Alice Guy: una pionera del cine olvidada por la historia

Los pies de una mujer se recuestan en altura mientras fuma un cigarrillo. Relajada, observa con una bebida en la mano a su marido e hijo, que cosen y planchan la ropa. Es un mundo de mujeres a cargo, que gritan mientras golpean con whisky las mesas de los bares y persiguen por la calle padres inocentes para seducirlos. No, no es «No soy un hombre fácil». Tampoco es una película moderna, ni siquiera de los últimos cien años. Se trata de «Los resultados del feminismo», un corto realizado en el año 1906 por Alice Guy, pionera del cine francés y americano olvidada por los libros de historia hasta su redescubrimiento actual.

Alice Guy, también llamada Alice Guy-Blaché por su primer matrimonio, fue la primera directora mujer en la historia del cine y más tarde la primera mujer en fundar su propio estudio. Hoy todavía es parte de una discusión vigente acerca de si su cortometraje El Hada de las lechugas fue la primera realización ficcional de la historia del cine. Otras personas le adjudican múltiples logros cinematográficos, desde la primer colorización hasta el primer videoclip, si bien son debatibles dada la ceguera especulativa característica de la historia.

Lo que es seguro es que fue la primera mujer en dirigir y producir películas, fundar un estudio e introducir en la narrativa cinematográfica la voz de la mujer. Formó parte del grupo histórico de personas que protagonizaron el nacimiento y desarrollo del cine, desde su incipiente nacimiento hasta el crecimiento exponencial industrial que lo haría inmortal. Otra de tantas mujeres que cambiaron la historia y fueron olvidadas por su género, hoy recordamos a Alice Guy, una de las #GrandesMujeres que han hecho el camino para que nosotres podamos avanzar detrás.

Fue en un bote rumbo a Sudamérica cuando Émile Guy se casó con Marie, su esposa francesa por encargo recién salida del convento en plena adolescencia. Alice nació en un suburbio parisino ante la insistencia de su madre en tenerla en su país materno. Guy contaba que esta terquedad se debía a que la madre tenía una relación extramarital con un gaucho chileno y temía verla representada en el aspecto de su bebé ante los ojos del padre. Sin embargo, Guy nunca la confirmó, por lo que puede considerarse un secreto familiar o simplemente su sentido del humor.

En 1984, cuando el pionero francés Gaumont (cuyo nombre lleva el preciado cine histórico ubicado en nuestra avenida Rivadavia) todavía estaba en una compañía de insumos fotográficos, Guy lo convenció de contratarla como secretaria a pesar de su edad. Más tarde, cuando Gaumont fundó su compañía en 1895, ella retuvo un puesto importante que le permitió ser testigo y partícipe del desarrollo temprano del cine. Tan sólo un año después y solo luego de prometerle a Gaumont que no afectaría su trabajo, comenzó a rodar su primera película de ficción: el corto silente que escribió, produjo y dirigió fue titulado «El Hada de las lechugas».

Uno de los aspectos más curiosos de la historia de Alice Guy podría ser el debate sobre si fue este cortometraje de ficción el primero de la historia. Cuando alguien lo afirmaba, ella rápidamente corregía que había sido «L’Arroseur Arrosé», un cortometraje estrenado en mayo del 1895 por los Lumière, los inventores del cinematógrafo. Sin embargo, en sus memorias y documentos escritos, el discurso de Guy difiere, por lo que muchos estudiosos del cine —particularmente, estudiosas feministas— hipotetizan que es en sus escritos donde dice ser efectivamente la realizadora del primer corto de ficción.

Se contempla que su cortometraje pueda haber sido realizado por Guy antes de la publicación del corto de los Lumière, en especial considerando las investigaciones de varios historiadores. Sin embargo, al haber sido publicado después, solo podemos especular al respecto. A pesar de la competencia con los Lumière, tenían una muy buena relación, ya que compartían la misma estructura familiar, sus valores empresariales y hasta sus sets de rodaje.

Rediscover the first woman of film history: Alice Guy | Film | DW ...
Fotograma de «Los resultados del feminismo» (1906).

En 1986, Guy se convirtió en la jefa de producción de Gaumont, puesto con el que probablemente dirigió todas las películas realizadas por la compañía hasta 1905. En 1907, se casó con su compañero de trabajo Henry Blaché y viajó a EE. UU. Tres años más tarde, bajo el nombre Guy-Blaché, tuvo a su primera hija y fundó Solax Co. en Nueva York, el primer estudio fundado por una mujer.

El estudio tuvo un gran éxito: Guy innovó en sus películas con la elección de locaciones de todo tipo y promovió el sistema de estrellas naciente de la industria lanzando artistas a la fama. En solo dos años, el crecimiento de la empresa llevó a Guy a construir un nuevo estudio moderno en Nueva Jersey, a donde mudó la compañía. Ese mismo año, Guy dió a luz a su segundo hijo. En 1913 estableció una nueva empresa con su esposo, Blaché Features, y tomó el nombre de Solax Co. para algunas producciones, aunque los establecimientos físicos de Solax cerraron un año después. Guy continuó dirigiendo películas en Blaché Features.

Ante las dificultades de una industria monopólica, el matrimonio terminó por unirse con otros estudios más grandes, ya que su formación en la compañía Gaumont no dejaba de ser el de una estructura familiar, incompatible con los grandes conflictos competitivos en el mercado cinematográfico industrial de EEUU. En 1922, la persona jurídica de Solax se subastó y, ante el final de su matrimonio y otras complicaciones financieras, Alice Guy volvió divorciada a Francia con sus dos hijos.

En su país de origen, no encontró trabajo en la industria: en el auge de la industrialización del cine, las mujeres ya no eran bienvenidas en los espacios de mayor autoridad. Por lo tanto, se limitó a vender libros y pinturas, a escribir artículos y cuentos infantiles. También dio entrevistas e intentó retener algo de crédito por su trabajo previo. Recordemos que el cine primitivo, al no tener créditos como los de hoy, no llevaba los nombres de sus realizadores, por lo que el nombre de Alice Guy se había vuelto invisible más allá de su conocimiento en los círculos de la industria. Sus aportes en la historia del cine contrastan con la poca representación y crédito que obtuvo posteriormente.

Las películas que realizó la cineasta le daban voz al personaje femenino auténtico, dominante e irreverente: introdujo heroínas, roles de género invertidos, cross-dressing y narrativas en ese momento inexistentes, dando lugares de importancia a personajes mujeres y resignificando relatos previos a través del enfoque particular en ellas, como hizo en «La Vie Du Christ». Alice Guy fue la primera en darle una voz a la mujer en el cine, así como a su necesidad de representación: muchas de sus películas eran narradas desde el punto de vista de una mujer y, si no lo eran, contenían una línea argumental femenina. En el final de «Los resultados del feminismo», pasamos de un mundo hembrista a la restauración del orden establecido (o su contraste con la realidad).

Sea considerado feminista en términos modernos o no, es una película que rompió el esquema hegemónico mostrando un universo en contra de los rígidos estándares sociales de la época, donde en muchos lugares la mujer ni siquiera podía votar. Además, presenta un universo utópico de ciencia ficción feminista por primera vez en soporte audiovisual en el comienzo del siglo XX, algo verdaderamente remarcable. En el contexto de sus documentos escritos y películas realizadas, no queda duda de que la posición política de Guy favorecía el desarrollo y la libertad de la mujer. Solo nos queda agradecer que el nacimiento del cine coincidiera con el creciente movimiento político feminista, permitiendo el desarrollo de artistas mujeres como Alice que, más allá de sus numerosos obstáculos, pudieron ser pioneras en el séptimo arte y cuyos documentos históricos nos son relativamente disponibles, a diferencia de otras disciplinas.

«Por mucho tiempo ha sido para mí una fuente de asombro que muchas mujeres no hayan tomado ventaja de las increíbles oportunidades que ofrece el arte de la cinematografía para hacer su camino hacia la fama y la fortuna como productoras (…). De todas las artes, probablemente no hay ninguna en la cual puedan hacer tal uso espléndido de sus talentos, tanto más natural en la mujer que en el hombre y tan necesario para su perfección».

Alice Guy en «The Moving Picture World», Vol. XXI, No. 2, July 11, 1914 p. 195.

Alice Guy volvió a Nueva Jersey en 1962, donde falleció a sus 94 años en un geriátrico y fue enterrada con una lápida sin más que su nombre. De sus más de 1000 películas realizadas, pocas sobrevivieron. Sin embargo, gracias a su redescubrimiento actual, su legado de determinación, creatividad y liderazgo está siendo escrito en las páginas de los libros que alguna vez escaparon a su nombre, esta vez en tinta permanente.


Fuentes:


Sudán: un paso histórico hacia los derechos de la mujer

Años de sufrimiento, represión y tradición buscan llegar a su fin. La República del Sudán avanza en materia de igualdad de género y derechos humanos y se dispone a aprobar la penalización de la mutilación o  ablación  genital (MGF) femenina.

Según el medio El Tiempo, estos avances forman parte de la transición hacia la democracia y el respeto de los derechos básicos tras el derrocamiento del dictador Omar Al Bashir.

Este tipo de procedimientos todavía existen en países de África, Oriente Medio, Asia y en algunas comunidades de Latinoamérica, donde la cultura los aprueba y son moneda corriente. Se trata de la extirpación parcial o total del clítoris y, en algunos casos, de los labios menores de la vulva.  Según Unicef, todos los años cerca de 4 millones de niñas corren el riesgo de ser víctimas de esta práctica y la mayoría son sometidas antes de los 15 años de edad.

La mutilación se lleva a cabo sin razones médicas que lo justifiquen y tampoco está asociada a una religión en particular. Sí está vinculada a mandatos de castidad, virginidad, pureza y limpieza de la mujer, y se la considera un paso necesario para llegar al matrimonio. En países en donde se permite la realización de estos procedimientos, la violencia hacia mujeres es algo normalizado y socialmente aceptado, por lo que esta práctica constituye otra forma de reproducir la desigualdad de género.

La ablación puede ser entendida, según Unicef, como un rito de transición a la madurez o como una forma de controlar la sexualidad de la mujer, ya que se elimina el clítoris, órgano de placer. Otras comunidades la practican por la creencia de que, de esta forma, el matrimonio de las niñas queda garantizado y el honor de las familias establecido.

Si son realizadas en clínicas u hospitales pueden llegar a usarse anestesia y antisépticos, pero si no las mujeres padecen el crudo procedimiento, muchas veces realizado con cuchillos, tijeras, escalpelos, piezas de vidrio o cuchillas de afeitar.

¿Las consecuencias? Son muchas: hemorragias, infecciones urinarias y uterinas, dificultad para orinar, dificultades durante el embarazo y el parto, relaciones sexuales dolorosas, infertilidad y hasta la muerte. Además, no solo conlleva efectos físicos sino que también afecta a las mujeres a nivel psicológico.

Con intención de fomentar cambios y avances, Sudán, que ya se mostraba en contra de este tipo de prácticas, presentó un proyecto de ley que criminaliza a quienes practiquen la MGF, teniendo como castigo tres años de prisión y una multa. En caso de que sea realizada en un hospital o clínica (aunque muchas veces es de forma clandestina), se les retiraría la licencia a estos establecimientos.

Si bien es un avance histórico en la región y un gran paso en cuanto a los derechos de la mujer, las preocupaciones no cesan. Debido a que, como tradición, se trata de una práctica social fuertemente arraigada en estas regiones y sumada la nueva posibilidad de un castigo, se cree que muches no denunciarán a quienes todavía lleven a cabo este procedimiento, entre otros comportamientos que violentan a las mujeres.

En cuanto a la ley, aunque un gran número de las ONG sudanesas se encuentran a favor de los documentos presentados, algunas tienen discrepancias. La secretaria general de la ONG Slimyia, Siham Omar, asegura que es insuficiente y que el castigo también debería caer sobre los padres, que son quienes permiten que sus hijas sufran este tipo de prácticas.

Unicef sostiene que, en base a todas estas cuestiones, es necesario trabajar con las comunidades para ayudar a implementar la nueva ley, porque incluso en otros países en donde fue criminalizada, la ablación todavía sucede. También afirma que no busca sancionar a los padres y las madres, sino generar conciencia dentro de los diferentes grupos, incluyendo a trabajadores de la salud, familias y jóvenes, para promover la aceptación de estos cambios.

Se espera que el proyecto se apruebe en los próximos días, cuando se lleve a cabo la reunión del Consejo de Ministros y el Consejo Soberano, los dos principales órganos gubernamentales de Sudán.


Fuentes:

El fin de una década, el comienzo de una era

«Miss Americana» es un recorrido por la carrera de la cantante Taylor Swift donde, más allá de mostrar sus logros y sus desaciertos, nos lleva a algo más profundo: cómo logró pararse y defender sus ideales frente a una sociedad que constantemente le decía que no lo hiciera. Sigue leyendo El fin de una década, el comienzo de una era

Educar para igualar

Según un informe del Fondo Monetario Internacional, las políticas orientadas a reducir la brecha de género en el ámbito educacional fueron las más eficaces a la hora de reducir la desigualdad de género. Cuanto mayor es el grado de conocimiento en las mujeres, más probabilidades tienen de incorporarse al mercado laboral y en mejores condiciones.

El País afirma que:

“En el mundo, 9 de cada 10 niñas completan la escuela primaria, pero solo 3 de cada 4 completan el primer ciclo de la secundaria. Esto significa que alrededor de 132 millones de niñas entre los 6 y los 17 años no asisten a la escuela. En los países pobres, la cifra recrudece: menos de dos tercios de las niñas terminan la escuela primaria y solo 1 de cada 3 finaliza el primer ciclo de la secundaria”.

La información, difundida por el Banco Mundial, afirma que la falta de asistencia a la escuela repercute en el futuro, ya que genera que no formen parte de la fuerza de trabajo del país, lo que conlleva a una perdida de productividad en las economías y perpetúa la pobreza en las regiones más necesitadas.

A menor educación, las mujeres siempre tendrán un salario menor al de los hombres, que son quienes en general logran terminar la escuela. Aquellas que logran finalizar el colegio no solo cuentan con más beneficios y salarios más altos, sino que en general también pueden decidir a qué dedicarse y qué estudiar.

Estar educadas les permite ser independientes, tanto de sus padres como de sus parejas, y los beneficios sociales serán mayores. No asistir a la escuela constituye una pérdida económica, de independencia, pero también significa una pérdida de derechos y una discriminación de género.

Que las mujeres estudien es una forma de brindarles herramientas para terminar con las situaciones machistas y para erradicar el matrimonio infantil en aquellas zonas en donde aún constituye una práctica habitual. Además, se entiende que conocerían más acerca de los métodos anticonceptivos para cuidarse al tener relaciones y eso reduciría los casos de embarazo no deseado.

En América Latina, 1 de cada 4 niñas de zonas rurales no van a la escuela. Sin embargo, la situación en cada país es diferente, y las causas por las que no se concurre a clases también. Por eso, según datos de la CEPAL, es imperante reconocer la heterogeneidad de los contextos para poder satisfacer las necesidades de cada una, acorde a la situación y lugar en el que vive.

La información es fundamental para crear políticas públicas inclusivas y sostenibles en cada región. Frente a esto, el Plan de Acción de Género impulsado por UNICEF (2018-2022) comprende 5 prioridades específicas a tratar:

  1. Garantizar salud adolescente con enfoque de género.
  2. Poner fin al matrimonio infantil y uniones tempranas.
  3. Prevenir, mitigar y atender la violencia de género, también en contextos de emergencia.
  4. Cerrar brechas en la educación de las niñas y adolescentes.
  5. Promover el acceso a información e insumos para la higiene menstrual.

Para acceder al documento, click aquí.

 

 


Fuentes

Islandia: cerca del fin de la brecha salarial

Islandia puso en vigencia una ley que prohíbe que los hombres perciban un mayor salario que las mujeres por realizar una misma tarea. Se trata del primer país en hacer esto.

Katrín Jakobsdóttir, Primera Ministra de Islandia, se ha definido públicamente como feminista. Su llegada al poder puede haber sido lo que impulsó esta ley, que hizo historia a nivel mundial.

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Katrín Jakobsdóttir, Primera Ministra de Islandia

El país nórdico es el primero en el ranking de los países con menor brecha salarial hace ya nueve años, según datos del Informe Global de la Brecha de Género elaborado por el Foro Económico Mundial.

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Como parte del plan para eliminar la brecha salarial entre hombres y mujeres, esta ley obliga a los empleadores a pagarle lo mismo a sus empleados por una misma tarea, independientemente de su género, etnia, orientación sexual o nacionalidad.

La ley, sancionada en abril de 2017 con el apoyo tanto del oficialismo como de la oposición, entró en vigencia el pasado 1 de enero y aplica tanto para la administración pública como para las empresas con más de 25 empleados. Quienes no se adapten a estas medidas deberán enfrentar sanciones monetarias.

Con un 48% de representación de mujeres en el Parlamento y una Primera Ministra que forma parte de las 19 Jefas de Estado entre los 193 países del mundo, Islandia sigue pareciendo casi un paraíso feminista que poco a poco está más cerca de lograr la igualdad real entre hombres y mujeres.

Se espera que esta ley sirva de modelo, no solo para los demás países nórdicos sino a nivel mundial.

En nuestro país, las mujeres perciben ingresos por un 27% menos que los hombres. América Latina tiene una brecha salarial del 30% y Argentina es uno de los seis países cuya situación más empeoró en el último tiempo, ubicado en el puesto 34 del ranking del Foro Económico Mundial.

Si querés leer más sobre Islandia y su Primera Ministra, hace click acá.


Fuentes consultadas
El Mundo
ABC
Latfem

Imágenes
Foro Económico Mundial
Tercera Información
INDEC

Educar con amor y diversidad

Otras formas de quererse son posibles. Ningún amor es ilegal. Muchas veces se pierde de vista la importancia de educar en la igualdad, educar para cuestionar la magia del amor romántico, SIMPLEMENTE EDUCAR EN LA DIVERSIDAD. Nadie asegura que sea una tarea sencilla pero, si se logra, los corazones explotan de felicidad.

Ningún mundo mágico te asegura la felicidad. Creala vos misma. No es justo imponer ideologías que hagan creer que el amor es la salvación y la solución, y que no es el amor entre nosotras sino el amor hacia un hombre. Así se configuran vidas en torno a la necesidad de sentirse amadas. 

No importa la edad, no importa el género. Lo único que importa es tener las herramientas para perderle el miedo al amor, para saber expresar nuestras emociones y desprendernos el machismo que la sociedad inculca y divulga día a día.

Educar en la igualdad y la diversidad no solo aplica a términos amorosos. Es igualdad en todo sentido, igualdad de derechos y goce de libertades, igualdad en su sentido más pleno. Es imposible dejar de destacar la importancia que reside en la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos de la vida para la mujer, que todavía se ve desgarrada.

Miles de mujeres trabajan en pésimas condiciones laborales o por salarios muy bajos. Es importante continuar la construcción y la lucha por más derechos de los que se obtuvieron y persisten en este último tiempo, sin perder de vista cuestiones que respalden las condiciones laborales de la mujer y, a su vez, permitan que sean remuneradas de igual forma que los hombres.

Siglo XXI; grandes cambios tecnológicos, sociales, políticos y económicos, y aún seguimos debatiendo y luchando para que las mujeres obtengan un salario igual al de un hombre por realizar funciones de un mismo cargo. Más allá de los empleadores, que siempre buscarán obtener su máximo beneficio, debe haber un Estado que regule las medidas y no permita esta situación.

Nada es fácil. Mucho menos educar, con la gran responsabilidad que implica. No es fácil ayudar a construir un futuro, ayudar a educar en la igualdad. Pero tampoco se es feliz sin ayudar, porque ayudar completa. Hace bien. El que no pelea no pierde, pero tampoco gana. No cruces los brazos, ni mires para un costado. Salí, defendé tus ideales, que nadie te frene.

Eduquemos. Sí, TODOS. Con amor y diversidad, con amor e igualdad, con amor. Sin prejuicios, sin ataduras, sin menospreciar ni maltratar a nadie; valorando al otro, acompañando, ayudando. Eduquemos con amor y diversidad, eduquemos pensando en el otro y en un futuro mejor.

T de Trans-gresoras

Desde Escritura Feminista, entrevistamos a Juan Tauil, director del documental “T”, que aborda las luchas de la militancia travesti en las épocas previas a la sanción de la Ley de Identidad de Género. Es un trabajo de cuatro años que entrelaza testimonios, discursos, cantos, risas y angustias de figuras como Diana Sacayán, Lohana Berkins, Marlene Wayar, Malva Solís y Susy Shock, entre otras.

“El cuerpo gay no cuestiona, en sí, el propio cuerpo. El cuerpo trans es ineludible”, explica Diana Sacayán con la suavidad particular de su voz, en un debate entre compañerxs activistas. El documental “T” (que también puede encontrarse como: «T, trava el que ve») habla de eso: de las cuerpas que son invisibles para el Estado, pero ineludibles para sí mismas y para el machismo que se empeña en violentar, marginar y discriminar. De las identidades que son transgresoras por existir fuera del binarismo, la heteronorma y lo cisgenérico, que colmaron (y colman) los barrios, las calles, las comparsas, los debates y todos los espacios en los que viven, aman y militan.

Estrenado en 2016 y dirigido por el músico y cronista Juan Tauil, con la participación de luchadoras travestis y trans de Argentina como Lohana Berkins, Diana Sacayán y Marlene Wayar, entre otras, el largometraje cumple el rol de un “álbum fotográfico”: une recortes de discursos, charlas casuales, viajes en micro, reuniones de militancia o entre amigxs. Son testimonios sobre el ser travesti en un país que logró la sanción de la Ley de Identidad de Género (Ley N° 26 743) en el año 2012, pero que sigue arrojando a lxs travestis y trans al limbo del desconocimiento y la inexistencia: al ignorarlxs, tampoco se legisla ni se ofrecen respuestas para ese sector, uno de los más vulnerados de nuestra sociedad.

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Marlene Wayar en intervención artística. Fuente: Documental T.

Las historias que transcurren en los 60 minutos de film dejan la certeza final de que la identidad no es algo natural ni individual, sino que es algo que se construye en comunidad. Bajo esta lógica parece estar tejido el relato: las voces narradoras varían, al igual que la realización de las tomas. Todxs participan en su construcción y no hay personajes pasivos, de la misma manera que no pueden distinguirse entrevistadorxs de entrevistadxs. En comunicación con Escritura Feminista, Juan Tauil opinó: “El trabajo conjunto es el espíritu de todas las luchas colectivas”.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue el proceso de rodaje del documental? Da la sensación de que varias personas comparten roles y participación.

Juan Tauil: El rodaje fue de más o menos cuatro años, con tres años de edición solitaria. Las chicas me decían dónde iban a estar y yo, siempre listo, iba a registrar los acontecimientos. Creo que el  elemento que hace sentir esa idea de unidad de múltiples

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Juan Tauil, músico, cronista y director de «T». Fuente: Infojus Noticias.

voces es que la película es, en sí misma, una voz en off conformada por múltiples voces.

E. F.: ¿Podemos decir que es el primer documental travesti del cine argentino?

J. T.: No sé si será el primero o el único, lo que sí te puedo asegurar es que es el primer documental en el que miembras representantes del colectivo travesti hablan en primera persona, sin intermediarios. Dan a conocer en forma directa sus discursos políticos y sus trabajos artísticos.

E. F.: ¿Creés que el documental hoy pasó a ser, en parte, una suerte de homenaje a Diana Sacayán y Lohana Berkins?

J. T.: ¡Ojalá! Sería un gran honor que «T» se convierta en un homenaje a Lohana Berkins, Diana Sacayán, Malva Solís, Klaudia con K, Charly Darling, María Marta Leiva y a todas las chicas que no están más con nosotros, que sufrieron décadas bajo la violencia de Estados inhumanos que las descartaba fuera de los márgenes de la sociedad, condenándolas a 35 años de promedio de vida. También me gustaría que «T» sea un homenaje en vida al trabajo constante de Marlene Wayar, Daniela Ruiz, Julia Amore y otras militantes travestis y trans que luchan actualmente.

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Diana Sacayán acompañada de Graciela, luego compartir una charla y mates en un barrio de La Matanza. Fuente: Documental T.

Memoria Travesti

Este tipo de iniciativas constituye pasos gigantes para empezar a desmoronar la invisibilización de las identidades no binarias ni heteronormativas en lo simbólico y en lo social. Registrar la historia de los colectivos es dejar constancia de su existencia y de sus luchas, de sus angustias y de sus logros. “Yo trabajé el documental según un concepto del documentalista Patricio Guzmán, quien dice algo así: ´un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos´”, explicó Tauil, y agregó: “La memoria de colectivos vulnerados es indispensable para poder hablar en un futuro de colectivos empoderados”.

Para ver el adelanto de «T», entrá aquí.

 

Modas marcadas, modas que marcan

«NO SEAS ESCLAVA DE LA MODA» es el lema que lleva la campaña lanzada recientemente por el brasileño Márcio Nazianzeno, que muestra a través de una serie de imágenes las marcas que dejan los talles pequeños o la ropa ajustada en el cuerpo de la mujer.

Es un problema que se extiende a escala global: no está limitado a Argentina o Brasil, ya que en muchos lugares del mundo no se cuenta con la Ley de Talles, y en muchos otros sí está vigente mas no se hace efectiva ni se cumple de forma adecuada. Es por ello que a través de esta propuesta se busca concientizar acerca de la importancia que esta problemática conlleva.

Algunos especialistas señalan que usar ropa ajustada afecta a la circulación sanguínea y causa dolores, varices y celulitis, pero más allá de la mirada médica, es necesario contar con una amplia gama de talles que se correspondan tanto con el cuerpo de cada mujer como con el gusto que cada una tenga en la elección de sus prendas.

En base a una encuesta realizada en 2016 a 2554 personas de entre 12 y 68 años, dirigida por la organización social AnyBody Argentina, se calculó que el 68,8% de los participantes manifestó tener problemas para adquirir talles grandes, y se prevé que el porcentaje aumente si la ley continua implementándose como hasta ahora.

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Además, Nazianzeno aseguró que las marcas se asemejan a huellas de agresión o tortura, y apuesta a que esta campaña pueda denunciar a la industria que ha limitado la libertad de vestirse, continuando con el movimiento que se viene impulsando también a escala global, desde Estados Unidos y Europa.

En nuestro país, hay provincias que ya cuentan con la Ley de Talles, como es el caso de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Córdoba, San Juan, Mendoza, La Pampa, Río Negro y Santa Cruz.

No seas esclava, ni de la moda ni de nadie. VOS, ELLA, NOSOTRAS, YO, TODAS necesitamos talles grandes, necesitamos poder vestir cómodo y, para ello, se debe hacer efectiva la ley.

NO SEAMOS ESCLAVAS DE LA MODA.

FUENTE: Los Andes/AnyBody Argentina.