#Entrevista a AgruPAs: visibilizar la diversidad

La diversidad sexual es un tema recurrente en la reestructuración cultural que las generaciones más jóvenes empezamos a proclamar. Pensar en la diversidad sexual nos debería permitir vislumbrar todo el abanico de sexualidades que existen. 

En una primera instancia, es importante definir qué se entiende por sexualidad: el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre sexualidad la define como «el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos, religiosos y espirituales». Es decir, hay un montón de elementos que definen a la sexualidad, que podemos resumir con conceptos con los que tal vez estamos mas familiarizades: sexo, identidad y atracción. El conjunto de todo esto conforma nuestra expresión de la sexualidad y el género.

Sin embargo, nos quedan encarnizados ciertos conceptos que parecen haberse naturalizado en nuestro lenguaje. Hablar de sexualidad suele caer en un espacio común donde relacionamos a la sexualidad como la mera práctica del sexo y la expresión de nuestra sexualidad.

Caer en la generalización de esta percepción, sin hacer ciertas aclaraciones, desemboca en invisibilidad y en concepciones como la alonorma, que AgruPAs define como «una norma social implícita que establece que todas las personas sienten atracción sexual hacia otras con determinada frecuencia y/o intensidad». Además, agregan que «a partir de la alonorma y las expectativas sociales de qué es “normal” o qué “no es normal” —en términos de atracción sexual—, comienzan a forjarse lo que son las identidades asexuales»

Nuestra concepción sobre la sexualidad ha evolucionado y se ha revolucionado. Ya no pensamos al sexo como un acto reproductivo sino más bien como un acto de placer, un momento de ocio e intimidad; por ende, algo que elegimos practicar o no.

Es en nuestro sentido común donde quedan relegadas identidades. Así que, en esta ocasión, invitamos a la organización AgruPAs para que nos cuenten sobre la asexualidad, para así poder visibilizar las problemáticas que viven día a día por una sociedad que se ata a sus concepciones normativistas.

Escritura feminista: Primero que nada, me parece importante preguntarles ¿cómo definirían a la Asexualidad y todo este espectro?

AgruPAs: Entendemos a la asexualidad como un término paraguas que engloba diferentes vivencias, como un conjunto de identidades cuya experiencia con la atracción sexual está por fuera de la alonorma, ya sea por una falta de atracción sexual o porque la frecuencia y/o intensidad con la cual se siente es muy esporádica.

E. F.: existe un debate en torno a cómo considerar la asexualidad, en sentido de definirla como una orientación sexual o como la ausencia de esta. ¿Ustedes qué piensan?

A.: Si bien eso es algo muy personal, al igual de decidir nombrarse abiertamente como asexual o no, nosotres consideramos la asexualidad como una orientación sexual y la concebimos dentro de las disidencias. Si bien nuestra militancia principal se centra en la asexualidad, consideramos importante hacerlo también desde la interseccionalidad con nuestras orientaciones románticas e identidades de género. Es por esto que consideramos que la asexualidad es parte de la comunidad LGBTTTINBPA+ y participamos de forma activa en espacios de la diversidad sexual y de género.

E. F.: ¿Por qué deciden comenzar una organización? ¿Hace cuánto están trabajando?

A.: Varias personas que hoy forman parte de AgruPAs se conocieron por medio del grupo Juntadas Asexuales —CABA y GBA—, pero consideramos que el evento fundacional de la orga es la Marcha del Orgullo 2018. Después de la marcha estuvimos compartiendo experiencias, por qué habíamos ido, por qué nos parecía importante hacer presencia. Todo eso sumado a experiencias que leíamos de otras personas de la comunidad nos dio el empujón y la motivación para arrancar a hacer activismo.

Para nosotres es importante militar activamente nuestras identidades por varios motivos: por un lado, para poder llegar a otras personas que tengan las mismas vivencias. Creemos que muchas veces ver o leer a una persona «real» hablando de estas cosas puede ayudar a otres a sentir que lo que les pasa es válido y que no están soles. La mayoría de las personas asexuales no sabe que lo son porque nunca han escuchado hablar sobre la asexualidad y muches pasan años creyendo que están rotes, que tienen alguna enfermedad, que hay algo mal en elles y que necesitan «arreglarse». También existe muchísima violencia por parte de nuestros vínculos y del personal de salud que viene de la mano con esta falta de información o creencias erróneas sobre qué es la asexualidad. Por eso nos parece importante hablar en primera persona sobre nuestras identidades y nuestras vivencias. 

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E. F.: ¿Se definen como una organización que lucha? Si es así, ¿cuál definirían que es su lucha y objetivo?

«Nuestros objetivos son divulgar las identidades asexuales y concientizar sobre la patologización, los abusos vinculares y otras violencias sobre nuestras identidades».

AgruPAs.
Publicación sobre patologización de la asexualidad de AgruPAs.
E. F.: ¿Tienen afiliados, grupos de WhatsApp o similares que les permitan comunicarse entre ustedes?

A.: Como nos organizamos en equipos, tenemos grupos específicos para cada equipo y además un grupo general donde charlamos todas las cuestiones de la orga en sí. También nos juntamos una vez al mes para hablar en persona de diferentes temas y propuestas a futuro. Ahora que estamos en cuarentena, lo hacemos por Discord.

Asimismo, tenemos un servidor en Discord abierto para todas las personas de la comunidad para poder seguir en contacto y organizar juegos, charlas o encuentros.

¿A dónde nos lleva nuestro sentido sentido común?

Nos encaminamos hacia una sociedad donde la discriminación no sea moneda corriente. La alonorma es un discurso que repetimos por la herencia del sentido común; sin embargo, «la desigualdad y discriminación conforman un particular circuito de alimentación mutua donde los poderes, para sostener su eficacia, necesitan la producción social de diversos tipos de discursos que legitiman tanto la desigualdad como las prácticas y mentalidades discriminatorias» (A. M. Fernández, 2009, 37). Es entonces en nuestro discursos y concepciones donde debemos deconstruirnos para así poder incluir a todo el abanico de identidades y prácticas, en este caso, sexuales. 


Fuentes:

  • Sexo y Salud
  • Fernández, A. M. (2009). «Las lógicas sexuales: amor política y violencias» Buenos Aires: Nuestra Visión.

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#CicloOrgulloLGBTIA+: espectro ase/arro

Junio es el mes internacional del orgullo LGBTIA+, en conmemoración de los disturbios ocurridos en el bar Stonewall Inn, ubicado en Nueva York, el 28 de junio de 1969. Esa noche plantó la semilla de la revolución y marcó el comienzo de una nueva era de lucha por la igualdad y los derechos de las identidades disidentes.

Para celebrarnos en nuestra diversidad, Escritura Feminista dedicará las ediciones de género y sexualidad de este mes al reconocimiento de los distintos eslabones que componen a la comunidad queer en Argentina y el mundo.


La letra A

El significado detrás de esta letra aún hoy genera controversia. Para muches, la A representa a les allies o “aliades”, personas cishetero que apoyan y acompañan la lucha de la comunidad LGBTIA+. Para la mayoría, sin embargo, este componente de la sigla corresponde al espectro ase/arro, que comprende incontables variables de niveles de atracción.

En un extremo, la asexualidad y el arromanticismo como la ausencia absoluta de atracción sexual y/o romántica hacia otres; en distintos puntos del espectro, la demisexualidad y el demiromanticismo como la atracción solo a partir de un vínculo emocional previo, y la grisexualidad y el grisromanticismo como la atracción esporádica, poco frecuente, hacia otres.

Existen muchas otras clasificaciones que cuentan factores como el rechazo absoluto o la indiferencia a las relaciones sexuales o románticas.

Resulta vital remarcar el hecho de que la asexualidad no es equivalente al celibato. El celibato es una decisión consciente de no tener relaciones sexuales con otres, sin importar cuánto se lo desee. Quienes se identifican como parte de este espectro no sienten ese deseo hacia otras personas. Algunes se masturban, algunes sienten total repugnancia por las actividades sexuales, algunes disfrutan tener relaciones pero no sienten el deseo de iniciarlas activamente.

«Los orgasmos son copados, pero podría vivir tranquilamente sin coger y no sentiría que me falte nada. Mi ex era una persona muy sexual y yo aceptaba tener relaciones porque con ella era divertido, como mirar una peli o salir a bailar, no porque sintiera calentura o algo así», Nico, 37 años, para Escritura Feminista.

No se trata de la acción de tener relaciones sexuales o románticas, sino del deseo subyacente de hacerlo. Una de las problemáticas más estigmatizantes que enfrentan las personas asexuales o arrománticas es el descreimiento de parte de la sociedad hipersexualizada. En un mundo donde todo se vende a través del sexo y el romance, una persona que no siente interés por estos aspectos puede sentirse inadecuada o excluida.

Opiniones como “ya llegará la persona correcta” y “puede ser un problema hormonal” nacen de la ignorancia y pueden ser muy dañinas para el bienestar mental de les ase/arro. Es una orientación como cualquier otra, que no depende de traumas ni trastornos.

«Me dijeron que me autodefinía arro porque yo estaba mal y no sabía amar de verdad. Eso es una pelotudez. Que no me interese tener novia para ir de la manito a la plaza no significa que no “sepa amar”. Tengo amistades, relaciones familiares, amo a mi perro. Son cosas independientes, podés querer algunas y otras no, y duele cuando te dicen algo así», Maite, 30 años, para Escritura Feminista.

El espectro asexual y arromántico cuenta con muy escasa representación en los medios de alcance masivo: los personajes de Raphael Santiago (Cazadores de Sombras) y Lord Varys (Juego de Tronos) son dos de los únicos asexuales y arrománticos confirmados en series de TV populares.

En el mundo de los podcasts, Chloe Turner (The Bright Sessions) es abierta y orgullosa respecto de su asexualidad, y la becaria Maureen (Welcome to Night Vale) podría considerarse grisromántica, aunque no está confirmado ni por el personaje ni por sus autores.

Entre famosos del espectáculo, también son orientaciones poco habladas. Las comediantes Janeane Garofalo y Paula Poundstone se han declarado asexuales, al igual que les músiques Emilie Autumn y Steven Morrisey.

«Fui a dos Marchas del Orgullo, pero dejé de asistir porque no me parece bien que no haya visibilidad de las identidades no binarias ni las orientaciones pan/ase, pero es posible que vaya este año. Si no nos representamos nosotres, nadie lo va a hacer», Pupi, 26 años, para Escritura Feminista.

Cada año en el mes de octubre se celebra la Semana de Visibilidad Asexual y en el mes de febrero la Semana de Visibilidad Arromántica. Se adjudica una semana completa como forma simbólica de dar un día a cada espacio del espectro.

La bandera asexual se compone de cuatro franjas horizontales de colores negro, gris, blanco y violeta mientras la bandera arromántica cuenta con cinco franjas: verde oscuro, verde claro, blanco, gris y negro. Se dan variaciones según cada orientación dentro del espectro.