Av. Amancay Diana Sacayán

Artículo colaboración de Micaela Minelli


¿Cómo se decide quiénes son los próceres de la Historia? ¿Cuáles son los requisitos a cumplir para llegar a los billete o a los nombres de las calles y las avenidas importantes del país? ¿Qué hay que hacer para que se designe un día que conmemore tu muerte o nacimiento? ¿Por qué son tan pocas las mujeres que pasaron a la Historia? ¿Por qué no hay próceres travestis o trans?

Say Sacayán aclaró que «no creemos en próceres, sino en personas que son referencia necesaria» para la historia y para la conquista de derechos colectivos. Esas personas que lideran batallas y ponen el cuerpo y la voz por les demás, como lo hizo su hermana Diana.

Ella fue una activista de los derechos humanos; creadora de la ley de cupo laboral travesti-trans y parte del Frente por la Ley de Identidad de Género, fue una de las personas que ayudaron a confeccionar la ley que lleva ese nombre, gracias a la cual pudo acceder a un DNI con su verdadero nombre, ese con el que la recordaremos por siempre: Amancay Diana Sacayan.

Creó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L.) en el año 2001, en plena crisis económica, política y social, inspirada por los movimientos piqueteros de la época. Le gustaba la palabra «liberación» como respuesta al hostigamiento que sufría el colectivo LGBTI y como herramienta para la protesta y la denuncia de las injusticias que se atraviesan por llevar una identidad disidente en un mundo machista heterocisnormativo.

El abolicionismo también fue su bandera: de ahí nació la necesidad de plantear una ley de cupo laboral que incluyera al colectivo LGBTIQ y brindase otras opciones de trabajo para aquellas que no quisieran ejercer la prostitución. «Estamos preparando a las compañeras, en distintos rubros, para convertirlas en pequeñas emprendedoras», declaró en una entrevista a la TV Pública.

Su preocupación era el futuro de las niñas travestis y trans, ya que no quería que ninguna de ellas fuera expulsada de su familia y de la comunidad educativa, y debiera caer en la prostitución para sobrevivir en la calle. «Esto se lo vamos a dejar a todas ellas», prometió, y así fue.

 

Antes que histérica, histórica

Su nombre se convirtió en sinónimo de orgullo y lucha, su imagen miles de consignas pero principalmente «basta de travesticidios». Aquella que nos hizo entender que los asesinatos de travestis y trans son crímenes de odio. Ese odio que sólo la ignorancia y el machismo más enraizado pueden destilar, el que sólo genera muerte.

El feminismo de Diana fue un feminismo que no disoció la lucha antipatriarcal de las situaciones de violencia que se sufren en los barrios más humildes de la provincia. «Siempre lo entendimos así porque somos una organización de territorio del conurbano: pobreza, discriminación y violencia en esos niveles también son parte de la construcción de nuestras identidades», describe Say.

No hubo, no hay ni habrá otra Diana, dicen sus compañeras y compañeres. Y tal vez eso sea lo que la convierte en una figura destacable de nuestra Historia reciente. Alguien a quien nunca se podrá reemplazar, quien abrió caminos y dejó legados. ¿Una verdadera prócer?

El término hace referencia a aquello que es grande, monumental y valioso. Entendido así, el, la, ¿le? prócer es un ser humano como pocos, conocide por hazañas y luchas impresionantes en defensa de un pueblo, de una idea o de ciertas convicciones. Pero la selección de personajes importantes pasa por un filtro patriarcal.

Algunas personas nunca llegarán a ser Historia si no cuestionamos las maneras de estudiar los movimientos sociales y las luchas de liberación; sólo así hemos podido recuperar personalidades femeninas que resaltaron en distintas áreas y que desconocíamos por el sólo hecho de que no fueron varones. Pero ¿dónde están las personas travestis, trans, no binaries?

Luego del fallo histórico y fundante que consiguieron familiares, amigues y compañeres de Diana, encabezades por Say Sacayán junto con la Comisión de Justicia por Diana Sacayán, algo cambió en la historia de los derechos humanos. Fue la primera vez que se reconoció que la muerte de una travesti no es un simple homicidio, porque median la violencia de género y el odio irracional a su identidad.

Diana había realizado varias investigaciones que fueron publicadas en El Teje, la primera publicación travesti latinoamericana, donde entrevistó a sobrevivientes de intentos de travesticidios. Todo ese material fue utilizado durante el juicio, como una suerte de propia defensa.

Cuando una persona es fundante de varios hitos, inevitablemente pasa a la historia pero siempre y cuando sea un hombre. Cuando se trata de una mujer, una lesbiana, una persona trans o una travesti, primero será bandera de los movimientos de inclusión antes de volverse Historia oficial.

 

Foto de portada: Soy Jade

Diana Sacayán: fue travesticidio y la condena es histórica

El juicio por el asesinato de Diana Sacayán concluyó en el día de ayer, con una condena con perspectiva de género, histórica y que sentará precedente. Fue condenado a cadena perpetua Gabriel David Marino por ser coautor del “homicidio agravado por odio de género y violencia de género” de Diana Sacayán. La sentencia se dio en el Tribunal Oral N° 4 de la ciudad de Buenos Aires.

Amancay Diana Sacayán fue activista por los derechos de la comunidad travesti y trans, y fue asesinada en 2015. Transcurrieron más de tres meses y once audiencias. Con este fallo se cumple con el pedido de justicia llevado adelante por diferentes movimientos sociales y compañerxs de lucha de la activista Sacayán.

Es la primera vez que en nuestro país se implementa la figura legal de travesticidio y que las violencias contra la identidad de género son nombradas de forma específica. Esta condena se da gracias a la puja de la familia de Diana y la permanente presencia del colectivo trans. El tribunal escuchó cómo es afectada y vulnerada la comunidad trans y dio lugar a las sexualidades disidentes, históricamente discriminadas.

Luciana Sánchez, la abogada querellante por la familia de Diana, estableció que el motivo del asesinato de Sacayán fue el odio del imputado hacia la víctima por su identidad travesti y por ser miembro del equipo de diversidad sexual de INADI.

Sacayán nunca cesó en su lucha por los derechos de toda la comunidad: era una líder. Con su activismo, logró grandes cosas: las leyes de identidad de género y de cupo laboral, que determina que el uno por ciento de los puestos de la administración pública de la provincia de Buenos Aires sea ocupado por trans y travestis.

Afuera de los tribunales se convocó a la comunidad a prestar su apoyo y esperar la sentencia, a través de la Comisión de Justicia por Diana Sacayán. Se realizó un homenaje  a Diana y a todas las víctimas de travesticidio y transfemicidio en la plaza Lavalle.

Caso Amancay Diana Sacayán

La encontraron muerta en su departamento en el barrio porteño de Caballito, con signos de violencia y atada. Este caso colmó la paciencia. Las travestis son brutalmente asesinadas día a día. No tienen protección y deben luchar contra la persecución política, de la policía y también de la iglesia.

Cuando se dio a conocer el asesinato de la activista, diferentes organizaciones para la diversidad sexual reclamaron a la fiscalía que investigaba el crimen que se lo encuadrase como un “travesticidio”.

Durante 2014, en nuestro país aparecieron más de 20 travestis muertas (y ese es apenas el número que salió a la luz), además de todas las travestis acosadas por la policía, arrestadas y violentadas. Año tras año, fue subiendo el índice de casos de violencia.

El tiempo avanza, el sistema patriarcal y heterosexual sigue en pie

A pesar del paso de los años, el sistema todavía no logra modificarse. Vivimos en una sociedad que todavía le teme a la unión entre personas del mismo género y en muchos casos la sigue mirando de reojo. Hay sectores conservadores que se escandalizan por un beso, una imagen o una unión entre dos hombres o dos mujeres.

Al avalarse prácticas y formas de vivir en sociedad que son del siglo pasado, se reproduce una red de equivalencias (y no solo lingüísticas) que imponen como algo superior la heterosexualidad y el sistema patriarcal por sobre todas las bases. Sin tener en cuenta que hace ya muchos años que los modelos de familia cambiaron.

El debate es largo, pero el fin es lograr que nadie sea excluido y que todxs puedan tener la libertad de ejercer los mismos derechos, sin ser juzgadxs y mucho menos maltratadxs.