El femicida Fabián Tablado otra vez detenido

Fabián Tablado, asesino de Carolina Aló, fue otra vez detenido luego de violar la perimetral que le prohíbe acercarse a menos de 500 metros a la familia de la víctima. Tras obtener el beneficio de 2×1 y ser liberado en febrero de este año, el femicida no solo tenía prohibido acercarse a los familiares de Carolina sino también a su exesposa e hijas, quienes lo habrían denunciado por violencia y amenazas.

Tablado fue captado por las cámaras de seguridad mientras caminaba con sus hijas a una cuadra y media del trabajo de Edgardo Aló. El padre de la joven asesinada habría realizado la denuncia en noviembre pero los hechos corresponderían al 19 de octubre. El fiscal Sebastián Fitipaldi pidió la detención por el delito de desobediencia y fue detenido recién el miércoles pasado.

Tablado tiene una tobillera de monitoreo electrónico con la que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) lo controla por otra perimetral, que le fue impuesta por la misma jueza de familia para que no se acerque a menos de 300 metros de su exmujer, Susana Villarejo -con quien se casó en la cárcel en 2007, luego se separó y amenazó de muerte-, ni a sus hijas. En los videos de las cámaras de seguridad se lo puede ver con sus hijas, por lo que no solo violó una perimetral sino también la que la jueza le había impuesto.

En la puerta de la Fiscalía de Violencia de Género de Tigre donde Tablado iba a ser indagado, su madre María Esther Gallardo afirmó ante la prensa que su hijo no hizo nada malo, que cometió una «infracción» y que solo «llevó a sus hijas a tomar un helado». Por este motivo, Gallardo señaló: «No se merece lo que le está pasando, ni él ni sus hijas, se ve que el señor Aló le tiene miedo, no sé de qué le tiene miedo».

No olvidemos a carolina

El 27 de mayo de 1996, Fabián Tablado, de 20 años de edad, asesinó a Carolina Aló (17 años) de 113 puñaladas en la casa de la familia del femicida. Por lo que se pudo reconstruir, luego de tener relaciones sexuales y «discutir por celos», el agresor persiguió por toda la vivienda a quien entonces era su novia, con diferentes cuchillos.

Tablado escapó, le confesó lo sucedido a un amigo y se fue a esconder debajo del puente de la calle Tedín, en Tigre, a unas 20 cuadras del lugar del crimen y seis de la escuela a la que ambos asistían y de la cual ese día se habían retirado antes para verse. Unas horas más tarde, la policía lo detuvo en su escondite.

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Como entonces no existía el concepto de femicidio, en 1998 fue condenado a 24 años de prisión por homicidio simple. En 2013 sumó una segunda condena por amenazar a su exmujer y su exsuegra y se le unificó en una pena de 26 años y seis meses que concluía a fines de 2022. Por su buena conducta y por la realización de cursos dentro del programa de estímulo educativo obtuvo el beneficio de la derogada «ley del 2×1», lo que redujo la condena que se dio por concluida el 28 de febrero de este año, cuando abandonó la Unidad 21 de Campana y se fue a vivir a la casa de Tigre donde hace 24 años cometió el femicidio de Carolina.

Padre de Carolina reclama justicia.

Si bien en los últimos años se ha trabajado mucho para visibilizar las distintas problemáticas de género y frenar la violencia machista, venimos de una sociedad en la cual si matás a tu novia de 113 puñaladas sos condenado por homicidio simple y si dentro de la cárcel amenazas a tu exmujer te benefician por buen comportamiento.

matar en nombre del «amor»

No solo las leyes suelen estar del lado de los femicidas: en los años noventa, el caso tuvo una gran cobertura mediática donde se hizo mención a los celos, el exceso de amor y la vida sexual de la joven. Los medios de comunicación hablaban de crimen pasional, del noviazgo que tenían y la popularidad del caso no estuvo relacionada a que un hombre asesinara a su novia sino a los detalles macabros del crimen.

Luego de varios años de lucha por parte de los familiares de la víctima, el 27 de mayo de 2013 se decretó el Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo, a través de la ley 4.547, en homenaje a Carolina Aló. Pero, si bien pasaron más de 20 años y hoy palabras como femicidio, machismo y violencia de género son mencionadas dentro de la sociedad, las mujeres siguen siendo asesinadas por sus parejas y exparejas.

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En el marco del Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres, desde el Observatorio de las Violencias de Género «Ahora Que Sí Nos Ven» dieron a conocer las cifras de femicidios en Argentina entre el 1 de enero y el 20 de noviembre del año 2020, elaboradas a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país. Las cifras, lejos de disminuir, muestran que 265 femicidios se cometieron entre el 1 de enero y el 20 de noviembre, lo que es igual a 1 femicidio cada 29 horas.

Algunos datos destacados:

  • Ocurrieron 184 femicidios durante los períodos de ASPO y DISPO entre el 20 de marzo y el 20 de noviembre.
  • El 63,8% de los femicidios fueron cometidos por las parejas o exparejas de las víctimas.
  • El 64,5% de los femicidios ocurrieron en la vivienda de la víctima.
  • 61 víctimas habían realizado una denuncia o tenían medidas judiciales de protección.
  • Al menos 230 niñes perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista en 2020.

Según los datos registrados, el hogar de las mujeres continúa siendo el lugar más inseguro, ya que el 64,5% de los femicidios ocurrieron en la vivienda de la víctima. Este dato cobra mayor relevancia en el contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio, dado que las víctimas se encuentran más expuestas al estar aisladas con su agresor. Del mismo modo, se puede observar que las mujeres no están seguras dentro de su propio entorno dado que los femicidas pertenecen a su círculo cercano: en más del 60% de los casos la víctima había tenido un vínculo sexoafectivo con su agresor.

Además, desde el Observatorio aseguran que «todo femicidio es político, es un disciplinamiento que mujeres y diversidades sufrimos producto de la desigualdad estructural de nuestra sociedad y las relaciones de poder que siempre configuran en un rol de superioridad a los hombres y de inferioridad a mujeres y personas LGBTIQ+».

Dado que la Justicia y el Estado no logran prevenir las relaciones violentas que terminan en el peor de los casos en femicidios, la educación sexual integral y los grupos de contención de mujeres sirven para visibilizar y combatir la violencia machista. Cuando la Justicia no alcanza, las familias, amigas y grupos feministas se vuelven esenciales para apoyar a las mujeres en situación de violencia. Si tu pareja te cela, te prohíbe ir a determinados lugares, te aísla de tu círculo íntimo, te grita, insulta o amenaza también es violencia y es importante que sepas que no estás sola.

Si sufrís violencia de género podes comunicarte de manera gratuita con la línea 144 los 365 días del año.


Fuentes:

Imagen de portada: Perfil



Vivieron felices y dejaron de naturalizar la violencia

«No Comamos Perdices» es la campaña creada por la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer que busca crear consciencia sobre la violencia en los noviazgos.

Es probable que alguna vez, alguna pareja te haya pedido prestado el celular para «ver algo» solo para terminar revisando tus conversaciones con amigos. Quizás, alguna vez te convencieron de no juntarte más con alguien, alegando que esa persona probablemente tenía otras intenciones para con vos.

Capaz alguna vez perdonaste a tu novix después de una fuerte pelea solo porque se puso a llorar y te pidió perdón, recordándote lo mucho que te amaba, incluso después de haberte gritado cosas horribles y haberte hecho sentir muy mal.

Es probable que, antes de salir, te hayas cambiado de ropa luego de escuchar a tu pareja decirte que no te pusieras esa pollera tan corta o ese pantalón tan ajustado para que no te miren en la calle. Tal vez en medio de una pelea te haya apretado muy fuerte el brazo, o te haya empujado, y luego se haya disculpado por su reacción.

Muchas de estas cosas son moneda corriente en las relaciones entre jóvenes (y no tan jóvenes) y las tenemos naturalizadas. Sin embargo, son parte de una conducta violenta que no deberíamos pasar por alto.

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«No comamos perdices» es una campaña que busca derribar los mitos del amor romántico y crear consciencia sobre la violencia en los noviazgos para alertar a lxs jóvenes.

Para aprender más sobre este proyecto, hablamos con Gisela Grunin, encargada de Comunicación y Prensa de FEIM.

Escritura Feminista: ¿Cómo y cuándo nació el proyecto «No comamos perdices»? 

Gisela Grunin: La campaña se lanzó en enero de 2014, con el desarrollo y la puesta en línea del sitio web No comamos perdices. Desde entonces se actualizan materiales digitales e impresos en forma periódica.

E.F.: ¿Cuál es el objetivo a largo plazo?

G.G.: El objetivo es reflexionar con adolescentes y jóvenes sobre los mitos del amor romántico que están sobre todo presentes en las primeras relaciones de noviazgos, y por las cuales se justifican, avalan y reproducen ciertas creencias y pautas de conducta que ubican a las mujeres en posición de sumisión ante los varones.

Esto es especialmente dañino porque ante la intensión o el deseo de salirse de esos roles estipulados, hay veces en que la pareja actúa con diferentes grados de violencia, como una forma de disciplinamiento social.

El objetivo de la campaña es la prevención de la violencia, en particular la detección de situaciones de violencia sutil que se naturalizan o pasar desapercibidas como si fueran normales y que son importantes de desarmar a tiempo.

EFEn la pagina web tienen tres ejemplos de mitos del amor romántico, ¿por qué eligieron esos tres? 

GG: La campaña aborda varios mitos del amor romántico; en el sitio se mencionan en particular: la idea del amor predestinado para toda la vida y pese a todo lo que viene a completar a las personas; la idea de que el amor todo lo puede y de los roles estereotipados para hombres y mujeres en las relaciones afectivas; y la idea de que los celos son una muestra de amor.

En los demás materiales y en los talleres presenciales se abordan otras creencias similares que completan la crítica a los mensajes que se reciben cotidianamente a través de relatos tradiciones, publicidades, canciones y otros productos culturales por los cuales se justifica y avala la violencia contra mujeres y las desigualdades de poder a favor de lo masculino hegemónico.

Se eligen estos mitos porque detectamos que aun son muy vigentes entre algunos grupos de adolescentes.

 

EF: En la actualidad, en nuestro país, el movimiento feminista viene sumando cada vez más fuerza y logrando visibilizar la violencia machista, ¿Creen que es posible educar a lxs más jóvenes para erradicar estas conductas?

GG: ¡Sí! El esfuerzo de esta campaña y de otras acciones de FEIM está en apoyar y favorecer los cambios de conductas y patrones culturales que protagonicen las generaciones más jóvenes. En los últimos años, se ve en la creación de comisiones de género en los centros de estudiantes y en la participación de chicas muy jóvenes y organizadas en las marchas y los encuentros nacionales de mujeres.

También actúan en la misma línea los grupos juveniles de diferentes ciudades del país que integran la RedNac (Red Nacional de Jóvenes y Adolescentes para la Salud Sexual y Reproductiva), con quienes elaboramos muchos de los mensajes clave de esta campaña: la última serie de vídeos con diez microrrelatos la crearon jóvenes de RedNac.

Sin embargo, así como hay jóvenes que están muy a la vanguardia liderando estos cambios, la juventud no es homogénea. Aún hay extensos grupos de jóvenes con ideas muy conservadoras que son las que la campaña quiere cuestionar juntos y promover el cambio.

E.F.Dado que hace no tanto se empezaron a dar este tipo de debates sobre violencia de manera más amplia y con más llegada a la gente, ¿creen que va a costar que lxs jóvenes se animen a cuestionar las conductas de sus parejas y dejar de naturalizar las prácticas violentas?

G.G.: Es un camino difícil y largo, los cambios no se ven inmediatamente. En los talleres muchas veces se reconocen y critican estas prácticas, aunque luego son más difíciles de desarmar que en lo discursivo. Pero por algo tenemos que empezar. Esta es una estrategia que se realiza en simultáneo con otras que hacemos desde FEIM y también desde otras organizaciones e instituciones. Entre todas vamos avanzando pero se necesitaría un alcance mucho mayor.

Es importante que se aplique la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos de todo el país, porque se incluyen estos contenidos para la igualdad de géneros en forma trasversal.

E.F.Más allá de la página web y las redes sociales, ¿tienen pensado algún otro tipo de propuesta para la campaña? ¿Talleres, charlas, intervenciones en las calles?

G.G.: Sí, se dan constantemente talleres con adolescentes donde se distribuye material. Intervenciones en las calles no hemos hecho con este proyecto, pero si con otros con los que abordamos la prevención de la violencia contra mujeres con jóvenes.

Por ejemplo, pintamos dos murales, realizamos stencileadas con consignas anti violencia contra mujeres y organizamos una muestra de afiches artísticos sobre las distintas modalidades de la violencia contra mujeres y niñas que se expone en forma itinerante desde 2012.

E.F.¿Qué le dirían a alguien que cree estar en una relación violenta y no sabe como salir de ella?

G.G.: Que es importante pedir ayuda, animarse a compartirlo con alguien de confianza con quien puedan transitar el proceso y en quien puedan apoyarse. Puede ser una amistad o un contacto a través de instituciones especializadas de la sociedad civil o del Estado.

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Imágenes:

No comamos perdices