubo torturas, pero sobre todo hubo falta de identidad que significó en nosotras una impunidad sobre nuestros cuerpos. Ser trans, no tener identidad, significa que cualquiera pueda vulnerar tus derechos […]. Cuando hablamos de derechos, hablamos de derechos humanos».

Por ella, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires determinó que el 18 de marzo sea el Día de la promoción de los derechos de las personas trans.

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La ley argentina respeta a las personas trans, no obliga; respeta sus derechos humanos básicos y su derecho a la identidad. Lo que falta es que el Estado haga cumplir la ley. El derecho a la identidad no es un invento: los derechos de las personas trans son derechos humanos.


Imagen de portada: Esteban Marchand

Diana Sacayán: fue travesticidio y la condena es histórica

El juicio por el asesinato de Diana Sacayán concluyó en el día de ayer, con una condena con perspectiva de género, histórica y que sentará precedente. Fue condenado a cadena perpetua Gabriel David Marino por ser coautor del “homicidio agravado por odio de género y violencia de género” de Diana Sacayán. La sentencia se dio en el Tribunal Oral N° 4 de la ciudad de Buenos Aires.

Amancay Diana Sacayán fue activista por los derechos de la comunidad travesti y trans, y fue asesinada en 2015. Transcurrieron más de tres meses y once audiencias. Con este fallo se cumple con el pedido de justicia llevado adelante por diferentes movimientos sociales y compañerxs de lucha de la activista Sacayán.

Es la primera vez que en nuestro país se implementa la figura legal de travesticidio y que las violencias contra la identidad de género son nombradas de forma específica. Esta condena se da gracias a la puja de la familia de Diana y la permanente presencia del colectivo trans. El tribunal escuchó cómo es afectada y vulnerada la comunidad trans y dio lugar a las sexualidades disidentes, históricamente discriminadas.

Luciana Sánchez, la abogada querellante por la familia de Diana, estableció que el motivo del asesinato de Sacayán fue el odio del imputado hacia la víctima por su identidad travesti y por ser miembro del equipo de diversidad sexual de INADI.

Sacayán nunca cesó en su lucha por los derechos de toda la comunidad: era una líder. Con su activismo, logró grandes cosas: las leyes de identidad de género y de cupo laboral, que determina que el uno por ciento de los puestos de la administración pública de la provincia de Buenos Aires sea ocupado por trans y travestis.

Afuera de los tribunales se convocó a la comunidad a prestar su apoyo y esperar la sentencia, a través de la Comisión de Justicia por Diana Sacayán. Se realizó un homenaje  a Diana y a todas las víctimas de travesticidio y transfemicidio en la plaza Lavalle.

Caso Amancay Diana Sacayán

La encontraron muerta en su departamento en el barrio porteño de Caballito, con signos de violencia y atada. Este caso colmó la paciencia. Las travestis son brutalmente asesinadas día a día. No tienen protección y deben luchar contra la persecución política, de la policía y también de la iglesia.

Cuando se dio a conocer el asesinato de la activista, diferentes organizaciones para la diversidad sexual reclamaron a la fiscalía que investigaba el crimen que se lo encuadrase como un “travesticidio”.

Durante 2014, en nuestro país aparecieron más de 20 travestis muertas (y ese es apenas el número que salió a la luz), además de todas las travestis acosadas por la policía, arrestadas y violentadas. Año tras año, fue subiendo el índice de casos de violencia.

El tiempo avanza, el sistema patriarcal y heterosexual sigue en pie

A pesar del paso de los años, el sistema todavía no logra modificarse. Vivimos en una sociedad que todavía le teme a la unión entre personas del mismo género y en muchos casos la sigue mirando de reojo. Hay sectores conservadores que se escandalizan por un beso, una imagen o una unión entre dos hombres o dos mujeres.

Al avalarse prácticas y formas de vivir en sociedad que son del siglo pasado, se reproduce una red de equivalencias (y no solo lingüísticas) que imponen como algo superior la heterosexualidad y el sistema patriarcal por sobre todas las bases. Sin tener en cuenta que hace ya muchos años que los modelos de familia cambiaron.

El debate es largo, pero el fin es lograr que nadie sea excluido y que todxs puedan tener la libertad de ejercer los mismos derechos, sin ser juzgadxs y mucho menos maltratadxs.


 

#Judiciales: Travesticidio de Diana Sacayán

Diana Sacayán, una de las principales activistas del movimiento de derechos humanos y de la lucha por el reconocimiento y la inclusión social del colectivo travesti en Argentina, fue asesinada en octubre de 2015 dentro de su departamento. Su cuerpo fue hallado dos días después. Por el crimen fueron imputados y detenidos con prisión preventiva Gabriel David Marino, su expareja, y Félix Alberto Ruiz, conocido de Marino.

Este 2 de febrero, la Cámara Nacional de Apelaciones confirmó los procesamientos de los imputados por el travesticidio de Diana, asesinada de 13 puñaladas en el barrio de Flores. La causa continua caratulada como «homicidio agravado por violencia de género».

La Comisión de Familiares y Compañerxs de Justicia por Diana Sacayán comunicó el 7 de febrero que el juicio oral y público por el travesticidio de Diana comenzará el 16 de febrero, según lo informado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 4 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La defensa de un imputado pidió apartar de la causa al Instituto Nacional contra la  de Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). Finalmente, la Cámara de Casación  rechazó el planteo, por lo que el organismo estatal continuará como querellante de la causa al igual que la familia de Diana.

El travesticidio es una consecuencia de la discriminación histórica contra las personas trans en la sociedad. Por lo tanto, el fiscal, Matías Di Lello, y la titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), Mariela Labozzetta, fueron quienes solicitaron el pedido de juicio oral, ya que consideran que el homicidio estuvo motivado por ser una mujer trans.
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El hermano de Diana y representante de la querella familiar, Sasha Sacayán,  expresó: “Este juicio será histórico porque es la primera vez que la muerte de una compañera travesti es investigada como un crimen de odio y se enmarca en la violencia estructural a la cual son sometidas miles de personas travestis y trans».
La Comisión de Justicia por Diana Sacayán viene desplegando desde hace más de dos años una estrategia política, jurídica y de movilización social para visibilizar este caso y lograr juicio y castigo a los culpables. Durante los últimos meses, cientos de personas participaron en diferentes actividades a realizarse durante las audiencias para pedir una condena ejemplar.
Tal vez muchos aún desconocen quien era Diana; es importante poder visibilizar quién era y cómo luchó por un mundo mejor. Diana fue la primera transexual en obtener su documento con identidad femenina. Dirigía la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA), y el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL).
Una vez más, la violencia machista se hizo presente. Una vez más, gritamos #NiUnaMenos. Cientos de agrupaciones seguirán saliendo a la calle, movilizándose, pidiendo justicia, exigiendo el cese de travesticidios. Una vez más, decimos BASTA.
Justicia para que esta luchadora pueda descansar en paz; justicia por esos sueños que se arrebataron. JUSTICIA.

#OrgulloMatancero: la primera Marcha del Orgullo en La Matanza

 

 

El sábado, cientos de personas marcharon por las calles de San Justo, localidad central de La Matanza, con pancartas, colores y brillantina en la primera Marcha del Orgullo LGBTI del municipio, territorio de la referente trans Diana Sacayán, asesinada hace dos años.

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Fotografía: Ezequiel Salvador.

La Matanza es tan grande como rica en experiencias políticas. No sólo vio a Diana Sacayán crecer y organizarse desde la localidad de Gregorio de Laferrere, sino que fue sede de la prueba piloto del primer censo trans realizado por el INADI en el 2012. Si bien no están materializados en medidas municipales, los niveles de organización de los colectivos trans y LGBI son altos.

El sábado, pasadas las cuatro de la tarde, organizaciones políticas y sociales y personas autoconvocadas cortaban el paso de la Ruta 3 a la altura de la entrada al centro comercial de San Justo para dar comienzo a la marcha que se extendería hasta la plaza principal.

Una vez allí, se leyó el documento central de la jornada, con reclamos como la aplicación del cupo laboral trava-trans en el distrito, el grito de basta de travesticidios y justicia por Diana Sacayán, y el freno a la persecución de los colectivos LGBTI.

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«Esto es algo que soñábamos hace mucho tiempo, que nos debíamos», explicó Florencia Guimaraes, integrante de Furia Trava Noticias y la Corriente Nacional Lohana Berkins.

«Se ha convertido en la expresión de lxs que no nos sentimos representadxs con la Capital Federal ni con las organizaciones que han conciliado con el gobierno macrista; acá nos sentimos en nuestra casa», expresaba por su lado Romina Pereyra, activista lesbiana y militante comunista. Romina agregó: «Este es el modo que lxs LGBTI tenemos de hacer política: transformar el dolor en acción todo el tiempo».

Con respecto al protocolo de detención de personas LGBT presentado por el Ministerio de Seguridad de la Nación a principios de noviembre, Guimaraes opinó: «Es de gran preocupación que hayan lanzado un protocolo para detenernos y registrarnos a pocos días de tantas Marchas del Orgullo en todo el país. No es de extrañar en este contexto de neoliberalismo, donde se viene la represión a la protesta y a los colectivos que ellxs consideran minorías».

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«Hoy hay políticas fascistas que reversionan: mientras puede haber un ministro gay, se vacían todos los programas sobre HIV y se sacan medidas nuevas para perseguir a los colectivos LGBTI. Es un doble discurso», analizó Pereyra.

 

 

 

T de Trans-gresoras

Desde Escritura Feminista, entrevistamos a Juan Tauil, director del documental “T”, que aborda las luchas de la militancia travesti en las épocas previas a la sanción de la Ley de Identidad de Género. Es un trabajo de cuatro años que entrelaza testimonios, discursos, cantos, risas y angustias de figuras como Diana Sacayán, Lohana Berkins, Marlene Wayar, Malva Solís y Susy Shock, entre otras.

“El cuerpo gay no cuestiona, en sí, el propio cuerpo. El cuerpo trans es ineludible”, explica Diana Sacayán con la suavidad particular de su voz, en un debate entre compañerxs activistas. El documental “T” (que también puede encontrarse como: «T, trava el que ve») habla de eso: de las cuerpas que son invisibles para el Estado, pero ineludibles para sí mismas y para el machismo que se empeña en violentar, marginar y discriminar. De las identidades que son transgresoras por existir fuera del binarismo, la heteronorma y lo cisgenérico, que colmaron (y colman) los barrios, las calles, las comparsas, los debates y todos los espacios en los que viven, aman y militan.

Estrenado en 2016 y dirigido por el músico y cronista Juan Tauil, con la participación de luchadoras travestis y trans de Argentina como Lohana Berkins, Diana Sacayán y Marlene Wayar, entre otras, el largometraje cumple el rol de un “álbum fotográfico”: une recortes de discursos, charlas casuales, viajes en micro, reuniones de militancia o entre amigxs. Son testimonios sobre el ser travesti en un país que logró la sanción de la Ley de Identidad de Género (Ley N° 26 743) en el año 2012, pero que sigue arrojando a lxs travestis y trans al limbo del desconocimiento y la inexistencia: al ignorarlxs, tampoco se legisla ni se ofrecen respuestas para ese sector, uno de los más vulnerados de nuestra sociedad.

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Marlene Wayar en intervención artística. Fuente: Documental T.

Las historias que transcurren en los 60 minutos de film dejan la certeza final de que la identidad no es algo natural ni individual, sino que es algo que se construye en comunidad. Bajo esta lógica parece estar tejido el relato: las voces narradoras varían, al igual que la realización de las tomas. Todxs participan en su construcción y no hay personajes pasivos, de la misma manera que no pueden distinguirse entrevistadorxs de entrevistadxs. En comunicación con Escritura Feminista, Juan Tauil opinó: “El trabajo conjunto es el espíritu de todas las luchas colectivas”.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue el proceso de rodaje del documental? Da la sensación de que varias personas comparten roles y participación.

Juan Tauil: El rodaje fue de más o menos cuatro años, con tres años de edición solitaria. Las chicas me decían dónde iban a estar y yo, siempre listo, iba a registrar los acontecimientos. Creo que el  elemento que hace sentir esa idea de unidad de múltiples

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Juan Tauil, músico, cronista y director de «T». Fuente: Infojus Noticias.

voces es que la película es, en sí misma, una voz en off conformada por múltiples voces.

E. F.: ¿Podemos decir que es el primer documental travesti del cine argentino?

J. T.: No sé si será el primero o el único, lo que sí te puedo asegurar es que es el primer documental en el que miembras representantes del colectivo travesti hablan en primera persona, sin intermediarios. Dan a conocer en forma directa sus discursos políticos y sus trabajos artísticos.

E. F.: ¿Creés que el documental hoy pasó a ser, en parte, una suerte de homenaje a Diana Sacayán y Lohana Berkins?

J. T.: ¡Ojalá! Sería un gran honor que «T» se convierta en un homenaje a Lohana Berkins, Diana Sacayán, Malva Solís, Klaudia con K, Charly Darling, María Marta Leiva y a todas las chicas que no están más con nosotros, que sufrieron décadas bajo la violencia de Estados inhumanos que las descartaba fuera de los márgenes de la sociedad, condenándolas a 35 años de promedio de vida. También me gustaría que «T» sea un homenaje en vida al trabajo constante de Marlene Wayar, Daniela Ruiz, Julia Amore y otras militantes travestis y trans que luchan actualmente.

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Diana Sacayán acompañada de Graciela, luego compartir una charla y mates en un barrio de La Matanza. Fuente: Documental T.

Memoria Travesti

Este tipo de iniciativas constituye pasos gigantes para empezar a desmoronar la invisibilización de las identidades no binarias ni heteronormativas en lo simbólico y en lo social. Registrar la historia de los colectivos es dejar constancia de su existencia y de sus luchas, de sus angustias y de sus logros. “Yo trabajé el documental según un concepto del documentalista Patricio Guzmán, quien dice algo así: ´un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos´”, explicó Tauil, y agregó: “La memoria de colectivos vulnerados es indispensable para poder hablar en un futuro de colectivos empoderados”.

Para ver el adelanto de «T», entrá aquí.