Sexify: reivindicar el orgasmo femenino

Artículo colaboración escrito por Sofia Fuentes


¿Por qué hablar de orgasmo femenino? ¿Qué sabemos de él? ¿Alguna vez nos enseñaron a experimentarlo en nuestrxs cuerpxs? Son algunas de las preguntas que atraviesan el hilo argumentativo de Sexify, una serie polaca producida por Netflix que nos invita a repensar el vínculo con nuestra sexualidad y a deconstruir los tabúes y mitos que existen en torno a ella. En conmemoración al Día Internacional del Orgasmo Femenino, celebrado el pasado 8 de agosto, retomamos la obra del gigante del streaming para homenajear y reivindicar el derecho al goce, el deseo y el placer sexual de las personas con vulva.

Hablemos de orgasmo

Sin dudas, el avance de la revolución feminista ha traído a la mesa el debate sobre la sexualidad de las mujeres y las diversidades y el papel que ha jugado el sistema patriarcal heterocis a lo largo de la historia: atentar contra la libertad y el placer de lxs cuerpxs, legitimando ciertas practicas, discursos y modalidades deseantes a la vez que invisibilizaba otras. El orgasmo femenino ha sido objeto de ello.

Sexify logra evidenciar ese silencio orgásmico a través de la pantalla: en ocho capítulos que mezclan la comedia dramática, la tecnología, y la sexualidad, las protagonistas, mujeres cis, nos insertan en el proceso de desarrollo de una aplicación para mejorar la experiencia del orgasmo femenino y dar cuenta de la falta de información que existe al respecto. Ya lo decía Natalia, la experta en software de esta historia, interpretada por Aleksandra Skraba: «El orgasmo femenino todavía se trata a la ligera y no recibe suficiente atención».

Desde esta premisa, Sexify se embarca en un sinfín de preguntas con respecto al sexo y el placer en las juventudes y, si bien no se centra en dar una clase de educación sexual, la propuesta cinematográfica logra poner en escena problemáticas tales como los mandatos de género, la religión y los tabúes en torno al placer a través del discurso feminista que encarnan sus protagonistas.

Poco a poco van allanando el terreno en pos de derribar esos discursos normalizadores, generando una revolución sexual dentro de la universidad que marca un cambio tanto para ellas como para sus compañeras. Aunque Natalia es quien lleva la cabecera del proyecto, sin haber tenido alguna vez una experiencia sexual sola o con otra persona, son Monika (Sandra Drzymalska) y Paulina (Maria Sobocinska) quienes le otorgan a la trama esos otros relatos posibles sobre el goce del cuerpo.

Religión vs. sexo

Dentro de la iglesia, Paulina le confieza al cura que ha pecado: tuvo sexo antes del matrimonio y un orgasmo con un vibrador. La figura de la amiga católica a punto de casarse y en plena transición al autodescubrimiento sintetiza el poder de los mandatos religiosos y la imposición de un deber ser mujer atravesado por la castidad, la pulcritud y la culpa. Comprar un vibrador, mirar porno o incluso pasar horas investigando acerca del orgasmo con sus amigas son algunos de los elementos que se hacen presentes en la historia de Paulina en relación a la lucha personal entre su deseo y la cultura católica aprehendida.

En un escenario completamente distinto, Monika se acuesta con un chico que conoció por medio de una aplicación de citas, pero sus gritos y los golpes de la cama contra la pared acaban por molestar a su vecina Natalia. «Lo siento, fingiré mis orgasmos en silencio. Normalmente los finjo, así que puedo hacerlo en silencio», le explica a Natalia en su primer encuentro cara a cara. En Monika se evidencia la brecha orgásmica existente en el encuentro sexual binario heterocis, como así también el desconocimiento acerca de la anatomía femenina, sus puntos de placer y la forma adecuada de estimulación. Si bien Monika y Paulina son sexualmente activas, ambas tienen un elemento en común que funciona de manera transversal a lo largo de la primera temporada en sintonía con la experiencia de Natalia: el desconocimiento y la desconexión con el propio placer.

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Luego del auge de la serie inglesa Sex Education, Sexify abre el panorama hacia otro eje sobre la sexualidad. Con su propuesta cómica y reflexiva, convierte a la tecnología en la excusa perfecta para hablar de orgasmo femenino. El planteo de nuestras protagonistas es claro: si de lo que se trata es de disfrutar la vibración con nosotres mismes y lo que demanda nuestro deseo, el orgasmo es una parte más de la respuesta a la estimulación sexual y no tanto un fin último. Ya lo decía la sexóloga argentina Cecilia Ce:

«Llevamos siglos de encuentros sexuales que giran en torno al placer masculino. Reforzado por la industria del porno y la falta de educación sexual, en nuestros encuentros sexuales repetimos un guion que lejos está de ser lo que la mujer necesita».

Con un final motivador al estilo girl power, Natalia nos invita a volvernos militantes del orgasmo femenino y a seguir cuestionando el terreno sexual. Si bien esta producción evidencia el gran avance de la lucha feminista en la pantalla grande, aún queda pendiente la incorporación del debate en torno al placer sexual de las disidencias para seguir disputando el discurso heterocis imperante que impregna en las producciones cinematográficas desde tiempos remotos. Aun así, no deja de ser una conquista de los feminismos y un motivo para seguir dando la discusión necesaria en torno a las sexualidades.

Si te interesó la temática o te quedaste con ganas de saber cómo sigue la historia, ponete cómode, subí el volumen y regalate una dosis de serotonina con esta superproducción polaca.


¿Qué esconde el orgasmo femenino?

Artículo escrito por Florencia Bareiro Gardenal y Micaela Minelli


En esta nota se describirán algunos puntos centrales para entender el mundo de un orgasmo femenino. En primer lugar, hay que dejar en claro que es un proceso complejo que incluye la producción a nivel cerebral, corporal y genital de muchas sensaciones. Cada mujer lo experimenta a su manera y hay una variabilidad muy grande en cómo se percibe y cómo se alcanza. Lo más importante es que todas tienen el derecho a sentir placer de la manera que cada una elija.

Este artículo reseña el manual «5 misterios sobre el orgasmo» de María Fernanda Peraza Godoy, el cual se enfoca en la sexualidad de las mujeres cisgénero, y por consiguiente nuestras palabras reflejan ese recorte. Sin embargo, no queremos dejar de recordar que no todas las personas vulvoportantes son mujeres ni todas las mujeres son vulvoportantes.

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