Sin voluntad política, peligra la ley de Humedales

Además de Ganadería y Pesca, aún resta que evalúen la iniciativa tanto la comisión de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios como la de Presupuesto y Hacienda. Es por esto que más de 380 organizaciones ambientalistas exigen que se cree un Plenario de Comisiones para el tratamiento urgente en el recinto de la ley de Humedales.

Todavía tenemos tiempo: #LeyDeHumedalesYa

Después de una serie de noticias que circularon por diversos portales respecto de que el proyecto de ley de Presupuestos Mínimos para la Protección Ambiental de los Humedales perdería estado parlamentario el 30 de noviembre, la organización EcoHouse aclaró algunas fechas importantes a tener en cuenta mediante sus redes sociales.

La fecha en la que la ley de Humedales finalmente perdería estado parlamentario es el 28 de febrero de 2022, ya que podría tratarse antes del primero de marzo si el presidente de la Nación llamase a sesiones extraordinarias y las comisiones le dieran vía al tratamiento de la ley en el recinto. Sin embargo, cada día cuenta y es probable que esto dependa de las nuevas conformaciones de las comisiones a partir del 10 de diciembre. Es por esto que tanto las organizaciones como les activistas ambientalistas buscan mover todos los recursos disponibles para exigir que el proyecto de ley de Humedales sea tratado.

«No es la primera vez que se impulsa en el Congreso una ley que proteja los humedales y es que, donde se busca proteger recursos naturales que pueden explotar y enriquecer pocas manos, siempre nace un fuerte lobby empresario: en 2013 y en 2016, el proyecto se aprobó en el Senado y luego quedó trabado en comisiones de la Cámara de Diputados. En ambas ocasiones, la cámara baja no le dio tratamiento al proyecto hasta que perdió estado parlamentario».

Tatiana Fernández Santos para Escritura Feminista.

Si no se logra la media sanción antes del 31 de diciembre en la sesiones ordinarias o antes del 28 de febrero si hubiera sesiones extraordinarias, las iniciativas deberán presentarse nuevamente hasta obtener un dictamen favorable como sucedió en noviembre de 2020, cuando la iniciativa que incorpora 15 proyectos presentados por distintas organizaciones y diputades obtuvo dictamen en la Comisión de Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados.

Listado de miembros de la comisión de Agricultura y Ganadería de Diputados, presidida por el diputado nacional por Corrientes del Frente de Todos José Arnaldo Ruiz Aragón, que cajonea el proyecto de ley de Humedales desde noviembre de 2020.

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¿Tanta saña con una ley que busca proteger al 21,5% del territorio nacional?

Existen distintos tipos de desarrollos que avanzan sobre estos espacios. Historia conocida, negocio de unos pocos en detrimento del ambiente. Lo particular de este ecosistema es que se ve amenazado por tres tipos de negocios.

Primero, los proyectos inmobiliarios —como countries o barrios cerrados—, que suelen construirse sobre humedales como es el caso de Nordelta. Por otro lado, se encuentra la expansión de la frontera agropecuaria o el agronegocio —responsables del origen de los incendios en las islas del Paraná—. Finalmente, otro sector empresario que se perjudicaría con la regulación de los humedales es el que se dedica a la explotación minera de litio.

Estas actividades son parte de un modelo productivo que impacta de manera irreversible sobre territorios de humedales y reservorios naturales de agua.

Humedales para regular el cambio climático

Se trata de ecosistemas naturales indispensables para la vida, que son fuente de agua dulce, de alimentos y de medicinas naturales, que albergan una biodiversidad única. Además, son fundamentales para la regulación de las crecidas de los ríos y para la reducción de emisiones de dióxido de carbono. Es decir, cumplen un rol primordial para prevenir y atenuar los efectos de la crisis climática. En Argentina, 600 000 kilómetros cuadrados de superficie están cubiertos por sistemas de humedales, un poco menos que dos veces la superficie de Italia.

Los humedales son fundamentales por la biodiversidad de flora y fauna que albergan: diversas especies de peces, aves, mamíferos, reptiles y vegetación. De acuerdo a «Ley de Humedales Ya», el 40% de la biodiversidad mundial vive o se reproduce en estos ecosistemas. Asimismo, estas áreas son fuente de agua dulce y funcionan como depuradores de las aguas.

A la vez, los humedales cumplen un rol fundamental para combatir el cambio climático ya que almacenan dióxido de carbono y por ende reducen la emisión de estos gases a la atmósfera. A la vez, mitigan el impacto de las inundaciones y las crecidas de los ríos ya que actúan como esponjas que retienen el agua para luego liberarla de a poco.

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Imagen de portada

Silvio Moriconi

Fuentes: 


La lucha en las Reservas Naturales

Artículo escrito en colaboración por Estefanía Arena y Florencia Bareiro Gardenal


Estamos ante un colapso ambiental de tal magnitud que hablar de reservas naturales es casi una utopía pero, aunque en lo que va del año se arrasaron más de 300 mil hectáreas solamente en el Paraná, en Argentina hay un total de 600 mil km2 de este tipo de espacios verdes. Algunos de ellos, perdidos en ciudades de concreto, luchan por sobrevivir y seguir cumpliendo su función vital en nuestro mundo.

Grandes ciudades como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las que componen el área del Conurbano Bonaerense (juntas, el AMBA) están ubicadas en un territorio con un ecosistema particular que está siendo aplastado y ahogado con el cemento que construyen negocios inmobiliarios sin planificación urbana respetuosa con el medio ambiente. Hablamos de los humedales que, como consecuencia de esta situación, desaparecen cada vez más rápido dejando tratos sucios y rentables solo para algunos pocos. 

Según el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) de Buenos Aires, los humedales constituyen áreas de inundación temporal o permanente, tanto continentales como costeras, sujetas o no a la influencia de mareas, en las que se desarrollan ecosistemas diferentes a los acuáticos y terrestres.

«En la actualidad estos ecosistemas pasan desapercibidos o no son valorados en los procesos de gestión territorial, en la construcción de obras y la definición de usos del territorio».

OPDS (2019) Inventario de Humedales de la Provincia de Buenos Aires, Primer Informe: Aspectos metodológicos, identificación y delimitación.

Este informe considera que la importancia ambiental de los humedales radica en su elevada y variada provisión de bienes y servicios ecosistémicos. Estos bienes y servicios están directamente vinculados a las funciones ecológicas de los ecosistemas. Por eso, advierten que si se rellenan, se contribuye a su degradación porque se convierten en sistemas terrestres y, si se dragan, en sistemas acuáticos. Estas son situaciones que conducirían a la pérdida de los beneficios reguladores naturales irremplazables que proporcionan, con los riesgos y consecuencias que esto implica.

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En lo que va de 2020, ya hay alrededor de 200 mil hectáreas de humedales destruidas, sin mencionar los estragos en otros ecosistemas como bosques y selvas, entre otros. La importancia de los humedales radica en las diversas funciones que tienen en la regulación de los ciclos hidrológicos: prevención de inundaciones, retención de agua dulce, recarga de acuíferos y protección ante procesos de erosión costera y de suelos. También son los mayores contenedores de dióxido de carbono en la Tierra, ya que absorben mucho más que los bosques. El 40% de las especies viven y se reproducen en estos humedales. Asimismo, constituyen ambientes de alto valor paisajístico asociados al aprovechamiento turístico y recreativo.

Aspectos generales de las Regiones y Subregiones de Humedales (nivel I) de la Pcia. de Bs. As. Fuente: OPDS (2019) Inventario de Humedales de la Provincia de Buenos Aires, Primer Informe: Aspectos metodológicos, identificación y delimitación.

Los problemas que tienen estos lugares no son solamente las quemas ilegales para ganar terreno, si no que también son usados como basurales o para rellenar y llevar a cabo diversos negocios inmobiliarios en la zona. A simple vista, están completamente amenazados y no tienen ninguna protección legal a pesar de que reiteradas veces se la intentó concretar a través de proyectos legislativos.

En 2012, se empezó a impulsar un proyecto para lograr un presupuesto mínimo para la protección y uso racional y sostenible de los humedales. Aunque esto fue aprobado en el Senado de la Nación un año después, para 2015 no logró el suficiente apoyo en Cámara de Diputados. Por lo tanto, todavía no hay una ley que ampare estos ecosistemas. De igual forma, este proyecto (S-4279/15) no era una completa solución para las organizaciones, ya que tenía muchos vacíos legales. Uno de los puntos más importantes es que se buscaba garantizar medidas para que no se realice ningún tipo de actividades que alteren la conservación. En la actualidad, el presidente del bloque Frente de Todos, Máximo Kirchner, presentó un proyecto de ley para la protección de estas reservas, con intención de finalizar las quemas intencionales e ilegales.  

Los humedales ocupan casi un 21.5% del territorio de nuestro país y están en peligro. Por eso, les vecines autoconvocades de varios zonas del país, especialmente del área del Gran Buenos Aires, están buscando defender estos territorios, tratando de que los gobiernos municipales, provinciales y nacional implementen leyes que puedan proteger estos sectores.

La mayoría de las reservas en la ciudad no tienen protección específica. Pese a que el artículo 28 de la Ley 25.675 desampara a las personas que producen daños en el ecosistema, haciéndolos responsables de la reparación, todavía no hay personas jurídicas condenadas por los desmanes producidos este año. 

Desde Escritura Feminista sostenemos que esta situación es urgente. Ante un contexto general de colapso climático y también como habitantes de estos territorios, decidimos visibilizar la situación a través de un ciclo de entrevistas con les representantes de algunas de las reservas que existen en el país y específicamente en el conurbano bonaerense. Lo que tienen en común todos estos grupos es que fueron armados por les propies vecines de la zona.

Multisectorial Humedales – Delta del Paraná

Es un movimiento recientemente conformado que reclama la disminución inmediata del fuego y la identificación (y la penalización) de los responsables. También buscan promover la implementación del PIEZAS: «Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná».

Doble corte simultáneo en la autopista Santa Fe, que fue generado por un grupo de personas mientras otras sostenían el corte del Puente Rosario-Victoria. Fuente: Facebook oficial Multisectorial Humedales.

Isla Verde – Palomar

Es una asociación civil ambientalista del partido de Morón con el objetivo de poder formar una reserva natural dentro de los terrenos de la 1ra Brigada Aérea del Palomar. Estos espacios están amenazados tanto por el mal manejo con quemas de pastizales intencionadas como por la descarga ilegal de residuos. Además, lindero al predio funciona el aeropuerto comercial de El Palomar que tienen un impacto ambiental significativo en espacio protegido.

Detalle de la propuesta de Reserva Natural Urbana Isla Verde. Fuente: Documento Proyecto Isla Verde 2019.

RNU – Laferrere

Comenzó como una propuesta vecinal para el aprovechamiento comunitario y sustentable del territorio. Buscan que el ex Aeroclub sea considerado parte del predio. El espacio pertenece a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) que no le informa ninguno de sus tratos o movimientos al grupo de vecines que cuidan la reserva. Además, en los últimos días, les vecines denunciaron incendios que fueron provocados en la zona de la reserva y elles mismes fueron quienes pusieron el cuerpo para tratar de apagarlos:

Reserva Natural de Ciudad Evita

Una parte de sus hectáreas fue declarada reserva natural municipal en 2015, pero la mayoría del territorio, donde se encuentran el bosque, el humedal y los pastizales, está desprotegido. En el predio se encontró un yacimiento arqueológico que nunca fue reconocido. Al igual que en Laferrere, también sufrió de incendios provocados en septiembre:

Santa Catalina – Lomas de Zamora

A nivel municipal fue declarada en el año 2011 como reserva natural. El último humedal en zona sur. Anteriormente, la Universidad de La Plata contaba con 700 hectáreas de este predio pero vendió 300 a la empresa recolectora de basura Covelia. La organización vecinal también lucha contra un relleno basural que se sigue intentando hacer en la zona de la reserva:

Publicación del 20 de septiembre de 2020 en el facebook Vecinos Autoconvocados en Defensa de Santa Catalina.

Colectivo Ecológico «Unidos por Laguna de Rocha», Reserva Histórica (1996) y Reserva Natural, Integral y Mixta desde diciembre de 2012

El Colectivo Ecológico «Unidos por Laguna de Rocha» se formó en agosto de 2008 con el fin de unificar los trabajos que diferentes vecinos de Esteban Echeverría venían realizando en pos de lograr declarar la Laguna de Rocha como Reserva Natural.

La Laguna de Rocha es un humedal ubicado en Monte Grande, con una extensión aproximada de 1400 hectáreas de las cuales 300 corresponden a espejos de agua y sólo 630 se encuentran protegidas por ley. Abarca una diversidad de ecosistemas que alojan alrededor de 173 especies de aves, otros tantos de anfibios, reptiles y mamíferos. Es el último pulmón verde y el único espacio de saneamiento poco afectado de la cuenca media del Riachuelo-Matanza. Es aquí donde se filtran las aguas contaminadas y las lluvias que recargan el Acuífero Puelche. También es la desembocadura natural de los arroyos Ortega, Guillermina y el Triangulo, que purifican sus aguas en este humedal. Cuenta con una rica historia y es de un elevado interés arqueológico 

Entrevistas: días y horarios

  • Multisectorial Humedales: a definir.
  • Isla Verde: jueves 22 de octubre a las 19 h.
  • Reserva Natural Laferrere: jueves 29 de octubre a las 19 h.
  • Reserva Natural de Ciudad Evita: jueves 5 de noviembre a las 19 h.
  • Organización de vecinxs autoconvocadxs en defensa de la Reserva Natural Santa Catalina: jueves 12 de noviembre a las 19 h.
  • Colectivo Ecológico «Unidos por Laguna de Rocha»: jueves 19 de noviembre a las 19 h.

Todas las entrevistas se realizarán a través de nuestra cuenta de Instagram y las novedades serán publicadas en nuestras redes sociales (las fechas y horarios pueden variar). ¿Conoces alguna reserva natural próxima a tu barrio? ¡Te leemos!


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Un plan de políticas ambientales con sabor a poco

Incluye la ley de educación ambiental, el fomento de la agroecología y la erradicación de basurales a cielo abierto. ¿Por qué estas medidas resultan insuficientes?

El lunes 21 de septiembre en Olivos, junto al ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, y al jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, Alberto Fernández presentó el Plan de Políticas Ambientales. El presidente planteó la necesidad de un «cambio de cultura» para «amigarnos con la naturaleza». Este paquete está conformado por el Plan Casa Común, el Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto, el Proyecto de Ley de Educación Ambiental y el Programa Nacional de Prevención de Incendios y Manejo del Fuego. Las medidas en cuestión tienen como objetivo «construir un modelo sostenible, de consumo responsable y de cuidado del medio ambiente a nivel nacional».

La ley de educación ambiental, un proyecto que deberá ser aprobado en el Congreso, consistiría en integrar la perspectiva ambiental a todos los niveles de educación formal e informal, algo que ya contempla la ley nacional de educación (art. 89). Se busca promover la sostenibilidad como proyecto educativo, impulsar procesos de construcción de ciudadanía ambiental y fomentar un nuevo paradigma acerca del ser humano, la vida, la sociedad y la relación con la naturaleza.

«Necesitamos una ley de educación ambiental para poner en la cabeza de cada uno de nuestros niños y adolescentes por qué tiene sentido esta pelea», expresó el presidente de la Nación. Propuso también instaurar el «juramento al medio ambiente» por parte de alumnos y alumnas, con el fin de concientizar sobre esta problemática y promover el compromiso. Y aseguró que «son los jóvenes los que tienen que ponerse al frente de la demanda por el cuidado del medio ambiente porque eso nos va a permitir tener un mejor mundo», explicando que elles «son los dueños del futuro».

Con estas palabras, Fernández contribuye a la romantización del activismo juvenil. La responsabilidad ambiental y la mitigación del cambio climático no pueden quedar exclusivamente en manos de les jóvenes. Esto no es un problema futuro, las consecuencias las estamos sintiendo hoy y empeoran cada día. Lo cierto es que esta ley debería tener un público más amplio, como les funcionaries públiques, que son quienes toman las decisiones políticas, económicas y culturales que impactan en nuestro país hoy. Que cuenten con esta formación es fundamental para que las medidas que rigen a les argentines sean tomadas con conciencia ambiental.

El presidente continuó haciendo hincapié en la importancia de reducir el uso de combustibles fósiles para mitigar la contaminación y «aprovechar más las energías renovables». Comentario curioso, por decir lo menos, ya que no se comunicaron proyectos ni planes con esos objetivos. Tan solo el año pasado, el sector ganadero, agricultor y silvicultor fue responsable del 37% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) de Argentina, mientras que el sector de energía (quema de combustible, transporte e industria manufacturera y de la construcción) concentró el 53%. Siguiendo estos números, entendemos que las grandes empresas también deberían estar obligadas a educarse en ambiente, ya que son ellas las principales responsables de los mayores porcentajes de GEI, de la contaminación del agua y de la contaminación del aire. 

Inventario de GEI de la República Argentina, correspondientes al Tercer BUR elaborado en 2018-2019.

Por otra parte, se anunció el Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto. Además del cierre de estos lugares, el plan incluye la construcción de Complejos Socioambientales para el tratamiento diferenciado y eficiente de los residuos y la adquisición de equipamiento y productos básicos para protección de recicladoras y recicladores urbanos. Desde el gobierno afirman que la falta de control de operación y las escasas o nulas medidas de protección implican que estos sitios constituyan uno de los riesgos ambientales y sanitarios más urgentes de nuestro país. Un dato importante es que en la Argentina existen 5000 basurales a cielo abierto y solo hay 2500 municipios. 

Otra de las medidas que se informaron en Olivos fue el traspaso del Programa Nacional de Prevención de Incendios y Manejo del Fuego al Ministerio de Ambiente, que contará con una inversión inicial de 45.5 millones de pesos para la contratación de equipamiento para la Red de Faros de Conservación y pondrá énfasis en la preservación de los bienes naturales del país. El Ministro de Ambiente también se refirió a los incendios que hoy sufren distintas provincias. Al respecto, declaró que son el ejemplo más nítido del cambio climático por las «altas temperaturas y sequías prolongadas».

De esta manera, el funcionario atribuyó las quemas intencionales de los humedales y otros ecosistemas al cambio climático. Contrario a los casos de Australia y California, los incendios de la Argentina tienen relación directa con los intereses de los sectores agropecuarios, ganaderos e inmobiliarios. La sequía prolongada y el aumento del calor no fueron los causantes de miles de focos de incendios que arrasaron con cientos de miles de hectáreas.

«Muchas veces como uso y costumbre ciertos sectores productivos tendieron a quemar pastizales», afirmó Cabandié, para luego llamar a la acción a la Justicia ya que «hace 6 meses que hay fuegos continuos y todavía no apresó a un responsable». Pese a esto, no se pronunció palabra sobre la urgente necesidad de una ley de humedales. Por su parte, Alberto Fernández calificó como «pícaros» a los terratenientes que perpetúan estas prácticas.

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Por último, Cabandié presentó el Plan Casa Común. Este se orienta a la transformación social y la reactivación económica a través de asistencia técnica y financiera a gobiernos locales y organizaciones comunitarias para la realización de proyectos ambientales con impacto social y la generación y preservación de reservas naturales urbanas, viveros y áreas verdes. 

«Vamos a terminar de consumir nuestra casa común en perjuicio de los que nos sucedan y no tenemos ningún derecho a hacer semejante cosa».

El presidente Alberto Fernández, apuntó que esto sucederá en caso de no atender la temática ambiental.

Sin embargo, pese a todas estas nuevas medidas, los anuncios resultan insuficientes. La urgencia ecológica es demasiado grave y grande como para realizar planes poco ambiciosos. Desde Greenpeace consideraron que «son pasos necesarios pero insuficientes ante la emergencia sanitaria, climática y de biodiversidad que vivimos. Es urgente que se catalogue como delito penal a los incendios y desmontes de bosques y de humedales y que se obligue a los responsables a su restauración». El compromiso del gobierno nacional para con el cuidado y respeto del ambiente no puede ser parcial. Es necesario que el resto de las políticas nacionales y locales estén en concordancia con este Plan. 

Esto también significa quitar el subsidio a los proyectos mineros y de combustibles fósiles que contaminan y llevan nuestros ecosistemas al extremo, rechazar el acuerdo bilateral con China para la instalación de megagranjas, fomentar la aprobación de la ley de humedales y aplicar sanciones más efectivas para evitar los desmontes y así cumplir con la ley de bosques.

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El Presupuesto 2021, presentado el 22 de septiembre (un día después de los anuncios en Olivos), muestra cómo el compromiso de lucha contra el cambio climático del gobierno es una mera formalidad: los fondos asignados por el propio presupuesto para la Ecología y Medio Ambiente totalizan $23.521 millones, un 0,3% del total, mientras que para Energía, Combustibles y Minería alcanzan un 8%, con $681.925 millones.

Es necesario que el gobierno de Alberto Fernández deje en claro cuáles son sus intenciones en cuanto a tomar o no la responsabilidad por el cambio climático y sus efectos. Y, si deciden apostar por el ambiente, deben hacerlo con políticas nacionales de alto impacto, que solucionen los problemas inmediatos causados por la humanidad. Es hora de decidir de qué lado de la historia nos vamos a parar como país: ser quienes se quedaron sentades mientras causábamos la extinción de nuestra especie y de la naturaleza o aquelles que impulsaron soluciones y lucharon por un mundo en equilibrio.


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Por la recuperación de los bañados del Atuel

Un nuevo proyecto de ley de humedales fue presentado por el diputado nacional del Frente de Todos por La Pampa, Hernán Pérez Araujo. Con el objetivo de establecer los presupuestos mínimos para su protección, recuperación, uso racional y sostenible en todo el territorio argentino, la propuesta comprende la creación de un Inventario Nacional de Humedales.

La iniciativa destaca tres ejes distintivos respecto de otros proyectos antes presentados: 

  • El primero se refiere a recuperar los humedales dañados por factores antrópicos o naturales.
  • El segundo se interesa por el carácter federal de la propuesta, correspondiendo a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio (artículo 124 de la Constitución Nacional), por lo que serían las diferentes jurisdicciones quienes deberán realizar el ordenamiento territorial que conformará el Inventario Nacional de Humedales
  • En tercer lugar contempla aquellos humedales que por su localización sean interjurisdiccionales, para que sean categorizados por la Autoridad de la Cuenca Hídrica o, en su defecto, de forma consensuada por las diferentes jurisdicciones a las que pertenezca.

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Acorde a los puntos mencionados, el proyecto expone la situación que experimenta La Pampa como consecuencia del proceso de degradación de los humedales que constituyen los bañados del Río Atuel, a su vez enmarcados en la cuenca del río Desaguadero, la más extensa de las que se desarrollan íntegramente dentro de Argentina.

El río Atuel constituye uno de sus afluentes, precisamente el más meridional de la cuenca. El deterioro padecido por los bañados y las lagunas en el noroeste de la provincia de La Pampa fue originado por el cese de escurrimientos que causaron las acciones antrópicas llevadas a cabo en la provincia de Mendoza.

El resultado de la interrupción del caudal regular en el cauce del río Atuel durante más de siete décadas es el progresivo deterioro de la flora y fauna, con emigración y extinción de especies. Por otro lado, se originó la desertificación, además de acentuarse la dificultad de recuperación, siquiera parcial, de la antigua área de bañados.

«El río Atuel forma uno de los humedales más extensos de Argentina, en los cuales la baja pendiente favorece la acumulación de agua en espejos de relativa escasa profundidad y de elevada superficie, denominados genéricamente “bañados”. Numerosas lagunas también integran este gran humedal, por lo que se trata de un ecosistema significativo y, en los términos del inc. C del artículo 10 de la ley N° 25.675, su protección debe resultar prioritaria».

Fragmento del proyecto ley de humedales.
«Atuel, la memoria del agua». Documental realizado por Valeria Tochi y Fernando Carrillo.

Hasta 1917, el Atuel atravesaba el oeste pampeano. Actualmente, pese a tener el río cortado, todos los años ingresan aguas de reuso desde mayo a noviembre, aunque este año se vio acotado solo a los meses de julio y agosto y en una fracción limitada del área, informó APN La Pampa.

El daño ambiental y cultural que afecta al noroeste de la provincia obtuvo un fallo favorable el 16 de julio, cuando la CSJN fijó un caudal mínimo permanente de 3,2 metros cúbicos por segundo en el límite interprovincial, recomendado por el Instituto Nacional del Agua.

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Ante esa resolución, el 22 de julio el gobierno de Mendoza presentó un recurso de aclaratoria que no tuvo efecto, pues la decisión de la Corte fue ratificada. Además, el fallo estableció que las provincias involucradas junto con el Estado Nacional:

  • determinen, en la órbita de la Comisión Interprovincial del Atuel Inferior (CIAI) las acciones u obras de infraestructura necesarias para alcanzar el caudal mínimo permanente fijado, debiendo indicar el tiempo que demandarán y el porcentaje de los costos que cada una de las jurisdicciones afrontará.
  • diagramen un programa de monitoreo permanente que permita el control en el tiempo de la provisión del caudal mínimo fijado y de la evolución de la biota, la salinidad y los niveles freáticos.
  • presenten a la aprobación del Tribunal en un plazo de 90 días los programas de acciones u obras y de monitoreo ordenados.

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Investigadoras del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional de La Pampa realizaron un estudio sobre el impacto sociocultural del corte del Atuel en el oeste pampeano, que permitió entender el comportamiento demográfico de la zona, cómo se alteraron algunos elementos del imaginario colectivo de les pobladores, cómo se modificaron los modos de vida y se redefinieron las estrategias productivas y cómo se generó una pérdida de la memoria hídrica colectiva y de la «cultura del río», especialmente en las nuevas generaciones.

La investigación fue presentada en la Audiencia Pública de Conciliación realizada el 14 de julio de 2017 en el marco de la causa «La Pampa, Provincia de c/ Mendoza, Provincia de s/ uso de aguas», en la que la Corte habilitó la participación de «Amigos del Tribunal». En diciembre de ese año, la Corte ordenó a las provincias de La Pampa y Mendoza la presentación de un programa de obras con la participación del Estado Nacional, con el fin de recomponer el ecosistema afectado. Sin embargo, el conflicto entre las provincias continua sin ser resuelto.


Fuentes:

Imagen destacada: Wetlands International LAC


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¿Qué son los humedales? Hacia una ley que los proteja

El miércoles pasado, la Cámara de Diputados comenzó a debatir las distintas iniciativas presentadas para una ley de humedales en la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano. La ley busca proteger el área del territorio nacional cubierta por estos sistemas naturales, es decir, ¡el 21,5% del país! Enterate en esta nota: ¿Qué son los humedales? ¿Por qué son fundamentales para el ambiente? ¿Cómo afecta el modelo productivo actual a este ecosistema? ¿Cuáles son los puntos clave de la ley de humedales?

El mismo día en que comenzaban a discutirse los proyectos de ley de humedales en el Congreso, los vientos desplazaron el humo de los incendios que permanecen desde enero en el delta del río Paraná y que fueron provocados por quemas intencionales de pastizales. ¿Por qué se incendian las islas? Para preparar las pasturas para el avance de la frontera agrícola: se necesita más tierra para alimentar y criar ganado. La superficie afectada por la quema ilegal en esta zona ya es de unas 90 mil hectáreas, según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

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No es la primera vez que se impulsa en el Congreso una ley que establezca presupuestos mínimos para la protección de los humedales —en Argentina, los recursos naturales son potestad de las provincias— y es que, donde se busca proteger recursos naturales que pueden explotar y enriquecer pocas manos, siempre nace un fuerte lobby empresario: en 2013 y en 2016, el proyecto se aprobó en el Senado y luego quedó trabado en comisiones de la Cámara de Diputados. En ambas ocasiones, la cámara baja no le dio tratamiento al proyecto hasta que perdió estado parlamentario.

Incendios en las islas del Río Paraná, por Silvio Moriconi.

¿Qué son los humedales?

Los humedales son ecosistemas naturales indispensables para la vida, ya que son fuentes de agua dulce, de alimentos y de medicinas naturales, albergan una biodiversidad única y son fundamentales para la regulación de las crecidas de los ríos y para la reducción de emisiones de dióxido de carbono. Es decir, cumplen un rol primordial para prevenir y atenuar los efectos de la crisis climática. La Argentina posee 600.000 kilómetros cuadrados de su superficie cubierta por sistemas de humedales, un poco menos que dos veces la superficie de Italia (301.340 km2).

¿Por qué son IMPRESCINDIBLES para el ambiente?

Los humedales son fundamentales por la biodiversidad de flora y fauna que albergan: diversas especies de peces, aves, mamíferos, reptiles y vegetación. De acuerdo a «Ley de Humedales Ya», el 40% de la biodiversidad mundial vive o se reproduce en estos ecosistemas. Asimismo, estas áreas son fuente de agua dulce y funcionan como depuradores de las aguas.

A la vez, los humedales cumplen un rol fundamental para combatir el cambio climático ya que almacenan dióxido de carbono y por ende reducen la emisión de estos gases a la atmósfera. A la vez, mitigan el impacto de las inundaciones y las crecidas de los ríos ya que actúan como esponjas que retienen el agua para luego liberarla de a poco.

Por último, las poblaciones que viven cerca de los distintos sistemas de humedales se ven beneficiadas por estos ya que además de ser una fuente de acceso al agua, pueden ser parte de la producción de alimentos, lugares de la pesca e incluso atractivos turísticos, como lo son, por ejemplo, la Laguna de Chascomús en la Provincia de Buenos Aires, los Esteros del Iberá en Corrientes y las costas de la Península Valdés en Chubut.

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¿CUÁLES SON LoS puntos CLAVE DE LA LEY DE HUMEDALES?

El miércoles, durante el primer encuentro de los cuatro debates convocados por el diputado Leonardo Grosso, presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, se retomó la discusión de la ley de humedales: en este momento hay 6 proyectos de ley para proteger estas áreas que poseen estado parlamentario, de los cuales 5 están en la Cámara de Diputados y 1 en el Senado.

Lo que busca la iniciativa parlamentaria es la creación de un inventario de los humedales y el establecimiento de presupuestos mínimos provinciales y nacionales para la conservación de estos ecosistemas. Asimismo, el diputado del Frente de Todes Leonardo Grosso aseguró en entrevista con Futurock que el proyecto presentado por su fuerza política incorpora, además de un aumento contundente en las multas para quienes afecten estas áreas naturales —ya que muchas veces las multas son parte de los costos de las empresas—, penalidades de 3 a 6 años y de 5 a 10 años de prisión para los responsables de atentar contra los humedales.

Otro punto clave de la ley de humedales es la implementación de una moratoria para realizar un ordenamiento territorial de estas zonas y controlar las actividades productivas que allí se desarrollen con el fin de proteger la biodiversidad que habita en estos ecosistemas. Asimismo, es necesaria la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones respecto a los recursos naturales del país, por lo que es inminente que Argentina ratifique el Acuerdo de Escazú.

¿Por qué el modelo productivo actual afecta a los humedales?

Los principales negocios que afectan los humedales son los proyectos inmobiliarios (como barrios cerrados) que suelen construirse sobre humedales, la expansión de la frontera agropecuaria o el agronegocio —responsables del origen de los incendios en las islas del Paraná— y la explotación minera de litio. Estas actividades son parte del modelo productivo actual de maldesarrollo que impactan de manera irreversible contra las zonas de humedales y reservorios naturales de agua.

«El concepto de “maldesarrollo” apunta a subrayar el carácter insostenible o insustentable de los “modelos de desarrollo” hoy vigentes; insustentabilidad que es necesario leer desde diferentes dimensiones: social, económica, ecológica, cultural, política, de género, sanitaria, entre otras».

Svampa, M. y Viale, E. (2014) Maldesarrollo, La Argentina del extractivismo y el despojo. Buenos Aires: Katz Editores.

Imágenes de portada y del artículo: Silvio Moriconi

Fuente: Fundación Humedales


Paren de incendiar las Islas

El 12 de junio pasado, Fridays For Future Rosario publicaba en Instagram la frase «Paren de incendiar las Islas», a raíz de los incendios en las islas ubicadas sobre el río Paraná, en la localidad entrerriana de Victoria. Si bien estas quemas son habitualmente provocadas para acondicionar el terreno y la pastura para la cría y el engorde del ganado, causan irreparables daños en el ecosistema del humedal. Además, la situación se agravó por la falta de lluvias y la bajante del río que ocurrieron este año. 

No sólo miles de animales se vieron afectados por los más de 3000 focos de incendio no autorizados, sino también los habitantes de la ciudad de Rosario, quienes sufrieron bajo la nube de humo y cenizas que ahogó la ciudad durante días. Ellos utilizaron las redes sociales para mostrar la realidad brutal de los incendios provocados, tomando fotos y videos que reflejaban la increíble extensión de lo que muchos calificaron como un ecocidio.

Sumado a esto, un estudio realizado por el laboratorio de Medio Ambiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la UNR encontró que la calidad del aire en Rosario se vio severamente afectada por estos incendios. El informe afirma que la presencia de partículas contaminantes (polvo por combustión de rastrojos) llegó a superar hasta cinco veces las permitidas durante las jornadas con mayor cantidad de focos. También se corroboró que, por efecto del viento, las partículas contaminantes se distribuyeron a una distancia de hasta 60 kilómetros a la redonda.

«En Argentina existen aproximadamente 600.000 km2 de humedales, lo que representa el 21,5% del territorio nacional. Los humedales son ecosistemas naturales que proveen un conjunto de bienes y servicios que garantizan la calidad de vida tanto de los pobladores locales como de los habitantes de áreas vecinas. La provisión a la sociedad de esos bienes y servicios ecosistémicos depende del mantenimiento de la integridad ecológica de los humedales».

Wetlands International

Entendemos, entonces, que no es sólo una práctica peligrosa para el ambiente y la salud, sino que es una irresponsabilidad no cuidar al máximo un ecosistema de tanta importancia para el país. La Secretaría de Ambiente del gobierno entrerriano, que es quien tiene la facultad de otorgar permisos para la explotación de esos terrenos, asegura no haber emitido ninguno últimamente, por lo que estas quemas son ilegales. Además, desde el gobierno de Entre Ríos dijeron no tener recursos para fiscalizar el uso y evitar las quemas. Es claro que se necesitan políticas más específicas y rígidas.

Por su parte, Nación declaró la emergencia ambiental y amenazó con severas sanciones contra «los inescrupulosos que queman pastizales», según afirmó Juan Cabandié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Además, anticipó que realizará una denuncia penal y que buscará que los responsables de las quemas ilegales se hagan cargo de los costos millonarios de los operativos para sofocar incendios, que podrían superar los $20 millones. Sin embargo, a pesar de las múltiples denuncias y acciones judiciales iniciadas en la provincia, aún no hay imputados

Ley de Humedales

Entre el 15 de mayo y el 14 de junio pasados, se quemaron un total aproximado de 250 kilómetros cuadrados en la zona que va desde San Lorenzo al norte hasta Villa Constitución al sur. Unas 25 mil hectáreas, una superficie equivalente a «una Rosario y media», escribió en Twitter el naturalista y viverista César Massi, tras analizar datos abiertos y de público acceso de la información sobre incendios para el sistema de gestión de recursos Firms, de la NASA.

Aquí es donde organizaciones como Fridays For Future y El Paraná No Se Toca remarcan la necesidad de una ley de humedales. Ya en 2012 se inició un proyecto para lograr establecerla, que en 2013 logró la media sanción por unanimidad en el Senado. Sin embargo, en la Cámara de Diputados no fue aprobada y en 2015 el proyecto de ley de presupuestos mínimos para la protección y uso racional y sostenible de los humedales de la Argentina perdió estado parlamentario. 

La integridad de los humedales se ve cada vez más afectada por la actividad desregulada del hombre, las megaurbanizaciones, el avance de frontera agrícola, la industrialización de procesos de pesca y la deforestación. Se requiere una respuesta urgente que regule y proteja estos ecosistemas que brindan servicios ambientales fundamentales como la regulación de inundaciones, la depuración de agua, la provisión de alimentos, maderas y fibras y el reservorio de carbono, entre otros. Según Roy López Molina, abogado, escribano, vicepresidente primero del Concejo Municipal de Rosario y ferviente defensor de la necesidad de la sanción de esta ley: «Esa vía puede estar en la postergada ley de humedales, una herramienta indispensable que puede otorgar un ordenamiento territorial».

«De esa manera, cada provincia podrá decidir qué porción conservar y cuál destinarla a actividades productivas. Debe ser en una escala compatible con el mantenimiento del ecosistema. Las actividades quedarán así perfectamente normadas y habrá áreas en las que quedará erradicado el uso del fuego. Pero, además, para no correr detrás del fuego necesitamos una ley de humedales».

Roy López Molina.

Fuentes: