Reina de corazones: dándole luz a la vida travesti trans

Este trabajo no es un estreno pero lo traemos a colación porque creemos que es muy importante para conocer el mundo tal y como es, o por lo menos una parte de él que suele estar bastante escondida. Reina de Corazones muestra las distintas aristas del mundo travesti y trans, un mundo que para muches es desconocido, lo cual provoca falta de empatía, discriminación y juzgamiento injustificado.

Reina de Corazones fue premiado en festivales de Argentina, Estados Unidos, España y Colombia, como también fue declarado Proyecto de Interés por el Ministerio de Desarrollo Social y por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.

¿Cómo empezó todo? Guillermo Bergandi, su director, es actor, director de cine y profesor de teatro y cine. En 2014 comenzó a dar clases de actuación en la Cooperativa Arte Tv Trans, en el sótano de una florería. Con el correr del tiempo, conoció la historia de la Cooperativa y de quienes la conformaban y eso lo motivó a darle vida al documental Reina de corazones. Con el objetivo principal de mostrar al mundo lo que él veía en ellas, esa búsqueda de un sentido en la vida, puso quinta a fondo y fue a conquistar su propósito. Además, buscaba que a través de su difusión ellas pudieran conseguir trabajo y herramientas alternativas a la prostitución.

«Veía que las cosas se les hacían tan difíciles y eran personas tan hermosas en cuanto a la actitud que le ponían a los problemas que atravesaban».

Guillermo Bergandi

¿Qué cuentan sus historias?

Este relato cuenta la intimidad de la vida de sus protagonistas, dónde viven, a qué se dedican y quiénes son (una pregunta difícil de responder para muches). Cada testimonio es tan importante como invaluable porque deja ver una experiencia distinta, para algunes hasta inimaginable, que dista mucho de lo que es social y culturalmente conocido y lo que está (mal) establecido como «normal». Son historias únicas, con otros obstáculos y otros recorridos.

Una de las técnicas de Guillermo para mostrar lo más expresamente posible la singularidad de estas historias fue preguntarle a cada una qué es ser trans o travesti para ellas. «Para mí, la palabra trans es una palabra mágica, es como que vos trascendiste algo», afirma Emma.

En sus voces, el relato avanza contando el camino que transitaron hasta conseguir vivir a pleno su identidad autopercibida. Para algunas fue más difícil que para otras, pasaron por usar los vestidos de mamás y abuelas, por pintarse con rouge cuando nadie las veía y por enfrentarse a la difícil experiencia de ir al colegio en un marco de gran discriminación hacia el colectivo LGBTIQ+.

El director recapitula una a una cada historia. Nos cuenta, a través de ellas, cómo fue tomar la decisión de usar por primera vez ropa de mujer o cómo fue montarse con la ropa de una hermana y sentirse plenas. Cuándo y qué decidieron operarse y cuál es su visión sobre pasar por el bisturí o tomar pastillas anticonceptivas.

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Ver este documental es adentrarse en la vida de 10 mujeres que tuvieron que ser fuertes e independientes desde el día en que se dieron cuenta de que eran mujeres, tuvieron que ponerse firmes en sus casas y enfrentarse a sus familias. Pasaron por el miedo de no ser aceptadas como también por el acogedor abrazo de un padre y una madre que lo entendieron todo. Sus vidas tuvieron idas y vueltas pero ellas siempre supieron cuál era el camino.

En cada palabra hay una enseñanza, como cuando Nicole dice que dentro de una persona existen muchos sexos y que a veces nos lleva toda una vida definir qué somos, porque lo externo puede demostrar algo físico mientras que lo interno puede demostrar algo totalmente opuesto.

Por su parte, Emma, que hoy es socia fundadora y presidenta de la Cooperativa, nos contó en conversación con Escritura Feminista cómo fue su experiencia sin dejar de dar cátedra con sus palabras, «Hacer el documental fue una experiencia reflexiva porque fue mirar para atrás y recorrer el comienzo. Lo más fundamental es transmitirle a las nuevas generaciones que hay que hacer. Nosotras somos un grupo que hizo y hace porque la vida de eso se trata, de no caerse en un pozo a llorar, hay que seguir, levantarse y volar. Creo que es lo que hicimos siempre en la Cooperativa».

Una experiencia reveladora

Hablando con Escritura Feminista, Guillermo nos contó cómo fue el proceso de llevar adelante el documental. Antes de conocer a la Cooperativa y a las chicas, él no tenía contacto con el feminismo y su lucha ni con la deconstrucción por la que hoy en día se trabaja tan arduamente. Todo ese mundo lo conoció a través de ellas.

«Mi relación con el colectivo fue por ellas, fueron muy generosas conmigo, me incorporaron en el grupo como si yo fuese una trans más, nunca hicieron diferencia».

Guillermo Bergandi.

Entre que empezaron y terminaron el filme, los movimientos feministas y LGBTIQ+ y todo su trabajo se hicieron cada vez más visibles. Esto se reflejó en la repercusión de la película: la pedían por todos lados, se presentaron en más de 30 festivales y ganaron cinco premios en distintas partes del mundo. Estaba sucediendo lo que el director había planeado, se estaba conociendo el mundo travesti trans.

«Dejar algo así, por más chiquito que fuera, me hizo muy feliz. Sé que generó cosas en muchas personas porque me lo hicieron notar, se les abrió la cabeza. ¿Qué más puedo pedir?», reflexiona Bergandi.

(De izq. a der.) Guillermo, Estefi y Emma. Imagen del Facebook de Cooperativa Arte Trans.

La experiencia fue un antes y un después en la vida de Bergandi. A partir del primer trabajo juntes, pudo dirigirlas en otras obras de teatro, siguieron el vínculo y como no podía ser de otra manera, se hicieron amigues. Luly nos transmitió el mismo sentir, Reina de Corazones marcó un antes y un después en su vida personal: «Fue mi primer trabajo artístico, me pone muy contenta ver cuando lo pasan en Canal Encuentro y también recordar ese momento histórico en mi vida».

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Cuando empezó a gestarse el documental, Luly era docente en el Bachillerato Popular Travesti Trans Mocha Celis. Trabajó cinco años en el mismo lugar y después de la pandemia comenzó a hacerlo en el Ministerio de Salud, en un programa de diversidad. Este cambio nos da la pauta de cómo fueron cambiando las cosas, de los derechos que fue ganando el colectivo y la libertad que obtuvo.

Otro punto a destacar de este trabajo según Luly es que Guillermo se centró en no catalogar a todas las actrices en la prostitución, sobre todo con la intención de romper ese estereotipo que encasilla a mujeres trans y travestis como prostitutas, que venden drogas y están en cárceles de varones. Lu, por ejemplo, en ese momento era trabajadora sexual pero el director decidió omitir ese dato y, en cambio, contar que estaba cursando la carrera de enfermería en la Universidad de Buenos Aires y que daba clases en el bachillerato. Un intento por abrir perspectivas.

«Le tengo mucho cariño al documental porque mostró el mensaje: sí se puede salir adelante, se puede salir del estereotipo de la marginalidad, de la miseria, de la expulsión y de la exclusión y en cambio mostrar que hay otras realidades travestis y trans».

Luly Arias.

Estefi también nos relató lo importante que fue para ella el paso por este documental: «Fue importante por ser mi primer documental, por no mostrar algo clásico y porque ayuda a visibilizar mucho la vida de las personas trans».

Cooperativa Arte Trans

La Cooperativa Arte Trans, antes llamada Arte Tv Trans, funciona desde 2010. Comenzó agrupando a mujeres trans y travestis de Latinoamérica y luego se expandió a personas LGBTIQ+ que quieren dedicarse a la actuación y que encuentran en el arte una profesión que les enorgullece. De ahí surgieron las protagonistas de este documental. Ellas estudian teatro y dejan todo para realizar obras. La primera fue «Hotel Golondrina» de Daniela Ruiz, fundadora de la cooperativa. ttambién dieron vida a «Los monólogos de las Tetas con Pene» y «La casa de Bernarda Alba».

Imagen de la Cooperativa Arte Trans

Luly destaca la importancia de la Cooperativa en su vida: «Me abrió un abanico de posibilidades y me ayudó a pensar que no estamos solo predestinadas a la prostitución, sino que podemos hacer otras cosas, como actuar. Entonces me impulsó a llegar a un sueño que ya tenía pero venía dejando de lado por muchas cuestiones que nos atraviesan a las mujeres trans, como hacernos sentir vergüenza de nuestras voces o de nuestros cuerpos o el prejuicio de que no se nos iban a abrir las puertas».

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Con respecto a la importancia del documental para la Cooperativa, Emma nos expresó que «fue una experiencia consagratoria, porque con todo lo que estaba logrando merecía un reconocimiento de su recorrido».

Sus sueños son grandes, mira al futuro con esperanza y espera poder llegar a ser una gran productora de contenidos: ya lo es, con contenidos audiovisuales, teatrales y artísticos presenciales. De hecho, el proyecto ya comenzó a ver la luz a través de lo que llamaron «DiverSIcuentos», cuentos infantiles sobre diversidad para ayudar a pensar en crianzas libres y diversas.

El arte fue su motor para seguir adelante, para cancelar estereotipos, levantar la cabeza y cumplir sus sueños. La vida tiene mucho para darles y van a buscar todo eso y más. Sentir el apoyo del resto de la comunidad es una pilar fundamental para continuar en el camino. Es importante, de nuestra parte, cumplir con el papel que nos toca: estar con ellas y elles a capa y espada, para seguir conquistando derechos, para poder vivir la vida que eligieron lo más plenamente posible.

«Julia»: un cortometraje para la visibilización trans

La actriz Daniela Santiago, conocida mundialmente por interpretar a La Veneno en la serie de los Javis (Javier Ambrossi y Javier Calvo), protagoniza un nuevo corto, escrito y dirigido por Miguel Ángel Olivares.

El cortometraje se estrenó el 29 de enero en España, Estados Unidos y Reino Unido entre otros países, por plataformas como FlixOlé, Filmin y Amazon Prime Video. Según un comunicado la distribuidora #ConUnPack, la entrada de este cortometraje en el catálogo de estas plataformas es un paso más en la visibilidad trans. Julia está producido por Gadol Producciones y el proyecto fue apoyado por el Ayuntamiento de Iznajar (Córdoba, España), además de la ONG Apoyo Positivo para la distribución y colaboración social y educativa.

La cinta recibió un galardón en los Premios LGTB de Andalucía 2020 (España), los cuales reconocen la trayectoria de asociaciones, personas e instituciones que luchan por la normalización del colectivo LGTBI+. Asimismo, a menos de un mes desde su estreno, Julia es el contenido más visto en el top 10 de la semana en FlixOlé, la mayor plataforma de cine español con un amplio catálogo de producciones LGBTIQ+.

Imagen Archivo

Julia está encarnada por tres actores: Eros Herrero, en el papel de un todavía Julián durante la infancia; Mario Boraita, como Julián en su adolescencia; y Daniela Santiago, Julia en la actualidad.

La actriz comentó para la Revista Shangay: «Julia transmite básicamente la trayectoria de una persona trans, desde que de niño ya sabe que es una niña hasta todo lo que tiene que luchar por conseguir su propia identidad y al final lo consigue y se transforma en una hermosa mujer. (…) Este proyecto es el segundo que hago dando visibilidad al colectivo trans. Un colectivo castigado y que poco se sabía de él. Gracias a estos proyectos y a directores que apuestan por ellos, la gente está más cerca de comprender lo que antes no entendían», explica la actriz, quien se dio a conocer por dar vida a la icónica Cristina La Veneno y que ahora se pone en la piel de Julia.

Su productor, Miguel Ángel Olivares, debuta como director con esta nueva producción, la cual nació como «una voz para el colectivo» y un arma para «sensibilizar a la gente» tras ver el incremento de ataques transfóbicos, según señaló en una entrevista a Europa Press. «Hablé con Daniela por teléfono y me emocionaron mucho sus palabras y su agradecimiento por acordarme de ellas, las mujeres trans», expresó Olivares, quien se inspiró en la propia historia de la actriz para la trama de Julia.

Si bien nos narra la historia de una chica trans de una forma única y muy íntima, también se puede apreciar que el director nos está exponiendo la travesía, desde una mirada de tolerancia y normalización que las personas trans pasan para tener su propia identidad, pues está inspirada en hechos reales.

Al empezar el corto se puede observar a Julia que, al ver su reflejo en el espejo, se traslada años atrás para revivir en imágenes el camino que ha seguido hasta llegar a ser quien es. Ella, en silencio, se mira ante el espejo y abre una pequeña caja que guarda desde su infancia. Es entonces cuando se ve como un niño que ya sabe que es una niña y desde ahí se narra todo el proceso doloroso que ha tenido que pasar para llegar a la actualidad y verse como es ahora.

Julia escena
Imagen Archivo

Sin duda alguna, una recomendación imperdible que no lleva más de 3 minutos para mirar y que nos permite acompañar a su protagonista en silencio, invitándonos a su recorrido para llegar a ser quien es.


Fuentes:


Neuquén inclusivo: otorgan 12 viviendas a mujeres trans

En medio de las dificultades que acarrea la pandemia de COVID-19, la ciudad de Neuquén dio un paso histórico en la ampliación de derechos para la diversidad sexual. El «Condominio Social Tutelado para Mujeres Trans» fue inaugurado el pasado 10 de agosto en el barrio Confluencia. Se trata del primer complejo habitacional del mundo destinado a la población travesti/trans en situación de vulnerabilidad. Fue impulsado por la monja Mónica Astorga Cremona, miembro de la Orden de las Carmelitas Descalzas, quien lleva 10 años a cargo del proyecto.

Un sueño hecho realidad

«Yo comencé a acompañar a las trans hace 14 años. Lo que a mí más me impactó es que cuando les pregunté qué sueño tenían, me dijeron que lo que querían era una cama para morir».

Hermana Mónica Astorga Cremona para Agencia Presentes.

La construcción del «Albergue de la Costa del Limay – Sustentable» estuvo a cargo del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo con una inversión de 27.6 millones de pesos y se levanta sobre un terreno cedido por el municipio en el año 2017. Consta de 12 monoambientes equipados con cocina, baño completo, calefacción y termotanque. También poseen un balcón o patio interno, un salón de usos múltiples y un patio de uso común.

Cartel de bienvenida hecho por la Cooperativa de Trabajo Los Amigos Ltda., empresa constructora del condominio.

«No podían ni agarrar la llave por el llanto, no podían creer lo que estaba pasando. Recuerdo que una me dijo: “El baño es más grande que el cuarto donde vivía”».

Hermana Mónica Astorga Cremona a la Agencia Presentes.

Las viviendas son administradas por el monasterio al que pertenece Astorga, apodada «la monja de las trans», y fueron cedidas en comodato a 12 mujeres travesti/trans de entre 40 y 70 años. En caso de defunción de alguna de sus propietarias, la unidad será destinada a otra mujer trans.

La realidad de las trans

La emergencia habitacional del colectivo no es novedad. En la Argentina, la expectativa de vida como personas travestis/trans no supera los 40 años. El acceso a la educación superior es aún un privilegio de poques y, sumado a la discriminación que la mayoría sufre a la hora de una entrevista laboral, subsistir de la prostitución es lo más inminente. Al carecer de un trabajo registrado con recibo de sueldo, conseguir un alquiler sin precios abusivos y en condiciones de salubridad se vuelve toda una odisea.

En lo que hace a la situación específica en las provincias de Neuquén y Río Negro, según el relevamiento «Trans-formando Realidades» de la Universidad Nacional del Comahue en conjunto con otros organismos gubernamentales, la expectativa de vida es de 42 años, más de un 60% de la comunidad no completó sus estudios secundarios y el 45% ejerce la actividad sexual como fuente de ingresos. En lo que hace a vivienda, en la provincia de Neuquén, el 65% no posee vivienda propia y el 45% tuvo problemas para alquilar por discriminación, motivos económicos y sobreprecios.

Tenencia de la vivienda que habitan.

Por ello, en materia de derechos, este es un avance muy importante para la ciudad y se suma a la reciente aprobación en el Concejo Deliberante Neuquino de la ley de cupo laboral «Yanina Piquet» el pasado 13 de agosto, que establece un porcentaje del 1% del empleo público para les travestis, transexuales y transgéneros.


Fuentes:

Imagen: Diario Río Negro


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Memorias familiares en el Archivo Trans

El Archivo de la Memoria Trans Argentina cuenta con mas de 9000 fotos digitalizadas y otro tanto por digitalizar. El viernes 14 de agosto realizó su primer conversatorio online, en el que a través de la plataforma Zoom se presentó una selección de esas imágenes contextualizadas por el relato de las integrantes. Como iniciativa para recaudar fondos, la actividad se repetirá de forma mensual.

El recorrido va desde registros arqueológicos que dan indicios de las identidades trans desde la época prehistórica hasta los años 60 y 70, documentando la vida de personas en los contextos culturales y sociales de distintos puntos geográficos a nivel global.

Maria Belén Correa es una de las fundadoras del Archivo: «A nosotras constantemente nos sigue llegando material. Porque la característica que teníamos es que éramos conservadoras sin saberlo. Eramos coleccionistas sin saber qué significaba eso. Juntábamos fotos familiares y hoy nos convertimos en artistas, archivistas y hacemos todo el trabajo necesario para que ese material sobreviva».

El acervo cuenta con cartas, documentos, fotografías, postales, tarjetas, todo lo que pueda documentar un tiempo y un pasado. Además, hay objetos que no se pueden escanear como, por ejemplo, la ropa, que son derivados a la Biblioteca y Museo Claudia Pía Baudracco, porque allí tienen un espacio físico. Quienes integran el Archivo aún trabajan «con las computadoras bajo el brazo» y van moviéndose hacia los espacios que les prestan.

Una de las historias narradas es la de Casa Susana, un espacio que funcionó en Nueva York en 1960: 

«Allí participaban crossdressers, no estamos hablando de personas trans sino de personas con una vida social-cultural cis que se juntaban en un club para expresar lo que ni siquiera era su sexualidad, porque en aquel tiempo planteaban que lo hacían por el fetichismo de la femineidad. Incluso, si se conocía que alguna de ellas lo hacía de forma sexual, esa persona era rechazada. Era una cuestión muy del patriarcado o de ese margen que había en aquella época. Hay que destacar la situación y el por qué lo hacían en ese ámbito».

En las dos horas del conversatorio, la historia argentina también se nutre del testimonio de integrantes del movimiento travesti-trans del país —que en su origen se llamó Asociación de Travestis de Argentina—. Narrando su experiencia de vida, contextualizan sus fotos familiares.

«Entre nosotras formábamos nuestras propias familias. Las compañeras eran la única familia que yo conocía, parecía que no existía nada más, porque el resto era inseguridad.

En 2011, llegó la derogación de los artículos que nos criminalizaban y ahí conocimos la libertad. Después, llegó la ley de identidad de género. En los cincuenta y siete años que tengo nunca pensé que iba a llegar a vivir lo que vivo. Poder sentarte en un restaurante, poder salir a bailar».

Carolina Figueredo.

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En febrero de este año se entregó el DNI número 9000 con datos rectificados de acuerdo a la ley Nº 26.743, sancionada el 9 de mayo de 2012 por unanimidad en el Congreso y promulgada el 23 de mayo del mismo año. La ley «permite que las personas trans sean tratadas de acuerdo a su identidad autopercibida e inscritas en sus documentos personales con el nombre y el género vivenciado», puntualizó para Filo News Isha Escribano, la compositora y médica que lo recibió.

De acuerdo a un informe elaborado por el RENAPER, de las 9000 personas que accedieron a su nuevo DNI, el 24% tiene entre 30 y 39 años, el 14% tiene entre 40 y 49 años, el 4% entre 50 y 59 años y solo el 1% tiene más de 60 años. Dentro de las nuevas generaciones en acceder, suman un 43% las personas que tienen entre 20 y 29 años mientras el 14% restante son niñes y adolescentes de hasta 19 años.

En esos porcentajes que incluyen a las personas mayores de 40 años, María Belén Correa enfatiza un número: «1710 personas que pelearon y pusieron el cuerpo para defender logros como la ley de identidad de género». Allí hace referencia a la vulneración de derechos del colectivo LGBTTQ+ que sufrió esa generación durante las dictaduras cívico-eclesiástico-militares y a causa de la vigencia de códigos contravencionales que penalizaban la homosexualidad y hasta «vestirse con prendas del sexo opuesto», que fueron eliminados en años posteriores a 1990.

Ante esa necesidad de políticas públicas que garanticen el desarrollo de todas las personas de forma igualitaria y en el marco del disfrute de sus derechos, desde la organización acotan la importancia del apoyo «moral» que reciben desde diferentes sectores de la sociedad. Y destacan: «Tenemos mucho apoyo de este gobierno, en el anterior no nos querían ni ver».

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Imagen expuesta en el Conversatorio

«En 1992, durante la primera Marcha del Orgullo Gay-Lésbico (porque así se llamaba), repartían máscaras porque las personas no se querían hacer visibles porque podían perder a su familia, su estatus. Nosotras, cuando comenzamos a manifestarnos en 1993, no teníamos miedo a perder nada de eso porque ya no lo teníamos. Además el movimiento gay-lésbico pedía por casamiento, adopción, a diferencia de nosotras que pedíamos libertad. Ángela Vanni, abogada que acompañó a las chicas hasta el año 1998, peleó contra edictos policiales que penalizaban a las personas trans. A la comunidad travesti-trans la democracia nos llegó en 2012 cuando nos reconocieron como personas. En 2010, las personas gay-lésbicas ya se podían casar, pero en algunas provincias existían esos edictos, el último existió hasta 2011 en Formosa».

María Belén Correa.

Sobre de las identidades no binarias, destacan que aún no hay registro en el archivo de Argentina porque se trata de una denominación reciente en el país. En documentos de años anteriores es difícil encontrar esa identidad, pero resaltan que quizá se usaba de forma similar la denominación marica. En ese sentido es que esas identidades se podrán ver en el contexto de archivo recién dentro de 15 o 20 años, cuando se documente lo que está pasando en la actualidad.

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Para las nuevas generaciones travestis, trans y no binaries que nacieron en democracia resaltan la importancia de documentar su vida actual, porque servirá para seguir contando la historia. «Es también ayudar a nuestro trabajo. Hoy buscamos lo que escribía la policía sobre nosotras y buscamos en la hemeroteca las publicaciones y la forma en la que nos trataba la prensa. A ese mismo archivo lo comparamos con las historias de las sobrevivientes. Muchas de ellas hoy están exiliadas, esa fue su salvación».

También ocurre con hombres trans que la documentación es mas reciente, de los años 90 en adelante. Por un lado, explican que en la televisión argentina se empezó a hablar del tema en ese momento y, además, porque los hombres trans no vivían en una comunidad familiar, esa es una característica propia del pasado de mujeres trans y travestis, por lo que resulta diferente la forma en que se pueden encontrar archivos.

«Es muy importante que se conozca nuestra historia, porque fuimos toda una vida juzgadas. Hoy, que el archivo nos da la oportunidad de poder contar nuestra vivencia y nos da los materiales para poder luchar por nuestros derechos, es muy valioso».

Carolina Figueredo.

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«Lo más urgente es la ley integral para las personas trans, más una reparación histórica para las trans adultas. Hemos sufrido mucho daño, por eso es un reconocimiento que nos permitiría tener una vejez más aliviada».

Magalí Muñiz.

Desde hace dos años el Archivo trabaja en un libro fotográfico y a la vez en un libro de historia, con anécdotas y relatos de las compañeras. Y si bien recibe donaciones de más documentos con cantidad de historia del colectivo desde diversos lugares de Argentina, no tiene representantes en distintas provincias, sino que el grupo está conformado en Buenos Aires.


T de Trans-gresoras

Desde Escritura Feminista, entrevistamos a Juan Tauil, director del documental “T”, que aborda las luchas de la militancia travesti en las épocas previas a la sanción de la Ley de Identidad de Género. Es un trabajo de cuatro años que entrelaza testimonios, discursos, cantos, risas y angustias de figuras como Diana Sacayán, Lohana Berkins, Marlene Wayar, Malva Solís y Susy Shock, entre otras.

“El cuerpo gay no cuestiona, en sí, el propio cuerpo. El cuerpo trans es ineludible”, explica Diana Sacayán con la suavidad particular de su voz, en un debate entre compañerxs activistas. El documental “T” (que también puede encontrarse como: «T, trava el que ve») habla de eso: de las cuerpas que son invisibles para el Estado, pero ineludibles para sí mismas y para el machismo que se empeña en violentar, marginar y discriminar. De las identidades que son transgresoras por existir fuera del binarismo, la heteronorma y lo cisgenérico, que colmaron (y colman) los barrios, las calles, las comparsas, los debates y todos los espacios en los que viven, aman y militan.

Estrenado en 2016 y dirigido por el músico y cronista Juan Tauil, con la participación de luchadoras travestis y trans de Argentina como Lohana Berkins, Diana Sacayán y Marlene Wayar, entre otras, el largometraje cumple el rol de un “álbum fotográfico”: une recortes de discursos, charlas casuales, viajes en micro, reuniones de militancia o entre amigxs. Son testimonios sobre el ser travesti en un país que logró la sanción de la Ley de Identidad de Género (Ley N° 26 743) en el año 2012, pero que sigue arrojando a lxs travestis y trans al limbo del desconocimiento y la inexistencia: al ignorarlxs, tampoco se legisla ni se ofrecen respuestas para ese sector, uno de los más vulnerados de nuestra sociedad.

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Marlene Wayar en intervención artística. Fuente: Documental T.

Las historias que transcurren en los 60 minutos de film dejan la certeza final de que la identidad no es algo natural ni individual, sino que es algo que se construye en comunidad. Bajo esta lógica parece estar tejido el relato: las voces narradoras varían, al igual que la realización de las tomas. Todxs participan en su construcción y no hay personajes pasivos, de la misma manera que no pueden distinguirse entrevistadorxs de entrevistadxs. En comunicación con Escritura Feminista, Juan Tauil opinó: “El trabajo conjunto es el espíritu de todas las luchas colectivas”.

Escritura Feminista: ¿Cómo fue el proceso de rodaje del documental? Da la sensación de que varias personas comparten roles y participación.

Juan Tauil: El rodaje fue de más o menos cuatro años, con tres años de edición solitaria. Las chicas me decían dónde iban a estar y yo, siempre listo, iba a registrar los acontecimientos. Creo que el  elemento que hace sentir esa idea de unidad de múltiples

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Juan Tauil, músico, cronista y director de «T». Fuente: Infojus Noticias.

voces es que la película es, en sí misma, una voz en off conformada por múltiples voces.

E. F.: ¿Podemos decir que es el primer documental travesti del cine argentino?

J. T.: No sé si será el primero o el único, lo que sí te puedo asegurar es que es el primer documental en el que miembras representantes del colectivo travesti hablan en primera persona, sin intermediarios. Dan a conocer en forma directa sus discursos políticos y sus trabajos artísticos.

E. F.: ¿Creés que el documental hoy pasó a ser, en parte, una suerte de homenaje a Diana Sacayán y Lohana Berkins?

J. T.: ¡Ojalá! Sería un gran honor que «T» se convierta en un homenaje a Lohana Berkins, Diana Sacayán, Malva Solís, Klaudia con K, Charly Darling, María Marta Leiva y a todas las chicas que no están más con nosotros, que sufrieron décadas bajo la violencia de Estados inhumanos que las descartaba fuera de los márgenes de la sociedad, condenándolas a 35 años de promedio de vida. También me gustaría que «T» sea un homenaje en vida al trabajo constante de Marlene Wayar, Daniela Ruiz, Julia Amore y otras militantes travestis y trans que luchan actualmente.

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Diana Sacayán acompañada de Graciela, luego compartir una charla y mates en un barrio de La Matanza. Fuente: Documental T.

Memoria Travesti

Este tipo de iniciativas constituye pasos gigantes para empezar a desmoronar la invisibilización de las identidades no binarias ni heteronormativas en lo simbólico y en lo social. Registrar la historia de los colectivos es dejar constancia de su existencia y de sus luchas, de sus angustias y de sus logros. “Yo trabajé el documental según un concepto del documentalista Patricio Guzmán, quien dice algo así: ´un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos´”, explicó Tauil, y agregó: “La memoria de colectivos vulnerados es indispensable para poder hablar en un futuro de colectivos empoderados”.

Para ver el adelanto de «T», entrá aquí.