Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

Hoy 17 de junio es el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. El lema de este año propuesto por las Naciones Unidas (ONU) es «Restauración. Tierras. Recuperación». De cara a esta fecha, diversas organizaciones han manifestado la necesidad de trabajar para la recuperación de los suelos.

Este día se centra en la concientización de la importancia de la transformación de las tierras degradadas en tierras sanas. Las principales causas de estas problemáticas son: por un lado, la acción humana, que ha alterado casi el 75% de la superficie terrestre y, por el otro, el cambio climático provocado y exacerbado por les seres humanos. La acción conjunta de los países es vital para luchar contra estas problemáticas que amenazan con exacerbar las consecuencias del cambio climático y acelerar la pérdida de biodiversidad. 

Póster oficial de la ONU para el Día de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

En Argentina, la deforestación, los incendios forestales y la sobreexplotación de los suelos provocada por la ganadería y la agricultura son la razón del desgaste de la tierra. Según el Informe Ambiental 2021 de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN): «Los procesos que la agricultura y la ganadería moderna han generado son la pérdida de biodiversidad, la destrucción de ambientes naturales por el cambio en el uso de la tierra, niveles críticos de los flujos de nitrógeno y fósforo, excesivo uso de agua dulce y el cambio climático». 

En el resto del mundo las condiciones tampoco mejoran. La creciente necesidad de generar alimento con mayor velocidad y mayor rendimiento y la demanda constante de espacios habitables para las personas son parte del por qué se recurre a la deforestación. 

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Un ejemplo es Brasil donde aumentaron los puntos críticos de deforestación durante la presidencia de Jair Bolsonaro. El presidente, conocido por su oposición a políticas ambientales, prometió abrir la selva amazónica al ganado, la explotación de minerales, la tala y otras industrias cuando asumió su cargo en 2018. Las medidas tomadas por el presidente brasileño han hecho un muy buen trabajo para asegurar que la deforestación ilegal quede impune y se vuelva una práctica frecuente, según Global Citizen.

No es casual que el país haya aumentado la cantidad de hectáreas taladas durante la pandemia, alcanzando niveles récord. Con respecto a esto, el reporte Frentes de Deforestación; impulsores y respuestas en un mundo cambiante del World Wildlife Fund (WWF) afirma que la selva tropical de 395 millones de hectáreas «está por alcanzar un punto sin retorno, en el que perderá su balance y sufrirá una disminución de lluvias y estaciones secas prolongadas».

Cuando se degrada la tierra y se pone en juego su capacidad productiva, esos espacios se transforman y desgastan, causando que aumenten las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y peligre la biodiversidad. También supone la disminución de espacios silvestres que nos protejan de fenómenos climáticos extremos, como las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. La desertificación y las sequías contribuyen a la alteración de ecosistemas y acelera los efectos del cambio climático. Por estas razones, es vital la restauración de las tierras degradadas.

Las Naciones Unidas (ONU) explican que su recuperación «contribuye a la resiliencia económica, a la creación de empleo, al aumento de los ingresos y a una mayor seguridad alimentaria; ayuda a recuperar la biodiversidad; permite capturar el carbono atmosférico que calienta la Tierra, disminuyendo así el efecto del cambio climático; y favorece una recuperación verde de la pandemia de COVID-19, ya que la restauración de los paisajes naturales reduce el contacto directo entre la vida silvestre y los asentamientos humanos, lo que crea una barrera natural contra las zoonosis».

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Es por todo esto que el Programa para el Medio Ambiente de la ONU propone El Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas. Entendiendo que la salud de nuestro planeta y sus habitantes depende de la salud de los ecosistemas, hace un llamado a los países para que se cumplan su compromiso de restaurar entre 2021 a 2030 al menos 1000 millones de hectáreas de tierras degradadas.

Esto resultaría en aire y agua más limpios, mitigación de condiciones climáticas extremas, mejor salud humana y recuperación de la biodiversidad. Además, estas acciones que previenen y revierten los efectos de la desertificación son clave si queremos cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2°C

«La desertificación, la degradación de las tierras y la sequía son grandes amenazas que afectan a millones de personas en todo el mundo, en particular mujeres y niños. Hace 25 años, 197 partes aprobaron una convención histórica encaminada a movilizar la acción mundial. Sin embargo, queda mucho por hacer. Cada año el mundo pierde 24 millones de toneladas de suelo fértil. Además, la degradación de las tierras secas reduce el producto interno nacional. Los países en desarrollo hasta en un 8% anual. Debemos cambiar urgentemente esas tendencias. Proteger y restaurar la tierra y utilizarla mejor, puede reducir la migración forzada, aumentar la seguridad alimentaria y estimular el crecimiento económico. También puede ayudarnos a afrontar la emergencia climática mundial. En este Día Mundial, reconozcamos el imperativo de luchar contra la desertificación como parte de nuestros esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

– António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas en el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía en 2019.

Para la ONU, la solución a esta problemática está en la cooperación en todos los niveles y en la participación activa de la comunidad, respetando las necesidades y los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales e incorporando sus conocimientos, experiencias y capacidades para garantizar que los planes de restauración se implementen y se mantengan. Por otro lado, es crucial exigir el cumplimiento de las leyes que protegen los bosques y glaciares en nuestro país, así como reclamar que dejen de ser desfinanciadas y demandar la creación de nuevas leyes que protejan la biodiversidad de Argentina y regulen el uso del suelo de una manera sustentable


Fuentes:


Inglaterra: el 97% de las mujeres ha sufrido acoso sexual

Un estudio realizado por la ONU en Inglaterra reveló que el 97% de mujeres entre 18 y 24 años de edad ha sufrido acoso sexual en espacios públicos. El 96% de ellas no denunciaron la situación porque no creen que se pueda hacer justicia. El caso de Sarah Everard que conmociona a Gran Bretaña es tan solo la punta de un enorme iceberg.

El estudio se llevo a cabo a través de la recolección de testimonios e historias de más de 1000 mujeres y niñas de Inglaterra. Con el objetivo de generar conciencia sobre la realidad en el país, ahora buscan que les polítiques legislen a favor de las mujeres y su seguridad.

La ONU define al acoso sexual como una práctica violenta contra las mujeres que puede tomar varias formas: violación, otras formas de abuso sexual, toma y circulación de imágenes sexuales sin consentimiento y piropos o silbidos. Los datos son abrumadores: tan solo el 3% de mujeres entre 18 y 24 años dijeron que no habían sufrido ninguna de las distintas formas.

Londres es la ciudad con las tasas más altas de acoso de Gran Bretaña y los espacios públicos son donde más se llevan a cabo; lugares como los medios de transporte, las veredas y los bares son donde esta realidad afecta más a las británicas.

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Lo que narra el estudio se vio ilustrado por el caso de Sarah Everard, de 33 años, que fue asesinada a principios del mes pasado. Luego de visitar a una amiga, a las 21 h salió de regreso a su casa a la que nunca llegó. Unos días después fue hallada muerta en un bosque en Kent. La investigación tiene como principal sospechoso a un policía que la habría secuestrado y luego asesinado.

Desde que se dio a conocer el caso de Sarah, miles de mujeres se manifestaron tanto por redes sociales como en movilizaciones reclamando por justicia y acción política. Una oleada de ira se apoderó de las calles de Inglaterra: los colectivos y las mujeres están cansadas de esta realidad y buscan obtener justicia por Sarah y por todas las que han sufrido algo similar.

Traducción del cartel: «Vivimos con miedo. No todas sobreviven. La policía no nos cuida». Fuente: Shutterstock.

¿Y la justicia?

Los sistemas encargados de reducir la violencia y el acoso no están funcionando. Los dos motivos principales por los cuales las victimas no realizan denuncias contra sus acosadores son porque no creen que haya sido lo suficientemente grave como para reportarlo o porque no creen que hacerlo sirva de algo. Las encuestadas también declararon que no sienten que hacer la denuncia evite que estas situaciones sigan ocurriendo.

Cuando llega la hora de denunciar, otro estudio realizado por la Universidad de Washington reveló que la policía y la justicia suelen creerle más a las mujeres «convencionalmente atractivas» y que actúan de manera más «femenina» cuando reciben sus denuncias. Esto crea una gran división entre las experiencias de las mujeres que presentan sus denuncias, ya que algunas son tomadas como más validas que las de otras.

Cuando se percibe el acoso, también se establece una conexión con la idea de feminidad, pero esta forma en que entendemos a la feminidad se define de una manera muy rígida y estereotipada. Entonces, para cualquiera que se salga de esta definición, es difícil establecer la conexión con el acoso.

De esa manera, no solo se ve afectado el derecho de las mujeres de sentirse a salvo en los espacios públicos sino que además el de recibir justicia cuando esos derechos son violados. La ONU entiende que para solucionar esto se debe buscar la manera de que los sistemas judicial y penitenciario brinden confianza al público, además de que el proceso sea tomado con seriedad por parte de las autoridades brindando seguimiento y atención a las afectadas.

El problema va más allá de Inglaterra. Esto sucede en todo el mundo: casi 9 de 10 mujeres no se sienten seguras en espacios públicos y cada 10 minutos una adolescente muere como resultado de violencia machista.

Un primer paso

Tan solo diez días después de la publicación de este estudio que pasmó a gran parte de la población, el gobierno de Inglaterra realizó un cambio en la legislación que sirve como primer paso para garantizar justicia: la misoginia es considerada un crimen de odio.

Se espera que este cambio en la ley colabore con las víctimas en los procesos judiciales. El año pasado tan solo una de cada 70 denuncias de violación resultó en condena. Esta claro que queda un enorme y arduo camino por delante pero este parece ser un buen primer paso.


Fuentes:


La pobreza tiene género

Artículo escrito en colaboración por Camila Díaz y Karen Cuesta


El 17 de octubre fue el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza y, según Naciones Unidas, el 70% de las personas pobres en el mundo son mujeres. Además, una de cada cinco niñas en el mundo vive en condiciones de extrema pobreza.

Según Amnistía Internacional, «15 millones de niñas no asisten a la escuela primaria, frente a 10 millones de niños. En la adolescencia, muchas niñas tienen que abandonar la escuela secundaria debido a embarazos precoces y al trabajo doméstico». El informe expresa que las mujeres realizan el 66% del trabajo, pero solo reciben el 10% de los ingresos y poseen el 1% de la propiedad. Dentro del ámbito laboral la brecha salarial a nivel mundial es del 24%.

En la misma línea, un informe de UNICEF asegura que dos de las causas de inequidad en el sistema de salud tienen que ver con razones estructurales y de género. Es decir, por un lado, aquellas relacionadas con las condiciones socioeconómicas, el diseño del sistema de salud y las condiciones medioambientales. Por otro lado, buena parte de las muertes están asociadas a embarazos evitables o complicaciones en prácticas abortivas. La mayoría de las mujeres ha experimentado discriminación en el ámbito de salud, con el embarazo de adolescentes entre 9 y 13 años de edad como principal problema. 

las mujeres y el trabajo

Desde una perspectiva feminista se hace mención a la doble jornada laboral que realizan las mujeres, quienes, por un lado, trabajan de manera gratuita dentro de sus hogares y, por el otro, deben afrontar la búsqueda de un trabajo remunerado. Frente a la crisis actual son ellas quienes tienen más dificultades para insertarse en un mercado laboral pensado y estructurado para personas sin responsabilidades familiares: varones plenamente disponibles para el mercado que cuenten con el aporte de una persona encargada del cuidado de la casa y la familia.

A pesar de ser mayoría en la universidad (el 55% frente al 45% de los hombres), el resultado no se traduce en la inserción laboral. De cada 10 graduades, 6 son mujeres y, sin embargo, son quienes sufren mayor precariedad, mayores dificultades para llegar a puestos de poder y peores salarios aunque realicen las mismas tareas que los hombres.

En Argentina, según datos brindados por el INDEC en 2013, el 76% de las tareas domésticas son realizadas por mujeres y el 24% restante por varones. Dentro de la cantidad de horas diarias que le dedican a dicha actividad, el promedio de las mujeres es de 5 a 6 horas mientras que los hombres dedican alrededor de 2 horas.

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La desocupación en las personas trans, travestis y no binaries es aun mayor. Según un informe de ATTTA y Fundación Huésped de 2014 (el último disponible), solo el 18% de las personas travestis y trans han tenido trabajos formales. El 78,6% de las mujeres trans entrevistadas mencionaron que no tienen ningún tipo de cobertura médica adicional que no sea la garantizada por el Estado; solo un 11,9% tiene obra social, mientras que un 8,2% tiene algún servicio de emergencia y un 3% prepaga o mutual.

Asimismo, la pandemia de COVID-19 ha profundizado la pobreza estructural de las mujeres en todos los ámbitos. La ONU calcula que unos 47 millones más de mujeres y niñas caerán por debajo de la línea de pobreza, revirtiendo así décadas de progreso para erradicar la pobreza extrema. Se esperaba que la tasa disminuyera entre las mujeres el 2,7% entre 2019 y 2021. Sin embargo, las proyecciones ahora prevén un aumento del 9,1% debido a la pandemia y sus consecuencias.

Este aumento en la pobreza de las mujeres se debe a que, en su gran mayoría, son ellas y las niñas quienes cargan con las labores de cuidados, haciendo aportes fundamentales para intentar enfrentar el virus. La mayoría prestan cuidados en los hogares y comunidades, así como también cuentan con una menor protección social. Por esto mismo, corren un mayor riesgo de perder sus medios de vida y de todas maneras tienen que seguir haciéndose cargo de las tareas domésticas en su propio hogar, muchas veces en soledad. 

La división sexual del trabajo es una construcción social invisibilizada que asigna roles a las personas a partir de su sexo de nacimiento y convierte la diferencia en desigualdad social. La continuidad de los roles de género fomentan desigualdades sociales, culturales y económicas que generan pobreza. En algunos países, las mujeres tienen que pedir permiso a su padre, hermano o marido para abrir una cuenta corriente, lo que genera obstáculos en el acceso a la propiedad, la vivienda o las finanzas.

Para mitigar el impacto de la crisis por la pandemia, ONU Mujeres ha diseñado una respuesta centrada en cinco prioridades: mitigar y reducir la violencia de género, incluida la violencia doméstica; ofrecer protección social y paquetes de estímulo económico que tengan en cuenta a las mujeres y las niñas; conseguir que las personas apoyen y practiquen el reparto equitativo del trabajo de cuidados y liderazgo; y aumentar la participación de las mujeres y las niñas en la planificación y toma de decisiones de la respuesta ante la COVID-19. 



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Lucro que arde: la urgencia de una Argentina en llamas

Desde hace seis meses el país se prende fuego. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego confirmó que son siete las provincias afectadas y, en total, hay 21 focos activos de incendio. Lo lamentable es que esto no sucede solamente en Argentina: el fuego avanza por toda América Latina.

Se sabe que la pandemia no produjo una disminución en los bolsillos de las personas que manejan el negocio de la deforestación, la ganadería y el sector inmobiliario. El foco de los incendios se registra en áreas libres de monocultivos y cría de ganados. ¿Es una casualidad o una suerte?

Se registraron 90 mil hectáreas del delta del Paraná arrasadas. También están afectadas 700 mil hectáreas en Corrientes, 40 mil en Formosa, otras 40 mil en Córdoba y otros cientos de miles en Salta, Chaco, Corrientes y Buenos Aires. Pero estos datos van a quedar desactualizados en tan solo horas.  

En el caso de Córdoba, hay lugares donde el fuego fue controlado pero en San Marcos Sierra les habitantes se coordinaron para hacer guardias durante la noche para el control de las cenizas, para que estas no vuelvan a activarse. Mientras, les bomberes siguen controlando los lugares donde el fuego no cesa. La desventaja es que el viento no coopera pero la comunidad está trabajando en conjunto para ayudar a les ciudadanes cuyas casas fueron destruidas —que, afortunadamente, no fueron tantas—.

Lo curioso es que el gobierno de Córdoba y otros sectores privados tienen intenciones monetarias en las zonas incendiadas. Por ejemplo, en las tierras de Villa Allende, hay intereses inmobiliarios para la construcción de nuevos countries. En Ischillin, es inmenso el crecimiento del desarrollo sojero. En el barrio del Pan de Azúcar «Cosquín» hay un proyecto de creación de una futura autovía. En tan solo dos meses, se perdieron 42 mil hectáreas de monte y el gobierno no está accionando de la forma adecuada. Hoy, esta provincia conserva solamente el 3,5% de los bosques originales por el avance de la deforestación.

«Los pájaros huyen del humo, tienen miedo igual que nosotros, los humanos. Las personas afectadas han sido evacuadas todas a tiempo, seguramente sus casas se podrán reconstruir y todo lo que se pueda comprar con dinero, será repuesto, como dicen los gobernantes. Lo que no se puede reconstruir es la vida de la flora y la fauna del lugar. Décadas le llevará a la Madre Tierra hacer nacer de nuevo el monte y el bosque nativo».

Silvia Ceccone, habitante de San Marcos Sierra.

En total, son 175 mil las hectáreas que fueron quemadas en la última semana, lo que equivale a 8 veces la Capital Federal. En tan solo 10 años, el país perdió 2.7 millones de hectáreas de bosques nativos a causa de la deforestación.

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El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, se mostró muy involucrado en este tema. Mantuvo una reunión por videollamada con el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, donde dialogaron sobre la ley de bosques Nº 26.331, ya reglamentada en el año 2009. En este encuentro compartieron la necesidad de modificar una ley que nunca implementaron.

Un informe de Greenpeace confirma que Chaco es la provincia con más desmontes en toda la Argentina. En solo 4 años perdió 130.000 hectáreas. Cabe recalcar que Jorge Capitanich presentó en enero de este año un plan para el aumento de la ganadería, lo que se traduce en más áreas deforestadas.

La ley de bosques establece en su artículo 3 una regulación en la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso del suelo. Y según la ley Nº 26.815 de manejo de fuego, promulgada en el año 2013, está prohibido el cambio del uso del suelo cuando se ha incendiado un bosque nativo. Pero ¿será otra vez que las manos de los grandes empresarios modifican estas regulaciones a su favor, ya que el poder judicial no controla su correcto cumplimiento?

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En agosto de 2019, un estudio del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) estimó que en el Amazonas se perjudicaron 2.5 millones de hectáreas por el fuego solamente en ese mes. Este año, en la Amazonia de Brasil se superó en un 45% el promedio en comparación con los últimos 10 años. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el vicepresidente, Hamilton Mourao, restaron importancia a esta pronta urgencia, sabiendo que actualmente se registran más de 24 633 focos de incendio.

Imágenes capturadas desde la plataforma de la Nasa el día 26 de agosto de 2020.

Un informe de WWF y Boston Consulting Group (BCG) reveló que los seres humanos son los principales responsables del 75% de los incendios forestales. La NASA, a través de imágenes satelitales, tiene un registro de las áreas afectadas por incendio a tiempo casi real, con una diferencia de 3 horas.

Para acabar con todo este ecocidio es necesario que el Estado sancione la ley de humedales y también una moratoria que prohíba las actividades en los humedales hasta que la ley entre en vigencia. Al Poder Ejecutivo, exigir que empiece a hacer trabajar las leyes ya implementadas en materia ambiental y a la Justicia, que se haga cargo de las personas vinculadas con estos incendios.  

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Es importante recalcar el trabajo de les ciudadanes y ambientalistas por la inmensa difusión de información y los reclamos. También, el trabajo de les bomberes y voluntaries que se comprometieron para extinguir el fuego. Les ambientalistas presentaron un pedido ante el Relator Especial sobre los Derechos Humanos y el Medio Ambiente de las Naciones Unidas por la preocupación que generan los incendios que afectan a Argentina.

Nosotres, como sociedad, necesitamos actuar y tener una participación activa en estos asuntos. Porque el futuro y el cambio climático llegó hace años. Los pueblos indígenas, la biodiversidad, las plantas y los animales están en riesgo. Exijamos el respeto y la atención que las personas nativas están reclamando, consumamos menos productos que hagan daño a la naturaleza y sigamos presentes en la necesidad de un cambio que atraviese a esta sociedad en la materia socioambiental.

Si querés aportar con una donación, podés contactarte con estas cuentas: Veterinarios contra el fuego, Multisectorial Humedales, Santuario Equidad, IPAD, Sala Derecho Animal Córdoba y Grupo Fauna UCC.


Fuentes:

Imágenes de portada y del artículo: Tatiana Fernández Santos


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Plásticos everywhere

«Cada minuto, se compra 1 millón de botellas de plástico en todo el mundo; la mitad de estas termina en los océanos. Una parte de esos residuos provienen de nuestros envases. Somos parte del problema y asumimos la responsabilidad y el compromiso de ser parte de la solución», afirmó Soledad Izquierdo, vicepresidenta de Políticas Públicas, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca Cola para el sur de América Latina.

La pregunta es: ¿no es más fácil reemplazar el plástico por el vidrio? ¿Y si mejor volvemos a lo de antes? Hoy, las corporaciones promueven una solución para la contaminación plástica que ellas mismas provocaron. La propuesta debería ser dejar de consumir y de producir, pero aun así es mucho pedir a empresas que solo buscan abaratar costos antes que mantener una sociedad y un ambiente saludables. Hablar de salud después de nombrar a Coca Cola es una equivocación mía.

Muchas empresas y organizaciones están llevando a cabo campañas para reducir y contrarrestar los efectos nocivos de los empaques descartados. Dependiendo del tipo de plástico que sea, este tarda entre 100 y 1000 años en degradarse. Por eso, reducir no es la solución: va a seguir siendo un problema porque, de igual forma, los plásticos van a tardar lo mismo en descomponerse. También durante la fabricación de los productos plásticos se contamina, como cualquier otro proceso industrial.

Según la ONU, 8 millones de toneladas de plásticos son arrojadas a los océanos cada año. Actualmente, solo el 14% es recolectado. La Fosa de las Marianas es uno de los lugares más profundos del planeta y, por lo tanto, para el momento se creía impoluto. En una expedición submarina se sumergieron 11 kilómetros por debajo del mar y la noticia no fue el hecho de que rompieron un récord, sino que encontraron grandes cantidades de desechos plásticos en el sitio.

Se sabe que la contaminación plástica tiene un impacto negativo en los océanos y en la vida silvestre. Ya se encontraron 7 islas de plástico alrededor del mundo. La mala administración y el escaso trabajo de reciclaje derivan en una contaminación oceánica. Alrededor del 80% de los plásticos oceánicos provienen de fuentes terrestres y el 20% de fuentes marinas (redes de pesca, cuerdas, entre otras).

La UNESCO declaró mediante un informe que cada segundo se arrojan más de 200 kilos de plásticos en mares y océanos. En los últimos 40 años, la cantidad de basura en el océano aumento más de un 100%. El 70% de los residuos se depositan en el fondo marino y el resto queda flotando.

Un estudio de Fundación Vida Silvestre demostró que el 83,2% de los residuos censados en la costa Argentina son plásticos. Este dato no es muy lejano: fue del verano de 2019. Más de 71.000 residuos fueron recolectados, entre ellos fragmentos plásticos, telgopor, envoltorios plásticos, botellas, bolsas, tapitas y las colillas, que ocuparon el primer lugar.

Censo del 2019 – Basura en las playas.

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Los animales marinos están en grave peligro: la ingestión conduce a deficiencias nutricionales o inanición por obstrucciones estomacales. Los residuos plásticos también pueden enredar, ahorcar y ahogar a los animales. A nosotres esto también nos afecta. Con el sol, el agua y la sal, los plásticos se empiezan de a poco a desintegrar, por lo tanto, se crean los microplásticos. Es aquí donde comienza «la cadena alimenticia».

Los microplásticos son diminutos, imposibles de ver. Forman parte de productos como los de limpieza, dentífricos, protectores solares, entre otros, y representan más del 50% de las millones de toneladas de plástico que se vierten anualmente al mar.

La Universidad de Newcastle informó que las personas consumimos alrededor de 2000 partículas de plástico todas las semanas, por lo que comemos o por el solo hecho de respirar. Aproximadamente 250 gramos al año. ¿Engorda el plástico? Ni idea. Los efectos de la ingestión de los microplásticos en nuestra salud todavía no se saben con exactitud.

La Organización Mundial de Conservación determinó que una persona en promedio podría estar consumiendo unos cinco gramos de plástico por semana. Desde la Universidad Médica de Viena, en Austria, se está investigando cuánto afectan estos componentes a nuestros cuerpos; podrían penetrar en el torrente sanguíneo, el sistema linfático y llegar incluso hasta el hígado.

Un estudio de la Universidad estatal de Fredonia, en Nueva York,  determinó que un litro de agua embotellada puede contener miles de partículas microplásticas, incluidos restos de polipropileno, nailon y polietilentereftalato (PET). Esto motivó a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciase la puesta en marcha de una investigación al respecto. 

¿Cómo puedo disminuir mi consumo de plásticos?

  • No uses sorbetes o cubiertos descartables. Podés llevar en tu mochila unos de tu casa.
  • Siempre tené a mano las bolsas reutilizables o bolsas ecológicas.
  • Guardá en tu mochila o en tu bolsillo todo producto plástico o colillas, no lo tires en los lugares públicos. Esperá llegar a tu casa para descartarlos.
  • Usá botellas reutilizables.
  • Disminuí el consumo de productos en paquetes.
  • Si sos consumidor de café, tratá de buscar otra alternativa al de cápsula.
  • Invertí en un depurador de agua en vez de comprar bidones.
  • Separá los productos orgánicos de los no orgánicos.
  • Armá tu propio compost.
  • No uses toallitas descartables ni tampones en tu higiene menstrual. Invertí en la copita menstrual o en toallitas de tela.

En el sistema económico capitalista se promueve el consumo inagotable. Es por eso que los productos fueron diseñados para que duren poco. Por lo tanto, es de suma importancia que tomemos cartas en el asunto y seamos nosotres les principales responsables del cambio necesario para el ambiente.


Fuentes:


Justicia por Evelyn

Evelyn Beatriz Hernandez Cruz, salvadoreña de 18 años, vivía con sus padres y su hermana en una comunidad precaria en Cojutepeque, estudiaba en el Centro Escolar y estaba de novia. Su novio la violó. Nunca pudo hablar ni denunciar el hecho porque la amenazaba con matar a su madre

El 6 de abril de 2016 fue al baño (una letrina, en realidad) por un fuerte dolor en el abdomen y sufrió un desmayo. Había tenido un parto espontáneo. Evelyn no sabía que estaba embarazada. 

Desde ese momento afronta una causa por homicidio agravado. El hospital al que llegó la denunció y la policía corroboró que en su casa estaba el cuerpo de un bebé de ocho meses fallecido por «neumonía aspirativa». 

La jueza de sentencia de Cojutepeque, Nury Velásquez, la condenó a mediados de 2017 a 30 años de prisión por homicidio agravado sin tener en cuenta el desconocimiento de la víctima de su estado. En El Salvador el aborto no es legal bajo ninguna forma y se castiga a las mujeres con penas de hasta 40 años de cárcel incluso si lo hacen por complicaciones en el embarazo. 

Los abogados de Evelyn apelaron esta sentencia y la Sala en lo Penal correspondiente resolvió en diciembre de 2018 que el Tribunal de Cojutepeque celebrase un nuevo juicio. El 14 de febrero de este año decidió que la víctima siguiera el proceso judicial en libertad junto a su familia, después de haber pasado 33 meses presa. 

El 15 de julio pasado, Evelyn debió enfrentarse a un nuevo juicio, pero esta vez por homicidio culposo. Su abogada Bertha Deleón explicó que la Fiscalía General de la República (FGR) decidió cambiar la tipificación del delito de «homicidio agravado» (con dolo y premeditación) a «homicidio culposo» (por negligencia), que tiene una pena que va entre los 10 y los 20 años. 

El análisis del Instituto de Medicina Legal no fue concreto sobre qué desencadenó la muerte del bebé. Sin embargo, la autopsia estableció que había meconio (el primer excremento que se expulsa después de parir, nocivo para el bebé) en los bronquios, lo que podría haberle causado la muerte.

Una situación que desespera

La criminalización de las mujeres que sufren abortos en El Salvador es moneda corriente y una de las más restrictivas del mundo. Según organizaciones de derechos humanos, al menos 16 mujeres están presas acusadas de homicidio tras sufrir abortos que en muchos casos fueron espontáneos.

Los distintos colectivos feministas de El Salvador lograron liberar cerca de 20 mujeres condenadas y encarceladas por haber sufrido, la mayoría, partos espontáneos que derivaron en la muerte de sus bebés. Desde 2016, el Congreso de El Salvador estudia una propuesta para despenalizar el aborto, pero el debate se estancó porque los partidos de derecha se oponen. 

Según el Fondo de Población de Naciones Unidas – UNFPA, en el año 2017 se registraron en El Salvador 19.190 embarazos en niñas y adolescentes entre 10 a 19 años de edad, es decir, 53 niñas o adolescentes embarazadas por día.

El mismo estudio afirma que ocho de cada diez embarazos son perpetrados por personas cercanas a las víctimas, entre estos padres, abuelos, hermanos, tíos, sobrinos, profesores, vecinos, dirigentes de iglesias, entre otros.

Según un documento de Amnistía Internacional, en 2011 la OMS indicó que «el 11% de las mujeres y niñas que se sometieron a un aborto ilegal en El Salvador murieron como consecuencia de ello. Muchas mujeres tienen miedo de pedir asistencia médica cuando sufren complicaciones relacionadas con el embarazo, lo que causa más muertes que se podrían prevenir.  Una encuesta realizada por un periódico en 2013 reveló que el 74% de las personas encuestadas en El Salvador estaban a favor del aborto cuando peligra la vida de la mujer».


 

Escúchame también

El mundo se pinta de naranja con motivo de los 16 días de activismo contra la violencia de género, que se desarrolla cada año desde 1991 entre el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

Esta campaña internacional, promovida y coordinada por el Centro para el Liderazgo Global de las mujeres, se basa en valores feministas para reforzar y unir las voces en pos de la justicia social y la autodeterminación. Su trabajo se monta en el cruce entre género, derechos humanos y políticas económicas, utilizando estrategias para la transformación.

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Foto de UN Mujeres

¿El objetivo? Eliminar todas las formas de violencia de género. De la tarea participan más de 6000 organizaciones, y alrededor de 187 países.

Quienes impulsan esta campaña sostienen que, gracias al intenso trabajo de grupos feministas, el proyecto toma cada vez más visibilidad. Muchos movimientos creados recientemente, como #Niunamenos#MeToo y #TimesUp, entre otros, han ido ganando protagonismo ya que se trata de una problemática a resolver de manera urgente.

El tema de este año, propuesto por ÚNETE (únete para poner fin a la violencia contra las mujeres), es «Pinta el mundo de naranja #EscúchameTambién». La campaña es guiada por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, quien pretende emprender una acción mundial para aumentar la concientización, promover esfuerzos de defensa de intereses y compartir conocimientos e innovaciones.

El color naranja encarna la lucha en contra de la violencia contra las mujeres y niñas: es símbolo del futuro brillante que se espera, libre de maltrato, como elemento unificador a nivel mundial. Iniciado y dirigido por la Red Mundial de Jóvenes ÚNETE, el Día Naranja convoca a activistas, gobiernos y socios de las Naciones Unidas a movilizar a la población y poner de relieve las cuestiones relacionadas con prevenir y poner fin a la violencia.

Existen dos cuestiones tocadas por la campaña Escúchame También cuya importancia resalta. Por un lado, la lucha contra el SIDA, conmemorada en todo el mundo el primero de diciembre, por la cual esta campaña busca unir fuerzas para visibilizar y concienciar acerca de la violencia que se ejerce contra las personas que viven con VIH. Por otro lado, el enfoque primordial que tiene el proyecto naranja en el trabajo con las sobrevivientes de violencia.

Según los esquemas promulgados por las Naciones Unidas, los principios esenciales de la campaña de defensa de intereses incluyen:

  • Rendir homenaje a los movimientos de mujeres y reconocer su liderazgo.
  • «Que nadie se quede atrás»: centrar la atención en los grupos de mujeres y niñas más desfavorecidos, con enfoque basado en los derechos humanos.
  • Plantear estrategias centradas en las sobrevivientes siguiendo el principio de «no hacer daño», para contar y divulgar la historia de las sobrevivientes sólo con su permiso y según las condiciones que hayan autorizado.
  • Remarcar la actividad multisectorial: todxs tienen una función esencial en el esfuerzo por acabar con la violencia, se requiere trabajar juntxs en todos los sectores.

A partir de la importancia que adquirieron como nuevos espacios públicos dominados por internautas que ahora tienen acceso a la creación de sus propios discursos (los hashtags o etiquetas), las redes sociales se convirtieron en la nueva forma de visibilizar o promulgar movimientos a través de lo digital. En este caso, las etiquetas que acompañan al proyecto son #EscúchameTambién  y #Orangetheworld.

Distintas organizaciones internacionales las han utilizado a lo largo de estos días para compartir imágenes que buscan reflejar problemáticas mundiales. En el caso de #EscúchameTambién, se trata de dar protagonismo a las voces de mujeres y niñas sobrevivientes a la violencia, defendiendo sus derechos día a día. No solo las instituciones se hicieron eco, sino también usuarios profesionales como Antonio Banderas, que publicó a través de su Twitter:

«Los hombres desempeñan un rol clave en la prevención de la violencia contra las mujeres y niñas. Necesitamos cambiar nuestra actitud, reconocer las señales de advertencia y convertirnos en sus defensores».

Según ONU Mujeres, 1 de cada 3 mujeres sufre violencia a lo largo de su vida, independientemente de su estatus social, clase, raza, país o grupo de edad. Para muchas, denunciar puede tener consecuencias fatales. Combatir la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas es un objetivo fundamental de esta organización.

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Foto del sitio web de ONU Mujeres

El sitio web provisto por ONU Mujeres cuenta con una sección interactiva en donde, con motivo de poder alzar las voces de quienes sufrieron violencia de género, se brinda la posibilidad de contar experiencias sufridas en torno a esta problemática. La página está repleta de pequeños relatos de todo tipo provenientes de personas a lo largo del mundo, usuarios amateurs, profesionales, sobrevivientes, defensoras y activistas.

Estas pequeñas historias se pueden compartir a través de las redes y son en su mayoría mensajes de apoyo.

«Te creo. Con amor, tus hermanas» – J.
«Levántense, crean a las mujeres, apoyen a las sobrevivientes #EscúchameTambién» – Lisa.
«Mujeres, rompan la noche. Levántense como el sol» – Pavana Reddy, poeta.
«Su piel sana, pero su corazón recuerda» – Faye.
«Yo escapé de la violencia, mis recuerdos no» – Sobreviviente.
«Una noche negra no determina tu futuro» – Anónimo.

La violencia de género no solo se manifiesta de forma física, aunque esa sea una de las formas más habituales en que se ve representada. Según ONU Mujeres, además del maltrato físico, la violencia también puede ser sexual y psicológica. Es violencia la ejercida por un compañero sentimental, la violencia sexual y el acoso, la trata de seres humanos, la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil.

La violencia ejercida por un compañero sentimental se refleja en cualquier conducta por parte del cónyuge, la pareja actual o la anterior, que causa daño físico, sexual o psicológico.

La violencia sexual es todo acto sexual o tentativa, comentario o insinuaciones no deseados u otros actos de acoso sexual, que incluyen atentar contra la sexualidad de una persona, sea cual fuere la relación entre víctima y victimario, y sean cuales fueren las circunstancias.

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Imagen Pictoline

Los actos de violencia sexual pueden ocurrir en forma de avances sexuales no deseados que comprenden: pedir sexo a cambio de favores, la convivencia o el matrimonio forzados (incluido el matrimonio infantil), la violación dentro del matrimonio o de otro tipo de relación, por parte de extraños, durante un conflicto armado o contra menores.

La trata de seres humanos y explotación sexual es la adquisición y explotación de personas por medios como la fuerza, la estafa, la coacción o el engaño. El 71% de todas las víctimas de trata a nivel mundial son mujeres y niñas, mientras que 3 de cada 4 víctimas de trata son utilizadas para la explotación sexual.

Por último, la mutilación genital femenina incluye procedimientos que alteran o causan intencionadamente lesiones en los órganos genitales femeninos por motivos no médicos. Además del dolor físico y psicológico extremo, la práctica conlleva muchos riesgos sanitarios que pueden derivar en la muerte.

«Ya sea en el hogar, en la calle o en los conflictos armados, la violencia contra las mujeres y las niñas es una violación de los derechos humanos de proporciones pandémicas que ocurre en espacios públicos y privados» – ONU MUJERES.

Las historias compartidas por ONU corresponden a sobrevivientes de la violencia de género. Uno de estos casos es el de Emmanuella Zandi Mudherwa, hoy de 21 años de edad, que fundó su propia organización sin fines de lucro: «Ma Voisine» (Mi vecina), en Kinshasa, Congo.

Promueve el empoderamiento de las niñas por las niñas, tiene alrededor de 12.000 miembros en todo el país y colabora con ONU Mujeres en iniciativas para generar conciencia sobre la violencia de género.

La historia de Emmanuella se vio marcada cuando a sus 7 años en Goma, provincia de Kivu del Norte (zona de conflicto armado), dos soldados hicieron que ella y su hermano los siguieran cuando se dirigían a la escuela. Los maltrataron físicamente y abusaron de ella durante horas. Emmanuella sostiene que sangraba por todas partes y que, después de ese calvario, la devolvieron nuevamente con su hermano en el medio de la nada.

Después de una larga lucha en el hospital, su propia comunidad la rechazó por haber sido violada; en la escuela la obligaban a sentarse en la última fila, dejando un espacio entre su pupitre y el resto de lxs alumnxs. A los 13 años, comenzó a ser víctima de abuso sexual repetido por parte de un primo con el que vivía.

Su vida dio un giro cuando a sus 15 años contó lo que le sucedía en un programa de radio comunitario en el que trabajaba. Hoy sostiene que ese fue el inicio de su recuperación, pero que causó un gran problema para ella y para su familia dentro de su comunidad. Le dieron la espalda, la secuestraron durante días para que no hablara. Sin embargo, eso nunca la detuvo.

«Creo que lo más difícil de soportar es cómo te mira la gente cuando no te creen. Realmente las muchachas no tienen un lugar en esta sociedad. […] Se dice que tenemos un índice bajo de representación de mujeres en la toma de decisiones. Esto se debe a que cuando las niñas están creciendo se les dice que no deben expresarse, que no tienen que llamar la atención ni decir lo que piensan.

Mi sueño es ver cómo las niñas y las jóvenes hacen cosas para ellas mismas y para su comunidad. No quiero que se nos perciba como personas débiles que necesitan compasión. Sí, fui una víctima. Sí, he sobrevivido a la violencia. Pero no quiero que se nos llame sobrevivientes. En cambio, quiero que se nos vea como vencedoras. ¡Quiero que todas las sobrevivientes sean reconocidas como vencedoras!».

 

El yugo de la violencia doméstica

Conforme estadísticas de años previos, alrededor de 49 países carecen de leyes que protejan a las mujeres de la violencia doméstica. Según estadísticas formales provistas por la División de Estadísticas de la ONU, menos del 40% de las mujeres que experimentan violencia buscan ayuda de algún tipo y, si lo hacen, no suelen dirigirse a instituciones sino a su círculo íntimo de familiares y/o amigxs.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que a nivel mundial, hasta un 38% de los asesinatos de mujeres son cometidos por una pareja masculina. El apoyo de la comunidad es crucial en los primeros momentos en que una mujer abandona el ciclo de violencia, que puede afectar negativamente la salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres.

«¿Me quieres ver destrozada?
Cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.

Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.

¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?

De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.»

Maya Angelou

 


Para más información sobre #EscúchameTambién y Orange the world, dirigirse a Facebook, Twitter mediante la utilización de las etiquetas o a los enlaces referidos a continuación.

Fuentes

Mi salud, mi derecho: Día Internacional contra el SIDA

El 1° de diciembre de cada año se conmemora el Día Internacional de la Acción contra el Sida, con el objetivo de aumentar la conciencia pública en la prevención y el tratamiento de la enfermedad y, además, mostrar solidaridad hacia quienes conviven con el virus. ¿Cuál es la situación mundial? ¿Cuáles son las necesidades en nuestro país? ¿Qué mitos sobreviven?

Hacia 1981, los medios de comunicación comenzaron a llamar “peste rosa” –debido a las manchas de color rosáceo que dejaba en la piel– a la enfermedad que sería bautizada oficialmente en 1982 como Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

En principio fue atribuida de forma exclusiva a la comunidad homosexual; luego, se descubrió que también la padecían los inmigrantes haitianos en Estados Unidos, los usuarios de drogas inyectables y los receptores de transfusiones sanguíneas.

En 1984, dos científicos franceses pudieron aislar el virus para desarrollar un anticuerpo. En la actualidad existen tratamientos antirretrovirales que, aunque no curan la enfermedad, evitan que el virus se multiplique y destruya las defensas del cuerpo. El tratamientos es crónico, y si se mantiene en el tiempo permite a las personas con VIH llevar una vida normal.

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El mundo: los números nos hablan de personas

Según datos de Naciones Unidas:

  • Unos 36,7 millones de personas vivían con el VIH en 2016 en todo el mundo.
  • Alrededor de 19,5 millones de personas tenían acceso a la terapia antirretrovírica en 2016.
  • Aproximádamente, 1,8 millones de personas contrajeron la infección por el VIH en 2016.
  • Cerca de un 1 millón de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA en 2016.
  • Unos 76,1 millones de personas contrajeron la infección por el VIH desde el comienzo de la epidemia.
  • Alrededor de 35 millones de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA desde el comienzo de la epidemia.

El reciente informe de ONUSIDA trae buenas noticias: el número de personas en tratamiento ascendió, en junio de 2017, a 20,9 millones. Sin embargo, también deja claro que “los Estados tienen obligaciones básicas en materia de Derechos Humanos para respetar, proteger y cumplir el derecho a la salud”. Por eso este año la campaña de concientización se llama “Mi salud, mi derecho”.

 

 

Argentina: la ley de SIDA

Hace dos años, un colectivo de organizaciones que trabajan temáticas relacionadas al VIH consensuó con el Ministerio de Salud un anteproyecto para actualizar la ley 23 728, que fue creada en 1990 con un fuerte criterio biomédico y que resulta obsoleta para las problemáticas actuales.

La reforma propone incluir a las hepatitis virales y a las infecciones de transmisión sexual (ITS), y declara de interés nacional su prevención y tratamiento. Además, establece la participación activa de las personas con VIH como socios indispensables en la respuesta a las epidemias y provee instrumentos para garantizar el acceso universal a medicamentos e insumos. Asimismo, busca prohibir la discriminación en el acceso al empleo y garantizar el respeto a los Derechos Humanos de todas las personas con VIH.

El proyecto ya obtuvo dictamen en la comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación y debe aprobarse en las comisiones de Legislación General y Presupuesto y Hacienda. De no suceder antes de fin de año, el proyecto caerá y deberá empezar su recorrido desde cero.

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Derribando mitos y prejuicios

Resulta fundamental aclarar que no todos los pacientes infectados con el virus VIH tienen SIDA. La persona infectada por el VIH es denominada «seropositiva» o «VIH positivo» (VIH+) y a los no infectados se les llama «seronegativos» o «VIH negativo» (VIH–).

Fundación Huésped explica las diferentes vías de transmisión:

  • Sexual: por relaciones sexuales vaginales, anales u orales, entre personas del mismo o diferente sexo, sin protección. El 90% de las transmisiones de VIH se realizan por esta vía;
  • Sanguínea: por contacto con sangre al compartir jeringas para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante o punzante;
  • Perinatal o vertical: de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. Es la principal vía de transmisión del VIH en niños. Con tratamiento y atención médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.

Practicar deportes, besar, abrazar, dar la mano, jugar, trabajar, estudiar, compartir duchas o piscinas, e intercambiar ropa con personas con VIH no generan transmisión alguna. Compartir el mate tampoco. La discriminación no es una opción.

 

 

El VIH no tiene síntomas y la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de un test. El análisis es voluntario, confidencial y no requiere de orden médica. Se puede realizar en todos los hospitales públicos y los centros de salud, y es gratuito. Sacate las dudas. Podés hacerte el test en todos estos lugares.