Hablemos de misoprostol

La lucha de las mujeres por adquirir derechos viene desde siglos pasados pero el debate en torno al aborto se popularizó en nuestro país luego de la unión de movimientos feministas: se podría poner como fecha de la denominada «cuarta ola» el surgimiento de Ni Una Menos en el año 2015.

En enero de 2018, periodistas, actrices y académicas feministas fueron invitadas al programa de espectáculos Intrusos para hablar sobre las principales problemáticas y reclamos que disputa el movimiento. El 5 de febrero asistió la comediante Virginia «Bimbo» Godoy, quien fue al programa con el pañuelo verde de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito en el cuello. Fue una de las primeras apariciones del pañuelo en televisión.

Allí mencionó, entre otras cosas, el aborto con misoprostol, que es la droga que se utiliza en los países donde la interrupción voluntaria del embarazo es legal y es el método recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Ese día, Wikipedia registró más de 5.000 entradas en su artículo «Misoprostol».

Según datos aportados por la Organización Mundial de la Salud, el aborto con pastillas es la forma más usada en el mundo a la hora de interrumpir un embarazo por ser muy segura. Además, afirman que el misoprostol tiene una efectividad del 85% cuando se usa correctamente.

El 6 de marzo de 2018 fue la séptima vez que un proyecto relacionado a la legalización del aborto ingresaba a la Honorable Cámara de la Nación; esa vez fue con la firma de 71 diputados, en su mayoría mujeres. Es importante recordar que la práctica del aborto en nuestro país está prohibida y penada por ley, pero igualmente es realizada y mueren cientos de mujeres cada año.

Aun con el rechazo del Senado al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, el saldo del debate es positivo: permitió la circulación de información sobre formas seguras de abortar con medicamentos y visibilizó a las organizaciones que acompañan estas decisiones.

Abortar en nuestro país sigue siendo ilegal, lo que conlleva que miles de mujeres lo hagan de manera clandestina, en muchos casos mediante el uso de pastillas. La desinformación genera miedo y angustia; por eso que diferentes grupos se organizan para acompañar en la clandestinidad a quienes no desean continuar con sus embarazos.

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Tenemos Observatorio

El Observatorio Nacional de Acceso al Misoprostol surge con el objetivo de investigar y divulgar información sobre el misoprostol. Está formado por un equipo interdisciplinario que recolecta, monitorea, produce y sistematiza información sobre el acceso al misoprostol; compañeres de distintas ciudades con sede en C.A.B.A.

Se proponen recopilar datos de fuentes secundarias y realizar informes acerca del precio y los puntos de ventas, entre otros. A sus integrantes les unió el hecho de ser militantes por el acceso democrático al medicamento desde hace años y llevan adelante Consejerías de Aborto con Pastillas desde el año 2013.

A futuro, planifican difundir su página web con toda la información necesaria. Mientras tanto, en sus redes sociales circula información acerca de dónde se puede conseguir la medicina y quiénes la producen:

«Se encuentra a través del sistema de salud o en farmacias. Es de venta legal con receta y lo puede prescribir cualquier médique. Existen tres laboratorios que lo producen. Dos de ellos, Beta y Domínguez, lo hacen para venta en farmacias y otro, LIF de Santa Fe, para venta al Estado».

Si seguís con dudas acerca de qué es el misoprostol y cómo utilizarlo, también podes comunicarte con las Socorristas en red, quienes brindan apoyo e información a personas que transitan un embarazo no deseado. Otra opción es visitar la página de International Women’s Health Coalition, donde se aportan datos a nivel mundial. 


La importancia de la visibilización

El desamparo, la soledad, la exclusión y la clandestinidad atraviesan Invisible, la segunda película dirigida por Pablo Giorgelli, que narra un drama que va mucho más allá del embarazo adolescente y el aborto.

Los primeros minutos de la película transcurren en silencio, ese silencio que a muchxs incomoda y que será interrumpido por la voz de Guido Kaczka a través del televisor. Este sonido será casi el único que se escuche en ese departamento de dos ambientes del barrio Catalinas Sur, en el sur de Buenos Aires.

Ely, interpretada por Mora Arenillas, es una adolescente de 17 años que estudia en la escuela pública y por las tardes trabaja en una veterinaria para solventarse y colaborar en la casa porque su mamá, única familiar, está desempleada y atraviesa una fuerte depresión. Ely está segura de algo: no quiere continuar con su embarazo. No quiere tener un hijx. Quiere abortar. A partir de esta decisión tendrá que buscar el cómo.

Como muchas jóvenes, junto a su mejor amiga buscará la solución en Google. La forma más sencilla según el buscador es hacerlo con pastillas. Qué es el misoprostol, dónde y cómo conseguirlo, cómo suministrarlo. Ely comprobará que en las farmacias se niegan a venderlo, al menos de forma legal.

 

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Arrastrada por el progenitor, también evaluará la opción de realizarse una intervención quirúrgica donde la enfermera y secretaria de un «ginecólogo profesional» (como ella misma lo describe) contará cada billete de los muchos de $100 que Ely le entregará al llegar a la casa que funciona clandestinamente como clínica.

La película refleja el desamparo desde las instituciones del Estado. La escuela como ese espacio que muchas veces solo implanta contenidos aburridos para lxs estudiantes mientras falla en brindar la contención y el apoyo que se necesitan en situaciones como la de Ely.

Otra crítica la recibe el hospital público donde una médica, frente al planteo de la adolescente convencida de no continuar con su embarazo, le aconseja que lo hable con su familia, con el padre y le deja bien en claro que la única ayuda que puede darle es la derivación al cuerpo de psicologxs del hospital.

Invisible es dura, conmovedora pero sin apelar al golpe bajo. Tampoco es una película militante aunque sí claramente crítica y política. Quizás sea o no casual su estreno. Llegó a las salas el 8 de marzo, con las calles colmadas de mujeres, dos días después de la séptima presentación del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) de manos de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito.

Salas donde puede verse esta semana (se actualiza casi todas las semanas):
Bs. As.: Cine Gaumont
Río Negro: Cine Teatro Español – Espacio INCAA Cinco Saltos
La Pampa: Espacio INCAA Santa Rosa

 

Feminismo y accesibilidad: primer instructivo inclusivo para abortar con misoprostol

El debate por el aborto legal, seguro y gratuito ya está instalado en la sociedad argentina. Este año, por primera vez después de siete intentos, se va a tratar la ley en el Congreso. Mientras tanto, el aborto clandestino, realizado en condiciones deplorables para aquellas personas gestantes que no dispongan de la información o el dinero para pagarlo, sigue costándole la vida a miles de abortantes cada año.

Dentro del espacio feminista, surgieron redes de contención para acompañarles antes, durante y después de sus abortos. Sin embargo, incontables personas gestantes seguían quedando por fuera del acceso a la información necesaria. Vivimos en una sociedad capacitista, donde todos los contenidos se crean con un tipo de destinatario específico en mente: la persona oyente, sin discapacidades visuales, físicas ni intelectuales.

¿Qué sucede con aquelles que no entran en ese imaginario? El concepto de interseccionalidad es relativamente reciente en nuestro país y poco a poco comienza a ganar fuerzas para lograr una verdadera inclusión entre todes.

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Panel compuesto por Gilda Cordero (intérprete de LSA‹›español e integrante de MOSFA), Carolina Buceta (presidenta de REDI), Tamara Cordovani y Nadia Cordovani (MOSFA), Carolina Reynoso (realizadora del corto) y dos integrantes de la Consejería.

El sábado 10 de marzo, en el barrio porteño de Almagro, la Consejería Pre y Post Aborto de la Asamblea de Villa Urquiza lanzó un instructivo inclusivo sobre el uso de misoprostol como método abortivo, creado en conjunto con activistas Sordas y presentado codo a codo con la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI).

Desde Escritura Feminista hablamos con Tamara Cordovani, activista feminista de la comunidad Sorda argentina, sobre el trabajo en pos de ampliar la accesibilidad a este tipo de materiales.

Nadia Cordovani, integrante de MOSFA, sobre el encuentro ocurrido el sábado 10 de marzo (transcripción en español).
Escritura Feminista: ¿Cuándo comenzaste a levantar activamente la bandera feminista?

Tamara Cordovani: Si vamos a hablar de la bandera personal, la levanté hace mucho tiempo de manera individual y surgió MOSFA (Movimiento de Sordes Feministas Argentina) el 25 de febrero de este año, con el objetivo de buscar accesibilidad en todos los videos instructivos, educativos y de las asambleas, entre muchos más, con Lengua de Señas Argentina y subtítulos.

El propósito de acercar a las mujeres Sordas a esta información es hacerles saber que no están solas, y ofrecerles un espacio en común donde podamos expresar ideas, inquietudes, y tener voz que son las manos.

E. F.: ¿Cómo surgió la idea de preparar el video instructivo? ¿Quiénes participaron?

T. C.: En realidad, esa idea no surgió de mí. El año pasado había publicado un video mío en Lengua de Señas Argentina con subtítulos en un grupo de Transfeministas, en busca de un espacio gratuito para dar un taller de Derechos de la Mujer para las mujeres Sordas, y ahí Mayra me contactó para preguntarme si podía trabajar con ella y con el equipo de Consejería Pre y Post Aborto de la Asamblea de Villa Urquiza.

Sin dudarlo, lo acepté pensando en la accesibilidad para las mujeres Sordas que quieran aprender el uso correcto del misoprostol. En el video participé yo sola; trabajaron Vanina Rodriguez como intérprete de Lengua de Señas Argentina‹›Español y Nadia Cordovani como mi apoyo para las correcciones, y todo el equipo de la Consejería.

Fue un día entero e intenso; hermoso y de mucho compañerismo.

E. F.: ¿Cómo fue el proceso de producción y filmación?

T. C.: Primero tuve una reunión con las chicas de la Consejería para conocernos y ver cómo lo podíamos hacer, tirar algunas ideas. Después nos juntamos un sábado a la mañana para la filmación. El proceso no fue tan complicado, lo hicimos de manera natural y fue un día hermoso y una organización perfecta.

Al finalizar la filmación, nos juntamos en una casa a verlo con Carolina Reynoso [la cineasta que editó el video junto con la Consejería], realizamos algunas correcciones, sobre todo en los subtítulos, e intercambiamos ideas como la pegatina del código QR.

Cabe destacar que hubo mucho respeto mutuo e intercambio. Ya ganaron un lugar en mi corazón.

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Código QR para acceder al material.
E. F.: ¿Qué significa para vos este trabajo con respecto a la comunidad sorda?

T. C.: Es uno de los primeros trabajos que hice para la Comunidad Sorda, la verdad es que estoy muy emocionada. Sobre todo porque es desde el feminismo.

Es un tema muy delicado para la mayoría de las personas Sordas por dos motivos: la mayoría desconoce las pastillas de misoprostol y su uso correcto, y no muches apoyan a la idea del aborto. Además, desconocen el tema del feminismo. Lo hice pensando en las mujeres Sordas que sí lo necesitan y en la accesibilidad.

Estoy muy emocionada, sinceramente, y un poco asustada porque es un tema de la salud y el video tenía que ser muy claro y conciso. Es una gran responsabilidad que llevo al hacerlo. Hacerlo significa tres palabras: abrirles la puerta.

E. F.: ¿Tienen pensado desarrollar más videos inclusivos, de otras temáticas feministas?

T. C.: Con el equipo de MOSFA tenemos pensado hacer todos los videos inclusivos posibles. Ahora, por ejemplo, estamos charlando con Maive Carone Fernández (de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y gratuito en la zona sur) para hacer un video inclusivo de la ley del aborto. No va a ser simple, pero confío plenamente en el equipo, somos muches y estamos trabajando de manera colectiva.

Cabe destacar también que están acercándose varias mujeres Sordas y mujeres oyentes que tienen ganas de compartir esto y se preocupan por la accesibilidad, como el equipo de la Consejería y Maive.

E. F.: ¿Qué te pareció la experiencia del sábado al presentar oficialmente el instructivo y charlar con quienes se acercaron a participar?

T. C.: La verdad es que fue una experiencia única y emocionante. Es mi primera experiencia y puedo decir que después de dos días intensos (la marcha del 8M y la radio con La Tribu), quedé rota por así decirlo de tanta información accesible, lo cual es muy bueno. Cada día aprendo un montón así como mis compañeres y colegas, quienes estuvieron presentes también.

No puedo negar que durante el debate hubo explosión de emociones porque hubo accesibilidad: estaba nuestra intérprete Gilda Cordero (integrante de MOSFA) y eso fue muy importante porque así pudimos tener más conocimientos. Cada día estamos construyendo desde el feminismo; nos alienta a seguir luchando por todas las mujeres Sordas.

Podés acceder al instructivo aquí.