Jugar desde la inclusión

Aprender braille con bloques. De esto se trata Lego Braille Bricks, la nueva iniciativa piloto que llegaría a materializarse para el año 2020. La empresa danesa «Leg godt» («jugar bien») más conocida como LEGO, a través de Fundación Lego, busca expandir su universo con un proyecto inclusivo y al servicio de les no videntes.

Sigue leyendo Jugar desde la inclusión

Mujeres No-No

Mujeres no-no, las más afectadas por la desocupación y la desigualdad social.
¿Quiénes son?
Jóvenes que no pueden estudiar, no pueden trabajar, y no pueden insertarse en el mercado laboral.

Según el portal Los Andes, este tipo de problemática social está íntimamente relacionada con la perspectiva de género: las tareas domésticas, y en particular el cuidado de hijos, resultan un impedimento para el acceso al trabajo y a la formación para muchas mujeres: 2 de cada 10 no estudia, no trabaja ni busca trabajo, pero casi todas ellas cuidan.

Los estudios realizados por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) lo demuestran. Gimena de León, Magister en Política Social y Planificación e investigadora asociada del programa de Protección Social de Cippec, es autora del documento de trabajo “Jóvenes que cuidan: impactos en su inclusión social”, en el que sostiene que:

«Las responsabilidades de cuidado afectan no solo a las madres, sino a un conjunto importante de jóvenes. Casi 4 de cada 10 jóvenes en el país tiene responsabilidades de cuidado, sobre todo de niñxs.

Las mayores dificultades que enfrentan las jóvenes para continuar sus estudios o trabajar tienen consecuencias críticas para su autonomía, su empoderamiento y la construcción de su ciudadanía. Los lazos que genera la inclusión en las dos instituciones sociales clave, escuela y trabajo, son fundamentales para el desarrollo de las personas.

Las trayectorias escolares interrumpidas confinan a las jóvenes al ámbito doméstico, afectando la posibilidad de desarrollar un capital social y cultural necesario para su desarrollo personal».

Como se afirma en el estudio de De León, aquellxs jóvenes (de estratos socioeconómicos más altos) que cuentan con la posibilidad de tercerizar el cuidado de sus hijxs, contratan niñeras, ayuda doméstica o distintos sistemas de cuidado privados. Así, pueden seguir realizando sus actividades sin necesidad de salirse del mercado laboral o de abandonar sus estudios.

Este tipo de situaciones afecta a las personas de menores ingresos, que se ven obligadas a recurrir a “mecanismos adaptativos” (compartir tareas de cuidado o retirar la participación de las mujeres en el mercado de trabajo), lo cual incrementa su vulnerabilidad.

El estudio también evidencia que fue la economía feminista la que señaló la relevancia del valor económico del trabajo no remunerado que realizan las mujeres, en la medida en que sostiene la organización productiva y la reproducción de la fuerza de trabajo de los países.

«Del universo de jóvenes que no estudian ni trabajan pero cuidan, el 95% está representado por mujeres. Lejos de tratarse de una población que “no hace nada” y que es conceptualizada a través de la visión peyorativa y estereotipada del término “Ni-Ni”, una parte importante de estas jóvenes realiza, de forma no remunerada, tareas de cuidado esenciales para el sostenimiento y la reproducción de la sociedad».

La mayoría de quienes no han iniciado aún su vida reproductiva estudian, no buscan trabajo de forma desesperada, y no cuidan a otras personas. Quienes son padres y madres, en cambio, participan más en la fuerza de trabajo y en la provisión de cuidado.

Tener hijxs se relaciona de manera proporcional con una reducción del ingreso de las familias, ya que con lxs niñxs aparece un nuevo tipo de necesidades. La reducción del ingreso siempre impacta de forma negativa, en especial dentro del grupo de jóvenes que aún se encuentran en un período de transición y para nada establecidos; sin hogar propio, sin un trabajo formal y con su educación sin terminar.

El estudio afirma que (en términos de políticas que pueden prevenir la maternidad temprana, y en particular la no intencional), se debe señalar la importancia de abordar el acceso a medidas que permitan evitar el embarazo no planificado. Dada la alta incidencia de embarazo adolescente no intencional, es necesario tomar medidas respecto de la salud pública.

Por el rol que, en general, se le adjudica en la sociedad a las mujeres, no solo se pretende que sean madres, sino que también sean las únicas encargadas de cuidar a sus hijxs, a costa de abandonar su formación profesional. Esto no solo ocasiona una pérdida socioeconómica sino que también impacta en términos psicológicos, debido a que dejan de sentirse útiles, dejan de pensar en un futuro mejor, y dejan de lado sus derechos.

Según Sunkel y Pautassi, investigadorxs citadxs en el documento:

“La manera en que Argentina ha organizado la protección social ha sido un elemento fundamental que ha incidido –también– en reforzar el rol de las familias en el cuidado de las personas.

Siguiendo la trayectoria de la región, en el país ha predominado el patrón contributivo con el establecimiento de “seguros sociales”, que afianza un modelo “familiarista” en el sentido de que, asegurado el ingreso del “proveedor”, se supone que la familia puede hacerse cargo de la mayoría de las funciones relacionadas con el bienestar.

El “familiarismo” en América Latina combinó así el sesgo de la protección social hacia el hombre proveedor con la centralidad de la familia como responsable del bienestar de sus miembros.

Gran parte de la protección social en estos países ha descansado en los beneficios de la conformación de la familia nuclear tradicional para la provisión de bienes y servicios vinculados con el bienestar de sus miembros, reforzando los estereotipos de género. Esta modalidad cristalizó un modelo familiar con un varón proveedor y una ama de casa que recibiría la protección estipulada por el Estado en carácter de consorte.

Así, es en virtud del vínculo legal con el trabajador asalariado que las mujeres se constituyeron en beneficiarias pasivas e indirectas de la seguridad social«.

Todo lo predicho se encuentra vinculado con las políticas de salud sexual y reproductivas, y cómo se las implementa en el país.

En Argentina, el número de embarazos no deseados es alto; además de los debates y la lucha por la legalización del aborto, se busca que la Ley de educación sexual integral (ESI), en vigencia desde 2006, sea aplicada correctamente en todas las escuelas y establecimientos educativos del país, de manera obligatoria.

Acabar con este tipo de problemáticas sería estar un paso más cerca de acabar con la alta vulnerabilidad social y la desigualdad. Si las mujeres no tienen la posibilidad de terminar el colegio, no podrán tener estudios suficientes como para conseguir experiencia y por lo tanto solo realizarán trabajos precarios, que muchas veces no satisfarán la demanda de dinero que genera sostener un hogar y proyectos propios.


Fuentes

Los Andes
Cippec

Encuentro Federal de Familias Diversas

El pasado fin de semana (7, 8 y 9 de diciembre) se llevó a cabo el Primer Encuentro Federal de Familias Diversas, en la ciudad de Villa La Angostura, Neuquén.

Organizado por la Asociación Familias Diversas de Argentina, la Federación Argentina LGBT y la Dirección Provincial de Diversidad del Neuquén, el encuentro contó con el apoyo del Ministerio de Ciudadanía de Neuquén, la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, así como del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Con la presencia de varias familias, se llevaron a cabo talleres tanto para adultos como para niños, en los que se abordaron problemáticas como la discriminación, la diversidad en las aulas, las distintas formas de formar una familia, la infancias trans y la salud, entre otras.

 

Hablamos con Andrea Rivas, una de las organizadoras, para que nos cuente más acerca de este encuentro y la experiencia que significó para todas esas familias.

DQcbaaMUMAA5vAb

El encuentro surgió del impulso de organizaciones sociales como la AFDA y la FALGBT, y de la iniciativa de la Dirección de Diversidad de Neuquén para hacerlo como una forma de política pública. La articulación entre organizaciones civiles y gobierno fue clave para que este encuentro se lleve a cabo.

«Lo llamamos ‘encuentro federal’ porque es la primera vez que una parte del gobierno, en este caso provincial, impulsa como organizador este tipo de encuentro, que también contó con el apoyo de la Presidencia de la Nación».

DQmoBPSWkAEbq-t

Rivas considera que tener estos espacios para dar visibilidad a la diversidad familiar es muy importante, ya que ayuda a las familias a compartir experiencias de vida y aprender sobre sus derechos.

El objetivo del encuentro fue abordar distintas temáticas que aquejan a las familias a lo largo del país. Si bien el marco normativo es muy bueno, en cada provincia hay distintas dificultades en cuanto a la aplicación de las leyes.

«Tenemos una muy buena normativa a nivel nacional, pero hay que ver qué leyes faltan y qué otras medidas son necesarias para que todas las familias puedan tener una igualdad real».

El programa contó con una distinción: un programa para niños y otro para adultos. Desde la AFDA, incorporaron la misma organización que en sus reuniones mensuales, en las que crean estos espacios para poder abordar las temáticas desde distintos ejes.

Los más chicos participaron de un taller audiovisual que contó con el apoyo de la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica) y fue dictado por una directora de cine quien trabajó durante un día y medio con los chicos en la realización de cortos.

Dentro de los talleres de adultos, una de las grandes preocupaciones fue la diversidad en las aulas. La falta de implementación de la Ley de Educación Sexual Integral afecta mucho a las familias, al igual que el acoso escolar y los estereotipos de género.

DQhwKBcXcAA6lkA
Uno de los paneles que se llevó a cabo dentro del encuentro.

Desde la AFDA, se presentó una encuesta realizada a familias LGBTIQ sobre la economía de  cuidado: cómo se dividieron las tareas ante la llegada de unx hijx. Se realizó en el marco de la beca otorgada a una activista de la asociación por Dreilinden, una ONG alemana, para el fomento de la capacitación en materia de trabajo decente, inclusión social y el discurso sobre sexualidad.

Con los datos obtenidos, buscan aportar al debate para una promoción de licencias laborales que tengan en cuenta la diversidad familiar, algo que no pasa con el sistema actual que genera una gran brecha salarial en términos de género.

La mayoría de las familias LGBTIQ termina negociando las licencias con sus empleadores de manera individual (sin participación de ningún sindicato) y generando diversas estrategias como tomarse vacaciones o días de enfermedad para equiparar las licencias que, hoy por hoy, solo tiene la persona gestante.

Los hombres gays, las mujeres no gestantes y las personas trans son quienes más dependen de la voluntad de sus empleadores en estos casos.

Diversidad en la infancia

Se buscó abordar distintos tópicos referidos a la infancia. Uno de ellos fue un panel sobre infancias trans, donde se le dio la palabra a personas trans tanto adultas como adolescentes y niñxs. Contaron su experiencia, cómo fue su transición, cómo se sentían y la respuesta de su entorno ante ese momento de sus vidas.

«Había una chica con su hijo trans que aún estaba en un proceso muy reciente. Venía explorando un binarismo e insistía con que no era una cuestión de estereotipos y que se sentía varón. Hacía tres días había adoptado su nueva identidad y le generaba temor a la madre por todo lo que tendría que enfrentar su hijo».

La implementación de la Ley de Educación Sexual Integral fue también un punto clave. A más de 10 años de su sanción, hay muchas cosas que no están contempladas.

«Han cambiado muchísimas cosas, no había muchas de las leyes que tenemos hoy ni están contempladas muchas de las identidades».

La mayoría de las familias sufrieron distintos tipos de discriminación y falta de comprensión por parte de directivos de las instituciones educativas. Muchos colegios no sólo no abordan la ESI sino que no saben tratar con familias diversas.

Una de las cosas que se plantearon fue la representación de las familias diversas. No solo contemplar la ESI como educación sexual sino también como un tema transversal en el que desde los ejemplos sea vean representadas las familias.

«Nuestras familias no existen ya desde los formularios. Muchas veces confunden terminologías o les cuesta entender la diferencia entre una persona donante o un padre. A nosotras nos ha pasado y lo vemos en muchas familias.

La exposición a las mujeres a preguntas invasivas. Pareciera que sobre el cuerpo y la maternidad de una mujer todos pueden opinar.  Cuesta mucho romper el biologicismo. «¿Pero quién es la madre?». Las dos. «¿Pero quién la tuvo?». La cuestión de género es transversal y se aplica a nuestras familias, a los varones no les preguntan tanto esas cosas».

Hay una gran desinformación y también miedo de parte de los docentes de tocar distintos temas por miedo a las preguntas que se pueden generar. Prefieren no abordar ciertos tópicos para evitar planteos de la comunidad escolar. «No hay una formación obligatoria sobre educación sexual».

«Yo no siento que haya una real inclusión en las escuelas. No hay un gran dominio del tema, todo es muy por arriba, no sabés si realmente están tratando las cosas como se debe y haciéndose cargo de que tienen alumnos que provienen de familias diversas. Aún está invisibilizado. Las instituciones siguen muy negadas a mejorar esto, a pesar de las políticas públicas.

Socialmente, sí veo un avance. El principal aliado que tiene una persona discriminada es la respuesta de gran parte de la sociedad, que cambió mucho».

Desde las instituciones aún hay una mirada en la que se cree que quienes tienen que adaptarse son quienes se salen de la heteronorma, en lugar de adaptarse ellos a la diversidad que hay presente.

Lo que les dejó el encuentro

«Hubo una parte muy hermosa que fue un intercambio de experiencias sobre cómo crear una familia diversa donde hubo testimonios impresionantes. Fue una de las cosas que más me llevo de este encuentro.

Se genera una energía muy linda, ves que en todas las provincias pasa más o menos lo mismo. Podes escuchar cómo distintas familias fueron resolviendo una misma situación.

Se generó un vínculo muy lindo de solidaridad, todos nos hermanamos mucho».

web-diversidad-7-diciembre-33-copy
Familias que participaron del Primer Encuentro Federal de Familias Diversas en Neuquén.

Imágenes
Neuquén LGBT
Dirección Provincial de Diversidad de Neuquén
AFDA

Inclusión y diversidad desde Silicon Valley

El pasado martes se llevó a cabo en Buenos Aires un encuentro con Lauren Jackman, líder de las Prácticas de Inclusión en las oficinas de Medallia ubicadas en California. ¿Cómo lograr la inclusión y la diversidad en un ámbito tan hostil para las mujeres como lo es la tecnología?

En una amena reunión en las oficinas de Medallia Argentina, en el barrio de Palermo, Lauren Jackman habló acerca de sus inicios a la cabeza del programa de Prácticas de Inclusión, en el cual se encarga de organizar distintos encuentros y talleres para derribar estereotipos e incentivar a sus trabajadores a trabajar en un ambiente más inclusivo.

Antes de comenzar a trabajar en Medallia, en el año 2014, estudiaba Psicología Social en Stanford, donde había realizado su trabajo sobre los estereotipos de género.

Cuando se le presentó la oportunidad de trabajar en Medallia, no tenía muchas expectativas sobre lo que podría llegar a pasar ni había pensado en entrar en el mundo de la tecnología. Sin embargo, le interesaba mucho la idea de participar de un proyecto nuevo donde poder aplicar sus estudios y trabajar en una empresa que apreciaba a sus empleados.

Una de las iniciativas de Jackman en Medallia, de la cual habla con orgullo, es el programa de talleres sobre unconscious bias (sesgo insconciente). Se inspiró en la iniciativa de Google y decidió proponer sus propios talleres en la empresa.

En estos talleres, se intenta mostrarles a los empleados todos los prejuicios que tienen incorporados y de los cuales no son conscientes. La idea es hacerles notar que estas actitudes pueden llevar a situaciones de injusticia no intencionales entre pares. Usualmente estos talleres se hacen de manera remota, para que todos puedan participar aunque no estén en las oficinas en el momento.

Uno de los propósitos de su visita a las oficinas de Buenos Aires fue liderar uno de estos talleres, con enfoque en los prejuicios en cuanto a género.

DKrC4hzXUAAYLsn
Lauren imparte el taller en las oficinas de Medallia en Buenos Aires.

«Hicimos una encuesta para toda la oficina donde preguntábamos: ¿Cómo te sentís con respecto a la inclusión en la oficina? ¿Creés que es importante hablar al respecto? ¿Te importa? ¿Creés que sabés sobre inclusión, sobre cómo ser inclusivo?

Por ahora, lo que más escuchamos es que realmente les importan sus colegas y creen que tenemos un ambiente inclusivo. Pero también dijeron que no creen saber mucho sobre inclusión, así que estoy muy emocionada por brindar este taller para poder minimizar este desconocimiento».

Además, habló del programa de onboarding, una jornada de tres días en la que los nuevos empleados pasan tiempo juntos para conocerse no solo en lo que a sus habilidades profesionales refiere, sino también en lo personal, para crear cierto sentimiento de pertenencia y comodidad entre todos.

Cuando se le preguntó sobre las dificultades que pueden llegar a tener las mujeres en el mundo de la tecnología y por qué aún no es un rubro en el cual se pueda ver tanta participación femenina, respondió que para ella todo comenzaba en la crianza. Desde los juguetes que se le compran a las niñas, lo que se espera de ellas, cómo las tratan.

Una vez en el mercado, las dificultades vienen de la mano de quienes toman las decisiones, de quienes consiguen ser promovidos, de la idea de que los «genios» de la tecnología son, en su mayoría, hombres, y otros estereotipos que hacen que las mujeres piensen que no pueden pertenecer a ese mundo.

Otra cuestión surgida en las preguntas fue cuál era su posición con respecto a los recientes casos de machismo en empresas como Google o Uber.

«Creo que ambas fueron situaciones tristes y difíciles de conocer. Desde Medallia las vimos con mucho interés y las tomamos como una oportunidad de hacer una introspección.

No fue como ¡Oh, qué bueno que esto no pasa en nuestra empresa! ¡No se preocupen! sino como una oportunidad de pensar cuáles son las similitudes que tenemos con esas empresas y cómo podemos hacer para aprender de ellas y asegurarnos de no tener que pasar por una situación tan extrema».

En cuanto a la presencia femenina en la empresa, dijo que se encuentran por encima del promedio en Silicon Valley (que es del 30%) y esperan que siga creciendo. Desde Medallia incentivan a que todos sus empleados puedan aspirar a roles de liderazgo sin importar su género. Su junta directiva, compuesta de cinco hombres y dos mujeres, tiene como directora a Amy Pressman, quien es también cofundadora de Medallia.

Respecto de los programas de inclusión, aclaró que no solo es una cuestión de género sino de eliminar las barreras e integrar a las distintas minorías que puedan tener más problemas a la hora de insertarse en el mundo laboral, tales como la comunidad LGBT, la comunidad hispana o de color, los veteranos de guerra y las personas con discapacidades.

Comentó la importancia que tiene para ellos la inclusión a la hora de reclutar nuevos empleados pero también con quienes ya son parte de la empresa. La idea es hacerlos sentir cómodos y saber cuáles son sus dificultades en el área en la que se desempeñan para poder mejorar y que tengan una mejor experiencia laboral.

Mencionó además su trabajo con organizaciones sin fines de lucro en distintos programas. Uno de ellos, Path Forward, está pensado para quienes tuvieron que ausentarse del mercado laboral por al menos dos años para dedicarse a tareas de cuidado (ya sea de hijos, padres o algún familiar) pero que tienen experiencia laboral y quieren volver a reinsertarse en el mercado.

Este año recibieron a sus dos primeros returnees (ya que están retornando al mundo laboral) y planean integrar a cuatro más en lo que queda de este año. También tienen un programa de entrenamiento para jóvenes que no pudieron acceder a estudios universitarios donde se los capacita profesionalmente y se los familiariza con el ambiente de la empresa en una pasantía de seis meses, para luego convertirlos en empleados permanentes.

Chicas en tecnología

En su visita a Buenos Aires, Jackman tuvo un encuentro con el equipo de Chicas en Tecnología, ADA y otras comunidades dedicadas a fomentar la presencia de mujeres en el mundo de la tecnología.

DKk-AXrVwAE-y0_.jpg

Dio una charla abierta al público junto a Celeste Medina, la directora de ADA en AreaTres, donde ambas hablaron sobre la importancia del crecimiento de la representación femenina en el área de la tecnología y sobre los prejuicios que se tienen a la hora de acercarse a este mercado.

DKxhWv5WsAAcAbe

Comentó que desde Medallia apoyan de manera activa estos proyectos que intentan incentivar a las jóvenes a perseguir carreras en tecnología. En Estados Unidos, llevan a cabo eventos junto con otras organizaciones para hacerles saber a las jóvenes que hay lugares donde van a poder desarrollar sus carreras y donde se va a valorar su trabajo.

En Argentina, Medallia esta apoyando un estudio en conjunto con Chicas en Tecnología para saber cuántas mujeres están estudiando carreras relacionadas con la tecnología y cuántas hay trabajando hoy en el sector, para también aprender cuáles son las dificultades particulares que se presentan a la hora de perseguir este tipo de carreras en el país.

 


Imágenes
Medallia Argentina
ADA