Todes podemos contraer cáncer de mama: que no senos olvide

Artículo escrito en colaboración por Yamila Figueroa, Yanina Bellizzi y Ariadna Birocco


El mes de octubre es reconocido a nivel mundial como el mes de concientización y sensibilización sobre el cáncer de mama. Gracias a esta iniciativa, se contribuye a poner el foco en aumentar la atención para la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos.

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen 1.38 millones de nuevos casos y 458 000 muertes por cáncer de mama en todo el mundo. El cáncer de mama es, por lejos, el cáncer que más afecta a las mujeres cisgénero y las personas asignadas como mujeres al nacer, tanto en los países «desarrollados» como en los países «en vías de desarrollo». A ellas nos referiremos al hablar de grupo de riesgo a lo largo de este artículo.

En nuestro país, según las estimaciones del Observatorio Global de Cáncer de la OMS, el cáncer de mama es el de mayor magnitud en cuanto a ocurrencia: con un volumen de más de 21 000 casos al año, representa el 17% de todos los tumores malignos y casi un tercio de los cánceres desarrollados en las personas dentro del grupo de riesgo. Esto, además, esconde un dato alarmante: se estiman 73 casos de cáncer de mama por cada 100 000 de ellas.

Pero ¿qué es el cáncer de mama? Es una enfermedad en la cual células de la mama comienzan a multiplicarse sin control. En ese sentido, resulta indispensable entender que estas células que aumentan en número distan mucho de ser normales y, de hecho, presentan características alteradas que permiten diferenciarlas perfectamente del resto de las células de la mama.

Por esa multiplicidad de características distintivas es que existen distintos tipos de cáncer de mama y que se desarrolle uno u otro va a depender tanto de qué células de la mama se vuelvan cancerosas como de qué características adquieran unas u otras en el desarrollo de la patología.

Las mamas constan de tres partes principales: lobulillos, conductos y tejido conectivo. Los lobulillos son las glándulas que producen leche. Los conductos son los tubos que transportan leche al pezón. El tejido conectivo (que se encuentra formado por tejido fibroso y adiposo) rodea y sostiene a todas las partes de la mama. La mayoría de los cánceres de mama comienzan en los conductos o en los lobulillos.


El cáncer de mama, como cualquier otro tipo de cáncer, es una enfermedad multifactorial, lo que quiere decir que su desarrollo se encuentra influenciado tanto por factores ambientales como genéticos. Por eso, conocer cuáles son las causas que subyacen a esta enfermedad pretende no solo encontrar un tratamiento acorde a este tipo de patologías sino también prevenirlas.

En esa línea, puesto que la mayor incidencia de cáncer de mama se da en las mujeres cis y las personas de otras identidades clasificadas como mujeres al nacer, esto nos convierte en la población más vulnerable y a la que más rápidamente resulta indispensable instruir y empoderar.

Factores genéticos

Se calcula que entre el 15 y el 20% de los casos de cáncer de mama son «familiares»: las personas que lo padecen tienen al menos dos parientes cercanes con la misma enfermedad. Esto se debe a que existen genes fuertemente relacionados al desarrollo de cáncer de mama. Muchos de estos son los que se conocen como «genes supresores de tumores». Se llaman así porque son genes «guardianes» que evitan la formación del tumor. Cuando estos genes sufren pequeñas mutaciones (algo habitual en el organismo), pueden perder la capacidad de prevenir eventos malignos y favorecer la formación del tumor.

Estas mutaciones se transmiten de xadres a hijes, lo que explica la predisposición al cáncer de mama en algunas familias. Algunos genes, incluso, acarrean más riesgo que otros. Los genes afectados más comunes son el gen BCRA 1 y 2 y el gen HER-2. Estudiar estos genes y cómo generan la enfermedad es una herramienta poderosa para el pronóstico, la detección y la prevención del cáncer de mama.

Un caso muy difundido es el de la actriz Angelina Jolie, quien se hizo una doble mastectomía luego de conocer que era portadora del gen BCRA, es decir, que tenía una variante mutada de este gen y, por lo tanto, existía la posibilidad de que desarrollase la enfermedad en algún momento de su vida. Si querés saber más sobre Angelina y su mastectomía, te recomendamos leer esta nota.

Sin embargo, ser portadore de una de estas mutaciones no es sinónimo de padecer cáncer de mama: los factores ambientales son igual o más influyentes que los factores genéticos.

Factores ambientales

Cualquier condición externa que afecte a un organismo es un «factor ambiental». Cuando un factor ambiental aumenta la probabilidad de que el organismo desarrolle una enfermedad, se considera un factor de riesgo.

Existe un abanico muy amplio de factores capaces de aumentar (o disminuir) el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Algunos son inmodificables (como la edad y el sexo de nacimiento) y otros van variando a lo largo de la vida, como los relacionados a la capacidad de gestar: una menarca (primera menstruación) temprana o una menopausia tardía son factores de riesgo (cada año post-menopausia el riesgo va aumentando); la toma de anticonceptivos orales también incrementa el riesgo, pero disminuye cuando se suspende el consumo. Por otro lado, parir es un factor «protector» y amamantar por 1 año reduce el riesgo un 4%.

Otros factores tienen que ver con el estilo de vida: el consumo de alcohol, por ejemplo, está directamente relacionado al desarrollo de este cáncer. Se demostró que el consumo de 5 a 10 gramos por día (lo que equivale a 3 a 6 copas de vino semanales) aumenta un 15% el riesgo y este es aun mayor si se combina con el hábito de fumar. Paralelamente, se estima que la obesidad es responsable del 6,8% de los casos de cáncer en Argentina. Sin embargo, el ejercicio físico regular es capaz de disminuir el riesgo marcadamente. 

Como grupo de riesgo, es esencial que conozcamos estos factores, porque aquellas personas con historia familiar de cáncer de mama acarrean un riesgo mayor. Por lo tanto, un cambio positivo en el estilo de vida tendrá un efecto más beneficioso

Prevención: conocer, empoderar y sanar

A diferencia de otros tipos de cánceres, el cáncer de mamá en particular se puede prevenir muy fácilmente y con herramientas que se encuentran al alcance de la mano. Si bien es siempre importante realizar estudios por imágenes y contar con un seguimiento médico adecuado, el primer paso en la detección de anormalidades lo puede dar cada une mediante la exploración de su propia mama.

Alteraciones más frecuentes de la mama en el desarrollo de cáncer.

En esta imagen te mostramos algunas alteraciones mamarias que, de hallarlas, deberían llamarte la atención.

El beneficio de la prevención en este como en cualquier tipo de cáncer se encuentra asociado a la detección precoz y el evitar que se produzca metástasis, es decir, el traslado y arribo de las células cancerosas a otros tejidos. Por eso, mediante la identificación de alteraciones mamarias podemos alertar a le médique y facilitar el seguimiento adecuado, ya que la mayoría de estos cambios en la mama, perceptibles por el método exploratorio, aparecen mucho tiempo antes que ocurra la diseminación de células a otros órganos. 

En esta secuencia de imágenes, te mostramos algunos simples pasos que podés seguir en la exploración mamaria:

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Es fundamental convencernos de que conocer nuestro propio cuerpo es el principal camino hacia la prevención del cáncer de mama. Dejarlo en manos únicamente de profesionales puede ser un camino a contratiempo y una llegada tardía. Por esta razón, nuestro autoconocimiento resulta irremplazable en este temaLa detección temprana resulta indispensable para un diagnóstico certero y a tiempo. 

Así que, amigue: explorate las tetas.


Fuentes:


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La noche de los testeos

Este sábado 20 de enero llega «La noche de los testeos», una iniciativa de AIDS Healthcare Foundation en Argentina.

En nuestro país ya nos hemos acostumbrado a la famosa Noche de los museos; hace poco vimos la Noche de las heladerías, e incluso, unos entusiastas de la cerveza crearon la Noche de las birrerías.  En este marco, al equipo de AIDS Healthcare Foundation en Argentina se le ocurrió crear la Noche de los testeos.

Durante la noche del sábado 20, se realizarán exámenes médicos para diagnosticar VIH en 14 ciudades del país en simultáneo. Los puestos estarán ubicados en lugares públicos y al aire libre.

Un pinchazo, una gota de sangre y en 10 minutos estará el resultado. Así de simple y rápido. Los análisis son confidenciales como en cualquier hospital y se deberá firmar un formulario de consentimiento para realizarlo. A quienes les de reactivo, se los conectará con el sistema de salud para seguir con los análisis y el tratamiento correspondiente.

Según un estudio de ONUSIDA (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida), alrededor de 130 000 personas viven con VIH en nuestro país, pero se estima que un 30% no lo sabe aún. El prejuicio, los miedos y la falta de información llevan a que la gente no se anime a realizarse un examen o no sepa que puede hacerlo de manera gratuita en cualquier centro de salud público del país.

La idea de la Noche de los testeos, además de ofrecer análisis gratuitos, es dar información a quienes se acerquen a los puestos así como también repartir preservativos.

«La falta de implementación de la Ley de Educación Sexual Integral hace que sea tabú hablar del VIH, la sexualidad, los preservativos. Nosotros sacamos el test de VIH a la comunidad, así como en algunos puestos te toman la presión o te hacen análisis de diabetes. De esta manera tratamos de sacarle un poco el estigma», declaró Natalia Haag, Coordinadora Nacional de Prevención y Testeo en Radio Nacional.

AHF Argentina se inició en el año 2013 y trabaja junto a hospitales y universidades para educar y entrenar a los profesionales sobre el tratamiento y el acceso a servicios. De manera constante organiza campañas de concientización y prevención del VIH a lo largo del país, así como también reparte preservativos de LOVE, su marca propia. También cuenta con distintos puestos de testeo a lo largo del país (que podés conocer acá).

Hay que recordar que la manera más efectiva de prevenir el VIH es mediante el uso del preservativo durante cualquier tipo de relación sexual, así como también que la realización de los análisis médicos de forma periódica es necesaria.

Si bien, en nuestro país, la epidemia se concentra entre personas trans, hombres que tienen sexo con hombres, trabajadorxs sexuales y usuarios de drogas inyectables, nadie esta exento de contraer el virus. Se estima que cada año son 6500 los nuevos casos de VIH y que hay casi 70 mil personas en tratamiento.

La detección temprana del VIH es muy importante. En nuestro país, existe la Ley Nacional de SIDA (Ley 23.798), pero la falta de información y el estigma impiden que mucha gente reciba los tratamientos antirretrovirales tempranos.

Si el sábado 20 no tenes nada que hacer, acercate al puesto de la Noche de los testeos de tu ciudad para informarte sobre tu salud y sobre cómo prevenir el VIH y disfrutar de tu sexualidad de manera responsable.

Para más información sobre las sedes de la Noche de los testeos, hacé click acá.


Fuentes:
AHF Argentina