SlutWalk israelí

Miles de mujeres israelíes se movilizaron en contra de la violencia machista, el acoso, y la culpabilización a las víctimas.

El 4 de mayo se celebró en Tel Aviv la séptima “Marcha de las putas”, donde más de 5000 personas se concentraron en Rabin Square (con presencia de la policía), para marchar en contra de la violación, los acosos y la violencia sexual.

Este año, el encuentro estuvo marcado por grandes carteles que en diferentes idiomas manifestaban: “No es no”, “Vos no sos la culpable”“Vistas como vistas, sí es sí y no es no”, e incluso algunos que llevaban impresa la cara y el nombre de distintos hombres acusados de violación y acoso, con la leyenda “No perdonaremos, ni olvidaremos”.

La “Marcha de las putas” tiene su origen en Canadá, a partir de lo expresado por el policía Michel Sanguine durante una conferencia sobre seguridad ciudadana.

“Las mujeres deben evitar vestirse como putas para no ser violadas”, sostuvo Sanguine.

Desde entonces, y en repudio a sus palabras, se celebraron cientos de manifestaciones con la misma premisa, mientras algunos movimientos feministas paralelos, como MeToo en Estados Unidos, luchan por las mismas causas.

isreal
Foto de Times of Israel.

Vivir en Israel no es fácil. Según el portal Esglobal, se trata de una sociedad que a pesar de haber mejorado en algunos aspectos, está embebida tanto en lo político como en lo social de un extremismo religioso insoportable.

La diferencia salarial entre hombres y mujeres ronda el 35%; son pocas las que llegan a ocupar cargos políticos y muchas las que son presionadas para casarse y formar una familia a temprana edad. Los distintos ordenamientos religiosos las ponen en situaciones de desventaja gran parte del tiempo.

Por todas estas circunstancias, son cada vez más las que se unen para lograr igualdad, mucho más difícil de conseguir en países dominados por una religión ortodoxa y un pensamiento difícil de cambiar por el tipo de educación sexista que lo influye.

Los movimientos y pedidos en contra de la violencia física, y psicológica, entre otras cosas, se extienden a lo largo del globo. Las corrientes feministas europeas, y en este caso también las israelíes, hicieron escuchar su voz durante estos días a raíz del caso español que conmueve al mundo: “La Manada”, jóvenes acusados de violación en grupo durante la celebración de San Fermín que recibieron una condena de solo 9 años de prisión.

Las redes sociales y las calles se inundaron de personas pidiendo una sentencia justa, y mostrando apoyo a la víctima. También surgió en Twitter el hashtag #Cuéntalo, donde mujeres acosadas, abusadas, y maltratadas se animaron a contar sus historias, y en el cual también fueron recordadas víctimas asesinadas, para remarcar la crueldad y la violencia con la que nos fueron arrebatadas y no olvidar a las que ya no están entre nosotrxs.

 


Fuentes
La Vanguardia
Haaretz
Times of Israel
Es global
Foto de portada: Clarín.

Les queda poco tiempo

No más silencio. No más espera. No más tolerancia a la discriminación, el acoso o el abuso.

El tiempo se acabó.

La fundación «Time’s up» es una muestra de sororidad impulsada por más de 300 trabajadoras del cine, el teatro y la televisión estadounidenses que siguen sumando valor para denunciar los acosos psicológicos, físicos y económicos que viven en su trabajo, y que a su vez empoderaron a uno de los sectores más marginados, las mujeres del campo.

La Alianza Nacional de Campesinas, las mujeres del campo de Estados Unidos, fueron las encargadas de empoderarlas aún más a ellas, a las actrices hollywoodenses, quienes disponen del acceso necesario para difundir el mensaje y hacerlo llegar a más gente. Fue gracias a su carta y profundo mensaje que surgió «Time’s up».

Publicada originalmente el 10 de noviembre

«Queridas Hermanas,

Escribimos en nombre de las aproximadamente 700 000 mujeres que trabajan en los campos agrícolas y los galpones de empaque a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos. Durante las últimas semanas, hemos visto y escuchado con tristeza las noticias de las actrices, las modelos y los demás individuos que se han animado a denunciar la violencia de género que sufrían a manos de los jefes, los compañeros de trabajo y otras personas poderosas en la industria del entretenimiento. Desearíamos poder decir que nos asombra enterarnos de que esto es un problema tan dominante en su industria. Lamentablemente, no nos sorprendió, porque es una realidad que conocemos muy bien. Innumerables mujeres campesinas en todo el país sufren en silencio debido al hostigamiento y el acoso sexual generalizados que enfrentan en el trabajo.

No trabajamos bajo reflectores brillantes en un escenario ni en la pantalla grande.  Trabajamos en las sombras de la sociedad, en campos aislados y galpones de empaque fuera de la vista y fuera de la mente de la mayoría de la gente en este país.  Su trabajo alimenta las almas, llena corazones y difunde alegría.  Nuestro trabajo nutre a la nación con las frutas, las verduras y los demás cultivos que plantamos, recogemos y empacamos.

A pesar de que trabajamos en entornos muy diferentes, compartimos una experiencia común de ser presa de personas que tienen el poder para contratar, despedir, poner en la lista negra y amenazar nuestra seguridad económica, física y emocional.  Como ustedes, hay pocos puestos a nuestra disposición y denunciar cualquier tipo de daño o injusticia contra nosotras no parece ser una opción viable. Reclamar por cualquier cosa, incluso por acoso sexual, es impensable porque arriesgamos mucho, incluida la capacidad de alimentar a nuestras familias y preservar nuestra reputación.

Entendemos el dolor, la confusión, el aislamiento y la traición que ustedes deben sentir.  También llevamos a cuestas la vergüenza y el miedo que resultan de esta violencia, como un peso aplastante sobre nuestras espaldas. Pero, en lo más profundo de nuestros corazones, sabemos que no es culpa nuestra. Los únicos culpables son los individuos que deciden abusar de su poder para acosarnos, amenazarnos y hacernos daño, como lo han hecho con ustedes.

En estos momentos de desesperación, en que deben lidiar con el escrutinio y las críticas de extraños solo porque decidieron denunciar con valentía los hechos violentos que se han cometidos en su contra, por favor, sepan que no están solas.  Les creemos y estamos con ustedes.

En solidaridad,

Alianza Nacional de Campesinas

La Alianza Nacional de Campesinas es una organización conformada por trabajadoras y extrabajadoras agrícolas, junto con las mujeres que provienen de familias de trabajadores agrícolas.»

Texto original en inglés

Después de un 2017 con campañas fuertes como el #MeToo, el #NoesNo y diversas denuncias públicas, el 1 de enero de 2018 es la fecha de inauguración de esta organización que busca el cambio en la vida de las mujeres, tanto del ámbito del espectáculo como de todas partes.

Manifiesto de Time’s Up en español. Leé la versión original en inglés acá.

La difusión de esta organización fue realizada exclusivamente a través de las redes, donde actrices como Anne Hathaway, Reese Witherspoon, Jennifer Lawrence, Laura Dern, Emma Stone, Emma Watson, Amber Tamblyn y Dakota Johnson, entre muchas otras, se sumaron a la campaña publicando su apoyo a la causa.

capture-20180105-152155capture-20180105-152412

capture-20180105-153240.jpg

Los fondos que se recauden serán destinados a la defensa legal de quienes tienen empleos menos privilegiados. De esta manera, buscan proteger a víctimas con realidades laborales de mayor vulnerabilidad.

capture-20180105-153717.png

Por otro lado, este domingo se realizarán los premios Golden Globe y una de las consignas entre las actrices y las productoras del espectáculo hollywoodense es ir vestidas de negro.

¿Será que esta vez, cuando alguien les haga una entrevista, en vez de preguntarles por sus vestidos, les preguntarán cuánto donaron a Time’s Up? O, ¿cómo se siente participar en una causa feminista? ¿Qué significa Time’s Up para ellas? O, simplemente, cualquier pregunta más interesante que ¿Quién hizo tu vestido?


Traducción de la carta de la Alianza Nacional de Campesinas: Rocio Sileo.

Fuentes:

Página oficial de Time’s up 

Instagram de Time’s up

Twitter de Time’s up 

#NoEsNO

Luego haberse animado a hablar y denunciar a Juan Darthés por haberla acosado mientras compartían elenco en “Dulce Amor”, la catamarqueña Calu Rivero amplió con su voz la campaña #NoesNo.

Cientos de personas, entre ellas celebridades como Carla Peterson, Griselda Siciliani, Florencia Bas, Dolores Fonzi, Malena Pichot y Jimena Barón, ya manifestaron su apoyo público a raíz de la exposición de Rivero de todo su dolor y el sufrimiento vivido años atrás.

Qué difícil es calmar y sanar algo así; un momento donde te expusieron, donde no te cuidaron ni te defendieron, y hasta llegaron a acusarte de mentirosa ante tanta gente.

Qué difícil es ser Calu, qué difícil es ser NOSOTRAS y convivir con estos maltratos, qué difícil convivir con miedo diario. Miedo a no saber qué puede pasar, si alguien nos va a ayudar. Difícil entender cómo, hoy por hoy, con cientos de antecedentes, las cosas no cambian.

Pero no gana quien no pelea. Seguimos porque así lo sentimos, porque así lo queremos, porque lo necesitamos: por Calu, por Candela, por Melina, por una y por TODAS. Porque nadie merece vivir así, ni vos, ni ella, ni nadie.

no.jpg

Si te dice «NO», es NO. No insistas, no la presiones, no la obligues. NO, NO Y NO. «Ahora, no» quiere decir NO, «dejame en paz» quiere decir NO, «no me toques» quiere decir NO. De mil maneras distintas puede ser, pero con un solo significado: NO. Porque no quiero, porque no tengo ganas, porque no me parece, porque NO.

Ni en el transporte público, ni en la calle, ni donde sea: no importa el lugar, No siempre es NO. Todos debemos estar atentos. Si vemos a alguien padeciendo esta situación, si vemos a alguien siendo forzado a hacer algo que no quiere, debemos actuar. Nadie merece ser olvidado, nadie merece ser maltratado. No podemos mirar para el costado.

Captura.JPG
Hugo Finkelstein.

Como dice el poema, «no» se dice solo una vez, no necesitás que te lo diga mil veces. Respetala, cuidala y amala, pero no le insistas, no la obligues. Porque la voz del No NO es vacilante ni agresiva, no deja dudas. Tenés que entender que, hoy y siempre, NO ES NO.