¿Dónde está mi ESI? Por les pibes, para les pibes

Les alumnes de la escuela secundaria N° 14 Carlos Vergara, de la ciudad de La Plata, se encontraron con una necesidad latente y preocupante que veían en la mayoría de las escuelas del país: la falta de implementación de la ley de educación sexual integral, aprobada en 2006.

No existen números oficiales sobre la información que reciben les alumnes pero una encuesta publicada el año pasado por la Fundación Huésped indicó que apenas la mitad de les docentes entrevistades había recibido algún tipo de capacitación por parte del Estado, mientras que el 57% busca información por sus propios medios.  

En el marco del programa Jóvenes y Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires, les alumnes decidieron hacer lo que el Estado no, para visibilizar cómo se les vulnera su derecho y el de tantes estudiantes.

Con la coordinación de la profesora de Literatura Andrea Beratz pensaron, diseñaron y escribieron el libro «¿Dónde está mi ESI?», una suerte de manual educativo que trata temas como identidad de género, matrimonio igualitario, legalización del aborto, violencia de género, trata de personas y más, con herramientas tales como guías de preguntas o recomendaciones de libros y películas para abordarlos en clase.

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Después de la presentación del proyecto en Chapadmalal, donde se realizó el encuentro de todas las escuelas participantes del programa, y gracias a la nota de Mariana Carbajal en Página 12 (quien, además, escribió el prólogo del libro), se produjo un difusión tan masiva a nivel nacional que ningune de elles esperaba.

«Lo que demostró la repercusión es que [el libro] no era necesario solamente para les adolescentes sino que era urgente para les docentes. Nuestra primera idea era que el libro le sirviera a les pibes; si le sirve a los docentes, bienvenido sea»,  cuenta Andrea.

El libro está en formato digital, porque no obtuvieron financiación para imprimir muchos ejemplares. De todas formas, llegó en cuestión de días a escuelas de toda la geografía argentina para cuestionar y romper el abordaje de la educación sexual integral.  

«Me escribió una profesora de Tilcara para decirme que ya estaban trabajando el libro. Eso era algo impensado para nosotros, sabiendo lo necesario que es en las provincias del norte», dice Andrea sin ocultar la sorpresa que le genera la anécdota.

«Vos tenés una ley de identidad de género pero nadie te explica cómo abordar los cambios de género en la escuela, donde se tiene que respetar el nombre que le pibe eligió sin necesidad de haberse cambiado el documento», explica Andrea. Ella se encontró, también, aprendiendo y deconstruyendo ideas, creencias y formas tanto de su vida privada como de su rol como docente.  

El libro demuestra por sí solo el compromiso de les estudiantes ante el dedo acusador del aparato social e institucional que constantemente se encarga de resaltar la «incapacidad» de lograr un producto intelectual por su condición de jóvenes (ligada a la vaguedad y a la falta de sabiduría).

A esto, Andrea responde: «El compromiso de les pibes fue gigante desde la elección del tema hasta el proceso de trabajo. La producción del libro implicó juntarnos más horas en la escuela, los fines de semana y los feriados, con todo lo que eso implica para une adolescente. ¿Qué adolescente se queda cinco horas más en la escuela?».

«La escuela transforma y se transforma, y la tenemos que transformar dándole lugar a les pibes en función de sus necesidades. Hay que escuchar sus intereses e involucrarse con ello».

Eso fue lo que les pibes hicieron: tomaron el toro por las astas para demostrar que el cambio de paradigma viene de la mano de elles, que escriben libros, marchan en las calles y revolucionan la escuela.

Pueden encontrar el libro aquí.

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Nueve casos de abuso confirmados gracias a una clase de educación sexual integral.

Hace dos meses, y en contraposición a los grupos que se oponen a la ESI (ley 26.150), una maestra de sexto grado de la escuela Nº 38 de Stefenelli, Río Negro, decidió hablar con sus alumnxs sobre la importancia del cuidado del cuerpo y los límites que deben tener lxs demás en cuanto a las partes íntimas.

Como parte de la actividad, invitó a lxs chicxs a escribir de forma anónima dudas que tuvieran con respecto al tema, y entonces se desató el horror: una de las nenas escribió en su papel que el maestro de cuarto grado la «había tocado» en varias oportunidades. No solo fue ella. Ocho chicas más describieron lo mismo.

Según TN, gracias a que la maestra reconoció las letras, pudo hablar con las víctimas y confirmar los abusos. Todas relataron con detalle las situaciones, en las que se repetía el mismo patrón: el maestro las llamaba al frente para corregirles el cuaderno, las hacía sentarse sobre él y en ese momento las tocaba.

María Calarco, fiscal del caso, pudo constatar todas las declaraciones, por lo que el acusado fue suspendido y separado de su cargo. Cuando citaron a la madre de una de las nenas, afirmó que su hija le había contado de los abusos:

«Yo hablé con el profesor, pero me manipuló diciendo que el problema eran los alumnos, que no sabían respetar. Yo llegué a pensar que era así, que era culpa de mi hija. Este monstruo abusaba de ella, la manipulaba y la amenazaba frente a todos en el aula».

«Logramos juntarnos todos los padres y denunciarlo en Fiscalía, a la par del sumario de la escuela. Se hicieron las Cámaras Gesell y se comprobaron los nueve casos».

El Ministerio de Educación y la Secretaría de Derechos Humanos trabajaron junto a las menores para que, acompañadas por abogados, tuvieran contención física, emocional y psicológica. En diálogo con Clarín, la directora de Inclusión Educativa de Río Negro, Maricel Cevoli, declaró:

«Esto nos muestra la importancia de la Educación Sexual Integral y cómo cuando se habilita la palabra es que estas cosas pueden suceder. De eso se trata la ESI, de habilitar la escucha y la palabra. Además del buen trabajo de la docente, que les dio confianza a sus alumnas para que pudieran contar».

Remarcó que no es la primera vez que un caso así sucede en esta escuela y que, si bien los otros incidentes referían a abusos intrafamiliares, en cifras representan la mayoría de los casos.

La ley 26.150 fue aprobada en 2006 pero nunca se implementó correctamente, y hoy es motivo de brecha entre la población. #ConMisHijosNoTeMetas es la frase que acompaña a los grupos «provida» que se oponen a las clases sobre sexualidad, alegando que los contenidos están basados en perspectivas de género que no comparten y que quieren ser ellos quienes eduquen a sus hijxs.

 

 


Fuentes

De ESI SÍ se habla

Durante el debate por la legalización del aborto, las posturas de verdes y celestes sólo coincidieron en un punto: se necesita más educación sexual. Sin embargo, estos últimos ahora rechazan su aplicación bajo la consigna “Con mis hijos no te metas”. ¿Qué está en juego? ¿A qué se oponen?


El 4 de septiembre, con el Ministerio de Salud devenido Secretaría, la Cámara de Diputados firmó dictamen de mayoría para reformar la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI). Así, se la declaró de orden público para que los contenidos curriculares sean de aplicación obligatoria en todas las escuelas del país, independientemente del “ideario institucional y de las convicciones de sus miembros”.

Además, propone la modificación del artículo 1 por el siguiente:

“Todos los estudiantes tienen derecho a recibir educación sexual integral, respetuosa de la diversidad sexual y de género, con carácter formativo, basada en conocimientos científicos y laicos, en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada, de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal” (LATFEM).

Como era de esperarse, los militantes “provida” interrumpieron en reiteradas ocasiones a los diputados para manifestar su oposición a la implementación de la ESI con estas modificaciones. A partir de ese momento, –y alineados a movimientos similares a escala mundial–, reforzaron la campaña en las calles y las redes sociales usando la consigna “Con mis hijos no te metas”.

¿Alguien quiere pensar en los niños?

Quienes manifiestan su rechazo a los contenidos que la ESI propone exigen que el Estado respete “el derecho de los padres a educar a sus hijos”, pero omiten que la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes enfatiza en el interés superior de niños y niñas a la vez que garantiza: «Los derechos y las garantías de los sujetos de esta ley son de orden público, irrenunciables, interdependientes, indivisibles e intransigibles» (Art.2).

“A partir del 2006, con la aprobación de la ESI, la patria potestad quedó por debajo del derecho a conocer sobre su cuerpo, sus derechos y deseos de chicas y chicos. Y eso no tiene vuelta atrás” (Luciana Peker / Página 12).

Quienes demonizan esta ley demonizan los ejes que esta establece: perspectiva de género, respeto a la diversidad, ejercicio de los derechos, cuidado del cuerpo y la salud, y valoración de la afectividad.

Los contenidos a impartir están divididos de acuerdo al nivel educativo alcanzado por lxs estudiantes:

  • Inicial: enseñanza del vocabulario correcto para nombrar los genitales, evitar los estereotipos de género a la hora de jugar y adquirir pautas de cuidado y autoprotección.
  • Primaria: introducción a los cambios en la pubertad, información sobre métodos anticonceptivos y prevención de enfermedades de transmisión sexual, diversidad de las personas en apariencia física, orientación sexual e identidad de género.
  • Secundaria: concientización sobre la violencia de género, análisis crítico de la femineidad y masculinidad, deconstrucción de «patrones hegemónicos de belleza», tratamiento del embarazo no deseado en la adolescencia, aborto.

Con un matiz religioso que sostiene que el cambio de paradigma amenaza a instituciones sociales como la familia y el matrimonio, quienes rechazan estos contenidos cierran los ojos a la coyuntura actual: la construcción de un mundo múltiple, colorido e inclusivo.

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Material de interés:

Anticonceptivos para no abortar

El acceso a la anticoncepción gratutita es un derecho. ¿Cuáles son las leyes y los programas que deberían garantizarlo? ¿Cuáles son estos métodos y qué sucede en la actualidad?

En el año 2002, se sancionó la ley de salud sexual y procreación responsable (N° 25.673)  que establece garantizar el reparto gratuito de anticonceptivos. No fue sino hasta el año siguiente que, bajo la presidencia de Néstor Kirchner y con Ginés González García como Ministro de Salud, se implementó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (PSSyPR).

La ley 25.673 reconoce que el derecho a la salud comprende la salud sexual y tiene como objetivos principales los siguientes aspectos:

A) Alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y procreación responsable con el fin de que pueda adoptar decisiones libres de discriminación, coacciones o violencia;

B) Disminuir la morbimortalidad materno-infantil;

C) Prevenir embarazos no deseados;

D) Promover la salud sexual de los adolescentes;

E) Contribuir a la prevención y detección precoz de enfermedades de transmisión sexual, de VIH/sida y de patologías genital y mamarias;

F) Garantizar a toda la población el acceso a la información, la orientación, los métodos y las prestaciones de servicios referidos a la salud sexual y procreación responsable.

Por último, casi inmiscuido sin permiso, el punto G (sí, justo el G) de la ley anuncia «Potenciar la participación femenina en la toma de decisiones relativas a su salud sexual y procreación responsable». Empoderamiento.

En teoría, una amplia diversidad de métodos anticonceptivos debería poder conseguirse en hospitales públicos y centros de atención primaria, como preservativos, anticonceptivos hormonales inyectables, hormonales para lactancia, hormonales combinados y anticonceptivos hormonales de emergencia, dispositivos intrauterinos (DIU) y cajas de instrumental para su colocación.

Otro punto importante del programa es que a partir de los 14 años les adolescentes pueden realizar sus consultas, solicitar información y acceder a anticonceptivos sin la presencia de mayores.

Recién en el año 2006 se promulgó la ley nacional de anticoncepción quirúrgica (N° 26.130), que establece el derecho de todas las personas a acceder en hospitales y clínicas tanto públicos como privados a la ligadura de las trompas de Falopio y la vasectomía.

 

¿Qué sucede en la práctica?

Si bien es cierto que la oferta de métodos anticonceptivos no es igual para hombres y  mujeres, las últimas estadísticas que publicó el PSSyPR en 2016 marcan que las que ponen el cuerpo para entrar al quirófano (y el brazo para las inyecciones, la boca para tomar píldoras y las piernas para colocarse un DIU) son las mujeres. En el mismo año que se realizaron 12 976 ligaduras tubarias, tan solo se registraron 97 vasectomías.

Este número demuestra que ni los hombres consideran realizarse la intervención ni tampoco lxs medicxs la promueven.

En cuanto al PSSyPR, durante el macrismo peligró su continuidad al pasar a depender de la Dirección de Salud Comunitaria en 2016; se generaron despidos (que luego parcialmente fueron reincorporados).

Además, el acceso a anticonceptivos de forma gratuita y en todo el país no es algo que se cumpla, según lo denuncia Amnistía Internacional (sumado a los relatos de muchas jóvenes).

 

La segunda consigna de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto exige la aplicación efectiva en todo el país de la ley 25.673.  Esto implicaría tanto que no haya faltantes de anticonceptivos como que existan campañas de difusión sobre el derecho a la salud sexual. La no implementación de la ESI perjudica a los jóvenes que desconocen este (y otros) derecho, y evita que se informen sobre los diversos métodos anticonceptivos a los que pueden acceder.

Educación sexual para decidir.

Anticonceptivos para no abortar.

Aborto legal para no morir.

 

 

Línea de salud sexual: 0800-222-3444


Fuentes:
Ley 25.673
Ley 26.130
«La revolución de las mujeres no era solo una pildora», por Luciana Peker.
Amnistía

 

Educación sexual para decidir

En el año 2006, se sancionó la Ley de Educación Sexual Integral pero, al día de hoy, sigue sin cumplirse. ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué es necesaria su implementación? 

«Establécese que todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal», líneas introductorias a la ley 26.150 (ESI).

A pesar de que la ley cumplirá 12 años desde que fuera sancionada, aún hoy sigue sin implementarse de manera adecuada y, por lo tanto, quedó desactualizada.

Según la ley, la ESI comprende tanto los aspectos biológicos de la sexualidad como los psicológicos, sociales, afectivos y éticos. Esto implica que las escuelas no deben simplemente hablar del sistema reproductor y enseñar a usar los métodos anticonceptivos de manera efectiva, sino que además deben explorar la diversidad, el respeto hacia las parejas sexuales y la sexualidad responsable, entre otras cosas.

«En cuarto año, una profesora de salud y adolescencia se animó a hablarnos, pero cada vez que teníamos su clase tenía que cerrar las puertas, y que nada de lo que habláramos saliera del curso porque, si no, corría «riesgos»». Rocio, exalumna de un colegio católico de Lanús.

Actualmente, la educación sexual es abordada en las escuelas de manera paupérrima, si es que siquiera se aborda. Se habla poco y nada, en clases de biología o salud mayormente. Muchas veces, se realizan talleres a pedido de los propios estudiantes, pero sigue sin abordarse de manera transversal como la ley indica.

«En mi colegio, la Educación Sexual se habla en marco del pedido de lxs estudiantes estrictamente. En cuatro años de cursada, todas las actividades en torno a E.S.I. fueron organizadas por el centro salvo una excepción el año pasado donde se trató violencia de género». Cassandra, alumna de una escuela pública de Balvanera.

La educación sexual es importante, no sólo para poder concebir una sexualidad responsable desde temprana edad, sino también para poder derribar los estereotipos de género y el desconocimiento por la diversidad sexual. Sin embargo, la sexualidad sigue siendo abordada desde una mirada cisheteronormativa que no incluye a las distintas identidades de género ni tampoco contempla las diversas orientaciones sexuales.

«Me hubiera gustado que hablen de las orientaciones sexuales. Yo, como una persona bisexual, me sentí súper invisibilizada. Lamentablemente, la única vez que tocamos el tema fue cuando uno preguntó si la OMS consideraba a la homosexualidad una enfermedad. La respuesta de la profesora fue un «no» y cambió de tema». Aylén, alumna de una escuela católica de Morón.

Lo más habitual es que los contenidos de educación sexual se vean en los últimos dos años de secundaria, con alumnos de entre 16 y 18 años. Según distintos estudios, en nuestro país los adolescentes comienzan su vida sexual antes de los 16 años: por ende, estos temas se abordan de manera tardía.

«Todo lo que nos dieron de educación sexual, ya lo había aprendido antes fuera del colegio. Ya sea por las redes sociales, mis viejes, amigues, etc. Decidí no esperar a cumplir 17 años y llegar al último año de secundario para aprender cosas que me parecen sumamente importantes y que se tendrían que enseñar mucho antes». Lucas, exalumno de una escuela católica del microcentro porteño.

Dado que hay un artículo de la ley que establece que cada institución escolar tiene derecho a decidir sobre el proyecto institucional para abordar el tema, muchas escuelas (principalmente religiosas) abordan solo la sexualidad con fines reproductivos e incluso desalientan el uso de métodos anticonceptivos.

Según una encuesta realizada por la Fundación Huesped, el 86% de los alumnos siguen asociando la educación sexual al sistema reproductivo. Si bien hoy en día hay movimientos estudiantiles interesados en promover la ESI, la situación no es homogénea dentro de la comunidad educativa.

La ESI debería poder otorgar herramientas a los jóvenes para disfrutar de su sexualidad de manera responsable y libre de prejuicios. Para educarse en la diversidad y el respeto hacia el otro. Para derribar los estereotipos de género y educar una sociedad más equitativa.

Aunque mucha gente decida hacer oídos sordos, una de las bases de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto es la lucha por la Educación Sexual Integral. Si no tenemos una educación sexual integral, transversal y que se cumpla en todas las escuelas, tenemos una sociedad desinformada, que desconoce sus derechos, que no puede elegir libremente.

Educación sexual para decidir.

Anticonceptivos para no abortar.

Aborto legal para no morir.


Fuentes:
Ley de Educación Sexual Integral
Fundación Huesped

La noche de los testeos

Este sábado 20 de enero llega «La noche de los testeos», una iniciativa de AIDS Healthcare Foundation en Argentina.

En nuestro país ya nos hemos acostumbrado a la famosa Noche de los museos; hace poco vimos la Noche de las heladerías, e incluso, unos entusiastas de la cerveza crearon la Noche de las birrerías.  En este marco, al equipo de AIDS Healthcare Foundation en Argentina se le ocurrió crear la Noche de los testeos.

Durante la noche del sábado 20, se realizarán exámenes médicos para diagnosticar VIH en 14 ciudades del país en simultáneo. Los puestos estarán ubicados en lugares públicos y al aire libre.

Un pinchazo, una gota de sangre y en 10 minutos estará el resultado. Así de simple y rápido. Los análisis son confidenciales como en cualquier hospital y se deberá firmar un formulario de consentimiento para realizarlo. A quienes les de reactivo, se los conectará con el sistema de salud para seguir con los análisis y el tratamiento correspondiente.

Según un estudio de ONUSIDA (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida), alrededor de 130 000 personas viven con VIH en nuestro país, pero se estima que un 30% no lo sabe aún. El prejuicio, los miedos y la falta de información llevan a que la gente no se anime a realizarse un examen o no sepa que puede hacerlo de manera gratuita en cualquier centro de salud público del país.

La idea de la Noche de los testeos, además de ofrecer análisis gratuitos, es dar información a quienes se acerquen a los puestos así como también repartir preservativos.

«La falta de implementación de la Ley de Educación Sexual Integral hace que sea tabú hablar del VIH, la sexualidad, los preservativos. Nosotros sacamos el test de VIH a la comunidad, así como en algunos puestos te toman la presión o te hacen análisis de diabetes. De esta manera tratamos de sacarle un poco el estigma», declaró Natalia Haag, Coordinadora Nacional de Prevención y Testeo en Radio Nacional.

AHF Argentina se inició en el año 2013 y trabaja junto a hospitales y universidades para educar y entrenar a los profesionales sobre el tratamiento y el acceso a servicios. De manera constante organiza campañas de concientización y prevención del VIH a lo largo del país, así como también reparte preservativos de LOVE, su marca propia. También cuenta con distintos puestos de testeo a lo largo del país (que podés conocer acá).

Hay que recordar que la manera más efectiva de prevenir el VIH es mediante el uso del preservativo durante cualquier tipo de relación sexual, así como también que la realización de los análisis médicos de forma periódica es necesaria.

Si bien, en nuestro país, la epidemia se concentra entre personas trans, hombres que tienen sexo con hombres, trabajadorxs sexuales y usuarios de drogas inyectables, nadie esta exento de contraer el virus. Se estima que cada año son 6500 los nuevos casos de VIH y que hay casi 70 mil personas en tratamiento.

La detección temprana del VIH es muy importante. En nuestro país, existe la Ley Nacional de SIDA (Ley 23.798), pero la falta de información y el estigma impiden que mucha gente reciba los tratamientos antirretrovirales tempranos.

Si el sábado 20 no tenes nada que hacer, acercate al puesto de la Noche de los testeos de tu ciudad para informarte sobre tu salud y sobre cómo prevenir el VIH y disfrutar de tu sexualidad de manera responsable.

Para más información sobre las sedes de la Noche de los testeos, hacé click acá.


Fuentes:
AHF Argentina

Encuentro Federal de Familias Diversas

El pasado fin de semana (7, 8 y 9 de diciembre) se llevó a cabo el Primer Encuentro Federal de Familias Diversas, en la ciudad de Villa La Angostura, Neuquén.

Organizado por la Asociación Familias Diversas de Argentina, la Federación Argentina LGBT y la Dirección Provincial de Diversidad del Neuquén, el encuentro contó con el apoyo del Ministerio de Ciudadanía de Neuquén, la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, así como del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Con la presencia de varias familias, se llevaron a cabo talleres tanto para adultos como para niños, en los que se abordaron problemáticas como la discriminación, la diversidad en las aulas, las distintas formas de formar una familia, la infancias trans y la salud, entre otras.

 

Hablamos con Andrea Rivas, una de las organizadoras, para que nos cuente más acerca de este encuentro y la experiencia que significó para todas esas familias.

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El encuentro surgió del impulso de organizaciones sociales como la AFDA y la FALGBT, y de la iniciativa de la Dirección de Diversidad de Neuquén para hacerlo como una forma de política pública. La articulación entre organizaciones civiles y gobierno fue clave para que este encuentro se lleve a cabo.

«Lo llamamos ‘encuentro federal’ porque es la primera vez que una parte del gobierno, en este caso provincial, impulsa como organizador este tipo de encuentro, que también contó con el apoyo de la Presidencia de la Nación».

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Rivas considera que tener estos espacios para dar visibilidad a la diversidad familiar es muy importante, ya que ayuda a las familias a compartir experiencias de vida y aprender sobre sus derechos.

El objetivo del encuentro fue abordar distintas temáticas que aquejan a las familias a lo largo del país. Si bien el marco normativo es muy bueno, en cada provincia hay distintas dificultades en cuanto a la aplicación de las leyes.

«Tenemos una muy buena normativa a nivel nacional, pero hay que ver qué leyes faltan y qué otras medidas son necesarias para que todas las familias puedan tener una igualdad real».

El programa contó con una distinción: un programa para niños y otro para adultos. Desde la AFDA, incorporaron la misma organización que en sus reuniones mensuales, en las que crean estos espacios para poder abordar las temáticas desde distintos ejes.

Los más chicos participaron de un taller audiovisual que contó con el apoyo de la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica) y fue dictado por una directora de cine quien trabajó durante un día y medio con los chicos en la realización de cortos.

Dentro de los talleres de adultos, una de las grandes preocupaciones fue la diversidad en las aulas. La falta de implementación de la Ley de Educación Sexual Integral afecta mucho a las familias, al igual que el acoso escolar y los estereotipos de género.

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Uno de los paneles que se llevó a cabo dentro del encuentro.

Desde la AFDA, se presentó una encuesta realizada a familias LGBTIQ sobre la economía de  cuidado: cómo se dividieron las tareas ante la llegada de unx hijx. Se realizó en el marco de la beca otorgada a una activista de la asociación por Dreilinden, una ONG alemana, para el fomento de la capacitación en materia de trabajo decente, inclusión social y el discurso sobre sexualidad.

Con los datos obtenidos, buscan aportar al debate para una promoción de licencias laborales que tengan en cuenta la diversidad familiar, algo que no pasa con el sistema actual que genera una gran brecha salarial en términos de género.

La mayoría de las familias LGBTIQ termina negociando las licencias con sus empleadores de manera individual (sin participación de ningún sindicato) y generando diversas estrategias como tomarse vacaciones o días de enfermedad para equiparar las licencias que, hoy por hoy, solo tiene la persona gestante.

Los hombres gays, las mujeres no gestantes y las personas trans son quienes más dependen de la voluntad de sus empleadores en estos casos.

Diversidad en la infancia

Se buscó abordar distintos tópicos referidos a la infancia. Uno de ellos fue un panel sobre infancias trans, donde se le dio la palabra a personas trans tanto adultas como adolescentes y niñxs. Contaron su experiencia, cómo fue su transición, cómo se sentían y la respuesta de su entorno ante ese momento de sus vidas.

«Había una chica con su hijo trans que aún estaba en un proceso muy reciente. Venía explorando un binarismo e insistía con que no era una cuestión de estereotipos y que se sentía varón. Hacía tres días había adoptado su nueva identidad y le generaba temor a la madre por todo lo que tendría que enfrentar su hijo».

La implementación de la Ley de Educación Sexual Integral fue también un punto clave. A más de 10 años de su sanción, hay muchas cosas que no están contempladas.

«Han cambiado muchísimas cosas, no había muchas de las leyes que tenemos hoy ni están contempladas muchas de las identidades».

La mayoría de las familias sufrieron distintos tipos de discriminación y falta de comprensión por parte de directivos de las instituciones educativas. Muchos colegios no sólo no abordan la ESI sino que no saben tratar con familias diversas.

Una de las cosas que se plantearon fue la representación de las familias diversas. No solo contemplar la ESI como educación sexual sino también como un tema transversal en el que desde los ejemplos sea vean representadas las familias.

«Nuestras familias no existen ya desde los formularios. Muchas veces confunden terminologías o les cuesta entender la diferencia entre una persona donante o un padre. A nosotras nos ha pasado y lo vemos en muchas familias.

La exposición a las mujeres a preguntas invasivas. Pareciera que sobre el cuerpo y la maternidad de una mujer todos pueden opinar.  Cuesta mucho romper el biologicismo. «¿Pero quién es la madre?». Las dos. «¿Pero quién la tuvo?». La cuestión de género es transversal y se aplica a nuestras familias, a los varones no les preguntan tanto esas cosas».

Hay una gran desinformación y también miedo de parte de los docentes de tocar distintos temas por miedo a las preguntas que se pueden generar. Prefieren no abordar ciertos tópicos para evitar planteos de la comunidad escolar. «No hay una formación obligatoria sobre educación sexual».

«Yo no siento que haya una real inclusión en las escuelas. No hay un gran dominio del tema, todo es muy por arriba, no sabés si realmente están tratando las cosas como se debe y haciéndose cargo de que tienen alumnos que provienen de familias diversas. Aún está invisibilizado. Las instituciones siguen muy negadas a mejorar esto, a pesar de las políticas públicas.

Socialmente, sí veo un avance. El principal aliado que tiene una persona discriminada es la respuesta de gran parte de la sociedad, que cambió mucho».

Desde las instituciones aún hay una mirada en la que se cree que quienes tienen que adaptarse son quienes se salen de la heteronorma, en lugar de adaptarse ellos a la diversidad que hay presente.

Lo que les dejó el encuentro

«Hubo una parte muy hermosa que fue un intercambio de experiencias sobre cómo crear una familia diversa donde hubo testimonios impresionantes. Fue una de las cosas que más me llevo de este encuentro.

Se genera una energía muy linda, ves que en todas las provincias pasa más o menos lo mismo. Podes escuchar cómo distintas familias fueron resolviendo una misma situación.

Se generó un vínculo muy lindo de solidaridad, todos nos hermanamos mucho».

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Familias que participaron del Primer Encuentro Federal de Familias Diversas en Neuquén.

Imágenes
Neuquén LGBT
Dirección Provincial de Diversidad de Neuquén
AFDA

Aborto: desde dónde formar a futuros profesionales de la salud

“El Aborto como problema de salud” es el nombre de la cátedra libre que se incorporó a la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA. Se trata de la primera respuesta académica sobre interrupción legal del embarazo en esta facultad. Presentamos el testimonio de algunxs protagonistas.

Estudiantes y profesionales de la salud, junto con integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, fueron lxs responsables de organizar esta propuesta, desarrollada en cuatro encuentros entre fines de octubre y principios de noviembre.

En ellos, distintxs profesionales hablaron sobre marco legal, contexto regional, tecnologías médicas, herramientas, accesibilidad y experiencias de los equipos de salud.

La cátedra, en palabras de sus protagonistas, surge como respuesta a una necesidad de lxs estudiantes de tratar la problemática en el proceso de aprendizaje, motivadxs también por experiencias cercanas: en 2015, se llevó a cabo la primera cátedra libre de la Campaña en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) y en 2016 en la de Psicología; además, este año se incorporó una materia sobre el aborto como problema de salud en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario.

Uno de los aspectos que destacaron de esta experiencia fue la visibilización de una problemática que desde el modelo de salud patriarcal no se trabaja en la facultad, a través de un paradigma de géneros y derechos, el respeto a la autonomía de las personas y la concepción de la sexualidad de forma integral, responsable y libre de violencias.

En este sentido, lxs futurxs profesionales adquieren herramientas para poder realizar un primer abordaje en un futuro.

Para saber más sobre la organización, las sorpresas que se llevaron, las dificultades con las que se encontraron y sus expectativas previas y posteriores a los encuentros, Escritura Feminista se contactó con las Redes de Estudiantes y de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue la organización de esta cátedra?

Red de Estudiantes: Fue más sencillo de lo que se piensa. La realidad es que nos encontramos día a día en la lucha, ya nos conocemos todxs las caras, y lo único que faltaba era poner día y hora para juntarnos y empezar a organizarnos.

A partir del primer encuentro nos dimos cuenta de que motivación no faltaba. Cada estudiante de la red es una pieza importante por sí solx, y juntxs somos el motor de esta lucha feminista.

E.F.: ¿Cuál fue el rol de los estudiantes en esta instancia?

R. E.: Lxs estudiantes somos lxs que estamos todas las semanas en la facultad: sabemos qué profesorxs son más receptivxs, quiénes no; sabemos cuáles son los conocimientos que nos brinda la facultad, los intereses del estudiantado, lo que lxs convoca; sabemos de qué manera intervenir, en qué espacios, y cómo lograr visibilidad.

Todas esas herramientas fueron más que necesarias para darle inicio a la cátedra. Nuestro rol es no sólo de espectadores pasivos, sino que también empezamos a llevar la discusión poco a poco a nuestrxs compañerxs a través de la Red, nos encargamos de la difusión y de aportar al enfoque estudiantil de la cátedra, a través de nuestras experiencias académicas sobre el aborto, desinformantes en su mayoría.

 

«A partir del primer encuentro nos dimos cuenta que motivación no faltaba. Cada estudiante de la red es una pieza importante por si solx, y juntxs somos el motor de esta lucha feminista», Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir.

 

E.F.: A lxs profesionales, ¿qué es lo que más les sorprendió en el primer acercamiento a estudiantes de esta facultad?

Red de Profesionales: Lo que más nos sorprendió fue la necesidad de hablar. Hubo muchísimas personas, más de 120 inscriptas, para ser la primera experiencia con tan poco tiempo de difusión.

La participación de muchas y muchos estudiantes de distintos años, quieres referían haber transitado distintas materias donde se trabaja el tema con información errónea, desactualizada y sin profundizar.

Hasta la constancia de la concurrencia, que se mantuvo numerosa los cuatro encuentros, demuestra el interés sobre la temática y el vacío académico en el plan de estudios que tiene la universidad.

E.F.: ¿A quiénes va destinada la cátedra?

R. E.: No es sólo para estudiantes de Medicina, y eso no es un dato menor. Vinieron estudiantes de Bioquímica, Enfermería, Obstetricia, Psicología, Trabajo Social y muchas personas más de ámbitos diversos.

Un dato que rompe con todos los esquemas es que no entramos en las aulas que nos asignan, lo que demuestra que ya no hay más tiempo que esperar, que es aquí y ahora. Somos muchxs más de lxs que creíamos, y estamos llenxs de ganas de dar debates serios y de adquirir esas herramientas que nos niegan desde lo académico para poder acompañar a las personas gestantes en el cuidado de su salud sexual.

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Fuente: Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir CABA

E. F.: ¿Qué objetivos buscan cumplir?

R. E.: El público es amplio pero nos parece igual de importante trabajar la problemática desde cada aspecto. En las carreras de Ciencias Médicas apuntamos a formar nada más ni nada menos que futurxs profesionales con perspectiva de género, que van a saber cómo abordar situaciones de aborto el día de mañana.

Eso no significa que nuestra intención sea que un estudiante de segundo año salga de la cátedra y empiece a garantizar abortos. La diferencia es que en unos años, cuando tenga su título, no va a replicar la violencia contra esas personas que solicitan interrupciones legales de embarazos, no va a estigmatizarlas, no va a tener miedo de perder su matrícula, ni de ser judicializadxs.

Lxs profesionales que hayan transcurrido formaciones como la nuestra van a ser profesionales que garanticen derechos y cuiden la vida.

Por otro lado, también sabemos que estamos molestando, que estamos irrumpiendo con la cotidianeidad de la Facultad de Ciencias Médicas, criticando su postura y convirtiéndonos en protagonistas de nuestra propia formación. Estamos rompiendo el status quo, estamos deconstruyendo el modelo patriarcal y hegemónico de la universidad.

R. P.: Poder hablar de aborto en la facultad de Ciencias Médicas, desde una mirada integral. No morir ni sufrir consecuencias en la salud por un aborto inseguro es un derecho humano básico.

Otro de los objetivos es cuestionar la formación del pregrado del modelo médico hegemónico, biologicista y patriarcal. También, poder sentar precedente para impulsar un proyecto que logre la incorporación de la cátedra como una materia dentro de los programas de las distintas carreras.

EF: ¿Por qué se asigna como cátedra libre y no obligatoria?

R. P.: Sigue siendo, a pesar de los avances, un tema muy controversial en la sociedad, y la facultad no escapa a las contradicciones culturales. En las distintas carreras de la facultad de Ciencias Médicas no está incluida la salud desde una perspectiva de derechos ni géneros.

 

«Estamos rompiendo el status quo, estamos deconstruyendo el modelo patriarcal y hegemónico de la universidad», Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir.

 

E.F.: ¿Qué elementos operaron (y siguen operando) para que se pueda generar este cambio de paradigma en lo académico?

R. P.: Lo más importante es encontrarnos en el andar, desde los distintos espacios de intervención. Esta cátedra es consecuencia de pensar en conjunto, entre la Red de Estudiantes por el Derecho a Decidir, la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir.

Las redes nos ponen en el mapa a quienes somos o seremos efectores dentro del sistema de salud, de los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos de las personas desde la perspectiva de derechos y géneros; quienes ponemos el tema en la agenda social y cultural, para visibilizar la necesidad urgente de una ley que regule las interrupciones del embarazo como un derecho, dentro del sistema de salud, para ampliar y garantizar el acceso.

EF: ¿Tuvieron dificultades en el camino?

R. E.: Conseguir el aula fue bastante difícil. Presentamos cartas por todos lados y las respuestas nunca eran positivas. A partir de que nos dieron el sí, empezaron todas las buenas noticias. Ahora tuvimos que cambiar de espacio pero logramos llenarlo igual que la primera vez, es decir, ya las dificultades no nos hacen temblar, estamos más firmes que nunca.

R. P.: Dificultades en cuanto en el espacio físico, ya que la universidad no brinda muchos espacios para propuestas que desarrollen temáticas que no están incluidas en las currículas de las carreras, a pesar de ser contenidos y saberes que corresponden a dichas profesiones.

Dificultades político-académicas, ya que la necesidad de una cátedra libre demuestra la perspectiva restrictiva y conservadora que tiene la lógica de la facultad y del sistema de salud frente las muertes y las consecuencias que pueden generar los abortos inseguros en los cuerpos de las mujeres y personas con capacidad de gestar, y en la salud pública.

 

«Con una cátedra donde se trabaja la temática no alcanza, es un tema transversal en la salud. La universidad debería hacerse eco e incluirla dentro de los programas de estudios», Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir.

 

EF: ¿Qué creen que falta aún?

R. P.: Falta que cambien las currículas de materias como Medicina legal, Ginecología, Bioética, Obstetricia, Salud pública y más, las cuales brindan información intencionalmente errónea y desactualizada, que restringe los derechos de las mujeres y las personas con capacidad de gestar, fomentando la violencia institucional hacia quienes quieren decidir sobre sus propios cuerpos.

Con una cátedra donde se trabaja la temática no alcanza, es un tema transversal en la salud, y por lo tanto la universidad debería hacerse eco e incluirla dentro de los programas de estudios, ya que repercute en el desarrollo laboral y cotidiano de las y los profesionales de las ciencias de la salud en todas las disciplinas.

Además, falta que se sumen más estudiantes y docentes para darle fuerza a otras formas de pensar y hacer salud.

R. E.: Un tema fundamental que salió en el último encuentro fue la ley de Educación Sexual Integral, que entendemos que sin su implementación real, nada de lo que estamos haciendo tiene total sentido.

Nosotrxs llevamos el slogan de la Campaña como bandera, por eso estamos haciendo carne de ‘educación sexual para decidir’. Pero si empezamos recién en el nivel universitario y siendo sólo una Cátedra Libre, pocxs van a ser quienes realmente puedan decidir sobre sus propios cuerpos.

Necesitamos de la ESI y necesitamos que todos los planes de estudio de todas las carreras tengan perspectiva de género, y por supuesto, para todo ello necesitamos presupuesto educativo, porque si nos vacían la universidad, nada de esto se puede realizar.

 

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Red de Estudiantes de la Salud por el Derecho a Decidir CABA