La juventud de ayer y de hoy

Artículo colaboración por Yasmin Abdeneve


Los jóvenes de todo el mundo y de todas las épocas, con mayor o menor movilización, fueron los impulsores de las grandes rebeliones como la Reforma Universitaria Argentina en el año 1918 y, luego, el Mayo Francés del 68, sin mencionar todas las influencias posteriores que estos episodios provocaron. Hoy en día se está consolidando un movimiento revolucionario feminista que, si bien no es nuevo, está cobrando más relevancia en Latinoamérica. 

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Alabama, (no tan) dulce hogar

Un nuevo retroceso en materia de derechos y otro caso de homofobia pusieron al Estado de Alabama en la mira de todes.

Aunque la conocida canción «Sweet Home Alabama» de Lynyrd Skynyrd nos hable de un bello lugar ubicado al sudeste de los Estados Unidos, el Estado de Alabama ahora es conocido por tener una de las leyes de regulación de abortos más restrictivas de los Estados Unidos.

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La semana pasada, el Senado de Alabama aprobó una ley que penaliza el aborto, incluso en casos de violación o incesto. Aunque la ley no prohíbe a las personas gestantes abortar ni las criminaliza, les profesionales de la salud que intervengan en la interrupción de embarazos podrían enfrentar penas de hasta 99 años en prisión una vez que esta ley entre en vigencia.

La gobernadora republicana Kay Ivey promulgó la ley apenas 24 horas después de que fuese aprobada. Con su sanción, la ley podría entrar en vigencia en seis meses. Sin embargo, la gobernadora reconoció que será difícil que la ley se aplique debido a un fallo de la Corte Suprema de ese país que legaliza el aborto en los 50 estados.

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«Esta ley respalda firmemente nuestra creencia tan arraigada como alabameños de que toda vida es preciada. Toda vida es un regalo sagrado de Dios». – Kay Ivey, gobernadora de Alabama

Miles de personas salieron a las calles a manifestarse en contra de esta ley, así como también lo hicieron muchas celebridades a través de las redes sociales. Entre quienes se manifestaron a favor del derecho al aborto estuvieron Ellen DeGeneres, Lady Gaga, Rihanna, Jameela Jamil, Dua Lipa, Reese Whiterspoon, Laura Dern y Kerry Washington.

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«¿Provida? Prohíban las armas». |Foto: Reuters

Otro ataque contra las minorías

Tras aprobar la ley que criminaliza la práctica de abortos, Alabama decidió dar otro paso en una dirección similar.

La televisión pública de este Estado decidió no emitir un episodio de la serie infantil «Arthur» donde el protagonista y sus amigues asisten al casamiento de su profesor con su pareja, que para disgusto de los conservadores de Alabama, era un hombre.

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La escena del casamiento que Alabama no quiso emitir. |Imagen: PBS Kids

El director de programación, Mike Mckenzie, anunció a través de un correo electrónico que su audiencia «confía en ellos» y que quienes ven el programa televisivo son niños pequeños. En el año 2005 ya había ocurrido un hecho similar, cuando no emitieron un episodio en el que se mostraba que uno de los personajes tenía dos madres.

Creemos que el entrañable Arthur está apretando su puño en su mundo, en señal de enojo con la televisión pública de Alabama luego de este lamentable hecho homofóbico.

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Meme de «Arthur».


Fuentes consultadas:
BuzzFeed News
Quartz
Advanced Local Alabama

¿Existe la ideología de género? Aportes para debatir

Un movimiento que rechaza los avances en materia de derechos sexuales y reproductivos, educación sexual, matrimonio igualitario, adopción y reconocimiento de la identidad de género denuncia la expansión de lo que llaman «ideología de género». En este artículo proponemos analizar los alcances de este movimiento, sus orígenes y las posibles respuestas feministas.


La expansión del movimiento

En Perúlucharon para frenar la enseñanza de la educación sexual; en Chile y Méxicoun autobús naranja circuló por las calles con la consigna «Si eres mujer, seguirás siéndolo», que pretendía resignificar a Simone De Beauvoir. En Colombiacontribuyeron a impugnar el Acuerdo de Paz con las FARC porque «facilitaba el homosexualismo». En Brasilquemaron una efigie de Judith Butler y lograron el recorte de planes contra la homofobia en las escuelas.

La lista sigue: en Guatemala, promueven la iniciativa 52/57 que propone penalizar el aborto y establecer un régimen de conyugalidad heterosexual. En Españase movilizaron en 2005 contra el matrimonio igualitario. En Paraguaylograron que se revisara la perspectiva de género en las escuelas y en Bolivia, que la Corte Constitucional derogase la ley de identidad de género.

En Argentina, la cruzada fue primero contra la ley de matrimonio igualitario –cuya sanción significó una importante derrota– y hoy se movilizan contra la legalización del aborto y la implementación de la ley de ESI, aunque también piden la derogación de la ley de identidad de género.

Lejos de la improvisación o la mera denuncia virtual, estos grupos en permanente expansión en América Latina y Europa Occidental tienen influencia en las agendas políticas y han logrado muchos de sus objetivos, a la vez que obstaculizan el pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres y disidencias sexuales, y se arrogan la potestad de educar a sus hijos según sus creencias, atropellando el rol del Estado.

¿Qué implica y cómo surge el término «ideología de género», acuñado en 1997 por la periodista católica conservadora Dale O’ Leary?

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El planteo anti «ideología de género».

Los orígenes

Transcurría el año 1994 cuando en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, Egipto) se utilizó el término «género» por primera vez, alertando a quienes rechazan la dimensión cultural que complementa a la biológica y escinde sexo de género.

Sin embargo, serían dos hitos posteriores los que darían lugar al surgimiento organizado de estos grupos y a la articulación de sus denuncias y estrategias de acción. El primero de ellos fue la IV Conferencia de la Mujer en Beijing (1995) que introdujo un llamado al desarrollo de políticas públicas con enfoque de género. A partir de este encuentro, se estableció que los problemas que sufren las mujeres son estructurales, es decir, dependen de cómo están organizadas las sociedades.

Además, se institucionalizó el concepto de género como «la forma en que todas las sociedades del mundo determinan las funciones, las actitudes, los valores y las relaciones que conciernen al hombre y a la mujer. Mientras el sexo hace referencia a los aspectos biológicos que se derivan de las diferencias sexuales, el género es una definición de las mujeres y los hombres construido culturalmente y con claras repercusiones políticas».

El segundo hito relevante para la configuración transnacional de este movimiento fue la Declaración de los Principios de Yogyakarta (2007)que estableció estándares legales para el reconocimiento de la identidad de género autopercibida.

A partir de entonces, agrupaciones religiosas –principalmente católicas y evangélicas– y sectores conservadores seculares comenzaron su cruzada moral en defensa de lo que consideran un «orden natural» amenazado por «la ideología de género».  En su época como cardenal, el ex Papa Benedicto XVI sentenció: «La ideología de género es la última rebelión de la criatura contra su condición de criatura».

En Argentina, las caras más conocidas son las de Agustín Laje y Nicolás Márquezquienes en el año 2016 publicaron «El libro negro de la nueva izquierda: ideología de género o subversión cultural». En él, tergiversan las diversas líneas de pensamiento feminista, trans y queer. El primero sostiene que «la ideología de género es un conjunto de ideas anticientíficas que con propósitos políticos autoritarios desarraigan a la sexualidad humana de su naturaleza y la explican monopólicamente por la cultura».

De acuerdo a Cornejo-Valle y Pichardo (2017), los trabajos producidos sobre ideología de género en distintas latitudes dan cuenta de características compartidas:

  • La coordinación entre organizaciones locales y movimientos internacionales de carácter conservador (seculares o religiosos);
  • El uso de «lenguaje hiperbólico» común que presenta los avances en equidad de género y diversidad sexual como catástrofes para la humanidad;
  • Las manifestaciones urbanas en varios países del mundo;
  • El uso de símbolos comunes, relacionados con la familia, la niñez y lo natural;
  • El recurso al miedo vía pánico moral para frenar cambios jurídicos y sociales propiciados por las luchas feministas y LGBTI; y
  • El uso de una retórica polarizada que determina posiciones y relaciones entre agentes antagonistas.

Además, hacen referencia a un supuesto escenario de complot internacional para acabar con la familia y promover la homosexualidad, niegan la existencia de la violencia de género y equiparan al feminismo con el machismo.

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¿Existe la ideología de género? Algunas respuestas feministas

La primera observación que surge de los argumentos de estos grupos conservadores es que pretenden imponer sus posiciones morales a toda la sociedad. El caso más claro es su postura ante el aborto: mientras ellos lo rechazan porque lo consideran un atentado a la vida, pretenden obligar a las personas gestantes a continuar con sus embarazos no deseados. Por el contrario, quienes promueven su legalización, no obligan a nadie a abortar.

Si continuamos el análisis, aparece el enfrentamiento entre lo «natural» y lo «cultural/social». En este caso, ambas posturas aparecen como irreconciliables. Desde la perspectiva de género hay lecturas que sostienen que no se discute la realidad de las diferencias sexuales, sino la legitimidad de los estereotipos construidos por la sociedad sobre esas diferencias (Maffía, 2003).

Lecturas como la propuesta por Diana Maffía argumentan que «el sexo anatómico mismo, y su presunta dicotomía, son producto de una lectura ideológica» (que disciplina a los cuerpos que no se adaptan a la lectura que se espera de ellos, como es el caso de las personas intersex). «La paradoja de la ambigüedad anatómica pone en cuestión que macho y hembra sean datos biológicos que fuerzan la cultura de dos géneros».

En un nivel de análisis aún más profundo, surge la necesidad de pensar en el concepto de «ideología». Desde los años setenta, las lecturas feministas de Louis Althusser sirvieron para comprender que el género, en tanto organización imaginaria de relaciones sociales entre los sexos, opera como una ideología. «El análisis del género como ideología otorgó rigor teórico a una comprensión de lo personal como efecto de una organización político-sexual» (LATFEM).

En este mismo sentido, el filósofo Darío Sztajnszrajber sostiene que no se puede no ser ideológico porque «uno siempre parte desde un lugar que supone una cuestión subjetiva y una intención de poder. Hay una decisión de ordenar de acuerdo a ese paradigma, consciente o inconscientemente».

Asimismo, la ecofemini(s)ta Danila Suárez Tomé afirma: «Lo que ellos no ven es que lo que llevan adelante, también es una ideología. O sea, un conjunto de representaciones del cual deriva un cierto programa social» (FILO). Vale decir que, si ambos posicionamientos son ideológicos, este argumento deja de ser válido para movilizarse en detrimento de la ampliación de derechos de las mujeres y disidencias sexuales.

¿Será ese «orden natural» a proteger tan frágil que requiere de una maquinaria falaz y violenta para sustentarlo?


Material consultado:

ESI sí

Nueve casos de abuso confirmados gracias a una clase de educación sexual integral.

Hace dos meses, y en contraposición a los grupos que se oponen a la ESI (ley 26.150), una maestra de sexto grado de la escuela Nº 38 de Stefenelli, Río Negro, decidió hablar con sus alumnxs sobre la importancia del cuidado del cuerpo y los límites que deben tener lxs demás en cuanto a las partes íntimas.

Como parte de la actividad, invitó a lxs chicxs a escribir de forma anónima dudas que tuvieran con respecto al tema, y entonces se desató el horror: una de las nenas escribió en su papel que el maestro de cuarto grado la «había tocado» en varias oportunidades. No solo fue ella. Ocho chicas más describieron lo mismo.

Según TN, gracias a que la maestra reconoció las letras, pudo hablar con las víctimas y confirmar los abusos. Todas relataron con detalle las situaciones, en las que se repetía el mismo patrón: el maestro las llamaba al frente para corregirles el cuaderno, las hacía sentarse sobre él y en ese momento las tocaba.

María Calarco, fiscal del caso, pudo constatar todas las declaraciones, por lo que el acusado fue suspendido y separado de su cargo. Cuando citaron a la madre de una de las nenas, afirmó que su hija le había contado de los abusos:

«Yo hablé con el profesor, pero me manipuló diciendo que el problema eran los alumnos, que no sabían respetar. Yo llegué a pensar que era así, que era culpa de mi hija. Este monstruo abusaba de ella, la manipulaba y la amenazaba frente a todos en el aula».

«Logramos juntarnos todos los padres y denunciarlo en Fiscalía, a la par del sumario de la escuela. Se hicieron las Cámaras Gesell y se comprobaron los nueve casos».

El Ministerio de Educación y la Secretaría de Derechos Humanos trabajaron junto a las menores para que, acompañadas por abogados, tuvieran contención física, emocional y psicológica. En diálogo con Clarín, la directora de Inclusión Educativa de Río Negro, Maricel Cevoli, declaró:

«Esto nos muestra la importancia de la Educación Sexual Integral y cómo cuando se habilita la palabra es que estas cosas pueden suceder. De eso se trata la ESI, de habilitar la escucha y la palabra. Además del buen trabajo de la docente, que les dio confianza a sus alumnas para que pudieran contar».

Remarcó que no es la primera vez que un caso así sucede en esta escuela y que, si bien los otros incidentes referían a abusos intrafamiliares, en cifras representan la mayoría de los casos.

La ley 26.150 fue aprobada en 2006 pero nunca se implementó correctamente, y hoy es motivo de brecha entre la población. #ConMisHijosNoTeMetas es la frase que acompaña a los grupos «provida» que se oponen a las clases sobre sexualidad, alegando que los contenidos están basados en perspectivas de género que no comparten y que quieren ser ellos quienes eduquen a sus hijxs.

 

 


Fuentes

De ESI SÍ se habla

Durante el debate por la legalización del aborto, las posturas de verdes y celestes sólo coincidieron en un punto: se necesita más educación sexual. Sin embargo, estos últimos ahora rechazan su aplicación bajo la consigna “Con mis hijos no te metas”. ¿Qué está en juego? ¿A qué se oponen?


El 4 de septiembre, con el Ministerio de Salud devenido Secretaría, la Cámara de Diputados firmó dictamen de mayoría para reformar la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI). Así, se la declaró de orden público para que los contenidos curriculares sean de aplicación obligatoria en todas las escuelas del país, independientemente del “ideario institucional y de las convicciones de sus miembros”.

Además, propone la modificación del artículo 1 por el siguiente:

“Todos los estudiantes tienen derecho a recibir educación sexual integral, respetuosa de la diversidad sexual y de género, con carácter formativo, basada en conocimientos científicos y laicos, en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada, de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal” (LATFEM).

Como era de esperarse, los militantes “provida” interrumpieron en reiteradas ocasiones a los diputados para manifestar su oposición a la implementación de la ESI con estas modificaciones. A partir de ese momento, –y alineados a movimientos similares a escala mundial–, reforzaron la campaña en las calles y las redes sociales usando la consigna “Con mis hijos no te metas”.

¿Alguien quiere pensar en los niños?

Quienes manifiestan su rechazo a los contenidos que la ESI propone exigen que el Estado respete “el derecho de los padres a educar a sus hijos”, pero omiten que la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes enfatiza en el interés superior de niños y niñas a la vez que garantiza: «Los derechos y las garantías de los sujetos de esta ley son de orden público, irrenunciables, interdependientes, indivisibles e intransigibles» (Art.2).

“A partir del 2006, con la aprobación de la ESI, la patria potestad quedó por debajo del derecho a conocer sobre su cuerpo, sus derechos y deseos de chicas y chicos. Y eso no tiene vuelta atrás” (Luciana Peker / Página 12).

Quienes demonizan esta ley demonizan los ejes que esta establece: perspectiva de género, respeto a la diversidad, ejercicio de los derechos, cuidado del cuerpo y la salud, y valoración de la afectividad.

Los contenidos a impartir están divididos de acuerdo al nivel educativo alcanzado por lxs estudiantes:

  • Inicial: enseñanza del vocabulario correcto para nombrar los genitales, evitar los estereotipos de género a la hora de jugar y adquirir pautas de cuidado y autoprotección.
  • Primaria: introducción a los cambios en la pubertad, información sobre métodos anticonceptivos y prevención de enfermedades de transmisión sexual, diversidad de las personas en apariencia física, orientación sexual e identidad de género.
  • Secundaria: concientización sobre la violencia de género, análisis crítico de la femineidad y masculinidad, deconstrucción de «patrones hegemónicos de belleza», tratamiento del embarazo no deseado en la adolescencia, aborto.

Con un matiz religioso que sostiene que el cambio de paradigma amenaza a instituciones sociales como la familia y el matrimonio, quienes rechazan estos contenidos cierran los ojos a la coyuntura actual: la construcción de un mundo múltiple, colorido e inclusivo.

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Material de interés:

#Pañuelazo dentro de las aulas

Los alumnos del Instituto Padre Márquez de Ranelagh, ubicado en Berazategui,  protestaron contra los carteles «provida» pegados en las paredes del colegio.

El lunes 26 de marzo, los alumnos del Instituto Padre Márquez de Ranelagh se encontraron con carteles que espetaban “Toda vida vale” desplegados en las paredes del gimnasio del colegio. Al cabo de una serie de averiguaciones, los alumnos de sexto año comprendieron que los directivos les habían pedido a los chicos de cuarto que los pegasen, quienes creían estar pegando carteles por el Día de la Memoria.

Luego de que los alumnos de sexto hablaran con los de cuarto y ellos comprendieran lo que les habían hecho hacer, los más chicos se negaron a seguir empapelando el colegio con mensajes en contra de la despenalización del aborto. El director de la institución continuó pegando los carteles al toparse con la negativa de los alumnos.

“Nos indignó ver los carteles porque en el colegio nos dijeron muchas veces que estaban orgullosos de que podamos expresarnos libremente y mostrar nuestros pensamientos. Ver eso no nos gustó, porque ninguno se sentía identificado”, nos comenta una de las chicas que fue partícipe.

Ante esta situación, dos alumnas de sexto año decidieron organizar una manifestación pacífica dentro del colegio el día miércoles 28 de marzo.

Los alumnos que quisieran portarían un distintivo con el característico color verde de la campaña de la legalización del aborto durante el primer recreo, para así mostrar su disconformidad con los carteles “provida” y para visibilizar el hecho de que no eran unos pocos los que pensaban así, sino que eran mayoría y estaban juntos.

“Me encargue de leer el reglamento del colegio para ver qué cosas podíamos hacer y qué cosas no, para que no nos amonestaran. La idea era mandar un mensaje de que estábamos en desacuerdo con los carteles y también apoyarnos entre nosotros para poder decir no a esas bajadas de línea sin sentir miedo a que nos retaran”, dice una de las líderes de la manifestación.

La movida se viralizó a través de Twitter, luego de que una exalumna de la institución publicara una foto.

“Se hizo correr la voz entre tercero, cuarto, quinto y sexto, ya que los de primero y segundo son más chicos. Como es probable que no sepan del tema, no queríamos hacerlos participar de algo que no entendían, porque además los directivos podían pensar que los estábamos presionando”, dijo Lucía Sastre, alumna que fue partícipe de la manifestación.

Los directivos se enteraron de la organización de esta protesta y el día martes pasaron por los distintos cursos a explicar que el pegado de carteles era una orden que bajaba del Obispado, y que, más allá de eso, autorizaban la manifestación del día siguiente. Incluso ofrecieron, a partir del mes de abril, abrir un espacio de debate para todos aquellos que quisieran hablar sobre el tema aborto.

“Eso es algo que nos molestó que no se haya dicho [en otros medios], porque a pesar de los carteles, los directivos aceptaron que nos hayamos negado a pegarlos y nos brindaron un espacio. Y eso es un logro siendo un colegio religioso”, nos cuenta Lucía.

Una vez más, las nuevas generaciones nos demuestran que hay que luchar todos juntos, ya que nunca nadie logró nada quedándose de brazos cruzados.