Mujeres y tecnología contra el VPH

Un grupo de científicas del Centro Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) encabezado por Silvina Arrossi ganó un subsidio internacional de Conquer Cancer, The ASCO Foundation, con el cual desarrollarán una aplicación que favorezca el acceso a la información de las mujeres sobre el VPH y a los tests necesarios para llevar a cabo los controles. Sigue leyendo Mujeres y tecnología contra el VPH

Dominadas, controladas y rastreadas

En Arabia Saudita, la vida de las mujeres es controlada desde que nacen hasta que mueren. Lo que hagan o dejen de hacer es administrado por sus «tutores» o «guardianes» que al principio son sus padres, pero pueden ser hermanos y, más tarde, esposos o hijos. Se trata de una «política de tutela» que las afecta negativamente y las enfrenta a dificultades constantes ya que sin la palabra del hombre que las «cuida», no pueden realizar ninguna acción.

En esta política restrictiva se basan los permisos que necesitan no solo para los viajes que quieran realizar o los caminos que quieran tomar, sino también para casarse, para ser liberadas de prisión y, en algunos casos, para acceder a algún tipo de trabajo o incluso, a atención médica.

Que no puedan tener control real sobre sus vidas genera que no puedan tomar ningún tipo de decisión para tratar de cambiar esta problemática. Hasta intentar escapar se vuelve casi imposible cuando la tecnología se mete en el camino: así aparece Absher, un nuevo tipo de localizador que acorta aún más la precaria libertad con la que cuentan las mujeres saudíes.

Absher, «el predicador», es el nombre de una nueva aplicación aprobada por Google y Apple que permite, entre otras cosas, rastrear mujeres. Se encuentra disponible desde 2015 pero su repercusión actual se debe a las peticiones que están siendo gestionadas para retirarla del mercado digital.

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Imagen Insider

Sí, aunque suene inverosímil es real. Se trata de una plataforma utilizada en Arabia Saudita, uno de los países con más desigualdades de género a lo largo del Medio Oriente, según el Foro Económico Mundial. Arabia es una de las regiones que más control ejercen sobre las mujeres, quienes básicamente se encuentran a merced de lo que disponen los hombres de la familia.

El gobierno saudí desarrolló esta aplicación que permite que los hombres reciban actualizaciones constantes sobre la ubicación de las mujeres y especifiquen cuándo y cómo pueden cruzar las fronteras, cuántos viajes pueden hacer y más.  Los «guardianes» se encargan de verificar que se cumplan sus órdenes y sin importar la edad pueden imponérselas a cualquier mujer de su familia.

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Imagen Insider

Apple y Google, que permiten descargar la aplicación a través de sus sistemas, están siendo acusados de ayudar a ejercer la represión sobre las mujeres mediante la tecnología. Por eso, muchas organizaciones defensoras de los derechos humanos solicitan que esta app sea retirada de los centros de descarga. Así se expresó hace algunos días el senador demócrata estadounidense Ron Wyden mediante una carta en la que exigió que Absher fuera eliminada del mercado:

«Ya no es noticia que la monarquía saudita quiere limitar y reprimir a las mujeres, pero las empresas estadounidenses no deben posibilitar ni facilitar el patriarcado del gobierno saudita».

Según distintas fuentes, tanto Google como Apple se están encargando de verificar si la aplicación cumple con sus políticas. Muchas de sus funciones son benignas: es utilizada por hombres y mujeres como un portal en línea para poder disponer de distintos servicios gubernamentales y gestionar procedimientos administrativos de forma remota, pero también cuenta con la opción de rastrear mujeres en un apartado dentro de la aplicación al que ellas no tienen acceso.

Según PressDigital, algunas de las reseñas encontradas en el AppStore afirman:

«Una forma estupenda de controlar a tu mujer, fácil de saber dónde está y a dónde ha ido».

PressDigital también cuenta cómo funciona la aplicación, en la que con unos pocos clics y el número de pasaporte de quien se quiere rastrear se puede aprobar o revocar un permiso de salida. El «tutor» puede tener acceso a números de vuelo, destinos y fechas de viaje, entre otras cosas, lo que vuelve casi imposible la huida tan ansiada que alrededor de 1000 mujeres sauditas intentan cada año.

«Esto define una estrategia clara por parte de Apple y Google que fomenta una forma arcaica de misoginia. Es sorprendente si se tiene en cuenta que, en Occidente, sus tecnologías se utilizan para mejorar la vida». –Yasmine Mohammed, opositora al régimen saudí.

Rothna Begum, investigadora principal de derechos de la mujer para Human Rights Watch, sugiere que tanto Apple como Google soliciten al gobierno saudí la eliminación de la aplicación y sostuvo que estas grandes empresas deberían controlar que sus productos no faciliten los abusos de derechos humanos o alienten la discriminación en los países.

Si bien asegura que hubo casos en los que las mujeres sauditas lograron utilizar la tecnología a su favor, no se trata de una mayoría. En aquellas situaciones, algunas han podido tomar el teléfono de su tutor para autorizarse a viajar al aeropuerto antes de que él se diera cuenta.

Las mujeres que se escapan saben que si lo hacen arriesgan su vida, porque si no lo logran su familia las expondrá a castigos que podrían resultar en la muerte. Insider narra la odisea de Al-Mohaimeed, una joven que decidió escapar sabiendo que se arriesgaba a ser asesinada si era encontrada. Una de las primeras cosas que tuvo que hacer el día de su huida fue robar los celulares de sus tutores para que no pudieran rastrearla, ya que su plan se vería frustrado al intentar cruzar cualquier frontera sobre la cual debiera registrar su pasaporte.

Eludir la aplicación se convirtió en un paso crucial en la huida de las mujeres, que saben que tras ellas hay huellas digitales que van marcado su rastro a los sabuesos que buscan regresarlas a «casa». Lo que suelen hacer es robar los teléfonos, restablecer las contraseñas y darse permiso para viajar. Sin embargo, siempre se está en peligro porque si el tutor es minucioso puede verificar de manera continua el estado de quienes dependen de él, más sabiendo que las jóvenes buscan escapar regularmente.

Antes de que Absher saliera a la luz, las mujeres necesitaban un formulario, conocido como «recibo amarillo», en el que figurara la firma de su tutor. La aplicación digitalizó el rastreo, para permitir saber quién está dentro o fuera del país, en qué parte se encuentra, cuántos viajes puede realizar, por dónde puede realizarlos, etcétera.

«El uso de la aplicación Absher para restringir el movimiento de las mujeres destaca de nuevo el perturbador sistema de discriminación contra las mujeres bajo el sistema de tutela y la necesidad de reformas genuinas de derechos humanos en el país, en lugar de solo reformas sociales y económicas», dijo un portavoz de Amnistía Internacional en un comunicado enviado por correo a CNN.

Google y Apple están siendo acusados de ayudar a «imponer el apartheid de género» al dejar que las aplicaciones sean descargables desde su sistema. Sin embargo, todavía no hubo respuestas concretas a la petición de eliminarla de las plataformas formulada por distintas organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

Aunque se realizaron algunos cambios en las políticas restrictivas que condenan a las mujeres saudíes, no mucho se hizo ya que se trata de una sociedad patriarcal, conservadora y religiosa, que sigue la ley del Islam.

Se supone que, en 11 años, Arabia Saudí piensa desarrollar su Visión 2030, que corresponde a la visión para el futuro del país que declara que las mujeres son un gran activo cuyos talentos se desarrollarán para beneficiar a la sociedad y a la economía de la región. Sin embargo, no alcanzarán su propósito si se siguen manteniendo las limitaciones que restringen todo tipo de movimiento.

Pueden encontrar más información aquí.


Fuentes

Enemigo silencioso

Según datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 300.000 mujeres murieron a causa del cáncer cervical en 2018, un rival hostil conocido mayormente como cáncer de cuello uterino. Más del 85% de estos casos ocurrieron en países de bajos recursos. Además de la prevención y los chequeos regulares, es importante estar informadx acerca de sus síntomas, tratamientos y avances para detectarlo.

El cáncer cervical se produce en las células del cuello uterino, específicamente en la parte inferior (matriz) que conecta con la vagina, y se trata de un crecimiento desmedido de células malignas. Es el tercer tipo de cáncer más común entre las personas con útero y se encuentra íntimamente relacionado con el virus del papiloma humano (VPH), principal factor de riesgo que se transmite por contacto sexual, pero no necesariamente por penetración.

El desarrollo de este tipo de cáncer es lento: las células normales comienzan a transformarse generando alteraciones precancerosas como la displasia o la hiperplasia. En el primer caso, aparecen anomalías celulares; en el segundo, hay un aumento descontrolado de las células que forman al órgano. Al ser precancerosas es posible que deriven en cancerígenas. La prevención es vital y las herramientas más eficaces son el Papanicolaou (citología vaginal) y la prueba de detección de VPH.

Mediante el Papanicolaou se recolectan células para analizar y detectar los cambios celulares a tiempo. En general, es recomendable realizarse la prueba a partir de los 21 años de edad y repetirla cada 3 años, o menos, si se estuvo expuestx a factores de riesgo tales como VIH, sistema inmunitario debilitado, anomalías previas en la zona, píldoras anticonceptivas por mucho tiempo, entre otros.

En pos de la detección temprana, un grupo de científicos liderado por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU (NIH) y Global Good desarrolló un algoritmo informático que puede analizar imágenes digitales del cuello uterino de una persona e identificar cambios precancerosos que requieran atención. Este estudio revolucionario podría generar grandes cambios en el sistema de salud.

Se trata de una evaluación visual automatizada, fácil de realizar y que solo requiere mínima capacitación, lo cual es ideal para lugares de bajos recursos. Este proyecto, del que participaron más de 9000 mujeres, utilizó miles de imágenes para obtener información completa sobre qué cambios cervicales derivaron en cáncer.

«Nuestros hallazgos muestran que un algoritmo de aprendizaje profundo puede usar imágenes recolectadas durante la detección de rutina del cáncer cervical para identificar cambios precancerosos que, si no se tratan, pueden convertirse en cáncer.

De hecho, el análisis computarizado de las imágenes fue mejor para identificar el precáncer que un experto humano que revisó las pruebas de Papanicolaou bajo el microscopio» – Mark Schiffman, NCI y autor principal del estudio.

Para la OMS, es necesario un enfoque integral para prevenir y controlar este tipo de cáncer. Por eso, recomienda vacunación contra el VPH, educación sanitaria y educación sexual.

 


Para más información sobre síntomas, tratamientos, y formas de prevención

¿Quién está del otro lado?

El Internet, las redes sociales y la tecnología son armas de doble filo. Si bien tienen aspectos positivos en cuanto nos permiten acceder a las nuevas informaciones, comunicaciones e imágenes, entre otras cosas, también cuentan con un lado opuesto negativo.

Hoy todo está al alcance de la mano: se puede acceder a cualquier cosa desde cualquier punto del mundo, a cualquier hora, en cualquier momento, a cualquier edad… y esa quizás sea la característica más preocupante. Desde que son pequeñxs, lxs niñxs tienen acceso a diferentes formas de conexión.

A través de videos en Youtube, juegos, textos para leer en línea y plataformas de mensajería, entre otros, se enfrentan a una posible amenaza de la que muchas veces no se tiene información.

“Hablá con tus hijxs, antes de que otrx lo haga” es lema con el que se presenta Grooming Argentina, el portal que busca ayudar, concientizar y evitar engaños cibernéticos. La ONG está conformada por un grupo multidisciplinario, enfocado en tratar de erradicar este tipo de acoso cada vez más frecuente.

Grooming (child-grooming/internet grooming) es un término que corresponde al delito de ciberacoso o acoso virtual. En general es la antesala a un abuso sexual físico (por lo que algunxs lo traducen como “engatusamiento”), y describe las prácticas que ciertos adultos realizan de manera virtual para ganarse la confianza de lxs menores de edad y lxs adolescentes.

Estas relaciones de supuesta amistad se pueden generar fingiendo empatía, cariño e incluso engañándolxs con una identidad falsa. Aunque casi siempre se busque atraer a menores, lxs adultxs también pueden caer en la trampa.

Lo principal de la cuestión es el magnetismo que generan lxs mayores sobre los niñxs. Se produce un vínculo muy peligroso de sujeción o manipulación, del cual lxs menores no son conscientes. Los casos se relacionan con la pederastia, el abuso y la pornografía infantil: la mayoría de las veces, lxs adultos buscan recibir imágenes de lxs chicxs. Por ello, uno de los elementos con los que hay que tener cuidado es la webcam.

 

No hay una única forma de establecer contacto con menores, pero los patrones generales indican que lxs adultxs buscan establecer un lazo emocional con lx niñx fingiendo ser otrx niñx, para evitar inhibiciones. La finalidad suele ser concretar un encuentro, que puede terminar en un caso de abuso sexual.

Una vez establecido el contacto, es fácil conseguir los datos y la información personal de lx niñx en cuestión. Lx acosadorx intenta generar el encuentro físico mediante dos maneras: la seducción o la provocación, con el intercambio de imágenes de contenido sexual que luego utiliza para chantajear a lx menor; y mediante el engaño, haciéndose pasar por alguien de interés para lx menor, alguien con quien le gustaría encontrarse.

Hay formas de prevenirlo, formas de detectarlo y formas de denunciarlo, porque el grooming constituye un delito penal. La ley 26.904, sancionada el 13 de noviembre de 2013 e impulsada por Argentina Cibersegura, sostiene que:

“Será penada con prisión de tres meses a dos años la persona mayor de edad, que por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, le requiera de cualquier modo a una persona menor de trece años, que realice actividades sexuales explícitas o actos con connotación sexual o le solicite imágenes de sí misma con contenido sexual.

En la misma pena incurrirá la persona mayor de edad que realizare las acciones previstas en el párrafo anterior con una persona mayor de trece y menor de dieciséis años, cuando mediare engaño, abuso de autoridad o intimidación”.

Para más información sobre cómo llevar a cabo una denuncia, hacer click aquí.

La Policía de la Ciudad afirma que lo principal es prestar atención al comportamiento de lxs menores: si aumentan o disminuyen el uso de los dispositivos electrónicos, si muestran respuestas emocionales frente a la pantalla, si ocultan la pantalla cuando hay adultxs alrededor, si evitan situaciones sociales, si se vuelven retraídos o se deprimen.

Las formas de prevenirlo son dialogando con lxs menores, evitando que compartan información personal, utilizando herramientas de control parental, previniendo y educando sobre los peligros que puede ocasionar el relacionarse con alguien desconocido.

También es de ayuda colocar el dispositivo con conexión a Internet en un espacio común de la casa, en donde lxs menores no estén solxs, así como cuidarse del malware y los virus que intenten quebrar la seguridad de la computadora para robar datos personales.

En caso de comprobar que efectivamente su hijx está siendo acosadx por alguien, no debe borrar ningún contenido del dispositivo. Todos los datos y las imágenes sirven y serán utilizados como pruebas. Saque fotos y capturas de pantalla para almacenar todo en otro dispositivo, como medida de seguridad. No denuncie el perfil de lx acosadorx en las redes sociales, ya que si el usuario es bloqueado se puede perder información.

Quien quiera denunciar un caso de grooming deberá presentarse en una comisaría o fiscalía, aunque también puede hacerlo de manera online, en Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, o llamando al 134 o al 0800-3334-7225.

 

Recientemente fue detenido un jornalero de 34 años en Larroque, provincia de Entre Ríos, acusado de grooming. No solo tenía una orden de restricción que le impedía acercarse a la casa de una menor a quien ya había acosado, sino que al momento de allanar su casa se encontraron videos de alto contenido sexual y prendas íntimas de niñas.

Para evitar casos como este, la organización Grooming Argentina decidió crear la aplicación virtual GAAP con la que se puede realizar una denuncia apretando solo un botón, que redirige al Whatsapp de la institución, disponible las 24 horas. GAAP permite denunciar el acoso sexual en Internet de forma instantánea, ágil, segura y en tiempo real.

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Imagen Yahoo

Mientras se contiene a la víctima, se ejecuta un protocolo para radicar la denuncia ante la justicia. Además, brinda la opción de denunciar anónimamente.

GAAP logra que las acusaciones puedan realizarse desde cualquier punto del país, y permite que sean atendidas en el momento y de manera confidencial.

Se puede descargar tanto en Google Play para usuarios Android como desde App Store para usuarios de iPhone.

 

Según el portal La Nueva, el presidente de Grooming Argentina, Hernán Navarro, sostuvo:

“Tenemos muchos casos de chicos que envían fotos o videos y les da vergüenza decir lo ocurrido. También hay gente que observa o detecta cosas extrañas en las redes y las informa.

Cuando lanzamos Grooming Argentina, habíamos puesto en funcionamiento un 0800, pero nos dimos cuenta que la mayoría de las denuncias eran realizadas por los chicos y no por los padres. Por un lado, eso nos dio la pauta de que había un cortocircuito en el diálogo entre ambas generaciones. Por otro, nos dimos cuenta que ese teléfono no lo iban a usar y establecimos una línea de WhatsApp, que ahora profundizamos con la aplicación.

El grooming es un delito de acción pública a diferencia de los hechos contra la integridad sexual, que son de instancia privada. Nosotros denunciamos y lo dejamos para que la justicia investigue”.

Organizaciones como Grooming Argentina y Argentina Cibersegura, impulsan campañas y ofrecen charlas, así como la posibilidad de donar para sumarse a la causa, participar como voluntario y acceder a materiales tanto para niñxs, y adolescentes como para adultxs.

El contacto con las diferentes instituciones se puede realizar mediante todas las redes sociales, y también mediante sus propios sitios web.

Grooming Argentina

  • Ubicada en Juan Francisco Segui C1425 (Buenos Aires). Aquí se toman denuncias y se brinda asistencia las 24 h. 
  • Teléfono: +54 9 11-2481-1722
  • Mail: contacto@groomingargentina.org
  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
  • Youtube

Argentina Cibersegura 

  • Ubicada en Juan Díaz de Solís 1270, 2do piso, Vicente López.
  • Teléfono: +54 (11) 2150 – 3797
  • Mail: info@argentinacibersegura.org
  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
  • Youtube

 


Fuentes

Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia

El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. A pesar de que, según los últimos datos arrojados por CONICET, las mujeres representan un 52% del total de los investigadores y el 60% del total de becarios, sólo un 25% de los investigadores superiores son mujeres, mientras que representan el 60% entre los investigadores asistentes.

La desigualdad de género acecha a las investigadoras, pese a que cada vez son más las jóvenes con títulos universitarios que se suman al equipo de sondeo. Los hombres siguen siendo quienes escalan más rápido, dejando abierta la brecha constantemente.

El principal factor de desigualdad es la maternidad. Diana Maffía (64), doctora en Filosofía y directora del Observatorio de Género del Consejo de la Magistratura, declaró a La Nación:

«Los 10 años más complicados de la trayectoria laboral son entre los 25 y los 35. En esa etapa, hay que competir muchísimo y dedicarse con mucha intensidad al trabajo científico. La coincidencia con el período reproductivo de las mujeres hace que la mayoría postergue la maternidad o directamente no se la plantee.

Los varones no tienen que renunciar a una familia para dedicarse plenamente a la ciencia».

Agostina Mileo, quien hoy forma parte de Economía Femini(s)ta (organización que busca, entre otras cosas, visibilizar la desigualdad de género a través de la difusión de datos, estadísticas, contenidos académicos y producción original orientados a todo público) sostiene que:

«Está comprobado que a partir de los seis años las nenas dejan de asociar la inteligencia con su propio género.

Para la inclusión de las mujeres hay que cambiar la imagen, establecer role models e incluirlas en la bibliografía. No puede ser que la educación formal sea estudiar hombres».

Una de las fallas más graves, según Mileo, es que «los científicos no creen en la existencia de los sesgos y, en consecuencia, la lucha por la igualdad sólo la llevan adelante las científicas».

La Nación entrevistó además a Dora Barrancos (77), directora de Ciencias Sociales y Humanidades (Conicet). La Red Argentina de Género, Ciencia y Tecnología junto con Conicet promueven una serie de medidas para achicar la brecha, entre las que se cuentan, por ejemplo:

  • Una investigadora embarazada dispone de un año más para presentar el informe obligatorio anual.
  • Se amplió la edad límite de aplicación a la beca doctoral de Conicet de los 30 a los 32 años, y la posdoctoral de los 32 a los 35. Si la interesada tiene hasta 3 hijos, la edad de aplicación se aplaza un año por cada hijo.
  • Se incorporó un protocolo para llevar adelante denuncias de acoso.
  • El directorio de Conicet no avala reuniones científicas que no tengan equidad de género.

A favor de estos pedidos, hace unos años comenzaron a crearse campañas como #Descubreconellas o #Niñasenlaciencia, pero es protagonista la sostenida por UNESCO y L’Oréal: For Woman in Science, donde se busca que se le de más visibilidad a las mujeres dentro del mundo científico.


Fuentes

El Plural

La Nación

Los ojos del presente

Las redes sociales no son novedad. Están presentes desde hace varios años, y cada vez son más. Se elimina una y aparece otra.

Latentes, a la espera de nuestro próximo posteo, en busca de una nueva foto, un nuevo comentario, e incluso alguna que otra crítica. Nuestra vida transcurre entre pantallas y perfiles, y gira como un espiral en torno a los likes.

Pero, las redes, no son lo que parecen, y tampoco son tan inocentes. Si bien tienen varios puntos a favor, las consecuencias que genera su uso indiscriminado, son fuertes y bastante negativas. Debajo de la posibilidad de comunicarse, la euforia de verse y encontrarse, el compartir con amigxs y sentirse a la par de lxs demás adolescentes, se esconde lo que puede resultar perjudicial para cada uno de los usuarios, vulnerables ante el panóptico digital que los vigila.
La adicción, el bullying, las dificultades para percibir la imagen corporal, la ansiedad y la depresión, son algunas de las secuelas que generan.

Segun Diario Uno casi el 100% de lxs jxvenes, desde los 16 años (o antes), usan internet; más específicamente las redes sociales. En el pasado solo eran utilizadas por adultos, pero eso fue cambiando, así como también la función que tienen hoy en día.

Lo principal de la cuestión, es la necesidad de estar presente. Básicamente lo que se entiende es que si no estás conectadx, estás desplazadx, serás rechazadx, y sentirse solx y aisladx genera temor.

El miedo a quedarse afuera es real, “Fear of missing out” (FOMO), es como se conoce a este fenómeno según El País, que explica cómo lxs adolescentes están bajo una presión constante para mantenerse activxs, lo que genera ansiedad por tratar de estar conectadxs el mayor tiempo posible y desencadena problemas emocionales y de sueño.

Dentro del grupo de redes más importante en la actualidad, la CNN confirma que Instagram es reconocida como la más perjudicial para la salud mental, sobre todo entre mujeres. Se las atrae a compararse con versiones poco realistas, imágenes photoshopeadas y cánones de belleza instaurados por la sociedad, que se propagan por la red y son constantemente legitimados.

Es fácil hacer que una simple relación se convierta en una angustiante realidad diaria. Las chicas dejan de confrontarse con lo que ven en una foto y comienzan a hacerlo en la vida real, con las personas que las rodean, con amigas, con anuncios, etc. Y, los sentimientos de insuficiencia, ansiedad (y futura depresión), pasan a formar parte de lo cotidiano. Se quiere llegar a una perfección inalcanzable, cada vez quieren más.

El conjunto de imágenes estereotipadas de jóvenes altas y flacas, depiladas, sin celulitis o estrías, de sonrisa perfecta y nariz respingada se inserta en la mente de la gente, las chicas lo quieren y el mundo lo aprueba.

Influenciadas por lo que ven, las adolescentes desesperan ante la diferencia que encuentran entre ellas y lo que se espera que sean, y muchas veces son víctimas de bullying por no lucir como se supone que deberían, como la sociedad espera que lo hagan o como está “aprobado” que lo hagan.

Por otro lado, a pesar de que suelen ser las mujeres las más vulneradas y criticadas virtualmente, los hombres también sufren las comparaciones y comparten los mismos problemas de autoestima. Todxs nos sentimos juzgadxs, incluso aunque solo sean nuestros ojos los que nos ven mal. Y, una simple foto de un cuerpo irreal, puede acecharnos hasta convertirse en enfermedad.

De hecho, no es casualidad que cuando (por diferentes problemas), alguien se interna en un hospital psiquiátrico, el primer requisito sea abandonar el celular, con la consiguiente desaparición de las redes.

Luján, de 20 años, consultada por Escritura Feminista, fue una persona que atravesó todo este proceso. Confirmó que seguir a un conjunto de reconocidas influencers o it girls, con supuesta vida perfecta y cuerpo perfecto, lograba producirle más ansiedad y angustia. Y, cuando la obligaron a deshacerse de las redes (especialmente de Instagram), sintió una plenitud que hace tiempo no experimentaba.

Todavía falta mucho para eliminar todos los prejuicios y estereotipos, pero a pesar de eso, siempre se apuesta al cambio. Actualmente se ven con más frecuencia personas de distintas edades, etnias y razas, justamente buscando generar inclusión, dando la posibilidad de identificarse con ellas.

Por eso, no hay que eliminar la diferencia, lo extraño o lo particular, no hay que convivir bajo una visión impuesta… hay que aceptar lo distinto y estar orgullosxs de lo que somos, y de cómo somos. Hay que tener una mirada más comprensiva y hacer de este presente un futuro mejor.

Y principalmente, hay que aprender a diferenciar entre lo real y la mentira de lo que se nos muestra.


Bibliografía: http://cnnespanol.cnn.com
https://cincodias.elpais.com


Inclusión y diversidad desde Silicon Valley

El pasado martes se llevó a cabo en Buenos Aires un encuentro con Lauren Jackman, líder de las Prácticas de Inclusión en las oficinas de Medallia ubicadas en California. ¿Cómo lograr la inclusión y la diversidad en un ámbito tan hostil para las mujeres como lo es la tecnología?

En una amena reunión en las oficinas de Medallia Argentina, en el barrio de Palermo, Lauren Jackman habló acerca de sus inicios a la cabeza del programa de Prácticas de Inclusión, en el cual se encarga de organizar distintos encuentros y talleres para derribar estereotipos e incentivar a sus trabajadores a trabajar en un ambiente más inclusivo.

Antes de comenzar a trabajar en Medallia, en el año 2014, estudiaba Psicología Social en Stanford, donde había realizado su trabajo sobre los estereotipos de género.

Cuando se le presentó la oportunidad de trabajar en Medallia, no tenía muchas expectativas sobre lo que podría llegar a pasar ni había pensado en entrar en el mundo de la tecnología. Sin embargo, le interesaba mucho la idea de participar de un proyecto nuevo donde poder aplicar sus estudios y trabajar en una empresa que apreciaba a sus empleados.

Una de las iniciativas de Jackman en Medallia, de la cual habla con orgullo, es el programa de talleres sobre unconscious bias (sesgo insconciente). Se inspiró en la iniciativa de Google y decidió proponer sus propios talleres en la empresa.

En estos talleres, se intenta mostrarles a los empleados todos los prejuicios que tienen incorporados y de los cuales no son conscientes. La idea es hacerles notar que estas actitudes pueden llevar a situaciones de injusticia no intencionales entre pares. Usualmente estos talleres se hacen de manera remota, para que todos puedan participar aunque no estén en las oficinas en el momento.

Uno de los propósitos de su visita a las oficinas de Buenos Aires fue liderar uno de estos talleres, con enfoque en los prejuicios en cuanto a género.

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Lauren imparte el taller en las oficinas de Medallia en Buenos Aires.

«Hicimos una encuesta para toda la oficina donde preguntábamos: ¿Cómo te sentís con respecto a la inclusión en la oficina? ¿Creés que es importante hablar al respecto? ¿Te importa? ¿Creés que sabés sobre inclusión, sobre cómo ser inclusivo?

Por ahora, lo que más escuchamos es que realmente les importan sus colegas y creen que tenemos un ambiente inclusivo. Pero también dijeron que no creen saber mucho sobre inclusión, así que estoy muy emocionada por brindar este taller para poder minimizar este desconocimiento».

Además, habló del programa de onboarding, una jornada de tres días en la que los nuevos empleados pasan tiempo juntos para conocerse no solo en lo que a sus habilidades profesionales refiere, sino también en lo personal, para crear cierto sentimiento de pertenencia y comodidad entre todos.

Cuando se le preguntó sobre las dificultades que pueden llegar a tener las mujeres en el mundo de la tecnología y por qué aún no es un rubro en el cual se pueda ver tanta participación femenina, respondió que para ella todo comenzaba en la crianza. Desde los juguetes que se le compran a las niñas, lo que se espera de ellas, cómo las tratan.

Una vez en el mercado, las dificultades vienen de la mano de quienes toman las decisiones, de quienes consiguen ser promovidos, de la idea de que los «genios» de la tecnología son, en su mayoría, hombres, y otros estereotipos que hacen que las mujeres piensen que no pueden pertenecer a ese mundo.

Otra cuestión surgida en las preguntas fue cuál era su posición con respecto a los recientes casos de machismo en empresas como Google o Uber.

«Creo que ambas fueron situaciones tristes y difíciles de conocer. Desde Medallia las vimos con mucho interés y las tomamos como una oportunidad de hacer una introspección.

No fue como ¡Oh, qué bueno que esto no pasa en nuestra empresa! ¡No se preocupen! sino como una oportunidad de pensar cuáles son las similitudes que tenemos con esas empresas y cómo podemos hacer para aprender de ellas y asegurarnos de no tener que pasar por una situación tan extrema».

En cuanto a la presencia femenina en la empresa, dijo que se encuentran por encima del promedio en Silicon Valley (que es del 30%) y esperan que siga creciendo. Desde Medallia incentivan a que todos sus empleados puedan aspirar a roles de liderazgo sin importar su género. Su junta directiva, compuesta de cinco hombres y dos mujeres, tiene como directora a Amy Pressman, quien es también cofundadora de Medallia.

Respecto de los programas de inclusión, aclaró que no solo es una cuestión de género sino de eliminar las barreras e integrar a las distintas minorías que puedan tener más problemas a la hora de insertarse en el mundo laboral, tales como la comunidad LGBT, la comunidad hispana o de color, los veteranos de guerra y las personas con discapacidades.

Comentó la importancia que tiene para ellos la inclusión a la hora de reclutar nuevos empleados pero también con quienes ya son parte de la empresa. La idea es hacerlos sentir cómodos y saber cuáles son sus dificultades en el área en la que se desempeñan para poder mejorar y que tengan una mejor experiencia laboral.

Mencionó además su trabajo con organizaciones sin fines de lucro en distintos programas. Uno de ellos, Path Forward, está pensado para quienes tuvieron que ausentarse del mercado laboral por al menos dos años para dedicarse a tareas de cuidado (ya sea de hijos, padres o algún familiar) pero que tienen experiencia laboral y quieren volver a reinsertarse en el mercado.

Este año recibieron a sus dos primeros returnees (ya que están retornando al mundo laboral) y planean integrar a cuatro más en lo que queda de este año. También tienen un programa de entrenamiento para jóvenes que no pudieron acceder a estudios universitarios donde se los capacita profesionalmente y se los familiariza con el ambiente de la empresa en una pasantía de seis meses, para luego convertirlos en empleados permanentes.

Chicas en tecnología

En su visita a Buenos Aires, Jackman tuvo un encuentro con el equipo de Chicas en Tecnología, ADA y otras comunidades dedicadas a fomentar la presencia de mujeres en el mundo de la tecnología.

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Dio una charla abierta al público junto a Celeste Medina, la directora de ADA en AreaTres, donde ambas hablaron sobre la importancia del crecimiento de la representación femenina en el área de la tecnología y sobre los prejuicios que se tienen a la hora de acercarse a este mercado.

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Comentó que desde Medallia apoyan de manera activa estos proyectos que intentan incentivar a las jóvenes a perseguir carreras en tecnología. En Estados Unidos, llevan a cabo eventos junto con otras organizaciones para hacerles saber a las jóvenes que hay lugares donde van a poder desarrollar sus carreras y donde se va a valorar su trabajo.

En Argentina, Medallia esta apoyando un estudio en conjunto con Chicas en Tecnología para saber cuántas mujeres están estudiando carreras relacionadas con la tecnología y cuántas hay trabajando hoy en el sector, para también aprender cuáles son las dificultades particulares que se presentan a la hora de perseguir este tipo de carreras en el país.

 


Imágenes
Medallia Argentina
ADA

Apps de rastreo: ¿solución o problema?

Esta semana, empezaron a circular publicaciones en Twitter sobre nuevas aplicaciones de rastreo y localización, con el fin de socializar información para que las mujeres podamos contar con algún resguardo mientras transitemos por la calle. Con estas nuevas herramientas de seguridad, ¿la tecnología nos brinda una solución, o aumenta la paranoia y el miedo a caminar por la vía pública solas?

Si bien en los celulares con el sistema operativo IOS, de Apple, ya viene instalada de fábrica una aplicación para localizar la ubicación del usuario, en general, los teléfonos no tienen la posibilidad de compartir nuestra posición con contactos seleccionados, a menos que haya una intervención de la compañía telefónica, solicitada previamente.

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Las nuevas aplicaciones y sus facilidades

Companion Safety

Fácil de usar y práctica. Se ingresa y se inserta el destino del usuario. A continuación, se agregan personas, familiares o amigos, a los que contactar en caso de una emergencia. Además, cuenta con botones optimizados:
1) «¿Sintiendo nervios?» | Con un click, comunica el lugar en donde estés a tus contactos elegidos, para que sepan que estás atravesando una sensación de inseguridad allí.
2) «911» | Alerta a la policía local de la zona y envía ayuda al lugar donde estés con un  toque a la pantalla.

Localizador Familiar y Celular Life360 
Diseñada para compartir tu ubicación en el ámbito familiar, la aplicación permite visualizar la localización exacta de cada uno de los miembros del Círculo, mapa al que se accede mediante autorización de los integrantes. En sus últimas actualizaciones agregó:

  • Acceso rápido a botón de emergencia.
  • Opción de chat entre participantes del Círculo.

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La polémica

Atravesamos un día a día rodeados de violencia hacia las mujeres: desde los términos machistas utilizados por comunicadores en televisión, radio, prensa gráfica y redes sociales, hasta los acosos callejeros, abusos, violaciones y femicidios que ocurren cada 30 horas. La sensación de inseguridad constante está presente en cada «avisá cuando llegas», «tratá de no caminar sola», «no salgas vestida así». Con este tipo de programas para el celular, que se encargan de perseguir cada paso que damos, ¿estamos combatiendo el problema de raíz, o lo estamos haciendo crecer como miedo? ¿Conseguiremos algún avance a nivel social por saber la ubicación donde fue secuestrada una persona? ¿Dejarán de matarnos?

Es cierto que, ante la emergencia que padecemos, tratar de sacar provecho de la tecnología para buscar algún amparo, frente a la ausencia de políticas estatales efectivas para una transformación social, puede servir de consuelo y, ojalá, para evitar situaciones de violencia (llámese femicidio, robo, acoso, o cualquier otro tipo de crimen). Pero, por otro lado, también surge el siguiente planteo: ¿qué pasa con los novios y esposos «celosos» que quieran usarla para tener controlada a «su» mujer?

Con ánimos de ampliar la discusión, las preguntas quedarán abiertas. El problema es complejo y sus consecuencias fatales; sólo el debate a gran escala podrá ayudarnos a, por lo menos, acercarnos a su solución.

Por Juana Lo Duca