Diversidad y militancia en una nueva edición del Festival Hablemos

Bajo la conducción de Agustina Triano y Joana Abigail, se pudo disfrutar de las voces de Barbie Pascual, Débora Rodríguez, Juampi Medrano y Victoria Davancens, entre otres. También hubo espacio para el trap de la mano de Agustín Redman y Felipe Batiz, y danzas a cargo de la escuela Usurbanos. Cabe mencionar que el evento de arte y diversidad es organizado por el Espacio de Géneros Hablemos con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Las Flores y, a partir de esta edición, del Ministerio de Cultura de la Nación.

El festival estuvo acompañado por un patio de comidas que contó con opciones dulces y saladas, incluyendo menú vegetariano y sin TACC y cerveza artesanal de productores florenses. También hubo una muestra de arte y puestos de emprendedores locales. El eje del encuentro fue la diversidad pero, sin embargo, hubo tiempo para mencionar otros temas de interés para la sociedad. Por ejemplo se pudo escuchar un rap a Santiago Maldonado, rimas en contra de la policía y a favor de reclamos sociales aplaudidos por el público.

Además de la parte artística, hubo momentos de reflexión a cargo del Espacio para la Memoria, las Doulas y les organizadores, quienes destacaron que «Después de todo lo que pasamos, creemos que es más necesario que nunca poder celebrar que estamos acá, que estamos vivos y que podemos volver a encontrarnos».

El espacio y su lucha

El Espacio de Géneros Hablemos lleva más de cuatro años trabajando por los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en la ciudad de Las Flores y su inicio estuvo marcado por una muestra de arte que luego se transformó en festival. Como elles mismes se presentan: «Hablemos surge de un grupo de chiques impulsades por la necesidad de romper con ciertos prejuicios y crear espacios de pertenencia abiertos e inclusivos». Además de visibilizar el reclamo por los derechos de las personas LGBTIQ+, militan por el aborto legal y los derechos humanos, organizan manifestaciones contra la violencia de género, han pintado la senda peatonal con los colores de la bandera LGBTIQ+ para visibilizar la diversidad y trabajado con el Espacio para la Memoria de dicha ciudad.

Pero, más allá del apoyo, siempre hay oposición a sumar derechos. Antes del evento, desde la organización del festival denunciaron que es frecuente recibir agresiones en cada una de sus publicaciones. Lo que muestra que a pesar de que parte de la población acompañe este proyecto, otra parte de la sociedad responde con frases de odio a cada una de sus propuestas.

Otro de los reclamos de la organización es la creación de la Plaza de la Diversidad. El proyecto que busca tener un espacio de encuentro para la comunidad LGBTIQ+ y para todes en general está aprobado desde el año 2018 pero aún falta su realización. En la actualidad lo único que tiene es un cartel con su nombre, el cual fue vandalizado durante el mes de enero.


Imágenes: Espacio Hablemos

Día del Activismo por la Diversidad Sexual: remeras sin patrones

Artículo colaboración escrito por Helga Mariel Soto

Usar una remera puede ser un acto cotidiano estético sin mucho trasfondo, pero también puede ser una declaración política pública y una apuesta a visibilizar reclamos de la disidencia sexual. En este Día del Activismo por la Diversidad Sexual, un breve repaso histórico de este fenómeno.

Si hay algo que está más que claro en estos tiempos es que la indumentaria puede ser política. Aún más, puede ser un elemento crucial en un movimiento porque permite revestir los cuerpos de formas, colores, símbolos y consignas que pueden ser llevadas al terreno público fácilmente.

La historia de la remera como prenda es bastante corta en realidad, pero de manera rápida conquistó a les jóvenes, lo que hizo que se abriera un nuevo mundo de posibilidades estéticas. 

Inicialmente era una prenda interior para los hombres, sobre todo aquellos en el ejército, pero luego de la Segunda Guerra Mundial comenzó a utilizarse como indumentaria casual, hasta que en los 60 y los 70 empezó a ser utilizada por todos los géneros, en parte, gracias a las diferentes culturas de la época que tenían remeras con logos, fotos y mensajes. 

En este contexto también surgen las militancias de los sectores feministas y de la comunidad LGBTTIQ+ que estamparon remeras con sus reivindicaciones más importantes. De hecho, a esta época pertenece la icónica remera de «The future is female» creada en 1970 y algunas menos conocidas creadas por grupos de lesbianas y gays. El proyecto Wearing Gay History recopila muchos de estos ejemplos históricos, incluyendo algunos del grupo Act Up, organización vital en la época de la crisis del sida. 

La representación local de esta problemática se puede ver en esta foto de Roberto Jauregui, el primer coordinador de la Fundación Huésped y hermano de Carlos Jauregui, cuyo aniversario de muerte en 1996 marca la fecha de hoy. 

En el 2007, el denominado «no-grupo» Serigrafistas Queer salió a las calles y a diferentes concentraciones y Marchas del Orgullo para estampar prendas, banderas y otros objetos con frases que reivindicaban las disidencias sexo-genéricas con un estilo lúdico e irreverente tales como «Lucha ama a Victoria», «Amo a mi mamá travesti», «Estoy gay», «Sos re linda Ley 26.485». Siempre con la premisa de que fueran actividades abiertas al público, generando un intercambio con activistas y asistentes.

Durante estos últimos años, Estampa Feminista retomó esta iniciativa y con su puesto de estampado con distintos métodos invitaba a les asistentes de marchas y eventos a llevarse su remera o pañuelo estampado, además de trabajar en conjunto con el Archivo de la Memoria Trans en diseño especiales. 

Estas remeras disruptivas pueden ser también el foco de un emprendimiento independiente, como ser el de Naty Menstrual, que en 2011 vendía remeras pintadas a mano. O el caso de La Paquito, que funcionó como una cooperativa que reivindicaba al ícono gay de la moda, Paco Jaumandreu, mientras que fabricaba y estampaba objetos textiles. 

Aún así, el pinkwashing siempre está al acecho y muchas empresas han querido capitalizar esta práctica, sobre todo en fechas como el Pride Month. La colección de Target de este año para esta fecha tan importante fue duramente criticada, no solo por sus características estéticas sino por su explotación de símbolos y frases queer como estrategia de marketing. En una época donde los discursos disidentes son cada vez más aceptados, es fácil para las empresas apropiarse de ellos sin tener políticas que apuesten a mejorar los derechos de la comunidad LGTTBIQ+ como, por ejemplo, el Cupo Laboral Trans.

De cara al futuro, resulta importante pensar en qué estrategias podemos usar para que esta herramienta de lucha siga funcionando para ampliar el alcance de los discursos de la diversidad y cómo podemos ser crítiques con la asimilación de la historia queer a eslogan para vender más.


Fuentes:


Encuentro Federal de Familias Diversas

El pasado fin de semana (7, 8 y 9 de diciembre) se llevó a cabo el Primer Encuentro Federal de Familias Diversas, en la ciudad de Villa La Angostura, Neuquén.

Organizado por la Asociación Familias Diversas de Argentina, la Federación Argentina LGBT y la Dirección Provincial de Diversidad del Neuquén, el encuentro contó con el apoyo del Ministerio de Ciudadanía de Neuquén, la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, así como del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Con la presencia de varias familias, se llevaron a cabo talleres tanto para adultos como para niños, en los que se abordaron problemáticas como la discriminación, la diversidad en las aulas, las distintas formas de formar una familia, la infancias trans y la salud, entre otras.

 

Hablamos con Andrea Rivas, una de las organizadoras, para que nos cuente más acerca de este encuentro y la experiencia que significó para todas esas familias.

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El encuentro surgió del impulso de organizaciones sociales como la AFDA y la FALGBT, y de la iniciativa de la Dirección de Diversidad de Neuquén para hacerlo como una forma de política pública. La articulación entre organizaciones civiles y gobierno fue clave para que este encuentro se lleve a cabo.

«Lo llamamos ‘encuentro federal’ porque es la primera vez que una parte del gobierno, en este caso provincial, impulsa como organizador este tipo de encuentro, que también contó con el apoyo de la Presidencia de la Nación».

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Rivas considera que tener estos espacios para dar visibilidad a la diversidad familiar es muy importante, ya que ayuda a las familias a compartir experiencias de vida y aprender sobre sus derechos.

El objetivo del encuentro fue abordar distintas temáticas que aquejan a las familias a lo largo del país. Si bien el marco normativo es muy bueno, en cada provincia hay distintas dificultades en cuanto a la aplicación de las leyes.

«Tenemos una muy buena normativa a nivel nacional, pero hay que ver qué leyes faltan y qué otras medidas son necesarias para que todas las familias puedan tener una igualdad real».

El programa contó con una distinción: un programa para niños y otro para adultos. Desde la AFDA, incorporaron la misma organización que en sus reuniones mensuales, en las que crean estos espacios para poder abordar las temáticas desde distintos ejes.

Los más chicos participaron de un taller audiovisual que contó con el apoyo de la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica) y fue dictado por una directora de cine quien trabajó durante un día y medio con los chicos en la realización de cortos.

Dentro de los talleres de adultos, una de las grandes preocupaciones fue la diversidad en las aulas. La falta de implementación de la Ley de Educación Sexual Integral afecta mucho a las familias, al igual que el acoso escolar y los estereotipos de género.

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Uno de los paneles que se llevó a cabo dentro del encuentro.

Desde la AFDA, se presentó una encuesta realizada a familias LGBTIQ sobre la economía de  cuidado: cómo se dividieron las tareas ante la llegada de unx hijx. Se realizó en el marco de la beca otorgada a una activista de la asociación por Dreilinden, una ONG alemana, para el fomento de la capacitación en materia de trabajo decente, inclusión social y el discurso sobre sexualidad.

Con los datos obtenidos, buscan aportar al debate para una promoción de licencias laborales que tengan en cuenta la diversidad familiar, algo que no pasa con el sistema actual que genera una gran brecha salarial en términos de género.

La mayoría de las familias LGBTIQ termina negociando las licencias con sus empleadores de manera individual (sin participación de ningún sindicato) y generando diversas estrategias como tomarse vacaciones o días de enfermedad para equiparar las licencias que, hoy por hoy, solo tiene la persona gestante.

Los hombres gays, las mujeres no gestantes y las personas trans son quienes más dependen de la voluntad de sus empleadores en estos casos.

Diversidad en la infancia

Se buscó abordar distintos tópicos referidos a la infancia. Uno de ellos fue un panel sobre infancias trans, donde se le dio la palabra a personas trans tanto adultas como adolescentes y niñxs. Contaron su experiencia, cómo fue su transición, cómo se sentían y la respuesta de su entorno ante ese momento de sus vidas.

«Había una chica con su hijo trans que aún estaba en un proceso muy reciente. Venía explorando un binarismo e insistía con que no era una cuestión de estereotipos y que se sentía varón. Hacía tres días había adoptado su nueva identidad y le generaba temor a la madre por todo lo que tendría que enfrentar su hijo».

La implementación de la Ley de Educación Sexual Integral fue también un punto clave. A más de 10 años de su sanción, hay muchas cosas que no están contempladas.

«Han cambiado muchísimas cosas, no había muchas de las leyes que tenemos hoy ni están contempladas muchas de las identidades».

La mayoría de las familias sufrieron distintos tipos de discriminación y falta de comprensión por parte de directivos de las instituciones educativas. Muchos colegios no sólo no abordan la ESI sino que no saben tratar con familias diversas.

Una de las cosas que se plantearon fue la representación de las familias diversas. No solo contemplar la ESI como educación sexual sino también como un tema transversal en el que desde los ejemplos sea vean representadas las familias.

«Nuestras familias no existen ya desde los formularios. Muchas veces confunden terminologías o les cuesta entender la diferencia entre una persona donante o un padre. A nosotras nos ha pasado y lo vemos en muchas familias.

La exposición a las mujeres a preguntas invasivas. Pareciera que sobre el cuerpo y la maternidad de una mujer todos pueden opinar.  Cuesta mucho romper el biologicismo. «¿Pero quién es la madre?». Las dos. «¿Pero quién la tuvo?». La cuestión de género es transversal y se aplica a nuestras familias, a los varones no les preguntan tanto esas cosas».

Hay una gran desinformación y también miedo de parte de los docentes de tocar distintos temas por miedo a las preguntas que se pueden generar. Prefieren no abordar ciertos tópicos para evitar planteos de la comunidad escolar. «No hay una formación obligatoria sobre educación sexual».

«Yo no siento que haya una real inclusión en las escuelas. No hay un gran dominio del tema, todo es muy por arriba, no sabés si realmente están tratando las cosas como se debe y haciéndose cargo de que tienen alumnos que provienen de familias diversas. Aún está invisibilizado. Las instituciones siguen muy negadas a mejorar esto, a pesar de las políticas públicas.

Socialmente, sí veo un avance. El principal aliado que tiene una persona discriminada es la respuesta de gran parte de la sociedad, que cambió mucho».

Desde las instituciones aún hay una mirada en la que se cree que quienes tienen que adaptarse son quienes se salen de la heteronorma, en lugar de adaptarse ellos a la diversidad que hay presente.

Lo que les dejó el encuentro

«Hubo una parte muy hermosa que fue un intercambio de experiencias sobre cómo crear una familia diversa donde hubo testimonios impresionantes. Fue una de las cosas que más me llevo de este encuentro.

Se genera una energía muy linda, ves que en todas las provincias pasa más o menos lo mismo. Podes escuchar cómo distintas familias fueron resolviendo una misma situación.

Se generó un vínculo muy lindo de solidaridad, todos nos hermanamos mucho».

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Familias que participaron del Primer Encuentro Federal de Familias Diversas en Neuquén.


Imágenes
Neuquén LGBT
Dirección Provincial de Diversidad de Neuquén
AFDA

La educación como herramienta de transformación social por excelencia

Arturo Pozzali, defensor adjunto de la Defensoría del Pueblo en la Ciudad de Buenos Aires, nos recibió en su oficina para contarnos más acerca del trabajo que se hace desde el organismo.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires fue creada en el año 1998, cuando la Legislatura Porteña sancionó la ley Nº 3 que la regula y establece sus funciones. Sin embargo, a pesar de ser un organismo presente en la ciudad hace ya casi 20 años, muchos no saben de él o desconocen cuál es su objetivo.

Por eso, nos contactamos con Arturo Pozzali, designado en 2016 por la Legislatura como uno de los defensores adjuntos. En una charla de casi dos horas, hablamos sobre la Defensoría,  las causas que apoya y el trabajo que se viene haciendo desde el organismo con respecto a distintas problemáticas sociales.

El trabajo de la Defensoría del Pueblo

Dado que hay mucha gente en la Ciudad de Buenos Aires que no conoce este organismo, decidimos meternos un poco en su historia y sus funciones.

Las Defensorías en Latinoamérica intentan imitar el ombudsman (término equivalente a defensor del pueblo) que se incorporó en el derecho argentino con la reforma del 94 de la Constitución Nacional y de CABA.

Entra dentro de los organismos de control; junto con la Defensoría, también se creó la Auditoría de la Ciudad, ambos organismos externos al Poder Ejecutivo que tienen la idea de garantizar su correcto funcionamiento.

En la Ciudad de Buenos Aires y en Latinoamérica, los defensores del pueblo surgen con acuerdo legislativo. Se entiende que tienen que ser de la oposición; no pueden ser del partido en el gobierno por una cuestión lógica, porque deben pensarse como acciones de control.

En efecto, la Legislatura vota a los defensores del pueblo y eso nos da la potestad de tener básicamente las mismas funciones que los jueces. Disponemos de las mismas virtudes y limitaciones.

La Defensoría tiene un defensor del pueblo, que hoy es Alejandro Amor, y todas las decisiones las toma él. Si bien los adjuntos trabajan algunas temáticas, pueden presentar informes, pedidos de informes, hacer presentaciones y demás, en definitiva todo lo tiene que acompañar y firmar el defensor del pueblo.

La Defensoría del Pueblo no solo tiene un rol de control del Estado (cada vez que hay un abuso del Estado, ya sea por parte de las Fuerzas de Seguridad, por el tema de las vacantes, de todos los Ministerios, etcétera), sino también un rol de intervención.

Pero por otro lado, para defender un derecho, la gente lo tiene que conocer, lo tiene que saber. La Defensoría tiene además un rol de difusión de muchos derechos, de acercarse a la sociedad, en el sentido de poder canalizar cuáles son esos derechos, y eso lleva a poder crear nuevos derechos.

El defensor tiene potestad legislativa, como si fuera un legislador. Eso le da a la Defensoría una herramienta para no solo poder poner un tema en debate, en discusión, en agenda, sino después efectivamente poner un proyecto de ley.

Es una herramienta interesante porque, por lo general, los proyectos que salen de la Defensoría surgen de las organizaciones civiles. 

Es un órgano muy colorido, no solo en el marco de la diversidad, de la equidad y del trabajo sino también por todas las organizaciones civiles que participan, sin «embanderarse» atrás de ningún partido político. Eso empuja mucho las leyes que salen desde la Defensoría.

La Defensoría funciona muchas veces como una instancia de consulta y asesoramiento. Las personas van a plantear alguna problemática, desde cómo hacer determinado trámite hasta a quién recurrir ante distintas eventualidades. Recurrir a la Defensoría no implica que luego no se pueda llegar a alguna otra instancia en caso de ser necesario, como por ejemplo una acción judicial.

Este organismo se encarga de atender a cualquier persona que viva o transite en la Ciudad de Buenos Aires. No sólo los habitantes de la ciudad sino a cualquier persona que trabaje en ella o que esté haciendo turismo.

Actualmente, la Defensoría del Pueblo esta compuesta por el defensor del pueblo, Alejandro Amor, y cuatro defensores adjuntos: María América González, Oscar Zago, José Palmiotti y Arturo Pozzali.

Arturo Pozzali, del Centro de Estudiantes a la Defensoría del Pueblo

Cuando, en 2016, fue designado defensor adjunto, Pozzali ya contaba con un arduo historial de militancia y participación en distintas organizaciones.

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Su rol como defensor está ligado más que nada a educación, salud, juventud y cultura.

Mi rol es estar dentro de la Defensoría canalizando estos temas. Hicimos algunos informes sobre la falta de vacantes en la ciudad, hicimos recorridas en los hospitales para poder conocer de primera mano cuál era la situación de la salud en la ciudad, ahora estamos viendo el tema de los CeSAC (Centros de Salud y Acción Comunitaria). Acompañamos estos reclamos que trae la gente.

También acompañamos a chicos de los colegios secundarios que tuvieron en las tomas un rol activo para poder canalizar los conflictos, por la importancia del rol de mediación.

La educación en la Ciudad de Buenos Aires

Uno de los temas que se trabaja de manera constante es la educación. Tratamos la situación de las tomas de los colegios secundarios en el marco del rechazo a la reforma educativa que todos conocimos como «Secundaria del Futuro».

Nos empezamos a juntar, desde mediados del año pasado, con distintos especialistas de todas las corrientes políticas porque nos parece que lo que más necesita la educación ahora es que se discuta.

Estoy de acuerdo con los chicos que tomaron la escuela y desde la Defensoría los acompañamos. Fue importante que lo hicieran por lo inconsulto de la reforma, la prepotencia con la que se trabajó el tema. Sin dudas, los estudiantes tienen que tener un rol protagónico a la hora de una reforma educativa.

Dejó en claro que es necesaria una reforma, porque en la actualidad el sistema educativo de la Ciudad de Buenos Aires «sigue fomentando y profundizando las desigualdades».

Ahora, la discusión es cómo se hace eso, qué significa eso. Por ejemplo, tener estudiantes “emprendedores”: ¿qué significa emprendedor? ¿Significa que el estudiante va tener que pensarse a sí mismo y solucionar todos sus problemas, mientras la educación va a estar pensada simplemente con respecto al mercado de trabajo?

La educación tiene que formar ciudadanos, seres pensantes, tiene que darle a la gente las herramientas para convertirse en ciudadanos desarrollados. De acuerdo con Pozzali, el gobierno no terminó de definir las terminologías y hay mucha desinformación. «Eso hace que la discusión no sea equitativa», señala.

Con respecto a una de las grandes problemáticas que tiene la Ciudad, que es la falta de vacantes en las escuelas públicas, opina que la falta de infraestructura e inversión son algunos de los motivos por lo que esto ocurre.

El Ministerio de Educación le reconoció a la Justicia a través de un amparo que hay casi 11 mil chicos que el año pasado no tuvieron vacante. Es claro que se trata de crisis edilicia: faltan aulas, docentes, infraestructura. Las escuelas que hoy están en funcionamiento, sobre todo de Rivadavia hacia el sur, están en muy mal estado.

Hay un problema concreto que nosotros estuvimos denunciado sistemáticamente que es que hay un desfinanciamiento del sistema.

El presupuesto presentado para el 2018 por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no tiene grandes aumentos en educación, y de hecho, según Pozzali «se mantiene o baja un poco». 

En ese escenario, la cuestión que se debate desde Defensoría es: «Propusieron hacer todas esas cosas, pero ¿quién las va a financiar? Porque es el mismo presupuesto que tenían el año pasado y tampoco las hicieron».  Además, Pozzali agrega que, teniendo en cuenta que el Gobierno de la Ciudad es el mismo hace casi 11 años, ¿cuáles son las prioridades realmente?

Respecto a la inclusión en las escuelas, es un tema que aún avanza lentamente: falta capacitación, trabajo en equipo. No hay una idea ni un proyecto de cómo generar escuelas que sean cada vez más inclusivas. «No está pensado de esa manera el sistema», acusa.

La reforma educativa debe ser un tema en el que se involucre toda la sociedad, que no distinga partidos políticos o gremios.

La educación es la herramienta de transformación social por excelencia. Si no generamos una mejor educación, no vamos a poder generar movilidad ascendente, no vamos a poder darle a la gente las herramientas necesarias para afrontar todo lo que viene. Eso no lo puede hacer un partido político. Tiene que haber honestidad en el debate de todas las partes.

Durante las tomas de los colegios secundarios, la Defensoría del Pueblo tuvo un rol clave de acompañamiento a los estudiantes, recorriendo de forma permanente las escuelas para garantizar la seguridad de los chicos mientras ejercieran su derecho a tomar la escuela y protestar.

También tuvo un rol como mediadora en las reuniones que se llevaron a cabo entre Soledad Acuña (Ministra de Educación de CABA) y los estudiantes de distintos establecimientos, y ayudó a lograr llegar a algunos puntos en común. 

Quedó claro que los chicos necesitaban, por ejemplo, un protocolo en caso de violencia de género. Entonces la Defensoría empezó a trabajar en cómo bajarle un protocolo a la ciudad que no estaba vigente. 

Después, estaba el tema de la ESI, que no se estaba aplicando y que los chicos lo veían como un punto fundamental, más allá de los temas edilicios y demás. 

La Defensoría no tomaba posiciones. No estaba a favor de uno ni otro. Se trataba de acompañar, de entender que los estudiantes tenían un derecho y que aquel que no entendiera que es un derecho tomar una escuela, está equivocado.

La Ley de Educación Sexual Integral

Otro de los puntos importantes que se hablaron fue la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral, sancionada en el año 2006.

Si bien hace unos años la ley tuvo un avance, Pozzali reconoce que en los últimos tres años hubo un retroceso, que la ley es perfectible y que puede ser mejorada. Hoy, trabajan en conjunto con FEIM (Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer) y AAES (Asociación Argentina de Educadoras/es Sexuales) en pos de que se cumpla la ley. 

Según el defensor adjunto, hubo fallas administrativas en cuanto a la implementación de la ley en la Ciudad porque las escuelas debían presentar un plan de trabajo que debía ser aprobado por el Ministerio, quien iba a financiar jornadas de capacitación para los docentes. Sin embargo, había trabas en cuando a la documentación que se debía presentar o a cómo se organizaban esas capacitaciones.

Tenemos que discutir la formación docente. Es lógico que haya muchos docentes que no sepan cómo enfrentar esa situación. No es que no quieren o no tiene la voluntad, es que a veces prefieren hacer silencio a decir algo incorrecto o que sea tomado mal.

Creo que eso también pasa porque dentro de la formación docente esto no se habla. Es algo que después tiene que implementarse de alguna manera y terminamos con esto de que «que hable la de Biología, que explique un poco». Le dan un folleto al chico y ellos creen que con eso están cumpliendo con la ley.

El rol de las escuelas

Pozzali nos comentó la necesidad de tener un debate a fondo sobre cuál es el rol de las escuelas en la sociedad argentina. «¿Cuál es el rol?», cuestiona. «¿Darles a los chicos  un espacio para que aprendan, ofrecerles las herramientas para volverse ciudadanos y poder enfrentar un futuro, o darles un lugar donde es preferible que esté para que no este en la calle?».

Hay muchas escuelas donde el chico va a comer. Está bien que eso pase, pero no alcanza con que ese sea el rol de la escuela.

Se debe buscar que se fomente la igualdad desde el sistema educativo. Necesitamos que la escuela sea igual para todos. Hay zonas donde hay más necesidades y la existencia de un comedor escolar es vital. Hay que destruir esas diferencias. Hoy la escuela lo que hace es profundizarlas.

Esa gran herramienta que tenía el sistema de educación pública argentina, que era juntar al que tenía mucho con el que tenía poco con guardapolvos blancos porque en la escuela eramos todos iguales, está rota.

Hoy en día, se hace una gran diferencia entre escuelas públicas y privadas, y quienes pueden costear una privada probablemente tendrán mas posibilidades en el futuro que quienes concurren a las escuelas públicas.

Otra discusión importante fue hasta qué punto se iba a aplicar la «Escuela del Futuro» en las escuelas privadas. Las diecisiete escuelas piloto que probaron este sistema eran todas públicas. «Si es una reforma educativa, que sea para todos, porque si después sale mal, el que sigue como estaba antes es el que tiene plata», exige Pozzali. «Si va a cambiar la currícula porque es para mejor,  que sea para todos».

Durante la entrevista, se planteó la idea de que la Secundaria del Futuro parecía estar orientada a formar empresarios y emprendedores, y que no se puede pretender esa misma visión de futuro para todos los estudiantes.

Lo que hace hoy la educación es garantizar que el que tiene, haga lo que quiera, y el que no tiene, se conforme. Está claro que hay que hacer muchas cosas para solucionar el hoy, pero tenemos que pensar en el mañana. 

La Argentina hoy tiene un proceso de desigualdad que es estructural; el problema es que cómo salir de esa situación.

La diversidad en las escuelas y en la Ciudad

Uno de los objetivos de la ESI era poder educar a los chicxs en cuanto a la diversidad, la posibilidad de elegir ser quiénes desean ser con total libertad y poder aceptar las distintas realidades que existen.

La Ciudad avanzó en los últimos tiempos en un montón de cosas. Se lograron leyes muy importantes para seguir avanzando. «Es un fenómeno bastante interesante», considera. No solo desde la diversidad sexual, sino desde la ruptura de estereotipos, la igualdad de género, y demás.

Dentro de la Defensoría, existen distintos organismos que están avocados a la discriminación y la diversidad, tales como el Instituto Contra la Discriminación en la CABA y la Defensoria LGBT.

Estos organismos trabajan para acompañar a todos los colectivos que sufren algún tipo de discriminación y terminar la estigmatización de algunos colectivos más vulnerados. 

El mismo Arturo Pozzali fue el impulsor de una ley que propone izar la bandera LGBTIQ+ en los establecimientos públicos todos los 17 de mayo, fecha en la que se conmemora el Día de Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género.

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Representantes de la Defensoría del Pueblo, el Instituto Contra la Discriminación y refentes de distintas organizaciones LGBTIQ+

Hubo una iniciativa similar con el simbolo wiphala, conocido como la Bandera de los Pueblos Originarios. La idea era entender que vivimos en un país multicultural y que es importante darle visibilidad a una parte de nuestra cultura que tal vez no tenemos tanto en cuenta.

Aborto Legal, Seguro y Gratuito

En el último tiempo, el movimiento de mujeres alcanzo una gran visibilidad. Con reclamos de distintos tipos, uno de los que suenan más fuerte es el del Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

La mujer tiene la capacidad de decidir sobre su cuerpo, y eso es lo que hay que explicar a la gente. Por eso es tan importante que la Ley de Educación Sexual Integral se aplique, para que las chicas puedan decidir.

Según las estadísticas, de todas las muertes por abortos clandestinos, la mayoría de las victimas son mujeres en situaciones de vulnerabilidad tanto social como económica. No es el caso que las que están en situaciones menos vulnerables no lo hagan, sino que tienen los recursos para que sean en otras condiciones.

«El Estado tiene que terminar con eso; tiene la responsabilidad de que no haya gente que se muera por no poder acceder a ciertos derechos a causa del lugar en que nació. No sólo porque las chicas tienen total potestad sobre su cuerpo, sino porque el Estado tiene responsabilidad total sobre esas muertes«, afirma Pozzali.

Violencia de género y políticas públicas

A fecha 17 de noviembre de este año, había 254 femicidios registrados (datos publicados por MuMaLá), y muchos casos ocurrieron a pesar de haber denuncias previas de las víctimas contra sus femicidas, que no avanzaron judicialmente.

Hoy la falla está incluso en la contención a la víctima del abuso; sin que se llegue al extremo del femicidio, todo lo que sucede antes también genera trastornos psíquicos y económicos, y no hay un acompañamiento de esa situación.

Si bien, por ejemplo, la sanción de la Ley Brisa supone un avance, porque garantiza que a los chicos se les dé una retribución económica, está claro que no alcanza porque eso funciona en casos donde la madre de los chicos está en una situación extrema. Para todos los demás casos, no hay una legislación efectiva que los canalice.

Pozzali recalca la importancia que tiene la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral para frenar la violencia de género.

Necesitamos que la ley de Educación Sexual Integral se cumpla, necesitamos romper con los estereotipos de que la mujer tiene un determinado rol  y que el hombre tiene otro, y que es uno sobre otro. Tenemos que hacer entender a la sociedad que hay igualdad, que es otra la forma de discutir y que tiene que terminar con una sociedad que es cada vez más violenta en todo sentido. 

Como conclusión, sostiene que la educación es un pilar fundamental en toda construcción de una sociedad. No se puede hablar de futuro sin un sistema educativo que deje de fomentar la desigualdad. Se puede ayudar a las personas, darles lo necesario para vivir, pero sin educación nada alcanza.

Son cambios que no se dan de un día para el otro y no hay que permitir el retroceso. Esa discusión hay que darla desde todas las aristas posibles.

Las transformaciones culturales son mucho más complejas y más largas, necesitan de un abanico muy amplio de políticas. «Si no hay capacidad de discutir con seriedad, si no terminamos de romper los estereotipos y la violencia contra la mujer, está bien que haya un cincuenta y cincuenta [referencia a la Ley de Paridad] pero las mujeres se siguen muriendo», concluyó.


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Juana Lo Duca
Defensoría del Pueblo

Inclusión y diversidad desde Silicon Valley

El pasado martes se llevó a cabo en Buenos Aires un encuentro con Lauren Jackman, líder de las Prácticas de Inclusión en las oficinas de Medallia ubicadas en California. ¿Cómo lograr la inclusión y la diversidad en un ámbito tan hostil para las mujeres como lo es la tecnología?

En una amena reunión en las oficinas de Medallia Argentina, en el barrio de Palermo, Lauren Jackman habló acerca de sus inicios a la cabeza del programa de Prácticas de Inclusión, en el cual se encarga de organizar distintos encuentros y talleres para derribar estereotipos e incentivar a sus trabajadores a trabajar en un ambiente más inclusivo.

Antes de comenzar a trabajar en Medallia, en el año 2014, estudiaba Psicología Social en Stanford, donde había realizado su trabajo sobre los estereotipos de género.

Cuando se le presentó la oportunidad de trabajar en Medallia, no tenía muchas expectativas sobre lo que podría llegar a pasar ni había pensado en entrar en el mundo de la tecnología. Sin embargo, le interesaba mucho la idea de participar de un proyecto nuevo donde poder aplicar sus estudios y trabajar en una empresa que apreciaba a sus empleados.

Una de las iniciativas de Jackman en Medallia, de la cual habla con orgullo, es el programa de talleres sobre unconscious bias (sesgo insconciente). Se inspiró en la iniciativa de Google y decidió proponer sus propios talleres en la empresa.

En estos talleres, se intenta mostrarles a los empleados todos los prejuicios que tienen incorporados y de los cuales no son conscientes. La idea es hacerles notar que estas actitudes pueden llevar a situaciones de injusticia no intencionales entre pares. Usualmente estos talleres se hacen de manera remota, para que todos puedan participar aunque no estén en las oficinas en el momento.

Uno de los propósitos de su visita a las oficinas de Buenos Aires fue liderar uno de estos talleres, con enfoque en los prejuicios en cuanto a género.

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Lauren imparte el taller en las oficinas de Medallia en Buenos Aires.

«Hicimos una encuesta para toda la oficina donde preguntábamos: ¿Cómo te sentís con respecto a la inclusión en la oficina? ¿Creés que es importante hablar al respecto? ¿Te importa? ¿Creés que sabés sobre inclusión, sobre cómo ser inclusivo?

Por ahora, lo que más escuchamos es que realmente les importan sus colegas y creen que tenemos un ambiente inclusivo. Pero también dijeron que no creen saber mucho sobre inclusión, así que estoy muy emocionada por brindar este taller para poder minimizar este desconocimiento».

Además, habló del programa de onboarding, una jornada de tres días en la que los nuevos empleados pasan tiempo juntos para conocerse no solo en lo que a sus habilidades profesionales refiere, sino también en lo personal, para crear cierto sentimiento de pertenencia y comodidad entre todos.

Cuando se le preguntó sobre las dificultades que pueden llegar a tener las mujeres en el mundo de la tecnología y por qué aún no es un rubro en el cual se pueda ver tanta participación femenina, respondió que para ella todo comenzaba en la crianza. Desde los juguetes que se le compran a las niñas, lo que se espera de ellas, cómo las tratan.

Una vez en el mercado, las dificultades vienen de la mano de quienes toman las decisiones, de quienes consiguen ser promovidos, de la idea de que los «genios» de la tecnología son, en su mayoría, hombres, y otros estereotipos que hacen que las mujeres piensen que no pueden pertenecer a ese mundo.

Otra cuestión surgida en las preguntas fue cuál era su posición con respecto a los recientes casos de machismo en empresas como Google o Uber.

«Creo que ambas fueron situaciones tristes y difíciles de conocer. Desde Medallia las vimos con mucho interés y las tomamos como una oportunidad de hacer una introspección.

No fue como ¡Oh, qué bueno que esto no pasa en nuestra empresa! ¡No se preocupen! sino como una oportunidad de pensar cuáles son las similitudes que tenemos con esas empresas y cómo podemos hacer para aprender de ellas y asegurarnos de no tener que pasar por una situación tan extrema».

En cuanto a la presencia femenina en la empresa, dijo que se encuentran por encima del promedio en Silicon Valley (que es del 30%) y esperan que siga creciendo. Desde Medallia incentivan a que todos sus empleados puedan aspirar a roles de liderazgo sin importar su género. Su junta directiva, compuesta de cinco hombres y dos mujeres, tiene como directora a Amy Pressman, quien es también cofundadora de Medallia.

Respecto de los programas de inclusión, aclaró que no solo es una cuestión de género sino de eliminar las barreras e integrar a las distintas minorías que puedan tener más problemas a la hora de insertarse en el mundo laboral, tales como la comunidad LGBT, la comunidad hispana o de color, los veteranos de guerra y las personas con discapacidades.

Comentó la importancia que tiene para ellos la inclusión a la hora de reclutar nuevos empleados pero también con quienes ya son parte de la empresa. La idea es hacerlos sentir cómodos y saber cuáles son sus dificultades en el área en la que se desempeñan para poder mejorar y que tengan una mejor experiencia laboral.

Mencionó además su trabajo con organizaciones sin fines de lucro en distintos programas. Uno de ellos, Path Forward, está pensado para quienes tuvieron que ausentarse del mercado laboral por al menos dos años para dedicarse a tareas de cuidado (ya sea de hijos, padres o algún familiar) pero que tienen experiencia laboral y quieren volver a reinsertarse en el mercado.

Este año recibieron a sus dos primeros returnees (ya que están retornando al mundo laboral) y planean integrar a cuatro más en lo que queda de este año. También tienen un programa de entrenamiento para jóvenes que no pudieron acceder a estudios universitarios donde se los capacita profesionalmente y se los familiariza con el ambiente de la empresa en una pasantía de seis meses, para luego convertirlos en empleados permanentes.

Chicas en tecnología

En su visita a Buenos Aires, Jackman tuvo un encuentro con el equipo de Chicas en Tecnología, ADA y otras comunidades dedicadas a fomentar la presencia de mujeres en el mundo de la tecnología.

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Dio una charla abierta al público junto a Celeste Medina, la directora de ADA en AreaTres, donde ambas hablaron sobre la importancia del crecimiento de la representación femenina en el área de la tecnología y sobre los prejuicios que se tienen a la hora de acercarse a este mercado.

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Comentó que desde Medallia apoyan de manera activa estos proyectos que intentan incentivar a las jóvenes a perseguir carreras en tecnología. En Estados Unidos, llevan a cabo eventos junto con otras organizaciones para hacerles saber a las jóvenes que hay lugares donde van a poder desarrollar sus carreras y donde se va a valorar su trabajo.

En Argentina, Medallia esta apoyando un estudio en conjunto con Chicas en Tecnología para saber cuántas mujeres están estudiando carreras relacionadas con la tecnología y cuántas hay trabajando hoy en el sector, para también aprender cuáles son las dificultades particulares que se presentan a la hora de perseguir este tipo de carreras en el país.

 


Imágenes
Medallia Argentina
ADA

T de Trans-gresoras

Desde Escritura Feminista, entrevistamos a Juan Tauil, director del documental “T”, que aborda las luchas de la militancia travesti en las épocas previas a la sanción de la Ley de Identidad de Género. Es un trabajo de cuatro años que entrelaza testimonios, discursos, cantos, risas y angustias de figuras como Diana Sacayán, Lohana Berkins, Marlene Wayar, Malva Solís y Susy Shock, entre otras.

“El cuerpo gay no cuestiona, en sí, el propio cuerpo. El cuerpo trans es ineludible”, explica Diana Sacayán con la suavidad particular de su voz, en un debate entre compañerxs activistas. El documental “T” (que también puede encontrarse como: «T, trava el que ve») habla de eso: de las cuerpas que son invisibles para el Estado, pero ineludibles para sí mismas y para el machismo que se empeña en violentar, marginar y discriminar. De las identidades que son transgresoras por existir fuera del binarismo, la heteronorma y lo cisgenérico, que colmaron (y colman) los barrios, las calles, las comparsas, los debates y todos los espacios en los que viven, aman y militan.

Estrenado en 2016 y dirigido por el músico y cronista Juan Tauil, con la participación de luchadoras travestis y trans de Argentina como Lohana Berkins, Diana Sacayán y Marlene Wayar, entre otras, el largometraje cumple el rol de un “álbum fotográfico”: une recortes de discursos, charlas casuales, viajes en micro, reuniones de militancia o entre amigxs. Son testimonios sobre el ser travesti en un país que logró la sanción de la Ley de Identidad de Género (Ley N° 26 743) en el año 2012, pero que sigue arrojando a lxs travestis y trans al limbo del desconocimiento y la inexistencia: al ignorarlxs, tampoco se legisla ni se ofrecen respuestas para ese sector, uno de los más vulnerados de nuestra sociedad.

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Marlene Wayar en intervención artística. Fuente: Documental T.

Las historias que transcurren en los 60 minutos de film dejan la certeza final de que la identidad no es algo natural ni individual, sino que es algo que se construye en comunidad. Bajo esta lógica parece estar tejido el relato: las voces narradoras varían, al igual que la realización de las tomas. Todxs participan en su construcción y no hay personajes pasivos, de la misma manera que no pueden distinguirse entrevistadorxs de entrevistadxs. En comunicación con Escritura Feminista, Juan Tauil opinó: “El trabajo conjunto es el espíritu de todas las luchas colectivas”.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue el proceso de rodaje del documental? Da la sensación de que varias personas comparten roles y participación.

Juan Tauil: El rodaje fue de más o menos cuatro años, con tres años de edición solitaria. Las chicas me decían dónde iban a estar y yo, siempre listo, iba a registrar los acontecimientos. Creo que el  elemento que hace sentir esa idea de unidad de múltiples

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Juan Tauil, músico, cronista y director de «T». Fuente: Infojus Noticias.

voces es que la película es, en sí misma, una voz en off conformada por múltiples voces.

E. F.: ¿Podemos decir que es el primer documental travesti del cine argentino?

J. T.: No sé si será el primero o el único, lo que sí te puedo asegurar es que es el primer documental en el que miembras representantes del colectivo travesti hablan en primera persona, sin intermediarios. Dan a conocer en forma directa sus discursos políticos y sus trabajos artísticos.

E. F.: ¿Creés que el documental hoy pasó a ser, en parte, una suerte de homenaje a Diana Sacayán y Lohana Berkins?

J. T.: ¡Ojalá! Sería un gran honor que «T» se convierta en un homenaje a Lohana Berkins, Diana Sacayán, Malva Solís, Klaudia con K, Charly Darling, María Marta Leiva y a todas las chicas que no están más con nosotros, que sufrieron décadas bajo la violencia de Estados inhumanos que las descartaba fuera de los márgenes de la sociedad, condenándolas a 35 años de promedio de vida. También me gustaría que «T» sea un homenaje en vida al trabajo constante de Marlene Wayar, Daniela Ruiz, Julia Amore y otras militantes travestis y trans que luchan actualmente.

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Diana Sacayán acompañada de Graciela, luego compartir una charla y mates en un barrio de La Matanza. Fuente: Documental T.

Memoria Travesti

Este tipo de iniciativas constituye pasos gigantes para empezar a desmoronar la invisibilización de las identidades no binarias ni heteronormativas en lo simbólico y en lo social. Registrar la historia de los colectivos es dejar constancia de su existencia y de sus luchas, de sus angustias y de sus logros. “Yo trabajé el documental según un concepto del documentalista Patricio Guzmán, quien dice algo así: ´un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos´”, explicó Tauil, y agregó: “La memoria de colectivos vulnerados es indispensable para poder hablar en un futuro de colectivos empoderados”.

Para ver el adelanto de «T», entrá aquí.

 

¡Diferentes e iguales!

17 de mayo. Día contra toda discriminación por orientación sexual e identidad de género. Derecho a ser diferentes y a que se respeten nuestros derechos por igual.

La igualdad y el respeto empiezan por esas miradas, esos comentarios y esas acciones casi imperceptibles en nuestra vida cotidiana.

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